Bronquiectasias.
Son dilataciones anormales y permanentes de los bronquios.
Son la consecuencia de la inflamación y destrucción del componente estructural de la pared bronquial.
La causa más frecuente es la infección, aunque pue-de ser debido a una toxina o a una reacción inmunitaria; las bronquiectasias de la infancia, estuvieron relacionadas con el sarampión y la tosferina, que en la actualidad son causas poco frecuentes, debido a las vacunas.
Actualmente el adenovirus y el virus de la gripe son los principales causantes.
Otros agentes etiológicos son las bacterias virulentas, la tuberculosis, y las mico bacterias atípicas.
Los síntomas comienzan con tos persistente o recurrente y producción de esputo purulento abundante, pudiendo aparecer hemoptisis.
El tratamiento consiste en la eliminación de las se-creciones traqueobronquiales, mediante fisioterapia torácica y mucolíticos, control de la infección, en especial en las fases de exacerbación, y reversión de la obstrucción bronquial.
Los broncodilatadores pueden mejorar la obstrucción y facilitar la salida de las secreciones, el tratamiento quirúrgico ha sido sustituido en la actualidad, en gran parte por el uso de antibióticos y medidas de sostén.
Procedente del griego baile, se refiere a la aparición generalizada de movimientos arrítmicos rápidos, espasmódicos, incesantes, que en general son continuos, sencillos o muy complicados y pueden afectar a cualquier parte del cuerpo; el enfermo puede realizar movimientos voluntarios que se acostumbran a ser rápidos difíciles de mantener y deformados por los movimientos coreicos involuntarios que se superponen. Presentan un trastorno de la marcha, que nos recuerda a unos pasos de baile, suelen ser irregulares y tienen dificultad para avanzar en línea recta.
Se trata de una enfermedad neurológica debida a una lesión de los ganglios basales, se produce en niños con corea de Sydenham, adultos con corea de Huntington y en los pacientes con enfermemdad de Parkinson tratados excesivamente con agonistas de la dopamina.
Son dilataciones anormales y permanentes de los bronquios.
Son la consecuencia de la inflamación y destrucción del componente estructural de la pared bronquial.
La causa más frecuente es la infección, aunque pue-de ser debido a una toxina o a una reacción inmunitaria; las bronquiectasias de la infancia, estuvieron relacionadas con el sarampión y la tosferina, que en la actualidad son causas poco frecuentes, debido a las vacunas.
Actualmente el adenovirus y el virus de la gripe son los principales causantes.
Otros agentes etiológicos son las bacterias virulentas, la tuberculosis, y las mico bacterias atípicas.
Los síntomas comienzan con tos persistente o recurrente y producción de esputo purulento abundante, pudiendo aparecer hemoptisis.
El tratamiento consiste en la eliminación de las se-creciones traqueobronquiales, mediante fisioterapia torácica y mucolíticos, control de la infección, en especial en las fases de exacerbación, y reversión de la obstrucción bronquial.
Los broncodilatadores pueden mejorar la obstrucción y facilitar la salida de las secreciones, el tratamiento quirúrgico ha sido sustituido en la actualidad, en gran parte por el uso de antibióticos y medidas de sostén.
Procedente del griego baile, se refiere a la aparición generalizada de movimientos arrítmicos rápidos, espasmódicos, incesantes, que en general son continuos, sencillos o muy complicados y pueden afectar a cualquier parte del cuerpo; el enfermo puede realizar movimientos voluntarios que se acostumbran a ser rápidos difíciles de mantener y deformados por los movimientos coreicos involuntarios que se superponen. Presentan un trastorno de la marcha, que nos recuerda a unos pasos de baile, suelen ser irregulares y tienen dificultad para avanzar en línea recta.
Se trata de una enfermedad neurológica debida a una lesión de los ganglios basales, se produce en niños con corea de Sydenham, adultos con corea de Huntington y en los pacientes con enfermemdad de Parkinson tratados excesivamente con agonistas de la dopamina.
Bronquitis crónica.
Es un proceso asociado a una excesiva producción de moco traqueobronquial, suficiente para producir tos con expectoración al menos tres meses al año, durante más de dos años consecutivos.
La bronquitis crónica y el enfisema son dos afecciones distintas que con mucha frecuencia se presentan conjuntamente.
El enfisema, se define como la distensión de los espacios alveolares distales a los bronquiolos terminales, con destrucción de los tabiques alveolares.
Al menos el 20 % de los varones adultos tienen bronquitis crónica, aunque sólo una minoría está incapacitada clínicamente.
Existen factores predisponentes:
El tabaco es el factor que más se ha relacionado con la bronquitis crónica y con el grado de enfisema.
Otro factor coadyuvante es la contaminación del aire, siendo mucho más frecuente la bronquitis en las áreas industrializadas y cuando hay una exposición profesional a polvos inorgánicos u orgánicos y a gases nocivos.
Las infecciones respiratorias agudas suponen una frecuencia, morbilidad y mortalidad mayores en los pacientes con bronquitis crónica, aun cuando exis-tan, además, factores genéticos y familiares.
Después de unos años de tos y expectoración frecuente, suele aparecer disnea de esfuerzo, con ya un importante grado de obstrucción bronquial, y le empiezan a aparecer edemas por insuficiencia ventricular derecha, a menudo el paciente tiene exceso de peso y está cianótico, con episodios de apnea duran-te el sueño y empeoramiento de la ventilación.
El tratamiento consiste en evitar los episodios agu-dos e impedir la progresión mediante abstinencia de tabaco, el cambio de trabajo o de localidad, tratar las infecciones con prisa, el ejercicio y la nutrición más correcta, broncodilatadores, corticoides y mejora de la hipoxia.
Es un proceso asociado a una excesiva producción de moco traqueobronquial, suficiente para producir tos con expectoración al menos tres meses al año, durante más de dos años consecutivos.
La bronquitis crónica y el enfisema son dos afecciones distintas que con mucha frecuencia se presentan conjuntamente.
El enfisema, se define como la distensión de los espacios alveolares distales a los bronquiolos terminales, con destrucción de los tabiques alveolares.
Al menos el 20 % de los varones adultos tienen bronquitis crónica, aunque sólo una minoría está incapacitada clínicamente.
Existen factores predisponentes:
El tabaco es el factor que más se ha relacionado con la bronquitis crónica y con el grado de enfisema.
Otro factor coadyuvante es la contaminación del aire, siendo mucho más frecuente la bronquitis en las áreas industrializadas y cuando hay una exposición profesional a polvos inorgánicos u orgánicos y a gases nocivos.
Las infecciones respiratorias agudas suponen una frecuencia, morbilidad y mortalidad mayores en los pacientes con bronquitis crónica, aun cuando exis-tan, además, factores genéticos y familiares.
Después de unos años de tos y expectoración frecuente, suele aparecer disnea de esfuerzo, con ya un importante grado de obstrucción bronquial, y le empiezan a aparecer edemas por insuficiencia ventricular derecha, a menudo el paciente tiene exceso de peso y está cianótico, con episodios de apnea duran-te el sueño y empeoramiento de la ventilación.
El tratamiento consiste en evitar los episodios agu-dos e impedir la progresión mediante abstinencia de tabaco, el cambio de trabajo o de localidad, tratar las infecciones con prisa, el ejercicio y la nutrición más correcta, broncodilatadores, corticoides y mejora de la hipoxia.
Brucelosis.
Es una enfermedad que está producida por bacterias del género Brucella, y en España casi exclusiva-mente por el, B. mellitensis.
El receptáculo lo constituyen los animales domésticos como las cabras, ovejas, vacas y cerdos.
Las principales vías de contagio son la respiratoria por inhalación y la digestiva por ingestión de pro-ductos lácteos no controlados.
La incidencia de brucelosis varía de unas áreas a otras, aunque España ocupa el primer lugar entre los países europeos.
La enfermedad tiene un curso muy variable.
El síntoma mas frecuente es la fiebre, la sudoración profusa con olor característico y los dolores articulares y musculares.
Pueden aparecer localizaciones específicas, siendo las más frecuentes:
Las osteoarticulares.
Con afectación de la articulación sacroilíaca y la columna lumbar.
La orquiepidedimitis.
La meningitis.
La respiratoria, que es una miscelánea que incluye:
La endocarditis.
La pericarditis.
La hepatitis.
La afectación ocular.
El diagnóstico se realiza por la demostración de la presencia de anticuerpos, existiendo en la actualidad métodos muy sensibles y rápidos. Los cultivos de la sangre son positivos en la mayoría de pacientes, pero el crecimiento de la bacteria se detecta entre la segunda y la tercera semana en la mayoría de los casos.
El tratamiento se realiza con estreptomicina y tetraciclinas, siendo el pronóstico global bueno.
La prevención se basa en el control de la enfermedad animal.
Su erradicación resulta difícil y su coste económico elevado, y consiste en la combinación de vacunación masiva y el sacrificio de los animales infectados.
Es una enfermedad que está producida por bacterias del género Brucella, y en España casi exclusiva-mente por el, B. mellitensis.
El receptáculo lo constituyen los animales domésticos como las cabras, ovejas, vacas y cerdos.
Las principales vías de contagio son la respiratoria por inhalación y la digestiva por ingestión de pro-ductos lácteos no controlados.
La incidencia de brucelosis varía de unas áreas a otras, aunque España ocupa el primer lugar entre los países europeos.
La enfermedad tiene un curso muy variable.
El síntoma mas frecuente es la fiebre, la sudoración profusa con olor característico y los dolores articulares y musculares.
Pueden aparecer localizaciones específicas, siendo las más frecuentes:
Las osteoarticulares.
Con afectación de la articulación sacroilíaca y la columna lumbar.
La orquiepidedimitis.
La meningitis.
La respiratoria, que es una miscelánea que incluye:
La endocarditis.
La pericarditis.
La hepatitis.
La afectación ocular.
El diagnóstico se realiza por la demostración de la presencia de anticuerpos, existiendo en la actualidad métodos muy sensibles y rápidos. Los cultivos de la sangre son positivos en la mayoría de pacientes, pero el crecimiento de la bacteria se detecta entre la segunda y la tercera semana en la mayoría de los casos.
El tratamiento se realiza con estreptomicina y tetraciclinas, siendo el pronóstico global bueno.
La prevención se basa en el control de la enfermedad animal.
Su erradicación resulta difícil y su coste económico elevado, y consiste en la combinación de vacunación masiva y el sacrificio de los animales infectados.
Cáncer.
La enfermedad que denominamos cáncer, que es el objeto de la oncología, se define por cuatro características que describen la forma en que las células cancerosas actúan de un modo distinto a las células normales de las que proceden:
Por clonalidad:
Es cuando el cáncer se origina de una única célula progenitora que prolifera y da lugar a un clon de células malignas.
Por autonomía:
Es cuando el crecimiento no es regulado de forma adecuada o por las influencias bioquímicas y físicas normales del ambiente.
Por anaplasia:
Es cuando hay una ausencia de diferenciación celular normal y coordinada.
Por metástasis:
Es cuando las células cancerosas tienen capacidad de crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo.
El proceso por el cual una célula normal se convierte en una célula maligna que presenta estas características se denomina transformación neoplásica.
Los términos de cáncer, neoplasia y tumor sé utilizan indistintamente.
La oncología, es la parte de la medicina que se dedica al estudio, diagnóstico y tratamiento del cáncer.
En estos últimos años se ha avanzado mucho en ese terreno y se está investigando activamente sobre las modernas modalidades terapéuticas, entre las cuales se haya la inmunoterapia y los agentes que facilitan la maduración de las células. Se han empezado a buscar compuestos que puedan interactuar con los productos de los oncogenes, que son genes reguladores y factores de crecimiento con sus receptores.
En la actualidad, se considera que el cáncer es un trastorno genético adquirido, por lo cual hay un amplio campo de investigación con la tecnología moderna de la genética molecular.
El cáncer está en segundo lugar en el mundo como causa de muerte, siendo los tipos más frecuentes:
El de pulmón.
El de mama.
El colorrectal.
Y las causas etiológicas conocidas son:
Los factores genéticos de oncogenes y de los genes supresores.
Las radiaciones.
El tabaco.
La exposición profesional a carcinógenos.
La contaminación ambiental.
Los fármacos.
La dieta.
Los virus.
La enfermedad que denominamos cáncer, que es el objeto de la oncología, se define por cuatro características que describen la forma en que las células cancerosas actúan de un modo distinto a las células normales de las que proceden:
Por clonalidad:
Es cuando el cáncer se origina de una única célula progenitora que prolifera y da lugar a un clon de células malignas.
Por autonomía:
Es cuando el crecimiento no es regulado de forma adecuada o por las influencias bioquímicas y físicas normales del ambiente.
Por anaplasia:
Es cuando hay una ausencia de diferenciación celular normal y coordinada.
Por metástasis:
Es cuando las células cancerosas tienen capacidad de crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo.
El proceso por el cual una célula normal se convierte en una célula maligna que presenta estas características se denomina transformación neoplásica.
Los términos de cáncer, neoplasia y tumor sé utilizan indistintamente.
La oncología, es la parte de la medicina que se dedica al estudio, diagnóstico y tratamiento del cáncer.
En estos últimos años se ha avanzado mucho en ese terreno y se está investigando activamente sobre las modernas modalidades terapéuticas, entre las cuales se haya la inmunoterapia y los agentes que facilitan la maduración de las células. Se han empezado a buscar compuestos que puedan interactuar con los productos de los oncogenes, que son genes reguladores y factores de crecimiento con sus receptores.
En la actualidad, se considera que el cáncer es un trastorno genético adquirido, por lo cual hay un amplio campo de investigación con la tecnología moderna de la genética molecular.
El cáncer está en segundo lugar en el mundo como causa de muerte, siendo los tipos más frecuentes:
El de pulmón.
El de mama.
El colorrectal.
Y las causas etiológicas conocidas son:
Los factores genéticos de oncogenes y de los genes supresores.
Las radiaciones.
El tabaco.
La exposición profesional a carcinógenos.
La contaminación ambiental.
Los fármacos.
La dieta.
Los virus.
Cefalea.
Término equivalente a dolor de cabeza.
Es un síntoma benigno, aunque en ocasiones puede ser la manifestación de una enfermedad mas grave como un tumor cerebral, una hemorragia cerebral o la arteritis.
Hay varios tipos de cefaleas como son:
La migraña.
La cefalea tensional.
La cefalea en racimos.
La cefalea por tumor cerebral.
La producida por arteritis de células gigantes.
La tensional, es una molestia continua y generalizada, que afecta a adultos jóvenes, especialmente a mujeres, que se calma con el sueño, y puede estar relacionada con la menstruación, el embarazo, los olores, y los alimentos.
La de racimos, es de localización lateralizada, orbitaria o temporal y afecta principalmente a los hombres de mediana edad, además, se asocia a la congestión ocular y nasal bilateral y puede tener relación con la ingesta alcohólica.
La de tumor cerebral, de localización variable, interrumpe el sueño, aumenta con los cambios de posición, y causa el empeoramiento progresivo del dolor, que puede acompañarse de náuseas y vómitos.
La de arteritis de células gigantes, es lateralizada, temporal u occipital, afectando a ambos sexos, y se manifiesta con intenso dolor a la presión del cuero cabelludo, pinchazos y pulsaciones intermitentes, se asocia a un malestar general, y dura de semanas a meses.
La etiología del dolor de cabeza que se presenta como un primer episodio de cefalea intensa es completamente diferente con respecto al paciente con cefalea recurrente de años de duración.
En el primer caso deben considerarse:
La meningitis.
La hemorragia cerebral.
El glaucoma.
La sinusitis purulenta.
En el segundo caso, las causas son variadas y mu-chas veces difíciles de etiquetar.
El tratamiento consiste en solucionar la causa, si se conoce.
Administrar analgésicos en la cefalea tensional.
Litio en la cefalea en racimos.
Ergotamina como prevención de un ataque.
Término equivalente a dolor de cabeza.
Es un síntoma benigno, aunque en ocasiones puede ser la manifestación de una enfermedad mas grave como un tumor cerebral, una hemorragia cerebral o la arteritis.
Hay varios tipos de cefaleas como son:
La migraña.
La cefalea tensional.
La cefalea en racimos.
La cefalea por tumor cerebral.
La producida por arteritis de células gigantes.
