¿Te acuerdas mocita recia de aquella cancioncilla infantil que se cantaba entre bromas y veras hace ya tanto tiempo? Aquella que decía: Al entrar en el almendral lo primero que se ve, las mujeres en las puertas y las casas sin barrer. Entonces había más gente que ahora en la aldea. Sólo faltaban los que se cargaron en nuestra última guerra incivil; unos trescientos entre pitos y flautas.
Hoy ya queda menos gente y menos almendros que nunca. Si acaso algunos por los lindones y sesmos y a las orillas ... (ver texto completo)
Hoy ya queda menos gente y menos almendros que nunca. Si acaso algunos por los lindones y sesmos y a las orillas ... (ver texto completo)