¿QUÉ COSA MÁS APETECIBLE QUE UNA HORA DE FELICIDAD PODRÍAN DARNOS LOS DIOSES?
En una de sus Odas, del siglo I, dice este poeta latino: Quid datue a divis felici optatius hora?
Se presenta el logro de ese bien como algo tan escaso que puede considerarse afortunado quien consigue gozar de él al menos una sola hora durante su vida. A pesar de lo exagerado de la afirmación, la frase pone de manifiesto que el hecho de que el hombre la busque con tanto ahínco es indicativo de que no es fácil dar ... (ver texto completo)
En una de sus Odas, del siglo I, dice este poeta latino: Quid datue a divis felici optatius hora?
Se presenta el logro de ese bien como algo tan escaso que puede considerarse afortunado quien consigue gozar de él al menos una sola hora durante su vida. A pesar de lo exagerado de la afirmación, la frase pone de manifiesto que el hecho de que el hombre la busque con tanto ahínco es indicativo de que no es fácil dar ... (ver texto completo)