La tensional, es una molestia continua y generalizada, que afecta a adultos jóvenes, especialmente a mujeres, que se calma con el sueño, y puede estar relacionada con la menstruación, el embarazo, los olores, y los alimentos.
La de racimos, es de localización lateralizada, orbitaria o temporal y afecta principalmente a los hombres de mediana edad, además, se asocia a la congestión ocular y nasal bilateral y puede tener relación con la ingesta alcohólica.
La de tumor cerebral, de localización variable, interrumpe el sueño, aumenta con los cambios de posición, y causa el empeoramiento progresivo del dolor, que puede acompañarse de náuseas y vómitos.
La de arteritis de células gigantes, es lateralizada, temporal u occipital, afectando a ambos sexos, y se manifiesta con intenso dolor a la presión del cuero cabelludo, pinchazos y pulsaciones intermitentes, se asocia a un malestar general, y dura de semanas a meses.
La etiología del dolor de cabeza que se presenta como un primer episodio de cefalea intensa es completamente diferente con respecto al paciente con cefalea recurrente de años de duración.
En el primer caso deben considerarse:
La meningitis.
La hemorragia cerebral.
El glaucoma.
La sinusitis purulenta.
En el segundo caso, las causas son variadas y mu-chas veces difíciles de etiquetar.
El tratamiento consiste en solucionar la causa, si se conoce.
Administrar analgésicos en la cefalea tensional.
Litio en la cefalea en racimos.
Ergotamina como prevención de un ataque.
Ciática.
Es un síndrome que está producido por la afectación del nervio ciático que se manifiesta por un dolor que invade la zona de piel inervada por el nervio lesionado y que puede acompañarse de trastornos sensitivos, motores y reflejos. La hernia discal es la causa más frecuente de este síndrome; generalmente la protrusión del disco intervertebral lumbar suele producirse por un traumatismo en flexión, aunque no siempre hay antecedentes de trauma.
El cuadro clínico consiste, en dolor lumbar intenso en puñalada, localizado en la nalga, que irradia a la pierna e incluso al pie, en contractura muscular y deformación raquídea y las alteraciones sensitivas motoras o reflejas de intensidad variable, como son:
La hipotonía.
El déficit sensitivo.
La debilidad muscular.
Existen otras causas de ciática radicular como son:
La artrosis lumbosacra.
La espondilosis.
La espondilolisis.
La tuberculosis,
Las neoplasias.
La enfermedad de Paget.
El tratamiento consiste en reposo absoluto en cama y en la administración de anestésicos, de sedantes y de relajantes musculares.
Una vez desaparecido el dolor, el paciente reanudará los movimientos de una forma gradual, aconsejándose los ejercicios de flexión.
Si el síndrome ciático persiste, está indicado el tratamiento quirúrgico, con extirpación del disco vertebral prolapsado.
Es un síndrome que está producido por la afectación del nervio ciático que se manifiesta por un dolor que invade la zona de piel inervada por el nervio lesionado y que puede acompañarse de trastornos sensitivos, motores y reflejos. La hernia discal es la causa más frecuente de este síndrome; generalmente la protrusión del disco intervertebral lumbar suele producirse por un traumatismo en flexión, aunque no siempre hay antecedentes de trauma.
El cuadro clínico consiste, en dolor lumbar intenso en puñalada, localizado en la nalga, que irradia a la pierna e incluso al pie, en contractura muscular y deformación raquídea y las alteraciones sensitivas motoras o reflejas de intensidad variable, como son:
La hipotonía.
El déficit sensitivo.
La debilidad muscular.
Existen otras causas de ciática radicular como son:
La artrosis lumbosacra.
La espondilosis.
La espondilolisis.
La tuberculosis,
Las neoplasias.
La enfermedad de Paget.
El tratamiento consiste en reposo absoluto en cama y en la administración de anestésicos, de sedantes y de relajantes musculares.
Una vez desaparecido el dolor, el paciente reanudará los movimientos de una forma gradual, aconsejándose los ejercicios de flexión.
Si el síndrome ciático persiste, está indicado el tratamiento quirúrgico, con extirpación del disco vertebral prolapsado.
Cirrosis.
Es una entidad que está definida desde un punto de vista anatomopatológico y que se haya acompañada de un surtido de síndromes clínicos importantes.
Tiene una alteración crónica y persistente del parénquima hepático, con fibrosis extensa asociada a nódulos de regeneración. Los tipos de cirrosis se clasifican según criterios etiológicos y morfológicos:
Cirrosis alcohólica
Cirrosis posviral
Cirrosis biliar.
Cirrosis cardíaca.
Cirrosis metabólica.
Cirrosis hereditaria.
Cirrosis producida por los medicamentos.
La clínica varía según el tipo de cirrosis, pudiendo ser en ocasiones asintomática.
Las principales complicaciones de la cirrosis son:
Hipertensión portal.
Hemorragia por varices esofágicas.
Esplenomegalia.
Hiperesplenismo,
Que pueden ocasionar:
Pancitopenias severas.
Ascitis.
Peritonitis bacteriana espontánea.
Síndrome hepatorrenal con insuficiencia renal pro-gresiva funcional.
Encefalopatía hepática.
Alteraciones de la coagulación por fallo de síntesis hepática de los factores de la coagulación, a lo que puede asociarse mala absorción de vitamina K.
Una vez que se ha establecido la cirrosis, el proceso es irreversible.
El tratamiento de esa enfermedad debe encaminarse a evitar tóxicos hepáticos, como son el alcohol y los medicamentos, mantener un régimen dietético adecuado y tratar las diferentes complicaciones antes señaladas.
Con diuréticos si existen edemas o ascitis.
Con vitamina K para intentar mejorar el déficit de dicha vitamina debido a la mala absorción.
Con antibióticos en caso de infección.
El trasplante hepático es muy benéfico en algunos pacientes.
La cirrosis hepática es una enfermedad progresiva cuya evolución en el tiempo es variable.
Es una entidad que está definida desde un punto de vista anatomopatológico y que se haya acompañada de un surtido de síndromes clínicos importantes.
Tiene una alteración crónica y persistente del parénquima hepático, con fibrosis extensa asociada a nódulos de regeneración. Los tipos de cirrosis se clasifican según criterios etiológicos y morfológicos:
Cirrosis alcohólica
Cirrosis posviral
Cirrosis biliar.
Cirrosis cardíaca.
Cirrosis metabólica.
Cirrosis hereditaria.
Cirrosis producida por los medicamentos.
La clínica varía según el tipo de cirrosis, pudiendo ser en ocasiones asintomática.
Las principales complicaciones de la cirrosis son:
Hipertensión portal.
Hemorragia por varices esofágicas.
Esplenomegalia.
Hiperesplenismo,
Que pueden ocasionar:
Pancitopenias severas.
Ascitis.
Peritonitis bacteriana espontánea.
Síndrome hepatorrenal con insuficiencia renal pro-gresiva funcional.
Encefalopatía hepática.
Alteraciones de la coagulación por fallo de síntesis hepática de los factores de la coagulación, a lo que puede asociarse mala absorción de vitamina K.
Una vez que se ha establecido la cirrosis, el proceso es irreversible.
El tratamiento de esa enfermedad debe encaminarse a evitar tóxicos hepáticos, como son el alcohol y los medicamentos, mantener un régimen dietético adecuado y tratar las diferentes complicaciones antes señaladas.
Con diuréticos si existen edemas o ascitis.
Con vitamina K para intentar mejorar el déficit de dicha vitamina debido a la mala absorción.
Con antibióticos en caso de infección.
El trasplante hepático es muy benéfico en algunos pacientes.
La cirrosis hepática es una enfermedad progresiva cuya evolución en el tiempo es variable.
Cistitis.
Es una infección en la vejiga urinaria.
Clínicamente todos los enfermos presentan disuria, polaquiuria, sensación de micción imperiosa y dolor suprapúbico.
La orina suele volverse turbia, maloliente y en el 30 % de los casos sanguinolenta.
Por el examen de los sedimentos urinarios y en el urinocultivo se detectan y diagnostican a los germenes causantes.
La mayoría de las cistitis y las píelo nefritis sintomáticas agudas se dan en las mujeres jóvenes y son raras en los varones de menos de 50 años.
Existen algunas circunstancias que influyen en su aparición, como son:
El sexo femenino.
La actividad sexual.
La homosexualidad como una consecuencia del coito anal.
La hipertrofia prostática en los varones de más de 50 años.
El embarazo.
Las obstrucciones del flujo urinario.
La estrechez.
Los tumores.
La próstata agrandada.
La disfunción neurógena de la vejiga.
El reflujo vesicoureteral.
Los factores genéticos.
Y, en los pacientes que se hayan hospitalizados, el empleo de sondas urinarias.
Es una infección en la vejiga urinaria.
Clínicamente todos los enfermos presentan disuria, polaquiuria, sensación de micción imperiosa y dolor suprapúbico.
La orina suele volverse turbia, maloliente y en el 30 % de los casos sanguinolenta.
Por el examen de los sedimentos urinarios y en el urinocultivo se detectan y diagnostican a los germenes causantes.
La mayoría de las cistitis y las píelo nefritis sintomáticas agudas se dan en las mujeres jóvenes y son raras en los varones de menos de 50 años.
Existen algunas circunstancias que influyen en su aparición, como son:
El sexo femenino.
La actividad sexual.
La homosexualidad como una consecuencia del coito anal.
La hipertrofia prostática en los varones de más de 50 años.
El embarazo.
Las obstrucciones del flujo urinario.
La estrechez.
Los tumores.
La próstata agrandada.
La disfunción neurógena de la vejiga.
El reflujo vesicoureteral.
Los factores genéticos.
Y, en los pacientes que se hayan hospitalizados, el empleo de sondas urinarias.
Colapso.
Es una pérdida brusca del flujo sanguíneo eficaz, que es debido a factores cardíacos, a vasculares o periféricos, que se puede corregir de forma espontánea o con alguna intervención.
Cabe diferenciar este término del paro cardíaco, que es una interrupción brusca de la bomba cardíaca que puede ser reversible mediante una rápida intervención, pero que causa la muerte si ésta no se lleva a cabo y del término muerte súbita cardíaca, es decir muerte natural producida por causas cardíacas, que está precedida por una pérdida de conciencia brusca producida en el plazo de una hora tras el comienzo de los síntomas agudos, en un individuo afecto de una cardiopátia preexistente, pero que el momento y la forma de la muerte son inesperados.
Las causas de paro cardiaco y de la muerte súbita cardíaca son:
La enfermedad coronaria.
El infarto agudo de miocardio.
La miocardiopatía hipertrófica o dilatada.
La enfermedad de las válvulas cardíacas.
Las alteraciones electrofisiológicas en el sistema de conducción.
Existen causas funcionales como:
La hipopotasemia.
La insuficiencia cardíaca.
La hipoxemia.
La acidosis.
Las toxinas cardíacas como la cocaína.
La intoxicación por digital.
El tratamiento inmediato es la reanimación cardiovascular urgente, para mantener la perfusión de los órganos, hasta que se pueda llevar a cabo una intervención asistida.
Es una pérdida brusca del flujo sanguíneo eficaz, que es debido a factores cardíacos, a vasculares o periféricos, que se puede corregir de forma espontánea o con alguna intervención.
Cabe diferenciar este término del paro cardíaco, que es una interrupción brusca de la bomba cardíaca que puede ser reversible mediante una rápida intervención, pero que causa la muerte si ésta no se lleva a cabo y del término muerte súbita cardíaca, es decir muerte natural producida por causas cardíacas, que está precedida por una pérdida de conciencia brusca producida en el plazo de una hora tras el comienzo de los síntomas agudos, en un individuo afecto de una cardiopátia preexistente, pero que el momento y la forma de la muerte son inesperados.
Las causas de paro cardiaco y de la muerte súbita cardíaca son:
La enfermedad coronaria.
El infarto agudo de miocardio.
La miocardiopatía hipertrófica o dilatada.
La enfermedad de las válvulas cardíacas.
Las alteraciones electrofisiológicas en el sistema de conducción.
Existen causas funcionales como:
La hipopotasemia.
La insuficiencia cardíaca.
La hipoxemia.
La acidosis.
Las toxinas cardíacas como la cocaína.
La intoxicación por digital.
El tratamiento inmediato es la reanimación cardiovascular urgente, para mantener la perfusión de los órganos, hasta que se pueda llevar a cabo una intervención asistida.
Cólera.
Es la enfermedad diarreica aguda producida por una bacteria, llamada el Vibrio cholerae.
El cólera que ha sido endémico en el delta del río Ganges desde tiempo inmemorial, desde el año1817 ha producido, siete pandemias mundiales. En el año 1991 se produjo una epidemia que se inició en Perú y después se extendió a otros países del centro y del sur de América, y durante ese primer año de epidemia la enfermedad produjo unos 400.000 casos, con la muerte de 4.000 enfermos, poniendo de manifiesto la falta de familiaridad con la enfermedad.
En España se testificaron 20 casos entre 1980 y 1989. En las zonas endémicas, la enfermedad afecta sobre todo a los niños, pero cuando esta incide en una población no endémica, afecta a todas las edades por igual. En dichas zonas es mas frecuente en los meses de verano y otoño.
La vía de transmisión más frecuente es por ingesta de aguas contaminadas por heces humanas y también por consumo de alimentos contaminados. No se conoce ninguna transmisión animal. El período de incubación es de 24 48 horas aproximadamente, tras lo cual aparece de forma brusca la diarrea; no suele haber fiebre ni dolor abdominal.
En las graves, el volumen de la diarrea aumenta rápidamente hasta poder llegar a ser de 1 litro por hora, lo cual lleva a la deshidratación y muerte por shock hipobolémico.
Las heces de los enfermos tienen un aspecto característico que se asemeja al agua de arroz.
El diagnóstico se confirma por el examen de las heces.
Los antibióticos reducen la duración y el volumen de las heces, pero lo fundamental es la reposición rápida de líquidos, electrolitos, con sodio, potasio, cloro y bicarbonato, inicialmente por vía intravenosa en los casos graves.
La forma preventiva se basa fundamentalmente en la mejora de las condiciones higiénicas sanitarias. Existen vacunas tanto por vía intramuscular como por vía oral, pero su eficacia es limitada y de corta duración.
Es la enfermedad diarreica aguda producida por una bacteria, llamada el Vibrio cholerae.
El cólera que ha sido endémico en el delta del río Ganges desde tiempo inmemorial, desde el año1817 ha producido, siete pandemias mundiales. En el año 1991 se produjo una epidemia que se inició en Perú y después se extendió a otros países del centro y del sur de América, y durante ese primer año de epidemia la enfermedad produjo unos 400.000 casos, con la muerte de 4.000 enfermos, poniendo de manifiesto la falta de familiaridad con la enfermedad.
En España se testificaron 20 casos entre 1980 y 1989. En las zonas endémicas, la enfermedad afecta sobre todo a los niños, pero cuando esta incide en una población no endémica, afecta a todas las edades por igual. En dichas zonas es mas frecuente en los meses de verano y otoño.
La vía de transmisión más frecuente es por ingesta de aguas contaminadas por heces humanas y también por consumo de alimentos contaminados. No se conoce ninguna transmisión animal. El período de incubación es de 24 48 horas aproximadamente, tras lo cual aparece de forma brusca la diarrea; no suele haber fiebre ni dolor abdominal.
En las graves, el volumen de la diarrea aumenta rápidamente hasta poder llegar a ser de 1 litro por hora, lo cual lleva a la deshidratación y muerte por shock hipobolémico.
Las heces de los enfermos tienen un aspecto característico que se asemeja al agua de arroz.
El diagnóstico se confirma por el examen de las heces.
Los antibióticos reducen la duración y el volumen de las heces, pero lo fundamental es la reposición rápida de líquidos, electrolitos, con sodio, potasio, cloro y bicarbonato, inicialmente por vía intravenosa en los casos graves.
La forma preventiva se basa fundamentalmente en la mejora de las condiciones higiénicas sanitarias. Existen vacunas tanto por vía intramuscular como por vía oral, pero su eficacia es limitada y de corta duración.
Coma.
Es una situación clínica caracterizada por la falta de respuestas del paciente frente a estímulos.
En la mayoría de los casos tiene una causa evidente, como son la ingestión de fármacos, de drogas, de hipoxia, de accidente vascular cerebral, traumatismo e insuficiencia renal o hepática.
