ACARREAR EL AGUA II
En no pocas ocasiones también las gentes iba por agua a los pozos de “El Ladrillar” y “ La Rellaná”. Éstos estaban a tres o cuatro kilómetros del pueblo por los que era necesario llevar una bestia con sus aguaderas para traer los cuatro cántaros de la carga. ¡Cuántas veces tuve y acepté este ofrecimiento de mi madre: “Si me traes una carga de agua del pozo de la “Rellaná” te doy dos reales” (cinco perras gordas ó cincuenta céntimos de peseta). Para allá montado en la burra, ... (ver texto completo)
En no pocas ocasiones también las gentes iba por agua a los pozos de “El Ladrillar” y “ La Rellaná”. Éstos estaban a tres o cuatro kilómetros del pueblo por los que era necesario llevar una bestia con sus aguaderas para traer los cuatro cántaros de la carga. ¡Cuántas veces tuve y acepté este ofrecimiento de mi madre: “Si me traes una carga de agua del pozo de la “Rellaná” te doy dos reales” (cinco perras gordas ó cincuenta céntimos de peseta). Para allá montado en la burra, ... (ver texto completo)