Lo dudamos, que en estos días se vuelve a llenar “El Palacio”. Apenas quedan gente mayor que se afanen en conseguir el gallo capón o el pavo para cuando vengan sus hijos por Navidad, porque entre otras cosas están en ambas residencias de mayores. Seguramente con sus mentes ya debilitadas harán un repaso recorrido de cómo era en sus casas las Nochebuenas antes en donde la bebida sidra hacía las veces de champán; un champán que en estas tierras no nos ponemos de acuerdo (como no podía de ser de otra ... (ver texto completo)