El propósito inmediato en una situación de coma agudo es prevenir las lesiones del sistema nervioso central, corrigiendo los cuadros de hipotensión, de hipoxia, de hipoglicemia y de hipertermia.
Pueden ser necesarias la intubación traqueal para ventilación asistida y la administración por vía endovenosa de antídotos como es la naloxona en la sobredosis por narcóticos o de la glucosa en el coma hipoglicémico, descartando la meningitis mediante la punción lumbar y los análisis del líquido cefalorraquídeo y después realizando la tomografía axial computarizada para localizar tumores, hemorragias y abscesos.
Es difícil predecir la evolución del coma.
Los signos desfavorables en las primeras horas son la ausencia de reacción en las dos pupilas, y la ausencia del reflejo de la cornea o de una respuesta oculovestibular.
A las 24 horas del coma estos signos, además de la ausencia de la apertura palpebrale y de tono muscular, predicen incapacidad grave o la muerte.
Convulsiones.
Son las disfunciones neurológicas que sé manifies-tan con una actividad motora anómala y pueden ser parciales o generalizadas.
La manifestación motora, puede ser en forma de crisis de epilepsia o ser solamente tónicas, menos frecuentes. El paciente adopta una actitud rígida de los miembros o del tronco, a menudo con desviación de la cabeza y los ojos hacia un lado. A parte de la epilepsia, existen otras causas de convulsiones que dependen de la edad.
Entre los niños pueden ser idiopáticas, por infección aguda, traumatismo, convulsión febril o malformación congénita.
Entre los adolescentes suelen ser secundarias a los traumatismos, al síndrome de abstinencia de drogas o alcohol, o malformaciones arteriovenosas.
Entre los adultos pueden aparecer por alcoholismo, tumor cerebral, traumatismo, enfermedad cerebro-vascular o trastornos metabólicos.
También aparecen convulsiones tónicoclónicas en personas neurológicamente normales después de la privación del sueño.
El EEG es la prueba de elección para determinar la causa de una crisis convulsiva; en los casos que se sospecha una infección o hemorragia subaracnoidea se realizará punción lumbar para estudio del líquido cefalorraquídeo o tomografía axial computarizada y la resonancia magnética para visualizar lesiones anatómicas.
Es una situación clínica caracterizada por la falta de respuestas del paciente frente a estímulos.
En la mayoría de los casos tiene una causa evidente, como son la ingestión de fármacos, de drogas, de hipoxia, de accidente vascular cerebral, traumatismo e insuficiencia renal o hepática.
El propósito inmediato en una situación de coma agudo es prevenir las lesiones del sistema nervioso central, corrigiendo los cuadros de hipotensión, de hipoxia, de hipoglicemia y de hipertermia.
Pueden ser necesarias la intubación traqueal para ventilación asistida y la administración por vía endovenosa de antídotos como es la naloxona en la sobredosis por narcóticos o de la glucosa en el coma hipoglicémico, descartando la meningitis mediante la punción lumbar y los análisis del líquido cefalorraquídeo y después realizando la tomografía axial computarizada para localizar tumores, hemorragias y abscesos.
Es difícil predecir la evolución del coma.
Los signos desfavorables en las primeras horas son la ausencia de reacción en las dos pupilas, y la ausencia del reflejo de la cornea o de una respuesta oculovestibular.
A las 24 horas del coma estos signos, además de la ausencia de la apertura palpebrale y de tono muscular, predicen incapacidad grave o la muerte.
Convulsiones.
Son las disfunciones neurológicas que sé manifies-tan con una actividad motora anómala y pueden ser parciales o generalizadas.
La manifestación motora, puede ser en forma de crisis de epilepsia o ser solamente tónicas, menos frecuentes. El paciente adopta una actitud rígida de los miembros o del tronco, a menudo con desviación de la cabeza y los ojos hacia un lado. A parte de la epilepsia, existen otras causas de convulsiones que dependen de la edad.
Entre los niños pueden ser idiopáticas, por infección aguda, traumatismo, convulsión febril o malformación congénita.
Entre los adolescentes suelen ser secundarias a los traumatismos, al síndrome de abstinencia de drogas o alcohol, o malformaciones arteriovenosas.
Entre los adultos pueden aparecer por alcoholismo, tumor cerebral, traumatismo, enfermedad cerebro-vascular o trastornos metabólicos.
También aparecen convulsiones tónicoclónicas en personas neurológicamente normales después de la privación del sueño.
El EEG es la prueba de elección para determinar la causa de una crisis convulsiva; en los casos que se sospecha una infección o hemorragia subaracnoidea se realizará punción lumbar para estudio del líquido cefalorraquídeo o tomografía axial computarizada y la resonancia magnética para visualizar lesiones anatómicas.
Corea.
Esta palabra procede del griego baile, y se refiere a la aparición generalizada de movimientos arrítmicos rápidos, espasmódicos, vigorosos e incesantes, que por regla general, son continuos, sencillos o muy complicados y pueden afectar a cualquier parte del cuerpo.
El enfermo puede realizar movimientos voluntarios que acostumbran a ser rápidos difíciles de mantener y deformados por los movimientos coreicos involuntarios que se superponen.
Presentan un trastorno de la marcha, que recuerda a unos pasos de baile, que suelen ser irregulares y tienen dificultad para avanzar en línea recta.
Es una enfermedad neurológica debida a una lesión de los ganglios basales, que se produce en los niños con corea de Sydenham, en los adultos con corea de Huntington y en los pacientes con enfermedad de Parkinson, que son tratados en exceso con agonistas de la dopamina.
Esta palabra procede del griego baile, y se refiere a la aparición generalizada de movimientos arrítmicos rápidos, espasmódicos, vigorosos e incesantes, que por regla general, son continuos, sencillos o muy complicados y pueden afectar a cualquier parte del cuerpo.
El enfermo puede realizar movimientos voluntarios que acostumbran a ser rápidos difíciles de mantener y deformados por los movimientos coreicos involuntarios que se superponen.
Presentan un trastorno de la marcha, que recuerda a unos pasos de baile, que suelen ser irregulares y tienen dificultad para avanzar en línea recta.
Es una enfermedad neurológica debida a una lesión de los ganglios basales, que se produce en los niños con corea de Sydenham, en los adultos con corea de Huntington y en los pacientes con enfermedad de Parkinson, que son tratados en exceso con agonistas de la dopamina.
Enfermedad de Alzheimer.
Son las degeneraciones neuronales diseminadas o los trastornos multifocales.
Es una alteración, tan frecuente en nuestro tiempo, que constituye la causa principal de incapacidad en la tercera edad, ya que afecta al 2 % de la población entre 65 y los 70 años y al 20 % de las personas mayores de 80 años.
El envejecimiento provoca una pérdida gradual de neuronas y de masa encefálica.
La demencia presenil es la que aparece antes de los 65 años.
La demencia senil es la que se da después de esta edad.
Cuando esta demencia, se debe a afectación de las estructuras subcorticales, como ocurre en la enfermedad de Huntington o en la esclerosis múltiple, los enfermos padecen una disminución de la velocidad de los procesos intelectuales y del proceso de la información, se reduce el nivel afectivo y existen trastornos de motivación, estado de ánimo y nivel de vigilia.
Cuando la demencia se debe a una afectación cortical es la denominada enfermedad de Alzheimer, que se caracteriza, por una pérdida de las funciones intelectuales como el lenguaje, la percepción y el cálculo.
El inicio de los síntomas es insidioso y sutil, difícil de precisar, ya que aparece dificultad para responder a preguntas sencillas, con la pérdida precoz de la espontaneidad, de la iniciativa y del interés por las aficiones y relaciones sociales, y fallos de memoria en los acontecimientos más recientes.
A medida que avanza la enfermedad se producen errores inexplicables en las actividades cotidianas y se descuida el aspecto y la higiene.
En el proceso avanzado, el paciente es incapaz de cuidar de sí mismo, repite preguntas una y otra vez, no reconoce a sus amigos y familiares, el lenguaje no es fluido no comprende las órdenes y la marcha es lenta y torpe.
En las fases finales el paciente permanece inmóvil, mudo y con incontinencia.
La pérdida de peso y el aspecto apergaminado ante-ceden a la muerte, que es con mucha frecuencia debida a una infección intercurrente.
La duración media es de 8 años, con un intervalo de entre 2 a 15 años, siendo más rápida la evolución en las personas más jóvenes.
La demencia debe distinguirse de los grados leves de olvidos y descuidos propios del proceso natural de envejecimiento, y que suelen acompañarse de disminución de la agilidad física y mental y rigidez de pensamiento, pero que no evolucionan hacia cuadros más graves.
Son las degeneraciones neuronales diseminadas o los trastornos multifocales.
Es una alteración, tan frecuente en nuestro tiempo, que constituye la causa principal de incapacidad en la tercera edad, ya que afecta al 2 % de la población entre 65 y los 70 años y al 20 % de las personas mayores de 80 años.
El envejecimiento provoca una pérdida gradual de neuronas y de masa encefálica.
La demencia presenil es la que aparece antes de los 65 años.
La demencia senil es la que se da después de esta edad.
Cuando esta demencia, se debe a afectación de las estructuras subcorticales, como ocurre en la enfermedad de Huntington o en la esclerosis múltiple, los enfermos padecen una disminución de la velocidad de los procesos intelectuales y del proceso de la información, se reduce el nivel afectivo y existen trastornos de motivación, estado de ánimo y nivel de vigilia.
Cuando la demencia se debe a una afectación cortical es la denominada enfermedad de Alzheimer, que se caracteriza, por una pérdida de las funciones intelectuales como el lenguaje, la percepción y el cálculo.
El inicio de los síntomas es insidioso y sutil, difícil de precisar, ya que aparece dificultad para responder a preguntas sencillas, con la pérdida precoz de la espontaneidad, de la iniciativa y del interés por las aficiones y relaciones sociales, y fallos de memoria en los acontecimientos más recientes.
A medida que avanza la enfermedad se producen errores inexplicables en las actividades cotidianas y se descuida el aspecto y la higiene.
En el proceso avanzado, el paciente es incapaz de cuidar de sí mismo, repite preguntas una y otra vez, no reconoce a sus amigos y familiares, el lenguaje no es fluido no comprende las órdenes y la marcha es lenta y torpe.
En las fases finales el paciente permanece inmóvil, mudo y con incontinencia.
La pérdida de peso y el aspecto apergaminado ante-ceden a la muerte, que es con mucha frecuencia debida a una infección intercurrente.
La duración media es de 8 años, con un intervalo de entre 2 a 15 años, siendo más rápida la evolución en las personas más jóvenes.
La demencia debe distinguirse de los grados leves de olvidos y descuidos propios del proceso natural de envejecimiento, y que suelen acompañarse de disminución de la agilidad física y mental y rigidez de pensamiento, pero que no evolucionan hacia cuadros más graves.
Diabetes mellitus.
Es la enfermedad endocrina más frecuente ya que afecta al 2 % de la población.
Existen formas primarias de la enfermedad, como son, la diabetes tipo 1 insulinodependiente, y las de tipo 2 no insulinodependiente y, además, las secundarias a otras causas, como las enfermedades pan-creativas y los fármacos.
En la etiología se involucran los factores genéticos, ambientales y los fenómenos autoinmunes.
Las manifestaciones clínicas varían de un enfermo a otro, pero en general suelen acudir al médico por síntomas relacionados con la hiperglicemia, aunque a veces el primer episodio es una descompensación metabólica aguda con coma diabético.
La diabetes tipo 1 insulinodependiente suele comen-zar antes de los 40 años de edad, y el inicio suele ser muy brusco, con sed, con diuresis excesiva, con aumento del apetito, con pérdida de peso a lo largo de varios días y con niveles de insulina plásmatica muy bajos o indetectables.
La diabetes tipo 2 no insulinodependiente sé manifiesta en edades intermedias o avanzadas, y hay un aumento de peso típico, los síntomas comienzan de un modo más gradual, y existen niveles normales de insulina plasmática, si bien menores para el nivel de glucemia, es decir, existe un déficit relativo de insulina.
El tratamiento consiste en la dieta, en la insulina o los antidiabéticos orales.
La diabetes comporta una serie de complicaciones como trastornos metabólicos agudos, coma hiperosmolar y otras complicaciones más tardías como las alteraciones circulatorias, la retinopatía, la nefropatía, la neuropatía y las úlceras en la piel.
Es la enfermedad endocrina más frecuente ya que afecta al 2 % de la población.
Existen formas primarias de la enfermedad, como son, la diabetes tipo 1 insulinodependiente, y las de tipo 2 no insulinodependiente y, además, las secundarias a otras causas, como las enfermedades pan-creativas y los fármacos.
En la etiología se involucran los factores genéticos, ambientales y los fenómenos autoinmunes.
Las manifestaciones clínicas varían de un enfermo a otro, pero en general suelen acudir al médico por síntomas relacionados con la hiperglicemia, aunque a veces el primer episodio es una descompensación metabólica aguda con coma diabético.
La diabetes tipo 1 insulinodependiente suele comen-zar antes de los 40 años de edad, y el inicio suele ser muy brusco, con sed, con diuresis excesiva, con aumento del apetito, con pérdida de peso a lo largo de varios días y con niveles de insulina plásmatica muy bajos o indetectables.
La diabetes tipo 2 no insulinodependiente sé manifiesta en edades intermedias o avanzadas, y hay un aumento de peso típico, los síntomas comienzan de un modo más gradual, y existen niveles normales de insulina plasmática, si bien menores para el nivel de glucemia, es decir, existe un déficit relativo de insulina.
El tratamiento consiste en la dieta, en la insulina o los antidiabéticos orales.
La diabetes comporta una serie de complicaciones como trastornos metabólicos agudos, coma hiperosmolar y otras complicaciones más tardías como las alteraciones circulatorias, la retinopatía, la nefropatía, la neuropatía y las úlceras en la piel.
Diarrea.
Aumento del peso diario de las heces por encima de 200 gr, acompañado de heces más fluidas y aumento en el número de defecaciones.
Una diarrea se considera aguda cuando dura menos de 15 días y, es crónica, cuando dura más de dos o de tres semanas.
Las causas más frecuentes de la diarrea aguda, son las infecciosas, por ingesta de fármacos o tóxicos, por la administración de quimioterapia o bien por el comienzo de una diarrea crónica.
La diarrea aguda infecciosa es la responsable en el mundo, de 4 millones de muertes al año, entre los menores de 5 años, en especial, entre los países subdesarrollados.
La mayor parte de diarreas infecciosas se adquieren por transmisión fecaloral, por la ingesta de agua o de alimentos contaminados, aunque también, pueden transmitirse de persona a persona.
Los grupos de riesgo son:
Viajeros a países subdesarrollados.
Consumidores de marisco.
Homosexuales.
Enfermos de sida.
Niños atendidos en guarderías.
Ancianos en residencias.
Hospitales.
Clínicamente se cursa con náuseas, vómitos, dolor abdominal difuso y con cólico, fiebre y diarrea, esta última puede ser acuosa, sanguinolenta o mucosa, según la causa que la produce.
La mayoría de las veces el cuadro se auto limita, y no son necesarias las pruebas diagnósticas.
El mejor tratamiento en ausencia de fiebre y heces sanguinolentas, consiste, en la dieta e ingestión de líquidos por vía oral.
En el resto de casos, es preciso realizar coprocultivo para determinar el germen causante con radiografía abdominal y con colonoscopia cuando haya sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal.
La diarrea crónica que puede durar de semanas a meses, en muchos casos, es debida a colon irritable, aunque a veces pueda ser la manifestación de una enfermedad grave, cómo:
Enfermedad inflamatoria intestinal.
Insuficiencia pancreática.
Enfermedad celíaca.
Enfermedad de Whipple.
Adenoma pancreático.
Síndrome carcinoide.
Aumento del peso diario de las heces por encima de 200 gr, acompañado de heces más fluidas y aumento en el número de defecaciones.
Una diarrea se considera aguda cuando dura menos de 15 días y, es crónica, cuando dura más de dos o de tres semanas.
Las causas más frecuentes de la diarrea aguda, son las infecciosas, por ingesta de fármacos o tóxicos, por la administración de quimioterapia o bien por el comienzo de una diarrea crónica.
La diarrea aguda infecciosa es la responsable en el mundo, de 4 millones de muertes al año, entre los menores de 5 años, en especial, entre los países subdesarrollados.
