Tú que no puedes, llévame a cuestas.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Tú no llevas vela en este entierro.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Una copa a las once, son once a la una.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Tumbando y capado.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Tu quieres que el león me coma.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Variante: Tropezando y cayendo al andar va el niño aprendiendo.
Tú que no puedes, llévame a cuestas.
Tronar como un arpa vieja.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.