SAN PEDRO DE MERIDA: Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.

Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.

Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.

Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.