La mayor parte de diarreas infecciosas se adquieren por transmisión fecaloral, por la ingesta de agua o de alimentos contaminados, aunque también, pueden transmitirse de persona a persona.
Los grupos de riesgo son:
Viajeros a países subdesarrollados.
Consumidores de marisco.
Homosexuales.
Enfermos de sida.
Niños atendidos en guarderías.
Ancianos en residencias.
Hospitales.
Clínicamente se cursa con náuseas, vómitos, dolor abdominal difuso y con cólico, fiebre y diarrea, esta última puede ser acuosa, sanguinolenta o mucosa, según la causa que la produce.
La mayoría de las veces el cuadro se auto limita, y no son necesarias las pruebas diagnósticas.
El mejor tratamiento en ausencia de fiebre y heces sanguinolentas, consiste, en la dieta e ingestión de líquidos por vía oral.
En el resto de casos, es preciso realizar coprocultivo para determinar el germen causante con radiografía abdominal y con colonoscopia cuando haya sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal.
La diarrea crónica que puede durar de semanas a meses, en muchos casos, es debida a colon irritable, aunque a veces pueda ser la manifestación de una enfermedad grave, cómo:
Enfermedad inflamatoria intestinal.
Insuficiencia pancreática.
Enfermedad celíaca.
Enfermedad de Whipple.
Adenoma pancreático.
Síndrome carcinoide.
Divertículo.
Es un fondo de saco que penetra en la pared esofágica o en la intestinal.
Pueden ser congénitos o adquiridos.
Los divertículos del intestino delgado y del grueso, suelen ser asintomáticos, porque se descubren de forma accidental en una exploración radiológica del intestino.
Las complicaciones, como son la inflamación aguda o la crónica y la hemorragia, ocurren en un pequeño porcentaje de pacientes con diverticulosis; la causa de la inflamación es por regla general mecánica por la retención de sustancias alimenticias no digeridas y por las bacterias del interior, dicho proceso puede variar desde un absceso pericólico hasta una peritonitis generalizada; es más frecuente en hombres que en mujeres, y más en el colon izquierdo que en el derecho.
La diverticulitis colónica aguda se caracteriza por fiebre, por dolor en fosa ilíaca izquierda, por signos de irritación peritoneal, por estreñimiento y, en algunos casos, por hemorragia rectal, que es rara vez masiva.
La perforación del colon, es una complicación grave que produce peritonitis, sepsis y shock, y se muestra con más frecuencia en los ancianos.
El tratamiento consiste en una dieta absoluta, y con un tratamiento de antibióticos, pero con frecuencia, es precisa la intervención quirúrgica.
Es un fondo de saco que penetra en la pared esofágica o en la intestinal.
Pueden ser congénitos o adquiridos.
Los divertículos del intestino delgado y del grueso, suelen ser asintomáticos, porque se descubren de forma accidental en una exploración radiológica del intestino.
Las complicaciones, como son la inflamación aguda o la crónica y la hemorragia, ocurren en un pequeño porcentaje de pacientes con diverticulosis; la causa de la inflamación es por regla general mecánica por la retención de sustancias alimenticias no digeridas y por las bacterias del interior, dicho proceso puede variar desde un absceso pericólico hasta una peritonitis generalizada; es más frecuente en hombres que en mujeres, y más en el colon izquierdo que en el derecho.
La diverticulitis colónica aguda se caracteriza por fiebre, por dolor en fosa ilíaca izquierda, por signos de irritación peritoneal, por estreñimiento y, en algunos casos, por hemorragia rectal, que es rara vez masiva.
La perforación del colon, es una complicación grave que produce peritonitis, sepsis y shock, y se muestra con más frecuencia en los ancianos.
El tratamiento consiste en una dieta absoluta, y con un tratamiento de antibióticos, pero con frecuencia, es precisa la intervención quirúrgica.
Edema.
Aumento en el volumen de líquido intersticial, que puede aumentar en varios litros antes de que se manifieste clínicamente.
Anasarca, es el término al que nos referimos cuando el edema es generalizado e intenso.
Hidrotórax cuando nos referimos a la acumulación de líquido en la cavidad pleural.
Ascitis es cuando nos referimos, a la presencia de líquido en la cavidad abdominal.
El desarrollo del edema, se debe, a la existencia de un movimiento de líquidos desde el compartimiento vascular hacia el intersticio, o sino hacia un tercer espacio, o bien desde el compartimiento arterial del espacio vascular, hacia las cavidades cardíacas, o la circulación venosa.
El edema puede ser localizado o generalizado.
Las causas principales del edema localizado, son:
Obstrucción venosa o linfática por tromboflebitis.
Linfangitis.
Resección de nódulos linfáticos.
Filariasis.
El generalizado se ve en las situaciones siguientes:
Por insuficiencia cardíaca.
Por insuficiencia renal.
Por desequilibrios electrolíticos por la retención de sodio y de agua.
Por cirrosis hepática con presencia de ascitis.
De origen nutricional por hipoproteinemia, carencia de potasio y calorías.
Existen otras causas de edema como:
El mixedema.
El embarazo.
La hiperfunción suprarrenal.
La administración de estrógenos y vasodilatadores.
El tratamiento para tratar la enfermedad se adecuará a la causa desencadenante.
Aumento en el volumen de líquido intersticial, que puede aumentar en varios litros antes de que se manifieste clínicamente.
Anasarca, es el término al que nos referimos cuando el edema es generalizado e intenso.
Hidrotórax cuando nos referimos a la acumulación de líquido en la cavidad pleural.
Ascitis es cuando nos referimos, a la presencia de líquido en la cavidad abdominal.
El desarrollo del edema, se debe, a la existencia de un movimiento de líquidos desde el compartimiento vascular hacia el intersticio, o sino hacia un tercer espacio, o bien desde el compartimiento arterial del espacio vascular, hacia las cavidades cardíacas, o la circulación venosa.
El edema puede ser localizado o generalizado.
Las causas principales del edema localizado, son:
Obstrucción venosa o linfática por tromboflebitis.
Linfangitis.
Resección de nódulos linfáticos.
Filariasis.
El generalizado se ve en las situaciones siguientes:
Por insuficiencia cardíaca.
Por insuficiencia renal.
Por desequilibrios electrolíticos por la retención de sodio y de agua.
Por cirrosis hepática con presencia de ascitis.
De origen nutricional por hipoproteinemia, carencia de potasio y calorías.
Existen otras causas de edema como:
El mixedema.
El embarazo.
La hiperfunción suprarrenal.
La administración de estrógenos y vasodilatadores.
El tratamiento para tratar la enfermedad se adecuará a la causa desencadenante.
Electrocardiograma [ECG]
Es un registro gráfico de los potenciales eléctricos generados por el corazón.
Las señales son detectadas con electrodos metálicos que se acoplan a las extremidades y a la pared torácica y luego se amplifican con un voltímetro sensible como el electrocardiógrafo.
Las derivaciones del ECG registran, en realidad, las diferencias de potencial entre ambos electrodos.
La utilidad clínica del ECG procede de su inmediata disponibilidad como técnica no invasiva, barata y muy versátil.
Además del reconocimiento de las arritmias, los transtornos de conducción y la isquemia miocárdica, la electrocardiografía nos revela otros datos que se hayan relacionados con alteraciones metabólicas que complican la vida del enfermo, aumentando la susceptibilidad a la muerte cardíaca súbita.
La morfología de las ondas del ECG se representa mediante letras:
La onda P representa la despolarización auricular.
El complejo QRS representa la despolarización ventricular.
El onda o el segmento ST, representa la repolarización ventricular.
Es un registro gráfico de los potenciales eléctricos generados por el corazón.
Las señales son detectadas con electrodos metálicos que se acoplan a las extremidades y a la pared torácica y luego se amplifican con un voltímetro sensible como el electrocardiógrafo.
Las derivaciones del ECG registran, en realidad, las diferencias de potencial entre ambos electrodos.
La utilidad clínica del ECG procede de su inmediata disponibilidad como técnica no invasiva, barata y muy versátil.
Además del reconocimiento de las arritmias, los transtornos de conducción y la isquemia miocárdica, la electrocardiografía nos revela otros datos que se hayan relacionados con alteraciones metabólicas que complican la vida del enfermo, aumentando la susceptibilidad a la muerte cardíaca súbita.
La morfología de las ondas del ECG se representa mediante letras:
La onda P representa la despolarización auricular.
El complejo QRS representa la despolarización ventricular.
El onda o el segmento ST, representa la repolarización ventricular.
Electroencefalograma [EEG]
Es un registro de la actividad eléctrica del encéfalo.
Se grava utilizando electrodos situados en el cuero cabelludo.
Las diferencias de potencial en los pares de electrodos o en los electrodos individuales y, un punto de referencia común relativamente inactivo, se amplia y se representa en la pantalla del osciloscopio.
Los hallazgos dependen de la actividad y del grado de alerta del paciente.
Entre los adultos despiertos y sanos, con los ojos cerrados y en reposo, el EEG revela un ritmo alfa de 8 a 13 Hz, mezclado con una proporción variable de actividad beta, que se atenúa cuando el paciente abre los ojos.
Se emplean procedimientos de activación como es la hiperventilación, la estimulación lumínica y el sueño y, la privación de su sueño la noche anterior, con el fin de descubrir anomalías.
La mayor aplicación del EEG, es la evaluación de los individuos con sospecha de epilepsia, por la presencia de actividad eléctrica convulsiva, es decir, de una actividad rítmica anormal y repetitiva de un comienzo y de un final brusco, que nos permite establecer el diagnóstico.
Es un registro de la actividad eléctrica del encéfalo.
Se grava utilizando electrodos situados en el cuero cabelludo.
Las diferencias de potencial en los pares de electrodos o en los electrodos individuales y, un punto de referencia común relativamente inactivo, se amplia y se representa en la pantalla del osciloscopio.
Los hallazgos dependen de la actividad y del grado de alerta del paciente.
Entre los adultos despiertos y sanos, con los ojos cerrados y en reposo, el EEG revela un ritmo alfa de 8 a 13 Hz, mezclado con una proporción variable de actividad beta, que se atenúa cuando el paciente abre los ojos.
Se emplean procedimientos de activación como es la hiperventilación, la estimulación lumínica y el sueño y, la privación de su sueño la noche anterior, con el fin de descubrir anomalías.
La mayor aplicación del EEG, es la evaluación de los individuos con sospecha de epilepsia, por la presencia de actividad eléctrica convulsiva, es decir, de una actividad rítmica anormal y repetitiva de un comienzo y de un final brusco, que nos permite establecer el diagnóstico.
Embolia cerebral.
Es un proceso patológico que suele afectar a los vasos sanguíneos cerebrales, que sucede en el paciente cuando un émbolo procedente del corazón o de la circulación extracraneal se aloja en el interior de un vaso intracraneal.
Esta es la causa más frecuente de ictus isquémico.
Parte de estas embolias cerebrales son de origen desconocido, aunque se sospecha una relación con estados de hipercoagulabilidad. La embolia cerebral cardiogénica se diagnostica cuando se descubre la existencia de arritmias cardíacas o de una lesión anatómica del corazón.
Las vegetaciones de la endocarditis bacteriana también pueden ser causa de un émbolo séptico que producen grandes áreas de infarto cerebral.
Clínicamente se produce un déficit neurológico súbito y de gran intensidad y los signos neurológicos pueden aumentar o disminuir en el plazo de minutos o de horas, o bien desaparecer por completo, o sino, puede evolucionar hacia un infarto importante.
Los territorios afectados dependen de las áreas en donde se haya producido la lesión.
El tratamiento consiste, en la fase aguda, en mantener al máximo la presión arterial o aumentarla y en disminuir el edema cerebral secundario, con los corticoides. Para prevenir la posterior aparición de una embolia se administran anticoagulantes orales durante seis meses o mantenidos según la causa de la embolia.
Es un proceso patológico que suele afectar a los vasos sanguíneos cerebrales, que sucede en el paciente cuando un émbolo procedente del corazón o de la circulación extracraneal se aloja en el interior de un vaso intracraneal.
Esta es la causa más frecuente de ictus isquémico.
Parte de estas embolias cerebrales son de origen desconocido, aunque se sospecha una relación con estados de hipercoagulabilidad. La embolia cerebral cardiogénica se diagnostica cuando se descubre la existencia de arritmias cardíacas o de una lesión anatómica del corazón.
Las vegetaciones de la endocarditis bacteriana también pueden ser causa de un émbolo séptico que producen grandes áreas de infarto cerebral.
Clínicamente se produce un déficit neurológico súbito y de gran intensidad y los signos neurológicos pueden aumentar o disminuir en el plazo de minutos o de horas, o bien desaparecer por completo, o sino, puede evolucionar hacia un infarto importante.
Los territorios afectados dependen de las áreas en donde se haya producido la lesión.
El tratamiento consiste, en la fase aguda, en mantener al máximo la presión arterial o aumentarla y en disminuir el edema cerebral secundario, con los corticoides. Para prevenir la posterior aparición de una embolia se administran anticoagulantes orales durante seis meses o mantenidos según la causa de la embolia.
Endocarditis.
Es una infección del endocardio.
Que en la mayoría de las veces, es del endocardio valvular, pero la infección también se puede situar en un defecto del septo cardíaco o en el endocardio mural.
Es una infección mortal sin tratamiento adecuado.
Casi siempre la infección se asienta sobre una válvula natural previamente lesionada por valvulopatía reumática, congénita o degenerativa, o relativo una válvula artificial.
La lesión más característica es la formación, en la superficie de las válvulas, de vegetaciones que son un aglomerado de plaquetas, fibrina y de microorganismos que se pueden desprender.
La gran mayoría están causadas por bacterias, y con mucha menos frecuencia por hongos, rickettsias o clamidias.
La endocarditis tiene tendencia a localizarse en las zonas de presión elevada, por ese motivo, las válvulas mitral y aórtica, son las más frecuentemente afectadas, excepto en las adictos a drogas por vía venosa, en los que la válvula tricúspide es la que se afecta más.
Los síntomas más frecuentes, son la fiebre, y la consecuencia más importante de la infección es el malfuncionamiento de la válvula, lo que conduce a la insuficiencia cardíaca, que es la principal causa de muerte. Otras complicaciones son las embolias y la formación de aneurismas arteriales, que se pueden romper y pueden producir hemorragias en diferentes órganos.
El tratamiento consiste en la administración de antibióticos de forma prolongada y la sustitución de la válvula afectada si la insuficiencia cardíaca no se puede controlar con tratamiento médico.
Es una infección del endocardio.
Que en la mayoría de las veces, es del endocardio valvular, pero la infección también se puede situar en un defecto del septo cardíaco o en el endocardio mural.
Es una infección mortal sin tratamiento adecuado.
Casi siempre la infección se asienta sobre una válvula natural previamente lesionada por valvulopatía reumática, congénita o degenerativa, o relativo una válvula artificial.
La lesión más característica es la formación, en la superficie de las válvulas, de vegetaciones que son un aglomerado de plaquetas, fibrina y de microorganismos que se pueden desprender.
La gran mayoría están causadas por bacterias, y con mucha menos frecuencia por hongos, rickettsias o clamidias.
La endocarditis tiene tendencia a localizarse en las zonas de presión elevada, por ese motivo, las válvulas mitral y aórtica, son las más frecuentemente afectadas, excepto en las adictos a drogas por vía venosa, en los que la válvula tricúspide es la que se afecta más.
Los síntomas más frecuentes, son la fiebre, y la consecuencia más importante de la infección es el malfuncionamiento de la válvula, lo que conduce a la insuficiencia cardíaca, que es la principal causa de muerte. Otras complicaciones son las embolias y la formación de aneurismas arteriales, que se pueden romper y pueden producir hemorragias en diferentes órganos.
El tratamiento consiste en la administración de antibióticos de forma prolongada y la sustitución de la válvula afectada si la insuficiencia cardíaca no se puede controlar con tratamiento médico.
Enfermedad de Piaget.
Es una osteítis deformante, ya sea localizada, o sea, generalizada, en la que existe una reabsorción ósea excesiva del hueso por los osteoclastos, seguida de la sustitución de la médula ósea normal por un tejido conectivo fibroso y vascular. El hueso resorbido se sustituye por hueso trabecular denso de fibras desorganizadas, se observan líneas de cimentación irregulares y prominentes que confieren al hueso un aspecto en mosaico.
La etiología se desconoce.
