ADP, me parece muy bien el homenaje que le has hecho a Casimiro, una persona con la que mantuve buena amistad (creo que era difícil llevarse mal con él) y que siempre estaba dispuesto a colaborar desinteresadamente en lo que se le solicitase. Allí estaba él con su música participando y animando. Un abrazo muy fuerte para él allá donde esté.
Cuanto me acuerdo del buen
amigo Modesto, compartimos muchos ratos de monaguillos en el quehacer de la
Iglesia ayudando a D. José María, D. Jacinto, y a D. Ángel cuando iba al
pueblo ………… y también al sacrita, Antonino.
En su esplendor con el acordeón ya no llegué, me había marchado.
Esa
amistad quedó reflejada para siempre, cuando iba al pueblo nos saludábamos con mucho afecto, cuanto sentí su fallecimiento, que Dios te tenga en su gloria, AMIGO.