Me marchaba, pero me acorde de Martin Luther King
No me duelen los actos de la gente mala, me duele la indiferencia de la gente buena…”
IKER CASILLAS
Si no hacemos nada, ESTE PARTIDO LO TENEMOS PERDIDO.
No nos dejemos engañar.
Se dice que el deporte es un simulacro de la guerra, una invención del ser humano para reconducir la agresividad y el espíritu de competición que traemos de serie. Entiendo las reglas de la competición y conozco el juego sucio. Lo detecto de lejos. Seríamos ingenuos si pensáramos que esto que está ocurriendo es una crisis. Primero fue una estafa y ahora ha derivado en una guerra. Un nuevo modelo de guerra incruenta, sin pérdidas humanas, sin destrucción de ciudades ni infraestructuras. Una guerra geoestratégica en la que los intereses económicos se imponen a los políticos y sociales. Hoy, los especuladores financieros, llamados, eufemísticamente, “los mercados”, han conseguido doblegar a las democracias, abandonadas a su suerte por la política.
¿Quién aceptaría jugar un partido si la portería de su equipo fuera diez veces más grande que la del adversario?. Nosotros mismos. Porque esas son las condiciones en las que estamos jugando el actual enfrentamiento entre el capital y los países. De hecho lo que está sucediendo en el mundo bien podría llamarse “La liga de las monedas”.
Precisamente por mi condición de deportista y persona económicamente privilegiada, he decidido comunicar mi pensamiento a todo el que quiera leerlo. No estoy preparado para analizar temas económicos, pero la solución me parece tan fácil que llego a la conclusión de que, o estoy loco o nos estamos dejando engañar vilmente. Y el engaño resulta tan evidente que tendríamos que ser muy tontos para permitirlo. Por eso ha llegado el momento de reaccionar, de no permitir que “los mercados” tiren a una portería mucho más grande que la nuestra, que nos impongan sus condiciones.
No perdamos el tiempo en peleas partidistas de izquierdas y derechas, eso sólo nos distrae a la hora de fijar el objetivo en el verdadero enemigo. Recordemos aquello de “Divide y vencerás”. Hoy los políticos no pintan nada. Todos, a izquierda y derecha, son sólo correo de transmisión de nuestros verdugos. Por no hablar de los medios de comunicación.
No votemos a nadie que nos diga que estamos en una crisis, porque jamás nos sacará del problema.
No votemos a nadie que nos diga que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Consumir y endeudarse ha sido la base de un sistema económico que nosotros no hemos inventado ni fomentado.
Lo único que buscan es que nos sintamos culpables. Y que nuestro sentimiento de culpa nos distraiga de sus felonías.
Sólo podremos ganarles con un interlocutor capaz de cambiar las reglas del juego y dispuesto a poner en práctica cuatro medidas. Tan sólo cuatro.
Exijamos al gobierno que tome esas medidas. Y si no quiere hacerlo, elijamos a un partido, coalición, consejo de ancianos o de amas de casa, da igual. El caso es que se comprometa a legislar sobre estos cuatro puntos:
1.- NO A LOS PARAÍSOS FISCALES.
2.- LEY REGULADORA PARA LOS ESPECULADORES.
3.- REFORMA FISCAL
4.- NO A LOS RECORTES.
Veámoslos de uno en uno:
1.- NO A LOS PARAÍSOS FISCALES. Una sola ley bastaría para parar la estafa:. Basta con legislar que cualquier banco del territorio español que trabaje con un paraíso fiscal quede nacionalizado inmediatamente. En lo que va de año han desaparecido de nuestras arcas 300.000 millones de euros. Y el rescate que necesitamos es de 60.000 millones.
Los bancos no fabrican coches, ni neveras, ni aviones. Ni siquiera las cacerolas con las que pretenden engatusarnos como si fuéramos pieles rojas que entregan oro a cambio de espejitos. Si no producen nada, ¿cómo es que se han hecho con el control?. Una economía que se basa en la especulación es un agravio a todos los trabajadores. Una indecencia que no podemos aceptar.