El cuadro clínico es muy menudo asintomático y el trastorno se reconoce por exploraciones radiológicas o por otros medios.
En ocasiones los pacientes presentan un desarrollo gradual con deformidad y tumefacción de un hueso o anomalías en la marcha, debido a la diferente longitud de los huesos.
El dolor de cabeza y de la región facial o el dolor de espalda y miembros inferiores, puede ser un modo de inicio.
Puede haber una pérdida de audición por afectación de los huesos del oído o complicaciones neurológicas por un crecimiento excesivo del hueso en la base de cráneo.
Pueden aparecer cálculos urinarios por aumento de la eliminación de calcio por orina.
El desarrollo de un sarcoma es la complicación más grave, con una incidencia de un 1 %.
La mayoría de enfermos no requieren tratamiento.
En caso de dolor el ante inflamatorio son útiles.
El tratamiento con calcitonina durante un período prolongado de tiempo y el etodronato, pueden frenar la lesión pagética y reducir de forma eficaz la resorción ósea, mejorando la sintomatología de algunos pacientes.
Es una osteítis deformante, ya sea localizada, o sea, generalizada, en la que existe una reabsorción ósea excesiva del hueso por los osteoclastos, seguida de la sustitución de la médula ósea normal por un tejido conectivo fibroso y vascular. El hueso resorbido se sustituye por hueso trabecular denso de fibras desorganizadas, se observan líneas de cimentación irregulares y prominentes que confieren al hueso un aspecto en mosaico.
La etiología se desconoce.
El cuadro clínico es muy menudo asintomático y el trastorno se reconoce por exploraciones radiológicas o por otros medios.
En ocasiones los pacientes presentan un desarrollo gradual con deformidad y tumefacción de un hueso o anomalías en la marcha, debido a la diferente longitud de los huesos.
El dolor de cabeza y de la región facial o el dolor de espalda y miembros inferiores, puede ser un modo de inicio.
Puede haber una pérdida de audición por afectación de los huesos del oído o complicaciones neurológicas por un crecimiento excesivo del hueso en la base de cráneo.
Pueden aparecer cálculos urinarios por aumento de la eliminación de calcio por orina.
El desarrollo de un sarcoma es la complicación más grave, con una incidencia de un 1 %.
La mayoría de enfermos no requieren tratamiento.
En caso de dolor el ante inflamatorio son útiles.
El tratamiento con calcitonina durante un período prolongado de tiempo y el etodronato, pueden frenar la lesión pagética y reducir de forma eficaz la resorción ósea, mejorando la sintomatología de algunos pacientes.
Enfermedad inflamatoria intestinal.
Bajo este concepto, se incluyen dos enfermedades crónicas, que producen inflamación del intestino.
La principal manifestación clínica, es la diarrea, y su causa es desconocida.
Se trata de la enfermedad de Crohn y, de la colitis ulcerosa.
La distinción entre ambas enfermedades se basa en razonamientos histológicos y clínicos, aunque ésta no siempre es clara.
Entre las principales diferencias, se puede observar en la colitis ulcerosa, que la afectación es difusa y uniforme y solamente afecta la mucosa del intestino, casi exclusivamente en el colon, ya que la hemorragia intestinal es frecuente y la afectación del recto casi constante.
En la enfermedad de Crohn, la afectación es muy segmentaria y el proceso se extiende a toda la pared intestinal, así como a los ganglios linfáticos y el mesenterio. Se puede ver afectado el intestino del-gado, el colon o ambos, y la formación de fístulas y la obstrucción intestinal son más frecuentes.
El tratamiento médico se hace con corticoesteroides o sulfasalacina, aunque es frecuente tener que recurrir a la cirugía de resección intestinal para controlar las complicaciones locales en ambos procesos.
Bajo este concepto, se incluyen dos enfermedades crónicas, que producen inflamación del intestino.
La principal manifestación clínica, es la diarrea, y su causa es desconocida.
Se trata de la enfermedad de Crohn y, de la colitis ulcerosa.
La distinción entre ambas enfermedades se basa en razonamientos histológicos y clínicos, aunque ésta no siempre es clara.
Entre las principales diferencias, se puede observar en la colitis ulcerosa, que la afectación es difusa y uniforme y solamente afecta la mucosa del intestino, casi exclusivamente en el colon, ya que la hemorragia intestinal es frecuente y la afectación del recto casi constante.
En la enfermedad de Crohn, la afectación es muy segmentaria y el proceso se extiende a toda la pared intestinal, así como a los ganglios linfáticos y el mesenterio. Se puede ver afectado el intestino del-gado, el colon o ambos, y la formación de fístulas y la obstrucción intestinal son más frecuentes.
El tratamiento médico se hace con corticoesteroides o sulfasalacina, aunque es frecuente tener que recurrir a la cirugía de resección intestinal para controlar las complicaciones locales en ambos procesos.
Enfermedades de transmisión sexual.
Se trata de infecciones transmitidas por relaciones sexuales entre una pareja.
En todas las sociedades que habitan nuestro planeta Tierra, las enfermedades de transmisión sexual, se encuentran entre las más frecuentes de todas la infecciones.
Las ETS bacterianas más frecuentes son:
La infección por gonococo.
La sífilis.
Entre los agentes virales destacan la infección por:
El virus del herpes simple.
El virus de la inmunodeficiencia adquirida.
El virus del papiloma humano.
El virus de la hepatitis B.
El virus HTLV-1.
Las ETS, no son infecciones endógenas, ni estas se transmiten por los alimentos, los insectos o los contactos casuales y, para que se produzcan, uno de los miembros de la pareja, como mínimo, debe estar infectado.
La presencia de flujo, lesiones o dolor en el aparato genital obliga a interrumpir la actividad sexual y consultar al médico.
Los síndromes más habituales en las ETS son:
Uretritis y epidimitis en el varón.
Cistitis, uretritis y vulvovaginitis en las mujeres.
Verrugas genitales y anales.
Sida VIH-1 y VIH-2.
Hepatitis viral.
Síndrome mononucleósico.
Citomegalovirus.
Virus Epstein-Bar.
Y la sarna, los piojos y un largo etcétera.
La profilaxis y el control de las ETS con la apari-ción de los virus incurables, VIH y VHB, nos obliga, a poner mas énfasis, en los programas para la información, la salud, la educación pública, así cómo, el asesoramiento en la adolescencia y en los adultos jóvenes; haciendo hincapié para el empleo de preservativos en las relaciones sexuales.
Todo ello para prevenir y reconocer los signos y los síntomas precoces de las ETS y la importancia del tratamiento precoz.
Entre los países industrializados, existen pruebas rápidas de detección de algunas de estas infecciones mediante el examen en fresco de la secreción vaginal en las mujeres o también del exudado uretral en los varones.
Se trata de infecciones transmitidas por relaciones sexuales entre una pareja.
En todas las sociedades que habitan nuestro planeta Tierra, las enfermedades de transmisión sexual, se encuentran entre las más frecuentes de todas la infecciones.
Las ETS bacterianas más frecuentes son:
La infección por gonococo.
La sífilis.
Entre los agentes virales destacan la infección por:
El virus del herpes simple.
El virus de la inmunodeficiencia adquirida.
El virus del papiloma humano.
El virus de la hepatitis B.
El virus HTLV-1.
Las ETS, no son infecciones endógenas, ni estas se transmiten por los alimentos, los insectos o los contactos casuales y, para que se produzcan, uno de los miembros de la pareja, como mínimo, debe estar infectado.
La presencia de flujo, lesiones o dolor en el aparato genital obliga a interrumpir la actividad sexual y consultar al médico.
Los síndromes más habituales en las ETS son:
Uretritis y epidimitis en el varón.
Cistitis, uretritis y vulvovaginitis en las mujeres.
Verrugas genitales y anales.
Sida VIH-1 y VIH-2.
Hepatitis viral.
Síndrome mononucleósico.
Citomegalovirus.
Virus Epstein-Bar.
Y la sarna, los piojos y un largo etcétera.
La profilaxis y el control de las ETS con la apari-ción de los virus incurables, VIH y VHB, nos obliga, a poner mas énfasis, en los programas para la información, la salud, la educación pública, así cómo, el asesoramiento en la adolescencia y en los adultos jóvenes; haciendo hincapié para el empleo de preservativos en las relaciones sexuales.
Todo ello para prevenir y reconocer los signos y los síntomas precoces de las ETS y la importancia del tratamiento precoz.
Entre los países industrializados, existen pruebas rápidas de detección de algunas de estas infecciones mediante el examen en fresco de la secreción vaginal en las mujeres o también del exudado uretral en los varones.
Enfermedades del tiroides.
Todas las enfermedades, tiroideas, se manifiestan por alteraciones cualitativas o cuantitativas, de una secreción hormonal o por el aumento del tamaño del bocio.
La secreción hormonal disminuida origina el hipo-tiroidismo, que se caracteriza esencialmente por la disminución del hipometabolismo.
Por el contrario, la secreción excesiva de hormonas produce un estado hipermetabólico y otros síntomas que se conocen como hipertiroidismo o tirotoxicosis.
El bocio simple, que no es tóxico, se define como el agrandamiento de la glándula tiroidea no producido por los procesos inflamatorios ni neoplásicos, ni se haya asociado en inició al hipertiroidismo ni tampoco a la mixedema.
El tratamiento es conservador, ya sea con yodo, la supresión con hormona tirodea, o bien quirúrgico, para poder eliminar los síntomas obstructivos.
El hipotiroidismo, se denomina cretinismo, cuando se manifiesta en el nacimiento y causa anomalías en el desarrollo.
En los adultos, los síntomas son inespecíficos, de inicio insidioso, con fatiga, letargia, estreñimiento, intolerancia al frío, rigidez y contractura muscular, además, del síndrome del túnel carpiano, la meno-rragia y el deterioro progresivo de la actividad inte-lectual y motora, pérdida del vello y piel seca; puede haber dilatación cardíaca y derrame pericárdico, megacolon y obstrucción intestinal, y en los estadios finales cuadro estuporosos con hipotermia, que pue-de ser mortal.
El tratamiento de la enfermedad es sustitutivo con hormonas tiroideas sintéticas.
El hipertiroidismo, es un trastorno producido por la hipersecreción mantenida de la hormona tiroidea, y es más frecuente en las mujeres entre 30 y 40 años.
Las manifestaciones clínicas son:
Bocio difuso.
Nerviosismo.
Labilidad emocional.
Insomnio.
Temblor.
Aumento del número de deposiciones.
Sudoración excesiva.
Intolerancia al calor.
Pérdida de peso.
Pérdida de fuerzas.
Amenorrea.
Palpitaciones.
Piel caliente y húmeda.
Los signos oculares, comprenden, esa mirada de asombro característica.
Los signos cardiovasculares, se manifiestan por la taquicardia, las arritmias, los soplos sistólicos, la cardiomegalia y, en algunas ocasiones, insuficiencia cardíaca franca.
El tratamiento se basa en la utilización de fármacos antitiroideos o la ablación de la glándula que limita la producción hormonal mediante cirugía, o el yodo radiactivo.
La tiroiditis de Hashimoto, conocida también como bocio linfadenoide, es un proceso crónico inflamatorio del tiroides, en el cual intervienen los factores autoinmunes.
Todas las enfermedades, tiroideas, se manifiestan por alteraciones cualitativas o cuantitativas, de una secreción hormonal o por el aumento del tamaño del bocio.
La secreción hormonal disminuida origina el hipo-tiroidismo, que se caracteriza esencialmente por la disminución del hipometabolismo.
Por el contrario, la secreción excesiva de hormonas produce un estado hipermetabólico y otros síntomas que se conocen como hipertiroidismo o tirotoxicosis.
El bocio simple, que no es tóxico, se define como el agrandamiento de la glándula tiroidea no producido por los procesos inflamatorios ni neoplásicos, ni se haya asociado en inició al hipertiroidismo ni tampoco a la mixedema.
El tratamiento es conservador, ya sea con yodo, la supresión con hormona tirodea, o bien quirúrgico, para poder eliminar los síntomas obstructivos.
El hipotiroidismo, se denomina cretinismo, cuando se manifiesta en el nacimiento y causa anomalías en el desarrollo.
En los adultos, los síntomas son inespecíficos, de inicio insidioso, con fatiga, letargia, estreñimiento, intolerancia al frío, rigidez y contractura muscular, además, del síndrome del túnel carpiano, la meno-rragia y el deterioro progresivo de la actividad inte-lectual y motora, pérdida del vello y piel seca; puede haber dilatación cardíaca y derrame pericárdico, megacolon y obstrucción intestinal, y en los estadios finales cuadro estuporosos con hipotermia, que pue-de ser mortal.
El tratamiento de la enfermedad es sustitutivo con hormonas tiroideas sintéticas.
El hipertiroidismo, es un trastorno producido por la hipersecreción mantenida de la hormona tiroidea, y es más frecuente en las mujeres entre 30 y 40 años.
Las manifestaciones clínicas son:
Bocio difuso.
Nerviosismo.
Labilidad emocional.
Insomnio.
Temblor.
Aumento del número de deposiciones.
Sudoración excesiva.
Intolerancia al calor.
Pérdida de peso.
Pérdida de fuerzas.
Amenorrea.
Palpitaciones.
Piel caliente y húmeda.
Los signos oculares, comprenden, esa mirada de asombro característica.
Los signos cardiovasculares, se manifiestan por la taquicardia, las arritmias, los soplos sistólicos, la cardiomegalia y, en algunas ocasiones, insuficiencia cardíaca franca.
El tratamiento se basa en la utilización de fármacos antitiroideos o la ablación de la glándula que limita la producción hormonal mediante cirugía, o el yodo radiactivo.
La tiroiditis de Hashimoto, conocida también como bocio linfadenoide, es un proceso crónico inflamatorio del tiroides, en el cual intervienen los factores autoinmunes.
Enuresis.
Es una patología que consiste en orinarse en la cama durante el sueño.
Antes de los 3 o 4 años debe considerarse como una característica normal del desarrollo.
Está mejora espontáneamente en la pubertad y tiene una prevalecía del 1 al 3 % en la adolescencia.
Entre los individuos mayores debe diferenciarse la enuresis primaria de la secundaria, que es aquella que presentan algunos individuos que habían sido completamente continentes. En estos casos se debe buscar una enfermedad subyacente como infecciones urinarias, lesiones de la médula espinal, apnea del sueño o malformaciones de las vías urinarias. En niños que no presentan ninguna alteración orgánica se considera, en psiquiatría, que puede corresponder a un trastorno afectivo.
El tratamiento de la enuresis primaria, consiste, en ejercicios de entrenamiento vesical, en el apoyo psicológico y, en ocasiones, con un clásico tratamiento medicamentoso.
En la enuresis secundaria se debe tratar la causa subyacente.
Es una patología que consiste en orinarse en la cama durante el sueño.
Antes de los 3 o 4 años debe considerarse como una característica normal del desarrollo.
Está mejora espontáneamente en la pubertad y tiene una prevalecía del 1 al 3 % en la adolescencia.
Entre los individuos mayores debe diferenciarse la enuresis primaria de la secundaria, que es aquella que presentan algunos individuos que habían sido completamente continentes. En estos casos se debe buscar una enfermedad subyacente como infecciones urinarias, lesiones de la médula espinal, apnea del sueño o malformaciones de las vías urinarias. En niños que no presentan ninguna alteración orgánica se considera, en psiquiatría, que puede corresponder a un trastorno afectivo.
El tratamiento de la enuresis primaria, consiste, en ejercicios de entrenamiento vesical, en el apoyo psicológico y, en ocasiones, con un clásico tratamiento medicamentoso.
En la enuresis secundaria se debe tratar la causa subyacente.
Epilepsia.
Es un grupo de trastornos que se caracterizan por la presencia de alteraciones crónicas, recidivantes y paroxísticas de la función neurológica secundarias a un trastorno en la actividad eléctrica del cerebro.
Afectan del 0,5 al 2 % de la población y, además, puede aparecer en cualquier edad.
Cada uno de los episodios de esta disfunción neurológica se denomina crisis.
La crisis, pueden tener carácter convulsivo, cuando se acompañan de manifestaciones motoras.
Pueden ser parciales, con contracciones recurrentes de los músculos de una parte del cuerpo.
