SAN PEDRO DE MERIDA: Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.

Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.

Todo mi gozo en un pozo.

Todos los hijos de puta tienen suerte.

Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.

Trabaja, y no comerás paja.

Tras cada pregón, azote.

Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.

Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.

Trocar un real por otro no acrecienta dinero.

Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.

Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.