SAN PEDRO DE MERIDA: ¡Acaso otro hombre!

A pesar de todo eso, durante el siglo XIX el interés del principal representante del ocultismo estaba muy alejado de lo que fuera en realidad específicamente esotérico.
En efecto, sus obras carecen del sentido de lo sagrado y en general ellas no poseen auténticos niveles teosóficos.

Su interés por la ciencia de su tiempo y sus intentos por reconciliarla con el mundo de lo sobrenatural eran bastante esquemáticos y poco imaginativos, siendo imposible caracterizar esos esfuerzos como filosofía de la naturaleza, que equivaldría a la producida por los movimientos románticos.

Esa situación no ha sido apenas modificada durante todo el siglo XX. Más bien ha sido a la contra, porque se ha profundizado la confusión y como resultado de todo ello tenemos una gran proliferación de sectas y de cultos, en la mayoría de los países occidentales y particularmente en los estados unidos que han sido causados por las industrias cinematográficas.

Capitulo XXII
LA PARAPSICOLOGÍA
La parapsicología psíquica es la disciplina que estudia cuestiones tales como la telepatía, la clarividencia, la precognición, la psicoquinesia y la supervivencia del espíritu humano después de la muerte.

Estudios de parapsicólogos, señalan, que en circunstancias especiales un ser humano vivo, da respuestas directas a unos hechos que no están presentes en sus sentidos, añadiendo los sucesos del futuro. Y que además esas personas, poseen la capacidad de influir de modo directo en el movimiento de un objeto, sin emplear otra cosa que su propia voluntad.

Ese tipo de facultades no tienen equivalente conocido en el mundo Físico y por ese motivo el estudio que infiere su existencia es sometido al examen y control científico más riguroso.

La aceptación de un dato proporcionado por el estudio de la parapsicología nos llevará a la conclusión de la existencia de fuerzas o relaciones que no han sido estudiadas por la física.

Por otra parte, estos datos nos conducen a la convicción de que necesitamos ampliar el poder de las facultades humanas, para incluir en ellas el contacto con sujetos del Mundo y el Universo exterior.
Aceptando la evidencia, de que algunas informaciones que aparentemente no han estado registrados por el mecanismo censor del hombre, están sin embargo influyendo en la conducta del individuo.

Un hecho de esa característica produce en la persona “normal” distinto tipo de reacción.
No obstante, la actitud que cada cual adopte frente al mismo, ya sea de absoluta negación o aceptación apriorística ó sea de interés crítico por el tema, no hace sino reflejar, una necesidad de certidumbre inmediata ó una capacidad de tolerancia ante las que se encuentran entre las manifestaciones más ambiguas de la realidad.

Capitulo XXIII
INFORMES AUTÉNTICOS
En el estudio de la parapsicología se puede distinguir a las dos etapas que son una realidad de la física Universal.

La primera se remite al año 1882, cuando un grupo de intelectuales de la Universidad de Cambridge, fundó en Londres una Sociedad que llamaron Society for Psychical Research. Cuyo objetivo era analizar sin prejuicios y con espíritu científico, esas facultades humanas inexplicables en las categorías científicas disponibles.

La Sociedad de Estudios Psíquicos, orientó su trabajo a tareas de tipo empírico y analítico. Como fue la recopilación y el análisis crítico de casos espontáneos de telepatía, encantamiento y de otros fenómenos. Asimismo, los miembros de esta organización Científica, llevaron a cabo en profundidad el estudio de casos específicos de médium ó sensitivos, con el fin de averiguar si la información que proporcionaban era verídica. Y en caso afirmativo, poder hallar los mecanismos mediante lo cual la habían obtenido. Ese estudio se complementó con algunos experimentos que la Sociedad realizaba por su propia cuenta.

La otra etapa de la Parapsicología comienza en 1927, cuando se inician esos estudios en la Universidad de Duke en Estados Unidos.

Las investigaciones realizadas durante esa etapa tenían como procedimiento básico solicitar al sujeto estudiado que adivinara el orden en que iban a salir los naipes de un mazo que había sido barajado según métodos aleatorios, después se calculaba las probabilidades de que el número de aciertos conseguido por el sujeto eran debidas al azar.
Se realizaron cuantiosas investigaciones, y se publicaron muchos libros y artículos sobre el tema, que despertaron un gran interés tanto en el ámbito académico como en el público general.