Pueden ser generalizadas, como las crisis tónicoclónicas, ya que éstas suelen iniciarse sin signos de advertencia o con sensación vaga de que va a ocurrir algún acontecimiento y, hay, una pérdida súbita de conciencia, una contracción tónica de los músculos, la caída al suelo con traumatismo y, un comporta-miento rígido durante algunos segundos; también se produce una inhibición de la respiración y al poco tiempo contracciones rítmicas de los cuatro miembros durante un periodo variable de tiempo.
Puede existir incontinencia urinaria o fecal y mordedura de la lengua, y posteriormente se produce un retorno gradual al estado de conciencia, con una fase posterior crítica de amnesia.
La crisis de ausencia, consiste, en la interrupción súbita de la actividad consciente, sin actividad muscular convulsiva ni pérdida del control postural.
Puede durar pocos segundos o varios minutos.
Las crisis epilépticas también se pueden manifestar por otras alteraciones neurológicas, como son:
Las sensitivas.
Las emocionales.
Las cognoscitivas.
La epilepsia puede deberse a un traumatismo craneoencefálico o a una lesión cerebral estructural, o formar parte de muchas enfermedades sistémicas.
Es un grupo de trastornos que se caracterizan por la presencia de alteraciones crónicas, recidivantes y paroxísticas de la función neurológica secundarias a un trastorno en la actividad eléctrica del cerebro.
Afectan del 0,5 al 2 % de la población y, además, puede aparecer en cualquier edad.
Cada uno de los episodios de esta disfunción neurológica se denomina crisis.
La crisis, pueden tener carácter convulsivo, cuando se acompañan de manifestaciones motoras.
Pueden ser parciales, con contracciones recurrentes de los músculos de una parte del cuerpo.
Pueden ser generalizadas, como las crisis tónicoclónicas, ya que éstas suelen iniciarse sin signos de advertencia o con sensación vaga de que va a ocurrir algún acontecimiento y, hay, una pérdida súbita de conciencia, una contracción tónica de los músculos, la caída al suelo con traumatismo y, un comporta-miento rígido durante algunos segundos; también se produce una inhibición de la respiración y al poco tiempo contracciones rítmicas de los cuatro miembros durante un periodo variable de tiempo.
Puede existir incontinencia urinaria o fecal y mordedura de la lengua, y posteriormente se produce un retorno gradual al estado de conciencia, con una fase posterior crítica de amnesia.
La crisis de ausencia, consiste, en la interrupción súbita de la actividad consciente, sin actividad muscular convulsiva ni pérdida del control postural.
Puede durar pocos segundos o varios minutos.
Las crisis epilépticas también se pueden manifestar por otras alteraciones neurológicas, como son:
Las sensitivas.
Las emocionales.
Las cognoscitivas.
La epilepsia puede deberse a un traumatismo craneoencefálico o a una lesión cerebral estructural, o formar parte de muchas enfermedades sistémicas.
Sarna.
La sarna o la escabiosis es una enfermedad que se produce por el ácaro, Sarcoptes scabiei, que es una variedad del hominis.
La mala higiene, el hacinamiento, la desnutrición y la promiscuidad sexual son los factores que más se predisponen para su adquisición. Se transmite por contacto personal íntimo, pero en los casos severos por contacto casual, como el personal de enfermería, que es suficiente para su transmisión y, puede provocar, epidemias institucionales.
El ácaro atraviesa la piel del huésped por lo que se le considera un endoparásito.
Las hembras fertilizadas forman huevos en galerías de varios milímetros de longitud y, después de 72 a 84 horas, surgen las larvas y al cabo de varios días se convierten en ácaros adultos.
La mayor parte de los pacientes que son infestados refieren prurito de predominio nocturno, y se bóxervan pápulas y excoriaciones especialmente en zonas como son:
Los espacios interdigitales.
Las muñecas.
Los codos.
Los pliegues axilares.
Las nalgas.
El pene.
Las rodillas.
Los bordes de los pies.
Los túneles lineales típicos se deben buscar sobre todo entre los espacios interdigitales y el pene.
El tratamiento se hace con soluciones insecticidas que se aplican en todo el cuerpo.
Se deben tratar a los familiares y contactos íntimos.
Los vestidos y ropa de cama deben lavarse en lavadora con agua caliente o con calor seco.
La sarna o la escabiosis es una enfermedad que se produce por el ácaro, Sarcoptes scabiei, que es una variedad del hominis.
La mala higiene, el hacinamiento, la desnutrición y la promiscuidad sexual son los factores que más se predisponen para su adquisición. Se transmite por contacto personal íntimo, pero en los casos severos por contacto casual, como el personal de enfermería, que es suficiente para su transmisión y, puede provocar, epidemias institucionales.
El ácaro atraviesa la piel del huésped por lo que se le considera un endoparásito.
Las hembras fertilizadas forman huevos en galerías de varios milímetros de longitud y, después de 72 a 84 horas, surgen las larvas y al cabo de varios días se convierten en ácaros adultos.
La mayor parte de los pacientes que son infestados refieren prurito de predominio nocturno, y se bóxervan pápulas y excoriaciones especialmente en zonas como son:
Los espacios interdigitales.
Las muñecas.
Los codos.
Los pliegues axilares.
Las nalgas.
El pene.
Las rodillas.
Los bordes de los pies.
Los túneles lineales típicos se deben buscar sobre todo entre los espacios interdigitales y el pene.
El tratamiento se hace con soluciones insecticidas que se aplican en todo el cuerpo.
Se deben tratar a los familiares y contactos íntimos.
Los vestidos y ropa de cama deben lavarse en lavadora con agua caliente o con calor seco.
Esclerosis múltiple.
Es una enfermedad dismielinizante con inflamación y la destrucción selectiva de la mielina del sistema nervioso central y, además, es causa frecuente de la alteración neurológica en los individuos de mediana edad, excepto los traumatismos.
La manifestación de la esclerosis múltiple, es muy variable y, esta oscila, desde la de una enfermedad benigna, hasta las de una enfermedad rápidamente evolutiva e incapacitante.
Se le suele atribuir una etiología auto inmune, qui-zá desencadenada por la infección viral en un huésped genéticamente susceptible.
Los síntomas iniciales más frecuentes, son:
Debilidad en uno o en varios miembros.
La visión borrosa debida a la neuritis óptica.
Las alteraciones de la sensibilidad.
La diplopia.
La ataxia.
Las crisis sensitivas, como el hormigueo, los pin-chazos y el dolor, suelen iniciarse en el dedo gordo de un pie.
Puede haber:
Parálisis facial o las contracciones parpadeantes y crónicas en la musculatura facial.
Vértigo.
Incontinencia urinaria o intestinal.
Pérdida de memoria.
Episodios incontrolados de la risa o del llanto.
Depresión.
Los factores pronósticos favorables son:
Un comienzo precoz, excluyendo a la infancia.
Una evolución recidivante.
Una escasa incapacidad funcional, a los cinco años del comienzo.
La incapacidad en la EM crónica suele ser debida a una paraplejía, o a una cuadraplejía progresivas.
El tratamiento es sintomático.
Es una enfermedad dismielinizante con inflamación y la destrucción selectiva de la mielina del sistema nervioso central y, además, es causa frecuente de la alteración neurológica en los individuos de mediana edad, excepto los traumatismos.
La manifestación de la esclerosis múltiple, es muy variable y, esta oscila, desde la de una enfermedad benigna, hasta las de una enfermedad rápidamente evolutiva e incapacitante.
Se le suele atribuir una etiología auto inmune, qui-zá desencadenada por la infección viral en un huésped genéticamente susceptible.
Los síntomas iniciales más frecuentes, son:
Debilidad en uno o en varios miembros.
La visión borrosa debida a la neuritis óptica.
Las alteraciones de la sensibilidad.
La diplopia.
La ataxia.
Las crisis sensitivas, como el hormigueo, los pin-chazos y el dolor, suelen iniciarse en el dedo gordo de un pie.
Puede haber:
Parálisis facial o las contracciones parpadeantes y crónicas en la musculatura facial.
Vértigo.
Incontinencia urinaria o intestinal.
Pérdida de memoria.
Episodios incontrolados de la risa o del llanto.
Depresión.
Los factores pronósticos favorables son:
Un comienzo precoz, excluyendo a la infancia.
Una evolución recidivante.
Una escasa incapacidad funcional, a los cinco años del comienzo.
La incapacidad en la EM crónica suele ser debida a una paraplejía, o a una cuadraplejía progresivas.
El tratamiento es sintomático.
Espondilitis anquilosante.
Es un trastorno inflamatorio de etiología desconocida que afecta al esqueleto axial, aunque también, pueden verse afectadas las articulaciones periféricas y otras estructuras extra articulares.
Se inicia en la segunda o en la tercera década de la vida, y es más frecuente en los varones.
Los factores genéticos, como son la correlación con el antígeno de histocompatibilidad HLA-B27, es-tán relacionados con esta enfermedad.
Los síntomas clínicos son:
El dolor.
La rigidez matutina, que mejora con la actividad.
El dolor tiende a hacerse persistente y bilateral, con exacerbaciones nocturnas.
La afectación se inicia en la zona lumbar y dorsal, y la afectación cervical con rigidez y dolor en el cuello suele ser tardía.
La evolución es hacia la pérdida de movilidad de la columna, con la limitación de la flexión y la limitación de la expansión del tórax.
Puede aparecer uveítis como complicación.
La evolución es variable y oscila desde casos con rigidez leve y sacroileitis, a los casos con la fusión vertebral total, la artritis y la anquilosis bilateral de la cadera, que están acompañados de una intensa artritis periférica y de una intensa manifestación en los órganos extraarticulares.
Como no existe un tratamiento específico, se utili-zan AINES, y la indometacicina se revela como el mas útil unida al ejercicio.
El metrotexate es útil en la artritis periférica.
Es un trastorno inflamatorio de etiología desconocida que afecta al esqueleto axial, aunque también, pueden verse afectadas las articulaciones periféricas y otras estructuras extra articulares.
Se inicia en la segunda o en la tercera década de la vida, y es más frecuente en los varones.
Los factores genéticos, como son la correlación con el antígeno de histocompatibilidad HLA-B27, es-tán relacionados con esta enfermedad.
Los síntomas clínicos son:
El dolor.
La rigidez matutina, que mejora con la actividad.
El dolor tiende a hacerse persistente y bilateral, con exacerbaciones nocturnas.
La afectación se inicia en la zona lumbar y dorsal, y la afectación cervical con rigidez y dolor en el cuello suele ser tardía.
La evolución es hacia la pérdida de movilidad de la columna, con la limitación de la flexión y la limitación de la expansión del tórax.
Puede aparecer uveítis como complicación.
La evolución es variable y oscila desde casos con rigidez leve y sacroileitis, a los casos con la fusión vertebral total, la artritis y la anquilosis bilateral de la cadera, que están acompañados de una intensa artritis periférica y de una intensa manifestación en los órganos extraarticulares.
Como no existe un tratamiento específico, se utili-zan AINES, y la indometacicina se revela como el mas útil unida al ejercicio.
El metrotexate es útil en la artritis periférica.
Estreñimiento.
Es una defecación, con un ritmo menor a tres veces por semana, o bien, un ritmo de defecación normal, con molestias subjetivas como esfuerzo exagerado, heces muy duras y una sensación de la evacuación incompleta.
La causa, es una alteración del tránsito colónico, o de la función ano rectal, como consecuencia de un trastorno de la motilidad primario, por la acción de ciertos fármacos o asociado a enfermedades sistémicas que afectan al tubo digestivo.
El estreñimiento de un comienzo reciente nos obliga a descartar:
Una lesión obstructiva del colon, como neoplasia, estenosis de colon, divertículos, cuerpos extraños o estenosis anal.
Una alteración en la motilidad del colon, por lesio-nes de la columna lumbosacra, nervios sacros.
Enfermedades neurológicas.
Lesiones del sistema nervioso central.
Enfermedades parasitarias.
Entre los fármacos que producen el estreñimiento, se hayan los anticolinérgicos como antidepresivos y antipsicóticos, codeína y analgésicos narcóticos, y antiácidos.
Existen otras enfermedades que pueden producir el estreñimiento, como:
El hipotiroidismo.
La diabetes mellitus.
Las enfermedades del colágeno.
El megacolon.
El estreñimiento idiopático de la infancia.
En mujeres jóvenes se demuestra en ocasiones un tránsito colónico lento, debido a una relajación in-suficiente o contracción inadecuada de los músculos puborectales y del esfínter anal externo.
Como las complicaciones del estreñimiento, pueden aparecer:
Hemorroides.
Fisura anal.
Prolapso rectal.
Colon catártico.
Impactación fecal.
Vólvulo colónico.
Perforación colónica.
Incontinencia fecal.
El tratamiento debe adecuarse a cada caso, y no es recomendable el uso muy prolongado de laxantes.
Muchas personas responden a un aumento de fibra en la dieta.
Es una defecación, con un ritmo menor a tres veces por semana, o bien, un ritmo de defecación normal, con molestias subjetivas como esfuerzo exagerado, heces muy duras y una sensación de la evacuación incompleta.
La causa, es una alteración del tránsito colónico, o de la función ano rectal, como consecuencia de un trastorno de la motilidad primario, por la acción de ciertos fármacos o asociado a enfermedades sistémicas que afectan al tubo digestivo.
El estreñimiento de un comienzo reciente nos obliga a descartar:
Una lesión obstructiva del colon, como neoplasia, estenosis de colon, divertículos, cuerpos extraños o estenosis anal.
Una alteración en la motilidad del colon, por lesio-nes de la columna lumbosacra, nervios sacros.
Enfermedades neurológicas.
Lesiones del sistema nervioso central.
Enfermedades parasitarias.
Entre los fármacos que producen el estreñimiento, se hayan los anticolinérgicos como antidepresivos y antipsicóticos, codeína y analgésicos narcóticos, y antiácidos.
Existen otras enfermedades que pueden producir el estreñimiento, como:
El hipotiroidismo.
La diabetes mellitus.
Las enfermedades del colágeno.
El megacolon.
El estreñimiento idiopático de la infancia.
En mujeres jóvenes se demuestra en ocasiones un tránsito colónico lento, debido a una relajación in-suficiente o contracción inadecuada de los músculos puborectales y del esfínter anal externo.
Como las complicaciones del estreñimiento, pueden aparecer:
Hemorroides.
Fisura anal.
Prolapso rectal.
Colon catártico.
Impactación fecal.
Vólvulo colónico.
Perforación colónica.
Incontinencia fecal.
El tratamiento debe adecuarse a cada caso, y no es recomendable el uso muy prolongado de laxantes.
Muchas personas responden a un aumento de fibra en la dieta.
Faringitis.
Se trata de la inflamación de la faringe.
Aunque de forma común, los términos faringitis, amigdalitis y angina se intercambian con frecuen-cia, desde el punto de vista de la terminología mé-dica es más apropiado hablar de faringitis.
Los síntomas de la faringitis son dolor o picor en región faríngea que aumenta con la deglución.
La faringitis es una enfermedad muy frecuente y puede estar causada por una gran variedad de virus y de bacterias.
La faringitis, forma parte de la sintomatología de enfermedades como la gripe, la mononucleosis infe-cciosa y las enfermedades virales de las vías res-piratorias superiores, como el resfriado común.
Un tipo de faringitis, que es una de las infecciones más frecuente en la infancia, es la faringitis estrep-tocócica, producida por estreptococos del grupo A. Es característica de esta faringitis la presencia de fiebre y exudado purulento en la parte posterior de la faringe y en los pilares amigdalinos, y con cierta frecuencia se hallan adenopatías cervicales que son muy dolorosas.
Además de las complicaciones supuradas locales, la complicación más temible de la faringoamigdalitis estreptocócica es la fiebre reumática.
La fiebre reumática es una complicación tardía que afecta esencialmente al corazón, a las articulaciones, al sistema nervioso central, piel y tejido subcutáneo.
Durante el curso de la fiebre reumática, las válvu-las cardíacas aórtica y mitral pueden quedar daña-das de por vida y ser causa de insuficiencia cardíaca o predisponer a la endocarditis.
Conceptualmente es muy importante diferenciar la valvulopatía reumática, que es una consecuencia de la faringitis estreptocócica pero que no está produ-cida directamente por el germen, de la endocarditis, que es una infección, que se asienta sobre una válvula previamente dañada por valvulopatía reumática o por otra causa.
Se trata de la inflamación de la faringe.