2.- LEY REGULADORA DE LOS ESPECULADORES. Hace poco vi en un programa de televisión cómo, con un solo clic de ordenador, los “delincuentes de guante blanco” mueven a diario enormes cantidades de dinero sin que nadie les exija ningún tipo de aval o garantía para respaldar sus operaciones. Pueden actuar con total impunidad, ya que apenas hay normas o leyes que controlen o regulen sus actividades. Mostraban cómo se puede hundir en un momento la economía de un Estado, atacando sus bonos de deuda. Es terrible que exista gente sin escrúpulos, que se enriquece sin trabajar y a costa del mal ajeno. Pero lo más preocupante es que todo esto ocurre ante la pasividad, o incluso connivencia, de políticos que han sido elegidos para elaborar leyes que protejan a los ciudadanos de a pie y actúen en aras del bien común.
Los recortes que estamos sufriendo sólo se hacen para asegurar, a todos esos especuladores, que se van a llevar su sucio dinero. Por eso, la solución pasa por controlar a esos “mercados” con una regulación estricta de sus actividades.
Nuestra respuesta al ataque de los especuladores pasa por negarse a pagar los intereses abusivos que nos imponen. España debe comprometerse a saldar la deuda adquirida, pero no los intereses abusivos que la especulación ha determinado. Hay que establecer un interés razonable para toda la zona euro. Porque los países son personas, no casinos.
3.- REFORMA FISCAL. En España, se calcula que el fraude fiscal está sobre el 25% del P. I. B. Un 10% por encima de la media europea. Al año se defraudan en nuestro país unos 80.000 millones de euros.
Hacienda tiene el dato de que el fraude se distribuye de la siguiente forma: Un 9% proviene de pequeños autónomos, un 11% de las pymes y el 70%, de las grandes empresas. Otra vez me permito recordaros que estamos pidiendo un rescate de 60.000 millones, 20.000 millones menos de lo que defraudamos anualmente. Si el Estado pusiera todo su empeño en esta recaudación, no necesitaríamos pedir nada.
4.- NO ALOS RECORTES. Hagamos un poco de historia. Para combatir la Gran Depresión, en los años 30, el gobierno de EE. UU. decidió aplicar la teoría del New Deal: subir los sueldos y rebajar las horas de trabajo, con el fin de crear puestos de trabajo y propiciar el consumo. Esto reactivó la economía de forma contundente. Exactamente lo contrario es lo que producen las teorías económicas de Milton Friedman, que han sumido a varios países en la ruina a través de los recortes.
Estamos inmersos en una campaña política y mediática destinada a hacernos creer, a través del miedo y la resignación, que sólo hay una salida a esta situación que unos pocos han creado: recortes públicos, bajadas de sueldos, pérdida de derechos… Nos quieren convencer de que estas medidas son necesarias e inevitables. Pero no es cierto: HAY ALTERNATIVAS. Esas sangrantes medidas, supuestamente tan necesarias, responden a una política conscientemente diseñada para seguir empobreciendo a la mayoría, facilitando así la acumulación de la riqueza en manos de unos pocos.
ES MENTIRA QUE, A BASE DE RECORTES, PODAMOS SALIR DE ESTO.
NO SOMOS BORREGOS
Nos están tratando como a animales sin criterio. Como a borregos. Para ellos, nuestro destino es el matadero
Os animo a seguir los pasos de nuestra Selección: Pensar fríamente y luchar con pasión y ambición de victoria.
SEAMOS LOS PRIMEROS DE EUROPA EN REBELARNOS.
SEAMOS LOS PRIMEROS DEL MUNDO EN DESTAPAR EL ENGAÑO.
Los especuladores pusieron en el punto de mira al pueblo de Irlanda, Grecia y Portugal. Y ahora le ha tocado a España. Escogieron los más débiles económicamente. Pero nosotros no vamos a someternos, porque nuestras arcas pueden ser débiles, pero no nuestras mentes.