A mediados del año sesenta, el laboratorio de Parapsicología fundado cuatro décadas antes, se transformó en la importante Fundación para el Estudio de la Naturaleza Humana.

Capitulo XXIV
LA PSICOQUINESIA
El estudiar la psicoquinesia tiene por objeto establecer si las personas son capaces de influir en los movimientos de los objetos, para que éste quede en una determinada posición, al alcanzar su reposo cómo materia inerte.

Un experimento característico en este tipo de estudios, es aquel en el que el sujeto lanza los dados, y hace que estos queden con determinada numeración hacia arriba al detenerse.

En la realización de esos experimentos, se toma la precaución necesaria a fin de garantizar que el instrumento empleado no tiene truco.

Cuando se trate de dados, es preciso que el sujeto pida igual número de veces cada una de las seis caras.

Para determinar la capacidad del individuo sometido a ese experimento se establece cómo norma y cómo criterio para la evaluación certera, la diferencia que hay entre éxitos y fracasos, en lugar de contar el número total de aciertos.

Capitulo XXV
EL ESCEPTICISMO DEL HOMBRE
Es una doctrina epistemológica que pone en duda la posibilidad del conocimiento y también, de la realidad objetiva.

El Escepticismo es el momento interior de la verdad, en virtud del cual la conciencia se ve obligada a renunciar a todas las verdades finitas y parciales, para progresar de forma dialéctica en el camino del absoluto y la totalidad.

El Escepticismo que resulta metódico, es la actitud consistente en poner en duda todo lo que se presenta a la conciencia natural del hombre como lo verdadero ó lo cierto para así eliminar lo falso y llegar a unos conocimientos absolutos y seguros.

Precedido por la Sofística, que cuestionó la posibilidad de alcanzar una verdad absoluta, el Escepticismo defiende los hábitos de la duda y la necesidad de dejar los enjuiciamientos absolutos, como sola condición para que podamos practicar una indagación continua.
Creado por Pirrón de Elis, tiene figuras notables entre los antiguos, cómo Enesidemo, Agripa y Sexto el Empírico.
En el Renacimiento y debido en gran parte a las controversias religiosas de la época, se ocasionó el resurgir de un Escepticismo real, representado por Montaigne, F. Sánchez y D. Hume.

No faltan autores que no son Escépticos que se creen obligados a plantear la superación de la duda cómo Descartes y Pascal, superación que ha sido objetivo primero de la Filosofía idealista de Hegel. Cómo conceptismo de la conciencia, el Escepticismo histórico no es en ese sendero, sino una pura abstracción de la verdad Escéptica, suscitada por lo absoluto como acto intrínseco de la verdad misma.
El escepticismo metódico, es propio de la ciencia y se encuentra a medio camino entre Descartes y Hegel.
Aunque fácil de refutar en teoría por los hombres.

Si dices no saber absolutamente nada, sabes al menos decir algo, que es decirse a uno mismo que el hombre mortal sólo sabe que no sabe donde está el principio ni donde esta el final del camino.

Capitulo XXVI
EL HOMBRE.
¿MAGO Ó DEMONIO?
La fuente de la que se nutre el alma humana se halla dentro del organismo vivo del hombre. Y el hombre que sepa utilizar el poder del Creador de la materia inerte tiene ventaja sobre todos los demás seres del Universo.
Una sola vez podrá el mago utilizar la materia en favor de un infectado de alma negra.
Después, nunca jamás tendrá otra oportunidad de lavar esta negrura con el polvo de las estrellas.

Cuando el dorado agujero madre se presente ante su negra alma los Arcángeles y Querubines le arrastraran hasta el vértice que gira sin respiro y le arrojaran sin piedad al interior.

Escarmienta y te escarmentaran.

Asesina y te asesinaran.

Denigra y te denigraran.

Quema y te quemaran.

Deshonra y te deshonraran.

Ultraja y te ultrajaran.

Vapulea y te vapulearan.

Encuentra y te encontraran.

Juzga y te juzgaran.

