Peru, ¿que tal el regreso?. Me fastidió no acompañaros pero no podía más; tenía la garganta -entre el cante, el hielo y el p.... tabaco- que no podía ni hablar. Creo que disfrutaste un montón y eso me alegra. Se te veía treméndamente feliz, y eso me hace pensar que, donde "hubo fuego, ceniza quedó".
Un abrazo.
Tranqui Chengue, si yo tampoco me debí quedar, me dió no se qué dejarle solo, si que disfruté, me sobró un poquito, (ya sabes las emociones son dificiles de controlar) pero la
reunión lo merecia y estuve muy bien con todos. Joío que pronto llegaste al
pueblo, estabas ya deseando largarte de tanto mogollón eeehhhhh.
Un abrazo