Aunque de forma común, los términos faringitis, amigdalitis y angina se intercambian con frecuen-cia, desde el punto de vista de la terminología mé-dica es más apropiado hablar de faringitis.
Los síntomas de la faringitis son dolor o picor en región faríngea que aumenta con la deglución.
La faringitis es una enfermedad muy frecuente y puede estar causada por una gran variedad de virus y de bacterias.
La faringitis, forma parte de la sintomatología de enfermedades como la gripe, la mononucleosis infe-cciosa y las enfermedades virales de las vías res-piratorias superiores, como el resfriado común.
Un tipo de faringitis, que es una de las infecciones más frecuente en la infancia, es la faringitis estrep-tocócica, producida por estreptococos del grupo A. Es característica de esta faringitis la presencia de fiebre y exudado purulento en la parte posterior de la faringe y en los pilares amigdalinos, y con cierta frecuencia se hallan adenopatías cervicales que son muy dolorosas.
Además de las complicaciones supuradas locales, la complicación más temible de la faringoamigdalitis estreptocócica es la fiebre reumática.
La fiebre reumática es una complicación tardía que afecta esencialmente al corazón, a las articulaciones, al sistema nervioso central, piel y tejido subcutáneo.
Durante el curso de la fiebre reumática, las válvu-las cardíacas aórtica y mitral pueden quedar daña-das de por vida y ser causa de insuficiencia cardíaca o predisponer a la endocarditis.
Conceptualmente es muy importante diferenciar la valvulopatía reumática, que es una consecuencia de la faringitis estreptocócica pero que no está produ-cida directamente por el germen, de la endocarditis, que es una infección, que se asienta sobre una válvula previamente dañada por valvulopatía reumática o por otra causa.
Fiebre.
Es una elevación de la temperatura corporal.
La temperatura normal del ser humano, es de 36,8 ± 0,4 °C, siendo más elevada la temperatura anal que la bucal.
Los compuestos que producen fiebre o hipertermia se denominan pirógenos y estos son producidos en respuesta a estímulos provenientes de infecciones o de inflamaciones.
Las manifestaciones asociadas son:
Escalofríos.
Sudoración.
Dolor de espaldas.
Mialgias generalizadas.
Artralgias.
Anorexia.
Somnolencia.
Entre los niños y entre los ancianos puede producir alteraciones de conciencia y convulsiones, y es más frecuente que produzca temperaturas elevadas.
Las causas de la fiebre son múltiples:
Infecciosas.
Neoplásicas.
Por enfermedades del colágeno.
Por enfermedades de hipersensibilidad.
Por enfermedades granulomatosas.
Por alteración en la regulación de la temperatura.
Por tumor cerebral.
Por accidente cerebrovascular.
Por encefalitis.
Por hipertiroidismo.
Por feocromocitoma.
Y también por otras causas.
Existen fármacos antipiréticos, como el farmacol, que producen un descenso de la fiebre, aunque sea imprescindible, el conocer la causa que la provoca y él tratarla según su etiología.
Es una elevación de la temperatura corporal.
La temperatura normal del ser humano, es de 36,8 ± 0,4 °C, siendo más elevada la temperatura anal que la bucal.
Los compuestos que producen fiebre o hipertermia se denominan pirógenos y estos son producidos en respuesta a estímulos provenientes de infecciones o de inflamaciones.
Las manifestaciones asociadas son:
Escalofríos.
Sudoración.
Dolor de espaldas.
Mialgias generalizadas.
Artralgias.
Anorexia.
Somnolencia.
Entre los niños y entre los ancianos puede producir alteraciones de conciencia y convulsiones, y es más frecuente que produzca temperaturas elevadas.
Las causas de la fiebre son múltiples:
Infecciosas.
Neoplásicas.
Por enfermedades del colágeno.
Por enfermedades de hipersensibilidad.
Por enfermedades granulomatosas.
Por alteración en la regulación de la temperatura.
Por tumor cerebral.
Por accidente cerebrovascular.
Por encefalitis.
Por hipertiroidismo.
Por feocromocitoma.
Y también por otras causas.
Existen fármacos antipiréticos, como el farmacol, que producen un descenso de la fiebre, aunque sea imprescindible, el conocer la causa que la provoca y él tratarla según su etiología.
Fisura anal.
Es una lesión inflamatoria perianal, que puede ser primaria o que puede estar asociada a una enferme-dad inflamatoria intestinal o diverticular.
Las fisuras anales son erosiones superficiales del conducto, que suelen curarse bastante rápidas, con un tratamiento conservador.
Las úlceras anales suelen ser más crónicas y pro-fundas, y producen una sintomatología como los es-pasmos dolorosos del esfínter anal, antes y después de la defecación.
La cicatrización de la úlcera después de su curación, suele comportar hipertrofia de la papila anal y la contractura del ano.
Tanto las fisuras como las úlceras pueden sangrar.
La fístula del ano, consiste en un trayecto, que se origina en la luz del recto, llega a la piel perianal y produce abscesos, que es el conducto, crónicamente inflamado, formado por tejido fibroso rodeado de tejido de granulación, a veces difícil de demostrar.
Los abscesos perirrectales consisten en un paso de material purulento proveniente de rectosigma hacia el área anal.
Las causas más frecuentes son:
La colitis ulcerosa.
La enfermedad de Crohn.
La diverticulitis.
Las intervenciones previas sobre la zona.
Las fístulas rectovaginales y rectovesicales son complicaciones graves de enfermedades neoplásicas, granulomatosas o sépticas.
Es una lesión inflamatoria perianal, que puede ser primaria o que puede estar asociada a una enferme-dad inflamatoria intestinal o diverticular.
Las fisuras anales son erosiones superficiales del conducto, que suelen curarse bastante rápidas, con un tratamiento conservador.
Las úlceras anales suelen ser más crónicas y pro-fundas, y producen una sintomatología como los es-pasmos dolorosos del esfínter anal, antes y después de la defecación.
La cicatrización de la úlcera después de su curación, suele comportar hipertrofia de la papila anal y la contractura del ano.
Tanto las fisuras como las úlceras pueden sangrar.
La fístula del ano, consiste en un trayecto, que se origina en la luz del recto, llega a la piel perianal y produce abscesos, que es el conducto, crónicamente inflamado, formado por tejido fibroso rodeado de tejido de granulación, a veces difícil de demostrar.
Los abscesos perirrectales consisten en un paso de material purulento proveniente de rectosigma hacia el área anal.
Las causas más frecuentes son:
La colitis ulcerosa.
La enfermedad de Crohn.
La diverticulitis.
Las intervenciones previas sobre la zona.
Las fístulas rectovaginales y rectovesicales son complicaciones graves de enfermedades neoplásicas, granulomatosas o sépticas.
Gangrena.
Es una necrosis masiva de los tejidos.
Se deberá distinguir, entre la gangrena seca y, la gangrena húmeda.
La gangrena seca, se llama, a la necrosis producida por isquemia, o la falta de riego sanguíneo, de una parte de una extremidad. La parte necrosada adopta un color marrón oscuro o negro y, se produce una reacción inflamatoria en el tejido adyacente vivo que produce una delimitación, entre los tejidos sanos y los muertos.
Llamamos gangrena húmeda a los microrganismos procedentes del exterior o del propio organismo que invaden los tejidos muertos, produciendo cambios putrefactivos.
Gangrena gaseosa, se llama, a la infección produci-da por bacterias del género Clostridium.
Esta infección se produce sobre los músculos des-vitalizados, como ocurre tras heridas traumáticas o quirúrgicas, que están contaminadas con esporas de Clostridium que se hayan diseminados ampliamente en el suelo.
La característica principal es la formación de gas y, la progresión rápida con necrosis muscular, lo cual precisa de excisión de todo el tejido necrótico para detener la infección.
Otras bacterias, como los estreptococos, que están muchas veces asociados a otros microorganismos, son muy capaces de producir lesiones gangrenosas, especialmente en las extremidades, y también como complicación de las heridas quirúrgicas o de muchos traumatismos.
Es una necrosis masiva de los tejidos.
Se deberá distinguir, entre la gangrena seca y, la gangrena húmeda.
La gangrena seca, se llama, a la necrosis producida por isquemia, o la falta de riego sanguíneo, de una parte de una extremidad. La parte necrosada adopta un color marrón oscuro o negro y, se produce una reacción inflamatoria en el tejido adyacente vivo que produce una delimitación, entre los tejidos sanos y los muertos.
Llamamos gangrena húmeda a los microrganismos procedentes del exterior o del propio organismo que invaden los tejidos muertos, produciendo cambios putrefactivos.
Gangrena gaseosa, se llama, a la infección produci-da por bacterias del género Clostridium.
Esta infección se produce sobre los músculos des-vitalizados, como ocurre tras heridas traumáticas o quirúrgicas, que están contaminadas con esporas de Clostridium que se hayan diseminados ampliamente en el suelo.
La característica principal es la formación de gas y, la progresión rápida con necrosis muscular, lo cual precisa de excisión de todo el tejido necrótico para detener la infección.
Otras bacterias, como los estreptococos, que están muchas veces asociados a otros microorganismos, son muy capaces de producir lesiones gangrenosas, especialmente en las extremidades, y también como complicación de las heridas quirúrgicas o de muchos traumatismos.
Gastritis.
Es la inflamación de la mucosa gástrica.
Y es la consecuencia, de un grupo de alteraciones que tienen en común la aparición de procesos inflamatorios en la mucosa gástrica, con distintas características clínicas e histológicas y con una patógena variada.
Existen formas agudas y formas crónicas.
Una forma frecuente y grave de gastritis aguda es la gastritis aguda hemorrágica, en las cuales existe una erosión de la mucosa acompañando a la lesión inflamatoria.
Las causas más frecuentes son:
El estrés.
El fármaco, como la aspirina, los antiinflamatorios (AINE) o el etanol.
Las hemorragias gástricas suelen ser muy bruscas y espectaculares o al contrario, en forma de pérdidas microscópicas.
Clínicamente pueden ser asintomáticas o presentar dolor epigástrico o abdominal alto, con náuseas y con vómitos, o bien con los síntomas derivados de la pérdida de sangre como la palidez, la taquicardia y la hipotensión.
El tratamiento consiste en prevenir el desarrollo de la gastritis, suprimiendo los agentes nocivos o sino aplicando las medidas de soporte cuando estas sean necesarias.
Los antiácidos, son muy eficaces, combinados con antagonistas de receptores-H2.
La toma de agentes corrosivos como son el ácido clorhídrico, el ácido sulfúrico o álcalis fuertes como la lejía, puede provocar graves lesiones en la mucosa gástrica, que pueden ir, desde una inflamación ligera a una necrosis extensa del tejido.
Su tratamiento consiste en la ingesta importante de agua, antiácidos y medidas generales.
Otros tipos de gastritis son:
Infecciosas.
Granulomatosas.
Post-cirurgía en gastrectomizados.
Gastritis atrófica autoinmune.
Hace poco que se ha demostrado, que hay un agente infeccioso, el Helicobacter pylori, que es una de las principales causas de gastritis crónica.
El método más eficaz para el diagnóstico del tipo de gastritis es la biopsia gástrica.
Las formas crónicas no tienen un tratamiento espe-cífico, excepto en los casos de la anemia perniciosa, que precisa suplementos de vitamina B12.
Es la inflamación de la mucosa gástrica.
Y es la consecuencia, de un grupo de alteraciones que tienen en común la aparición de procesos inflamatorios en la mucosa gástrica, con distintas características clínicas e histológicas y con una patógena variada.
Existen formas agudas y formas crónicas.
Una forma frecuente y grave de gastritis aguda es la gastritis aguda hemorrágica, en las cuales existe una erosión de la mucosa acompañando a la lesión inflamatoria.
Las causas más frecuentes son:
El estrés.
El fármaco, como la aspirina, los antiinflamatorios (AINE) o el etanol.
Las hemorragias gástricas suelen ser muy bruscas y espectaculares o al contrario, en forma de pérdidas microscópicas.
Clínicamente pueden ser asintomáticas o presentar dolor epigástrico o abdominal alto, con náuseas y con vómitos, o bien con los síntomas derivados de la pérdida de sangre como la palidez, la taquicardia y la hipotensión.
El tratamiento consiste en prevenir el desarrollo de la gastritis, suprimiendo los agentes nocivos o sino aplicando las medidas de soporte cuando estas sean necesarias.
Los antiácidos, son muy eficaces, combinados con antagonistas de receptores-H2.
La toma de agentes corrosivos como son el ácido clorhídrico, el ácido sulfúrico o álcalis fuertes como la lejía, puede provocar graves lesiones en la mucosa gástrica, que pueden ir, desde una inflamación ligera a una necrosis extensa del tejido.
Su tratamiento consiste en la ingesta importante de agua, antiácidos y medidas generales.
Otros tipos de gastritis son:
Infecciosas.
Granulomatosas.
Post-cirurgía en gastrectomizados.
Gastritis atrófica autoinmune.
Hace poco que se ha demostrado, que hay un agente infeccioso, el Helicobacter pylori, que es una de las principales causas de gastritis crónica.
El método más eficaz para el diagnóstico del tipo de gastritis es la biopsia gástrica.
Las formas crónicas no tienen un tratamiento espe-cífico, excepto en los casos de la anemia perniciosa, que precisa suplementos de vitamina B12.
Ginecomastia.
Es un aumento de la mama masculina.
Puede ocurrir de forma fisiológica en algunas eta-pas de la vida o por el contrario, ser la consecuencia de algunas enfermedades.
El recién nacido muestra un aumento transitorio de la mama por acción de los estrógenos maternos que, en general, desaparece en pocas semanas.
En el adolescente, se presenta en muchos varones durante la pubertad y puede ser dolorosa y como es-ta suele ser unilateral, posteriormente involuciona y a los 20 años, y sólo unos pocos varones muestran restos de ginecomastia.
En cuanto a edad senil, un 40 % de ancianos pade-cen ginecomastia.
La ginecomastia patológica, puede deberse a estos tres mecanismos:
Disminución congénita o adquirida de la producción de testosterona.
Aumento de la producción de estrógenos.
La acción de diferentes medicamentos.
El estudio de la ginecomastia comprende:
Historia de ingesta de medicamentos.
Exploración testicular.
Estudio de la función hepática.
Estudio de las determinaciones hormonales.
En un número muy importante de casos, no es po-sible el determinar sus causas.
Glomerulonefritis.
Son las alteraciones de la integridad estructural y funcional de la circulación de los capilares glomeru-lares, que están a menudo asociadas con:
Hematuria.
Proteinuria.
Filtrado glomerular reducido.
Hipertensión.
Conocemos, a los cinco síndromes glomerulopáticos principales:
1°- Glomerulonefritis agudas.
2°- Glomerulonefritis crónica.
3°- Glomerulonefritis rápidamente progresiva.
4°- Síndrome nefrótico.
5°- Anomalías urinarias asintomáticas.
Las causas son:
Las enfermedades infecciosas bacterianas.
Las víricas.
Las parasitarias.
Las multisistémicas, como:
El lupus eritematoso diseminado.
La vasculitis.
Las neoplasias.
Los fármacos.
La diabetes.
La hipertensión.
El rechazo crónico de un aloinjerto.
Las enfermedades glomerulares primarias.
Pueden pasar muchos años entre el descubrimiento de una glomerulonefritis y una insuficiencia renal terminal.
Su tratamiento, es de apoyo y, sintomático.
La hipertensión y las infecciones urinarias se tra-tarán enérgicamente, evitando agentes nefrotóxicos.
Los diuréticos se emplearán como coadyuvante del tratamiento antihipertensivo y, solo, en los casos de existencia de edemas.
El síndrome nefrótico se caracteriza por:
Albuminuria.
Hipoalbuminemia.
Hiperlipidemia.
Y con un goteo glomerular excesivo, de proteínas plasmáticas a la orina.
Es un aumento de la mama masculina.
Puede ocurrir de forma fisiológica en algunas eta-pas de la vida o por el contrario, ser la consecuencia de algunas enfermedades.
El recién nacido muestra un aumento transitorio de la mama por acción de los estrógenos maternos que, en general, desaparece en pocas semanas.
En el adolescente, se presenta en muchos varones durante la pubertad y puede ser dolorosa y como es-ta suele ser unilateral, posteriormente involuciona y a los 20 años, y sólo unos pocos varones muestran restos de ginecomastia.
En cuanto a edad senil, un 40 % de ancianos pade-cen ginecomastia.
