declarada de Interés Turístico Nacional que se celebra el último fin de semana de agosto en la ciudad segoviana de Cuéllar (Castilla y León), y están considerados los encierros más antiguos de España, pues hasta el momento ninguna ciudad ha presentado un documento anterior al que dispone Cuéllar, fechado a principios del siglo XIII. 1 En la actualidad se celebran dentro de las fiestas en honor de la Virgen del Rosario, patrona de la villa, aunque en su origen se corrían los toros por las festividades de San Juan, el Corpus Christi y otras celebraciones importantes, como fue el caso del nacimiento del príncipe don Juan, futuro Juan II de Castilla.
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La primera noticia documentada sobre fiestas de toros en Cuéllar data del año 1215, durante el papado de Inocencio III. En aquellos momentos la Diócesis de Segovia tenía problemas; había graves querellas religiosas entre la iglesia catedral, y los clérigos y laicos de algunas villas de la diócesis, entre ellas Cuéllar, por lo que el obispo de la misma, don Geraldo, convocó sínodo para poner fin a los enfrentamientos, cuya sentencia, fechada en el mes de diciembre de dicho año 1215, mantiene en su artículo quinto “que ningún clérigo juegue a los dados ni asista a juegos de toros, y sea suspendido si lo hiciera”.2
Para que pudieran darse los juegos de toros, era necesario trasladar previamente el ganado desde la dehesa al núcleo urbano, y este traslado que aún se sigue llevando a cabo en Cuéllar, es lo que originó el encierro, cuando los vecinos ayudaban a que el ganado discurriese por las calles hasta encerrarlos en el lugar en el que se celebraban dichos juegos. La importancia del documento del año 1215 radica en que se trata de una regulación de la vida clerical, y por ello puede entenderse que este juego ya estaba arraigado en la villa de tal manera que era necesario disponer sobre ello en el campo eclesiástico. 2
En el siglo XIV los hidalgos y pecheros de la villa disputaban sobre los tributos que pertenecían a cada estado, y la reina doña Leonor, mujer de Juan I de Castilla y señora de la villa fue la encargada de resolver la disputa, en cuyo documento se afirma ser costumbre inmemorial correr los toros en Cuéllar por San Juan. A partir de entonces son constantes y continuas las noticias sobre los encierros.
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La primera noticia documentada sobre fiestas de toros en Cuéllar data del año 1215, durante el papado de Inocencio III. En aquellos momentos la Diócesis de Segovia tenía problemas; había graves querellas religiosas entre la iglesia catedral, y los clérigos y laicos de algunas villas de la diócesis, entre ellas Cuéllar, por lo que el obispo de la misma, don Geraldo, convocó sínodo para poner fin a los enfrentamientos, cuya sentencia, fechada en el mes de diciembre de dicho año 1215, mantiene en su artículo quinto “que ningún clérigo juegue a los dados ni asista a juegos de toros, y sea suspendido si lo hiciera”.2
Para que pudieran darse los juegos de toros, era necesario trasladar previamente el ganado desde la dehesa al núcleo urbano, y este traslado que aún se sigue llevando a cabo en Cuéllar, es lo que originó el encierro, cuando los vecinos ayudaban a que el ganado discurriese por las calles hasta encerrarlos en el lugar en el que se celebraban dichos juegos. La importancia del documento del año 1215 radica en que se trata de una regulación de la vida clerical, y por ello puede entenderse que este juego ya estaba arraigado en la villa de tal manera que era necesario disponer sobre ello en el campo eclesiástico. 2
En el siglo XIV los hidalgos y pecheros de la villa disputaban sobre los tributos que pertenecían a cada estado, y la reina doña Leonor, mujer de Juan I de Castilla y señora de la villa fue la encargada de resolver la disputa, en cuyo documento se afirma ser costumbre inmemorial correr los toros en Cuéllar por San Juan. A partir de entonces son constantes y continuas las noticias sobre los encierros.