La ubicación de la Comunidad de Calatayud en pleno corazón de la ibérica, con varios despoblados medievales y santuarios pintorescos, en muchos casos ubicados en la línea transfronteriza con Castilla, otorga a estas tierras unas costumbres religiosas muy peculiares. Las cimas y los angostos valles del Sistema Ibérico, relacionados con leyendas y hechos milagrosos, han sido los lugares elegidos para la construcción de los santuarios marianos.
En el término municipal de Torralba de Ribota se encuentra la ermita de la Virgen de Cigüela, un antiguo santuario y seminario, actualmente abandonado, objeto de antiguas romerías por parte de los pueblos de la comarca como Aniñón, Cervera, Terrer y Calatayud, además de Torralba de Ribota. Como la mayoría de este tipo de construcciones, está muy vinculado a tradiciones populares e intercesiones de la Virgen para ayudar a los vecinos.
El conjunto arquitectónico es de gran valor demostrativo de un sistema constructivo basado en el tapial. Configura un volumen unitario que actualmente se encuentra en ruinas. La ermita presenta una sola nave cuya bóveda ha desaparecido y conserva la cubrición del espacio central formada por una cúpula sobre pechinas, iluminada mediante linterna. Lateralmente y hacia el sur se disponían las distintas dependencias sobre un terreno que descendía con acusada pendiente, de tal modo que la altura de la fachada sur del conjunto alcanzaba los tres pisos. Los muros son de tapial con diferentes estribos de ladrillo o sillería, y los huecos son muy arcaicos, pequeños, de irregular disposición y profundo derrame, uno de los cuales, en la fachada occidental, dispone de una notable reja de forja. La fachada de levante se reestructuró como fachada del conjunto y se remata con un piñón a dos aguas que engloba las anteriores edificaciones entre ellas el pórtico que presenta un arco de medio punto, de ladrillo y sobre él la espadaña con dos arcos de medio punto y frontón curvo.
En el término municipal de Torralba de Ribota se encuentra la ermita de la Virgen de Cigüela, un antiguo santuario y seminario, actualmente abandonado, objeto de antiguas romerías por parte de los pueblos de la comarca como Aniñón, Cervera, Terrer y Calatayud, además de Torralba de Ribota. Como la mayoría de este tipo de construcciones, está muy vinculado a tradiciones populares e intercesiones de la Virgen para ayudar a los vecinos.
El conjunto arquitectónico es de gran valor demostrativo de un sistema constructivo basado en el tapial. Configura un volumen unitario que actualmente se encuentra en ruinas. La ermita presenta una sola nave cuya bóveda ha desaparecido y conserva la cubrición del espacio central formada por una cúpula sobre pechinas, iluminada mediante linterna. Lateralmente y hacia el sur se disponían las distintas dependencias sobre un terreno que descendía con acusada pendiente, de tal modo que la altura de la fachada sur del conjunto alcanzaba los tres pisos. Los muros son de tapial con diferentes estribos de ladrillo o sillería, y los huecos son muy arcaicos, pequeños, de irregular disposición y profundo derrame, uno de los cuales, en la fachada occidental, dispone de una notable reja de forja. La fachada de levante se reestructuró como fachada del conjunto y se remata con un piñón a dos aguas que engloba las anteriores edificaciones entre ellas el pórtico que presenta un arco de medio punto, de ladrillo y sobre él la espadaña con dos arcos de medio punto y frontón curvo.