SAN PEDRO DE MERIDA: Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.

Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.

Todo mono sabe en que palo trepa.

Todos los santos tienen octava.

Tontos y locos, nunca fueron pocos.

Trabajo ajeno pesa menos que el heno.

Tras cada tres bocaditos, un traguito.

Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.

Tres trasteos equivalen a un incendio.

Tronar como un arpa vieja.

Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.