LA
CASA MALDITA.
PROLOGO-., la casualidad de que nos recuerden las
fotos la organización nos dio por mirar que
mensajes recogía, mirando lo que leíamos nos gustó, la edad nos quitó el niño que llevábamos todos, pero por un momento los recuerdos nos avasallaron lo que la
bicicleta era pa nosotros que saliendo de la
escuela nos subíamos con el cacho de
pan y el chocolate a pedalear sin un
camino especifico, a veces nos preguntábamos si la bicicleta era un sentimiento o simplemente un estado de bienestar
... (ver texto completo)