Recuerdo en los años 60 que la guardia civil si cogía a un pobre trabajando durante la hora de misa le multaba con 50 pesetas. No me extraña que gente tan privilegiada ahora clame al cielo, y no estoy de acuerdo con que se insulte a nadie por sus creencias, pero las plazas son de todos se acabaron los "privilegios"pero eso si sin insultos, ¿como personas?. También indigna ala gente que con sus impuestos, se subvencionen creencias particulares, "que se arreglen con la X de la declaracion, y sino no ... (ver texto completo)