MEMBRIO: HOJA PARROQUIAL MEMBRíO 22 Enero 2.006 Noº 9 VISTA...

HOJA PARROQUIAL
MEMBRíO
22 Enero 2.006
Noº 9

VISTA DE MEMBRIO

Todos, al llegar al Cruce, (siempre lo llamábamos el Empalme) de la carretera se nos presenta una vista bastante completa y atrayente del pueblo.
Se ve como una gran casa familiar, humilde y acogedora, sin aires de superioridad, pero con todo el aire de afecto y acogida.
El pueblo entero blanco y tranquilo formando compacto y fraterno grupo presidido por su mejor edificio, que termina en pirámide blanca, la IGLESIA PARROQUIAL.
Invita esa mirada a encomendar a su ángel Custodio a que nos reciba como un morador más de esas cariñosas calles.
Ninguna casa ni calle se siente ajena al común, unidas en compacta camaradería, bajo el manto maternal de la madre parroquia, presidida, eso lo veremos al llegar, por Cristo y por nuestra verdadera Madre, la MADRE DE Dios y de los Hombres, Nuestra Señora de Gracia.
Según se va bajando desde el empalme, dan ganas de enviarle un fuerte beso a todo el conjunto, desde la Madre junto a su Divino Hijo y a todos y cada uno de sus hijos membrienses.
Allí están ellos, sencillos, amables acogedores.
Y por si algo faltara, vemos que en el pueblo se alza alguien como vigía atento desde el Mirador de la Casa Grande, que forma un perfecto engranaje con el conjunto.

Llegamos al acogedor poblado y nos encontramos su parte antigua, pero no
Antiguada, pues está muy rejuvenecida y aseada.
Sí, la Iglesia, el principal centro membriense, no quiere tener ningún aire de magnitud, que asustaría, sino la grandeza de su gran corazón.
Con sus dos puertas, de elegante labrado en sus portadas. Esas sí indicando su majestad y su cercanía.
La torre piramidal y preparada, termina en su cúspide con una especie de Custodia, donde quiere contener al Dios del Cielo y a los dioses de la tierra que son todos sus hijos bautizados y por tanto cristianos, y por ello hijos de Dios por participación.
Pienso, y quizá me adelante de modo demasiado temprano a decir... Nos gustaría que esa cúspide estuviera presidida por un letrero luminoso cristiano, pues desde lejos anunciaría a los peregrinos por estos lares que sí, que Cristo nos quiere a todos...
Si encuentro eco en estas palabras y en esta idea pondríamos manos a la obra. El pueblo y la Iglesia que lo preside se lo merecen.

La parte antigua, retiene sus añoranzas pasadas, pero prácticamente todas con calles amplias y bien preparadas... Sus rincones tienen muchos recuerdos y muchas vivencias, inclusos sus nombres primitivos, aunque aún en nuestro hablar coloquial los seguimos usando, y que algunos sin despreciar sus nuevas denominaciones han pasado con muy buen criterio a tener de nuevo aquellos nombres, que lo dicen todo:

Calle Nueva, El Coso, Calle Valencia, Calle del Cura, de la Campana de la Cuesta, La Estación, Chabarcón, el Palacio...
Y la nueva población de hace posos años, donde se hallan las dos Residencias de mayores, las Escuelas, la Piscina, el magnifico paseo de la llegada al pueblo por la carretera.
La Charca y el alto de la Charca, el Cerro y el Cerro de las Batallas.
Desde el Cementerio, bien adornado y arreglado, también se divisa al pueblo bajo otro interesante ángulo y siempre bajo la presidencia de su Iglesia maternal.
Las antiguas fuentes en sus cuatro costados: El Manantío, La Fuente, el Pozo del Secretario, el de Salorino.
La Rivera con tantos recuerdos: lugar de lavandería en sus mejores tiempos, y también de zambullones para los jóvenes y menos jóvenes.

El amigo Jorge ha recogido temas más interesantes en su triple libro que recomendamos “Membrio quién eres” y estoy seguro que algunos otros membrilleros tienen muchos detalles que yo aquí no recojo, pero que podrían recogerse si vosotros queréis “in perpetuam rerum memoriam “, que también una frase latina archiconocida puede estar bien en este contexto.
Si llegamos a la casa madre, sólo al abrir la puerta vemos de inmediato a Jesús Eucaristía en rico y dorado Sagrario, y encima del mismo la entrañable imagen de nuestra Madre, acogedora, hermosa, que nos mira como sólo las madres saben mirar. Bien cortejados los dos por imágenes, que ahora no voy a nombrar, pero que nos hablan de tantas devociones membrilleras y de tantas oraciones escuchadas por el Señor.
Gran retablo de alabastro y magnífico retablo antiguo que se conserva.
Templo remozado con gusto y sencillez con la cooperación integra del pueblo bajo la batuta de de. Nicolás.
Salimos y vemos la linda plaza mayor, lugar de reuniones, que especialmente tomaron siempre por suya los dignos mayores que conversaban en el andén, hoy también mejorado.
La otra plaza, que siempre llamamos el Palacio, donde nuestras antiguas escuelas hoy son el edificio del Ayuntamiento.
Si recorremos las nuevas, anchas y bien edificadas calles en las nuevas barriadas, nos damos cuenta que Membrío sigue siendo el mismo pero rejuvenecido.
Las dos Residencias de mayores punto de envidia para tantos pueblos, como personalmente he oído con aplauso y cariño para Membrío.
Y todo ello sazonado con la seria vida espiritual cristiana de sus hijos, en el grupo que se les ve con fe sincera y arraigada, no sólo por la costumbre ancestral, sino por las vivencias sinceras de los corazones.
Podréis decir que todo esto es un canto afectivo de un hijo de Membrío que hoy se honra por decisión del prelado de estar con todo el pueblo para que, entre todos, la vida cristiana vaya adelante según la voluntad del Padre y de la Madre.
¡Jóvenes y mayores! nuestra Madre cuenta con todos y cada uno de los que os honráis con el nombre de Membrilleros, no olvidemos que somos responsables del futuro del pueblo y de la región y del mundo pues los ejemplos arrastran, aunque no se hable mucho de ellos!.
Nuestra amorosa Madre María, nuestro buen Padre el Señor cuentan con nosotros. Entre todos haremos subir en los mejores sentidos la vida y el bien.
Que nadie se sienta extraño.
¡ ¡ ¡ADELANTE!!!