¿Vamos a aceptar este abuso sin pelear, sin plantarles cara?
Dicen los sociólogos que cuando el 20% de una población tiene un conocimiento sobre algo, la difusión al 80% restante es imparable.
Enviad este texto a todos vuestros contactos. Muy pronto, cuando todo el mundo esté concienciado, saldremos a la calle y les mostraremos quiénes somos.
OS PROPONGO UN ACTO SIMBÓLICO
¡Nos vemos el 23 de septiembre en Cibeles, a las 11 de la mañana!
El 23 de septiembre, a las 11 de la mañana, nos juntaremos en la Plaza de Cibeles de Madrid. En silencio, llegaremos allí. En silencio, la rodearemos en círculos concéntricos, produciendo anillos humanos alrededor de La Diosa, de la Madre Tierra. Según nos vayamos incorporando, nos colocaremos la máscara. Una vez terminado el acto, nos quitaremos las caretas para evidenciar QUE NO ESTAMOS DISPUESTOS A SER TRATADOS COMO BORREGOS. Al final, depositaremos nuestras máscaras en el antiguo Palacio de Correos. Un mensaje simbólico que se distribuirá por todo el mundo. Junto con las máscaras también podremos dejar cartas o notas expresando nuestras ideas. Las fotos y todo el material recogido se colgarán en la red.
Si somos capaces de manifestarnos en silencio, tan sólo con nuestras máscaras, habremos ganado el respeto de Europa y del Mundo. Esta vez no con una Copa, sino con nuestra actitud.
En este acto, la estética es primordial. Las televisiones sólo emiten lo singular. Nuestro gesto multitudinario y silencioso, nuestras máscaras, recorrerán el Mundo.
Pero debemos estar preparados. A toda manifestación bienintencionada siempre se unen los descerebrados y salvajes de turno. Que nuestro silencio les delate. Ponedles en evidencia. Y, si se da el caso, pedid ayuda a la policía.
Imprime tu máscara. ¡Nos vemos el 23 de septiembre en Cibeles!
No me duelen los actos de la gente mala, me duele la indiferencia de la gente buena…”
IKER CASILLAS
Si no hacemos nada, ESTE PARTIDO LO TENEMOS PERDIDO.
No nos dejemos engañar.
Se dice que el deporte es un simulacro de la guerra, una invención del ser humano para reconducir la agresividad y el espíritu de competición que traemos de serie. Entiendo las reglas de la competición y conozco el juego sucio. Lo detecto de lejos. Seríamos ingenuos si pensáramos que esto que está ocurriendo es una crisis. Primero fue una estafa y ahora ha derivado en una guerra. Un nuevo modelo de guerra incruenta, sin pérdidas humanas, sin destrucción de ciudades ni infraestructuras. Una guerra geoestratégica en la que los intereses económicos se imponen a los políticos y sociales. Hoy, los especuladores financieros, llamados, eufemísticamente, “los mercados”, han conseguido doblegar a las democracias, abandonadas a su suerte por la política.
¿Quién aceptaría jugar un partido si la portería de su equipo fuera diez veces más grande que la del adversario?. Nosotros mismos. Porque esas son las condiciones en las que estamos jugando el actual enfrentamiento entre el capital y los países. De hecho lo que está sucediendo en el mundo bien podría llamarse “La liga de las monedas”.
Precisamente por mi condición de deportista y persona económicamente privilegiada, he decidido comunicar mi pensamiento a todo el que quiera leerlo. No estoy preparado para analizar temas económicos, pero la solución me parece tan fácil que llego a la conclusión de que, o estoy loco o nos estamos dejando engañar vilmente. Y el engaño resulta tan evidente que tendríamos que ser muy tontos para permitirlo. Por eso ha llegado el momento de reaccionar, de no permitir que “los mercados” tiren a una portería mucho más grande que la nuestra, que nos impongan sus condiciones.
