Eso no funciona que se aposan ahí las moscas riéndose a carcajadas, el mejor matamoscas era aquel que vendía el tío Murillo en el comercio de la emblemática Calle Nueva y era un pequeño tubo de cartón y dentro tenía una cinta de papel y se abría el tubo y se estiraba la cinta colgada del techo, la cinta tenía un componente muy pegajoso y goloso para las moscas y toda mosca, moscardón…… que se acercaba allí se quedaba pegado para siempre, cuando la cinta estaba llenísima de moscas y aunque nunca las ... (ver texto completo)