Crónica del fin de semana.
Sería un
pueblo pequeño, aislado, sombrío por sus gentes y a la vez seco del calor de un
verano de marzo a noviembre. Sus gentes cerradas. Sin
coches y donde la tecnología llega sin posibilidades y con dificultad.
Entrando en la provincia da la casualidad de que llueve insistentemente y a 4 de marzo se ha formado una
tormenta con
granizo. Ya antes de llegar a los alrededores me sorprende un verde en los
campos llanos que no me esperaba, en una provincia que creía seca.
... (ver texto completo)