Durante miles de años, los seres humanos
hemos podido disfrutar, del mejor regalo
que los dioses dieran jamás a ningún ser vivo:
la brisa, el viento, el hermano sol y la hermana luna
campos y praderas donde ver crecer a nuestros hijos
amaneceres bañados con el perfume que estornudan las
flores en
primavera
puestas de sol decoradas por los sueños aun por concebir...
y aunque parezca mentira… inteligencia.
Pero el hombre blanco despreció aquel tesoro
y a medida que la vida le sonreía,
... (ver texto completo)