Mancilla y te mancillaran.

Tropieza y te tropezaran.

Ama y te amaran.

Perdona y te perdonaran.

Engaña y te engañaran.

Fusila y te fusilaran.

Mata y te mataran.

Quiere y te querrán.

Come y te comerán.

Suda y te sudaran.

Camina y te detendrán.

Trabaja y te arruinaran.

Vegeta y te cortejaran.

Alumbra y te incinerarán.

Calla y te silenciarán.

Disimula y te adularan.

Adora y te adorarán.

Es el ojo por ojo diario de nuestra existencia en el planeta.

Hombres y animales lo ocupamos como se-res diferentes y debemos de tolerarnos y convivir todos los días

Ellos distinguen las mismas sensaciones que sentimos por ellos y también los rechazamos sin comprenderlos.

Es fobia racista y un ultraje genético puro y duro que se encuentra latente entre los hombres desde que fueron creados.

Una villanía no tapa a otra, porque esta sea menos grave que la anterior.

Pero el hombre no escarmentó de los errores cometidos por tener un sentimiento de poderosa arrogancia entre unos genes que surgieron de la suprema y absoluta divinidad.

Es más que imperdonable delante del pode-roso Creador, el comportamiento de los humanos en contra de gente de su misma especie.

Pero los hombres no están arrepentidos de sus anteriores actos ni tampoco sienten nada de un pecado que parece que no le atañe.

Matar está en los genes divinos del hombre imitando en todo momento al Creador que les dio vida y la angustia de la muerte.

Todos los seres humanos si tenemos alguna oportunidad, sustraemos alguna cosa que no nos pertenece en un momento dado y tampoco nadie está fuera de su irresistible tentación.

Es al inicio satisfactorio, robar y matar con la fuerza y con el poder sobre el prójimo y el vecino.

El ser humano después de haber hecho daño tiene posibilidad de arrepentirse y ser perdonado para vivir de las rentas y en la paz el resto de sus días.

Clara especulación y un engaño sutil de un poder de soberbia sin límite alguno.

La mal llamada clase política suele actuar solapadamente delante de los ciudadanos para así poder fijar su voto, y actúan ha su conveniencia a la sombra de un lujoso despacho y aprovecharse en su beneficio de tan privilegiada situación.

El religioso, en cualquiera de estas miles de creencias angélicas que existen sobre la faz de la tierra, aprovecha al dios de su fe en beneficio propio.

Y en la clase política sucede exactamente lo mismo que en la religión. El cabeza del partido se siente arropado y situado igual que si fuese un dios religioso, porque es su más ferviente deseo ser idolatrado por las masas como un verdadero iluminado que solucionará todos los problemas de la gente y por ese motivo tiene que ser votado por los fieles seguidores. Algunos días más tarde en lujoso despacho el endiosado político olvidará todas las promesas y se detendrá para beneficiar eficazmente, primero, ha los amigos, y después a los poderes fácticos que financiaron su campaña.

De los votantes del pueblo llano que le han situado allí se olvidará y les relegará hasta que vengan las próximas campañas electorales y los necesite de nuevo.

Así es la mágica faz de esta sociedad actual y todos somos culpables de que así sea.

La magia para la defensa social de esta lacra moderna, es el aislamiento total del ciudadano de esta peste virulenta y corrupta que sorbe la vida social de los pueblos.

Si son magos todos los seres vivos, el poder de sanar al planeta se halla en la propia existencia de la vida.

Dormir ó morir equivale a nacer y a vivir, la existencia que corresponda a tu particular esencia genética y nadie puede evitarlo, después de haber surgido desde la oscuridad hacía esta intensa luz brillante que posee la savia humana.

El Creador fue cruel con su gente al enviar a su hijo a la tierra para que los hombres que había modelado a su imagen de un pedazo del barro de la tierra, le torturasen sin atisbo alguno de piedad hasta hacer que falleciese sufriendo en la cruz de ejecución romana.

Quiero situarme al lado Divino del Creador, para poder actuar de la misma manera que Dios con lo que tengo desde el origen de los hombres para poder crear.

