SAN PEDRO DE MERIDA: Madre, casadme, aunque sea con un fraile.

Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.

Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.

Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.

Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.

Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.

Los tropezones hacen levantar los pies.

Machacando y más machacando se hace el gazpacho.

Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.