Cuánto me acuerdo de cuando yo era pequeño creo que fue anteayer, cuando en la cruz en un corral propiedad del tío Fernando Matillas vivían muchas familias gitanas y aunque hacían su vida, no se metían con nadie. Tenían sus burros y mulos que compraban y vendían y también iban a la recolección de la aceituna, ganándose la vida de una manera honesta. Muchas veces jugábamos por aquellos parajes la fuente del alcornoque, la pila cantarero, el pinar del tío charranguina y así hasta la fuente de la mora. ... (ver texto completo)
Donde escribí Fernando Matillas, quise decir Fernando Rubio al que llamábamos cariñosamente el de las muletas.
Vicente.
Vicente.