Reflejando delante del espejo a mi conside-rada figura de ser un Dios para poder realizar una muestra de mi mismo y no podría equivocarme al plasmar en el barro de la tierra mis propios ojos, mi propia cara y las propias formas de mi cuerpo eterno y celestialmente perfecto.

Somos un fiel reflejo de la divinidad aunque tengamos un tono de piel diferenciado, según las fuerzas climáticas y las latitudes donde se ubican los pueblos. Si de verdad somos así, la divinidad que nos creo con su misma forma nos supera en crueldad y pensando en la posibilidad de que sea esto lo real, yo tiemblo con verdadera angustia al pensarlo.

Si hablamos de un Cristo, con su saber y su comportamiento social y humano, deberíamos de comentar otra cosa diferente a los razonamientos que tenía su Creador Divino para el hombre que creo del barro de la tierra. Jesús el llamado Cristo fue caritativo, perseverante y generoso con todos los seres humanos que se cruzaron en su camino. Al nacer de la madre humana María, Jesús nació como humano normal y sus doce discípulos, los días que Jesús vivió en Judea se fueron uniendo a este bienhechor de la justicia social, son los que instauraron alrededor de su maestro la aureola de castidad. La amiga María, la que había nacido en Magdala, es escondida sistemáticamente por los doce apóstoles para poder sentar las bases de una intachable promiscuidad celestial para el hijo del todopoderoso Dios de Israel. Y creo firmemente que la historia de Jesús el Cristo no podía haber sido relatada de distinta manera para que calase tan hondo entre sus elegidos.

Un ser humano en la inmensidad del infinito Universo no es en absoluto nada, pero en cambió lo es todo como materia en el Cosmos.

Una partícula del cuerpo humano puede ser una parte de cualquier objeto Celestial Universal.

Incluso, la materia que dejan los hombres al morir el cuerpo orgánico, puede llegar a ser parte del más grandioso agujero negro que jamás haya existido en el Universo.

Y las partículas de cualquier ser pueden lle-gar a formar lo que la casualidad de la materia errante quiera que sea, y nada ni nadie lo podrá impedir.

Una galaxia un sol ó un planeta, son la parte del Universo que podemos contemplar de noche mirando hacía el firmamento. Y lo que vemos en el cielo ahora es lo que a sucedido hace millones de años y no sabemos absolutamente nada de lo que le ha sucedido al Cosmos en la actualidad.

Como el Universo parece que se expande, el sistema solar debe de haberse alejado bastante de la actual perspectiva que nosotros contemplamos. No sabemos nada del camino que recorre nuestro sol con los planetas que orbitan en su entorno.

¿Ha detenido su carrera por este negro vació y a vuelto a aprehender el camino de vuelta a sus orígenes?
Ningún ser humano lo sabe ni tampoco lo podrá saber hasta que el hombre logre dominar los viajes, entre los agujeros negros, las galaxias, las estrellas y los planetas.

Un, agujero negro, es como la madre que da de nuevo la vida a la materia inútil que orbita en una galaxia cualquiera del Universo.

La savia vuelve a resurgir violenta desde el mismo centro del mal llamado agujero negro y la energía que surge desde su centro invisible al ojo humano, se vuelve a transformar primero, en una estrella y después, en planetas que orbiten a su alrededor y algunos, hasta llegaran ha crear vida como la nuestra.

Tan simple y tan terrible como la existencia del hombre en la tierra.
La prepotencia que tiene nuestra especie, equivale al más espantoso acto criminal que la justicia humana pueda juzgar en la tierra de forma neutral y equitativa.

Con la sangre vertida sobre la faz de nuestro planeta por los hombres, podríamos elaborar una colosal morcilla de sangre que envolvería a toda la superficie de la tierra.
Ella alimentaría a todos los hombres para que adquieran buenas maneras y tuviesen la voluntad de perdonar y sosegarse.

Nos dicen los filósofos que estamos de paso hacía el paraíso, si somos buenos, ó al infierno si somos malos.

¿Contra quien tenemos que ser buenos y con quien tenemos que ser malos?

Quien conoce el recto camino de la equidad y la justicia en el hombre.

¡Acaso otro hombre!
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Tengo razonables dudas de que un ser como yo pueda tomar una decisión tan trascendental y seria en contra sí mismo.