Por los periódicos en este último domingo de enero parecen teñidos de color sepia, instalados en la bruma, con un aire friolento y desolado, como si asistiéramos conscientemente al final de una época sin saber qué época vamos a estrenar. Y no es de extrañar que parezca eso porque precisamente eso es lo que sucede. La concreción del pacto de Zapatero con los nacionalistas catalanes, la disciplina total en el partido y la férrea defensa de todo, hasta de lo indefendible, por parte del "intelectual ... (ver texto completo)