Ayer enterramos a la sardina. Estuvimos los justos. Otros años ha habido más gente. El reparto de las "cosas" de
comer no fue para todo el mundo igual, como todos podeis imaginar. A unos se les dio más y a otros "que se fastidien, como no hablo con ellos ni les ofrezco", debió pensar quien repartía vasos, refrescos...(menos mal que siempre hay alguien que tiene más vergüenza y ofrece las cosas al resto de asistentes). En definitiva, más de lo mismo.
¡¡ Qué curioso, al entierro de la sardina fueron
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