Hola Juan Carlos, el
pueblo un poco melancónico por esas
fiestas, yo fuí un año en noviembre y no lo he vuelto a hacer.
Se llevó lloviendo todo el mes, las
campanas doblaban todas las tardes, entrabas en la
iglesia y se rezaba por los difuntos, se cantaba el requiem, no te puedes imaginar, era un ambiente de tristeza infinita.
Bueno te deseo un
feliz verano aunque no vayas al pueblo.
A Christian no le veo casi solo los sábados y domingos, pues trabaja en Ginebra y llega tarde a su
casa. Hablamos
... (ver texto completo)