No perdamos el tiempo en peleas partidistas de izquierdas y derechas, eso sólo nos distrae a la hora de fijar el objetivo en el verdadero enemigo. Recordemos aquello de “Divide y vencerás”. Hoy los políticos no pintan nada. Todos, a izquierda y derecha, son sólo correo de transmisión de nuestros verdugos. Por no hablar de los medios de comunicación.
No votemos a nadie que nos diga que estamos en una crisis, porque jamás nos sacará del problema.
No votemos a nadie que nos diga que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Consumir y endeudarse ha sido la base de un sistema económico que nosotros no hemos inventado ni fomentado.
Lo único que buscan es que nos sintamos culpables. Y que nuestro sentimiento de culpa nos distraiga de sus felonías.
Sólo podremos ganarles con un interlocutor capaz de cambiar las reglas del juego y dispuesto a poner en práctica cuatro medidas. Tan sólo cuatro.
Exijamos al gobierno que tome esas medidas. Y si no quiere hacerlo, elijamos a un partido, coalición, consejo de ancianos o de amas de casa, da igual. El caso es que se comprometa a legislar sobre estos cuatro puntos:
1.- NO A LOS PARAÍSOS FISCALES.
2.- LEY REGULADORA PARA LOS ESPECULADORES.
3.- REFORMA FISCAL
4.- NO A LOS RECORTES.
Veámoslos de uno en uno:
1.- NO A LOS PARAÍSOS FISCALES. Una sola ley bastaría para parar la estafa:. Basta con legislar que cualquier banco del territorio español que trabaje con un paraíso fiscal quede nacionalizado inmediatamente. En lo que va de año han desaparecido de nuestras arcas 300.000 millones de euros. Y el rescate que necesitamos es de 60.000 millones.
Los bancos no fabrican coches, ni neveras, ni aviones. Ni siquiera las cacerolas con las que pretenden engatusarnos como si fuéramos pieles rojas que entregan oro a cambio de espejitos. Si no producen nada, ¿cómo es que se han hecho con el control?. Una economía que se basa en la especulación es un agravio a todos los trabajadores. Una indecencia que no podemos aceptar.
2.- LEY REGULADORA DE LOS ESPECULADORES. Hace poco vi en un programa de televisión cómo, con un solo clic de ordenador, los “delincuentes de guante blanco” mueven a diario enormes cantidades de dinero sin que nadie les exija ningún tipo de aval o garantía para respaldar sus operaciones. Pueden actuar con total impunidad, ya que apenas hay normas o leyes que controlen o regulen sus actividades. Mostraban cómo se puede hundir en un momento la economía de un Estado, atacando sus bonos de deuda. Es terrible que exista gente sin escrúpulos, que se enriquece sin trabajar y a costa del mal ajeno. Pero lo más preocupante es que todo esto ocurre ante la pasividad, o incluso connivencia, de políticos que han sido elegidos para elaborar leyes que protejan a los ciudadanos de a pie y actúen en aras del bien común.
Los recortes que estamos sufriendo sólo se hacen para asegurar, a todos esos especuladores, que se van a llevar su sucio dinero. Por eso, la solución pasa por controlar a esos “mercados” con una regulación estricta de sus actividades.
Nuestra respuesta al ataque de los especuladores pasa por negarse a pagar los intereses abusivos que nos imponen. España debe comprometerse a saldar la deuda adquirida, pero no los intereses abusivos que la especulación ha determinado. Hay que establecer un interés razonable para toda la zona euro. Porque los países son personas, no casinos.
3.- REFORMA FISCAL. En España, se calcula que el fraude fiscal está sobre el 25% del P. I. B. Un 10% por encima de la media europea. Al año se defraudan en nuestro país unos 80.000 millones de euros.
Hacienda tiene el dato de que el fraude se distribuye de la siguiente forma: Un 9% proviene de pequeños autónomos, un 11% de las pymes y el 70%, de las grandes empresas. Otra vez me permito recordaros que estamos pidiendo un rescate de 60.000 millones, 20.000 millones menos de lo que defraudamos anualmente. Si el Estado pusiera todo su empeño en esta recaudación, no necesitaríamos pedir nada.
