No hay cajón, por viejo que sea, que no se haya abierto en Acebo en las últimas semanas para ver si esconde alguna moneda de diez céntimos de peseta o perra gorda, elemento fundamental para poder practicar el tradicional juego de la raya.
Los que buscan y rebuscan en los carcomidos muebles, no trabajan en un anticuario, ni son coleccionistas a la caza y captura de recuerdos. Ellos son los miembros de la Asociación Cultural La Raya de Acebo que ve la luz con la intención de recuperar los juegos tradicionales que año tras año han caído en el olvido. "Con el paso del tiempo hemos pasado de ver a los vecinos de Acebo en la calle practicando el juego de la raya a un olvido absoluto", explicó Raúl Valencia, secretario de este colectivo que ya figura en el registro de asociaciones de la Consejería de Presidencia de la Junta de Extremadura.
"Al buscar los instrumentos necesarios para practicar el juego hemos encontrado céntimos de la época de Alfonso XII fechados en 1877, e incluso, por proximidad con Portugal, había monedas lusas que son de igual tamaño y peso, y que también valen para practicar la raya", añadió Valencia.
Cada socio ya ha conseguido su propio material: un tablero de madera y unas cuantas monedas con las que realizar las tiradas de la partida de este entretenimiento de puntería, temple y habilidad. "Hay que tirar los céntimos lo más cerca posible de la línea central que hay marcada en el tablero, el que más se acerque será el ganador de una baza hasta que sume los 30 puntos que son necesarios para concluir el juego", afirmó.
Tal es la aceptación que está teniendo que este año se pondrá en marcha "la escuela de raya" para que no se pierda entre los más pequeños de Acebo. Además, la asociación elaborará un reglamento sobre esta actividad lúdica, "porque al trasmitirse de forma oral se estaba deteriorando", y se publicará un estudio sobre la historia del juego en la Sierra de Gata y sus conexiones con otros de similares características en el resto de España.
Los que buscan y rebuscan en los carcomidos muebles, no trabajan en un anticuario, ni son coleccionistas a la caza y captura de recuerdos. Ellos son los miembros de la Asociación Cultural La Raya de Acebo que ve la luz con la intención de recuperar los juegos tradicionales que año tras año han caído en el olvido. "Con el paso del tiempo hemos pasado de ver a los vecinos de Acebo en la calle practicando el juego de la raya a un olvido absoluto", explicó Raúl Valencia, secretario de este colectivo que ya figura en el registro de asociaciones de la Consejería de Presidencia de la Junta de Extremadura.
"Al buscar los instrumentos necesarios para practicar el juego hemos encontrado céntimos de la época de Alfonso XII fechados en 1877, e incluso, por proximidad con Portugal, había monedas lusas que son de igual tamaño y peso, y que también valen para practicar la raya", añadió Valencia.
Cada socio ya ha conseguido su propio material: un tablero de madera y unas cuantas monedas con las que realizar las tiradas de la partida de este entretenimiento de puntería, temple y habilidad. "Hay que tirar los céntimos lo más cerca posible de la línea central que hay marcada en el tablero, el que más se acerque será el ganador de una baza hasta que sume los 30 puntos que son necesarios para concluir el juego", afirmó.
Tal es la aceptación que está teniendo que este año se pondrá en marcha "la escuela de raya" para que no se pierda entre los más pequeños de Acebo. Además, la asociación elaborará un reglamento sobre esta actividad lúdica, "porque al trasmitirse de forma oral se estaba deteriorando", y se publicará un estudio sobre la historia del juego en la Sierra de Gata y sus conexiones con otros de similares características en el resto de España.