(20). Es sorprendente… o por menos curioso resulta ver gallinero y ancha cocina comunitaria pegados; a no ser que quisieran hacer dos cosas a la vez o… aprovechar quizás las cenizas de las lumbres que eran el mejor insecticida para los frecuentes piojos gallináceos. Las lumbres sin duda alguna eran el epicentro de las viviendas, sea casa o chozo: ¡cuántas historias alrededor de ellas jamás contadas…! ¡Cuántos enamoramientos su calor albergaban! Sólo interrumpidos por los ladridos de los perros en ... (ver texto completo)
(21). Cuentan… que una de las muchas noches oscuras que da el campo, los perros ladraban sin pausa; tanta chillería había en la majada, que hizo levantar algún que otro labriego. ¡Qué pasa…! preguntó el pastor; cuando vieron dos contrabandista echados en los montones de pajas, que con su sigilo habían entrado en el rústico pajar. ¡Eso ha sido el olor que…! dijo uno que asomaba la cabeza por el postigo de la puerta más cercana. Y es que después de recorrer unos 50 Km. – dicen - no era extraño que ... (ver texto completo)