4.- NO ALOS RECORTES. Hagamos un poco de historia. Para combatir la Gran Depresión, en los años 30, el gobierno de EE. UU. decidió aplicar la teoría del New Deal: subir los sueldos y rebajar las horas de trabajo, con el fin de crear puestos de trabajo y propiciar el consumo. Esto reactivó la economía de forma contundente. Exactamente lo contrario es lo que producen las teorías económicas de Milton Friedman, que han sumido a varios países en la ruina a través de los recortes.
Estamos inmersos en una campaña política y mediática destinada a hacernos creer, a través del miedo y la resignación, que sólo hay una salida a esta situación que unos pocos han creado: recortes públicos, bajadas de sueldos, pérdida de derechos… Nos quieren convencer de que estas medidas son necesarias e inevitables. Pero no es cierto: HAY ALTERNATIVAS. Esas sangrantes medidas, supuestamente tan necesarias, responden a una política conscientemente diseñada para seguir empobreciendo a la mayoría, facilitando así la acumulación de la riqueza en manos de unos pocos.
ES MENTIRA QUE, A BASE DE RECORTES, PODAMOS SALIR DE ESTO.
NO SOMOS BORREGOS
Nos están tratando como a animales sin criterio. Como a borregos. Para ellos, nuestro destino es el matadero
Os animo a seguir los pasos de nuestra Selección: Pensar fríamente y luchar con pasión y ambición de victoria.
SEAMOS LOS PRIMEROS DE EUROPA EN REBELARNOS.
SEAMOS LOS PRIMEROS DEL MUNDO EN DESTAPAR EL ENGAÑO.
Los especuladores pusieron en el punto de mira al pueblo de Irlanda, Grecia y Portugal. Y ahora le ha tocado a España. Escogieron los más débiles económicamente. Pero nosotros no vamos a someternos, porque nuestras arcas pueden ser débiles, pero no nuestras mentes.
¿Vamos a aceptar este abuso sin pelear, sin plantarles cara?
Dicen los sociólogos que cuando el 20% de una población tiene un conocimiento sobre algo, la difusión al 80% restante es imparable.
Enviad este texto a todos vuestros contactos. Muy pronto, cuando todo el mundo esté concienciado, saldremos a la calle y les mostraremos quiénes somos.
OS PROPONGO UN ACTO SIMBÓLICO
¡Nos vemos el 23 de septiembre en Cibeles, a las 11 de la mañana!
El 23 de septiembre, a las 11 de la mañana, nos juntaremos en la Plaza de Cibeles de Madrid. En silencio, llegaremos allí. En silencio, la rodearemos en círculos concéntricos, produciendo anillos humanos alrededor de La Diosa, de la Madre Tierra. Según nos vayamos incorporando, nos colocaremos la máscara. Una vez terminado el acto, nos quitaremos las caretas para evidenciar QUE NO ESTAMOS DISPUESTOS A SER TRATADOS COMO BORREGOS. Al final, depositaremos nuestras máscaras en el antiguo Palacio de Correos. Un mensaje simbólico que se distribuirá por todo el mundo. Junto con las máscaras también podremos dejar cartas o notas expresando nuestras ideas. Las fotos y todo el material recogido se colgarán en la red.
Si somos capaces de manifestarnos en silencio, tan sólo con nuestras máscaras, habremos ganado el respeto de Europa y del Mundo. Esta vez no con una Copa, sino con nuestra actitud.
En este acto, la estética es primordial. Las televisiones sólo emiten lo singular. Nuestro gesto multitudinario y silencioso, nuestras máscaras, recorrerán el Mundo.
Pero debemos estar preparados. A toda manifestación bienintencionada siempre se unen los descerebrados y salvajes de turno. Que nuestro silencio les delate. Ponedles en evidencia. Y, si se da el caso, pedid ayuda a la policía.
Imprime tu máscara. ¡Nos vemos el 23 de septiembre en Cibeles!