La ginecomastia patológica, puede deberse a estos tres mecanismos:
Disminución congénita o adquirida de la producción de testosterona.
Aumento de la producción de estrógenos.
La acción de diferentes medicamentos.
El estudio de la ginecomastia comprende:
Historia de ingesta de medicamentos.
Exploración testicular.
Estudio de la función hepática.
Estudio de las determinaciones hormonales.
En un número muy importante de casos, no es po-sible el determinar sus causas.
Glomerulonefritis.
Son las alteraciones de la integridad estructural y funcional de la circulación de los capilares glomeru-lares, que están a menudo asociadas con:
Hematuria.
Proteinuria.
Filtrado glomerular reducido.
Hipertensión.
Conocemos, a los cinco síndromes glomerulopáticos principales:
1°- Glomerulonefritis agudas.
2°- Glomerulonefritis crónica.
3°- Glomerulonefritis rápidamente progresiva.
4°- Síndrome nefrótico.
5°- Anomalías urinarias asintomáticas.
Las causas son:
Las enfermedades infecciosas bacterianas.
Las víricas.
Las parasitarias.
Las multisistémicas, como:
El lupus eritematoso diseminado.
La vasculitis.
Las neoplasias.
Los fármacos.
La diabetes.
La hipertensión.
El rechazo crónico de un aloinjerto.
Las enfermedades glomerulares primarias.
Pueden pasar muchos años entre el descubrimiento de una glomerulonefritis y una insuficiencia renal terminal.
Su tratamiento, es de apoyo y, sintomático.
La hipertensión y las infecciones urinarias se tra-tarán enérgicamente, evitando agentes nefrotóxicos.
Los diuréticos se emplearán como coadyuvante del tratamiento antihipertensivo y, solo, en los casos de existencia de edemas.
El síndrome nefrótico se caracteriza por:
Albuminuria.
Hipoalbuminemia.
Hiperlipidemia.
Y con un goteo glomerular excesivo, de proteínas plasmáticas a la orina.
Gonococia.
También llamada gonorrea.
Es una infección de transmisión sexual producida por una bacteria, llamada Neisseria gonorrhoeae.
El único huésped natural es el hombre, y está, se propaga generalmente, a través de portadores que no tienen síntomas o los ignoran.
Las zonas que se infectan directamente son:
La uretra.
La faringe.
La endocérvix.
La conjuntiva.
El recto, en los homosexuales.
Los varones presentan exudado uretral purulento y las mujeres aumento de la secreción vaginal, y en ambos casos hay molestias al orinar.
En el varón el diagnóstico es más evidente, pero en las mujeres a menudo se atribuyen los síntomas a una cistitis, por lo que la gonorrea o, no sé diag-nostica, o pasa desapercibida, todo lo cual hace que tengan un papel más importante en la transmisión de la enfermedad.
Complicaciones poco frecuentes hoy en día son:
La orquitis y prostatitis en el varón.
La endometritis y salpingitis en la mujer.
La infección diseminada en ambos, se haya carac-terizada por la fiebre, las artralgias o las artritis y las lesiones cutáneas.
El diagnóstico se confirma siempre por un examen microbiológico del exudado.
El tratamiento es con antibióticos.
Debemos de reseñar, que en los últimos años han aparecido muchas resistencias a la penicilina, por lo que ya no es el tratamiento de elección.
En cuanto a la prevención, una medida fundamental ante un caso de gonococia es el identificar todos los contactos recientes, para poder poner en tratamiento a todos los infectados, estén o no sintomáticos.
También llamada gonorrea.
Es una infección de transmisión sexual producida por una bacteria, llamada Neisseria gonorrhoeae.
El único huésped natural es el hombre, y está, se propaga generalmente, a través de portadores que no tienen síntomas o los ignoran.
Las zonas que se infectan directamente son:
La uretra.
La faringe.
La endocérvix.
La conjuntiva.
El recto, en los homosexuales.
Los varones presentan exudado uretral purulento y las mujeres aumento de la secreción vaginal, y en ambos casos hay molestias al orinar.
En el varón el diagnóstico es más evidente, pero en las mujeres a menudo se atribuyen los síntomas a una cistitis, por lo que la gonorrea o, no sé diag-nostica, o pasa desapercibida, todo lo cual hace que tengan un papel más importante en la transmisión de la enfermedad.
Complicaciones poco frecuentes hoy en día son:
La orquitis y prostatitis en el varón.
La endometritis y salpingitis en la mujer.
La infección diseminada en ambos, se haya carac-terizada por la fiebre, las artralgias o las artritis y las lesiones cutáneas.
El diagnóstico se confirma siempre por un examen microbiológico del exudado.
El tratamiento es con antibióticos.
Debemos de reseñar, que en los últimos años han aparecido muchas resistencias a la penicilina, por lo que ya no es el tratamiento de elección.
En cuanto a la prevención, una medida fundamental ante un caso de gonococia es el identificar todos los contactos recientes, para poder poner en tratamiento a todos los infectados, estén o no sintomáticos.
Gota.
Es un grupo de trastornos diversos que se presen-tan aislados o de forma combinada, tales como:
Hiperuricemia.
Ataques de artritis inflamatoria aguda.
Depósitos en forma de tofos de cristales de urato en las articulaciones y alrededor de ellas.
Depósito intersticial de cristales de urato en el pa-rénquima renal.
Urolitiasis.
El aumento de ácido úrico o de hiperuricemia, es la característica bioquímica fundamental y el requisito previo para que exista gota, y está se define, con la presencia de uratos en la sangre superiores a 420 nmol, L.
Aparece, como consecuencia de una síntesis elevada de uratos, por una reducción en la eliminación, de los ácidos úricos, o por una combinación entre am-bos mecanismos.
Al existir hiperuricemia los líquidos extracelulares y el plasma están saturados de uratos, lo cual, está favoreciendo la formación de cristales y su depósito en los tejidos.
Las complicaciones de la hiperuricemia tienen una secuencia típica que comprende, la progresión desde la hiperuricemia asintomática, a la artritis gotosa aguda, a la gota intercrítica y, por último, a la gota crónica o tofácea.
La nefrolitiasis puede aparecer antes o después del primer ataque agudo.
Su tratamiento se basa en fármacos antidolorosos, en una dieta, o con corticoides interarticulares.
Es un grupo de trastornos diversos que se presen-tan aislados o de forma combinada, tales como:
Hiperuricemia.
Ataques de artritis inflamatoria aguda.
Depósitos en forma de tofos de cristales de urato en las articulaciones y alrededor de ellas.
Depósito intersticial de cristales de urato en el pa-rénquima renal.
Urolitiasis.
El aumento de ácido úrico o de hiperuricemia, es la característica bioquímica fundamental y el requisito previo para que exista gota, y está se define, con la presencia de uratos en la sangre superiores a 420 nmol, L.
Aparece, como consecuencia de una síntesis elevada de uratos, por una reducción en la eliminación, de los ácidos úricos, o por una combinación entre am-bos mecanismos.
Al existir hiperuricemia los líquidos extracelulares y el plasma están saturados de uratos, lo cual, está favoreciendo la formación de cristales y su depósito en los tejidos.
Las complicaciones de la hiperuricemia tienen una secuencia típica que comprende, la progresión desde la hiperuricemia asintomática, a la artritis gotosa aguda, a la gota intercrítica y, por último, a la gota crónica o tofácea.
La nefrolitiasis puede aparecer antes o después del primer ataque agudo.
Su tratamiento se basa en fármacos antidolorosos, en una dieta, o con corticoides interarticulares.
Gripe
Es una enfermedad que está causada por un grupo de virus, de los que se conocen tres tipos:
El tipo A.
El tipo B.
El tipo C.
Los brotes de gripe ocurren prácticamente todos los años, pero su extensión y gravedad varían mucho.
Los brotes más graves son los causados por virus gripales A, lo cual se explica, en parte, por la ten-dencia del virus a experimentar cambios en su com-posición antigénica de forma periódica.
Las epidemias de gripe ocurren casi exclusivamente en invierno cuando se inician bruscamente y tienen su máxima incidencia en las siguientes dos o tres semanas, su duran es dos o tres meses y, después, desaparecen repentinamente.
La infección se contagia por las secreciones respi-ratorias de las personas con infección aguda.
La transmisión es por vía aérea, aunque también puede efectuarse por contacto directo.
Tiene un inicio brusco con fiebre, cefalea, mialgias, tos y odinofagia.
Habitualmente los síntomas ceden en menos de una semana.
La gripe es una causa importante de morbilidad en la población general, y produce un aumento conside-rable del absentismo laboral y escolar y de ingresos hospitalarios, siendo los costes directos e indirectos notables. En las personas de edad avanzada, o con enfermedades cardíacas o pulmonares crónicas, es causa de mortalidad, fundamentalmente a través de la aparición de neumonía por el propio virus o por bacterias, en especial por neumococo.
El tratamiento de la gripe no complicada es sinto-mático para la fiebre, la cefalea y las mialgias.
Los antibióticos solamente se deben reservar para las complicaciones bacterianas, y en especial para la neumonía.
La prevención se hace con la vacuna, la cual deberá de administrarse, al inicio del otoño y repetirse cada año.
Se aconseja a personas mayores de 65 años y a to-das las personas con enfermedades cardíacas o con afecciones pulmonares crónicas o con enfermedades debilitantes.
Es una enfermedad que está causada por un grupo de virus, de los que se conocen tres tipos:
El tipo A.
El tipo B.
El tipo C.
Los brotes de gripe ocurren prácticamente todos los años, pero su extensión y gravedad varían mucho.
Los brotes más graves son los causados por virus gripales A, lo cual se explica, en parte, por la ten-dencia del virus a experimentar cambios en su com-posición antigénica de forma periódica.
Las epidemias de gripe ocurren casi exclusivamente en invierno cuando se inician bruscamente y tienen su máxima incidencia en las siguientes dos o tres semanas, su duran es dos o tres meses y, después, desaparecen repentinamente.
La infección se contagia por las secreciones respi-ratorias de las personas con infección aguda.
La transmisión es por vía aérea, aunque también puede efectuarse por contacto directo.
Tiene un inicio brusco con fiebre, cefalea, mialgias, tos y odinofagia.
Habitualmente los síntomas ceden en menos de una semana.
La gripe es una causa importante de morbilidad en la población general, y produce un aumento conside-rable del absentismo laboral y escolar y de ingresos hospitalarios, siendo los costes directos e indirectos notables. En las personas de edad avanzada, o con enfermedades cardíacas o pulmonares crónicas, es causa de mortalidad, fundamentalmente a través de la aparición de neumonía por el propio virus o por bacterias, en especial por neumococo.
El tratamiento de la gripe no complicada es sinto-mático para la fiebre, la cefalea y las mialgias.
Los antibióticos solamente se deben reservar para las complicaciones bacterianas, y en especial para la neumonía.
La prevención se hace con la vacuna, la cual deberá de administrarse, al inicio del otoño y repetirse cada año.
Se aconseja a personas mayores de 65 años y a to-das las personas con enfermedades cardíacas o con afecciones pulmonares crónicas o con enfermedades debilitantes.
Halitosis.
Es, el mal olor del aliento.
Entre las diversas causas que provocan esta alteración se han descrito las infecciones bucales, como:
La gingivoestomatitis herpética.
La gingivitis ulcerativa.
La enfermedad periodontal.
La caries.
Las infecciones respiratorias altas, como:
La bronquiectasias.
El absceso pulmonar.
El consumo de tabaco.
La insuficiencia hepática.
La hiperazoemia.
La cetoacidosis diabética.
Es, el mal olor del aliento.
Entre las diversas causas que provocan esta alteración se han descrito las infecciones bucales, como:
La gingivoestomatitis herpética.
La gingivitis ulcerativa.
La enfermedad periodontal.
La caries.
Las infecciones respiratorias altas, como:
La bronquiectasias.
El absceso pulmonar.
El consumo de tabaco.
La insuficiencia hepática.
La hiperazoemia.
La cetoacidosis diabética.
Hemodiálisis.
Es un proceso de difusión a través de una membra-na semipermeable para retirar las sustancias no de-seadas de la sangre, a la vez que se le añaden a está los componentes necesarios.
Se emplea como tratamiento de la insufiencia renal aguda y la crónica.
Es la forma de diálisis más utilizada actualmente.
Se crea una fístula arteriovenosa a través de una vena del paciente, o bien utilizando un conducto protésico colocado subcutáneamente entre una arteria y una vena cercana conectado al dializador.
Con las técnicas actuales de diálisis, la mayoría de los pacientes necesitan entre las 9 y las 12 horas de diálisis por semana.
El tiempo siempre depende del tamaño corporal, de la función renal residual, y de la ingesta dietética.
Como complicación, se puede presentar, infección y trombosis o la formación de aneurismas en la fístu-la arteriovenosa.
Hay una incidencia relativamente alta de septicemia y de embolia séptica asociada con el cortocircuito y con la infección de la fístula.
En estos casos el agente infeccioso más frecuente es el Staphylococcus aureus.
Se pueden producir, las arritmias, las convulsiones y la hipotensión y la incidencia de hepatitis no A no B y de citomegalovirus es mayor.
Son frecuentes en unidades de diálisis los pacientes VIH positivos, que deben tratarse según las reco-mendaciones aconsejadas.
El problema de la anemia en los dializados está ya resuelto con la aparición de la eritropoyetina, la cual estimula la producción de los glóbulos rojos, y una disminución de esas necesidades transfusionales y los riesgos que comportan. En enfermos crónicos la hemodiálisis se puede organizar en el domicilio, con alguien que les ayude durante el tratamiento.
La depresión y el deterioro de la propia imagen son problemas psiquiátricos frecuentes.
Es un proceso de difusión a través de una membra-na semipermeable para retirar las sustancias no de-seadas de la sangre, a la vez que se le añaden a está los componentes necesarios.
Se emplea como tratamiento de la insufiencia renal aguda y la crónica.
Es la forma de diálisis más utilizada actualmente.
Se crea una fístula arteriovenosa a través de una vena del paciente, o bien utilizando un conducto protésico colocado subcutáneamente entre una arteria y una vena cercana conectado al dializador.
Con las técnicas actuales de diálisis, la mayoría de los pacientes necesitan entre las 9 y las 12 horas de diálisis por semana.
El tiempo siempre depende del tamaño corporal, de la función renal residual, y de la ingesta dietética.
Como complicación, se puede presentar, infección y trombosis o la formación de aneurismas en la fístu-la arteriovenosa.
Hay una incidencia relativamente alta de septicemia y de embolia séptica asociada con el cortocircuito y con la infección de la fístula.
En estos casos el agente infeccioso más frecuente es el Staphylococcus aureus.
Se pueden producir, las arritmias, las convulsiones y la hipotensión y la incidencia de hepatitis no A no B y de citomegalovirus es mayor.
Son frecuentes en unidades de diálisis los pacientes VIH positivos, que deben tratarse según las reco-mendaciones aconsejadas.
El problema de la anemia en los dializados está ya resuelto con la aparición de la eritropoyetina, la cual estimula la producción de los glóbulos rojos, y una disminución de esas necesidades transfusionales y los riesgos que comportan. En enfermos crónicos la hemodiálisis se puede organizar en el domicilio, con alguien que les ayude durante el tratamiento.
La depresión y el deterioro de la propia imagen son problemas psiquiátricos frecuentes.
Hemofilia.
Es un defecto congénito de la coagulación plasmática por déficit de alguno de los factores o proteínas de la coagulación.
El déficit hereditario de factor VIII es el que produce la hemofilia A y, el déficit de factor IX, es la que produce la hemofilia B.
Uno de cada 10.000 varones nace con déficit o con disfunción de la molécula de factor VIII, y el tras-torno consiguiente se traduce por constantes hemo-rragias de los tejidos blandos, de los músculos y de las articulaciones de carga.
La hemorragia hemofílica se produce horas o días después del traumatismo o la agresión y puede afec-tar a cualquier órgano y, si no se trata, puede durar días o semanas.
Esto puede dar lugar, a acumulaciones de sangre parcialmente coagulada que presiona sobre los teji-dos adyacentes, produciendo necrosis muscular, ne-crosis venosa o lesión isquémica de los nervios.
La hemofilia se suele diagnosticarse al nacer o muy poco después por la aparición de un cefalohematoma en los casos graves.
En los casos moderados se diagnostica, cuando los niños empiezan a gatear, y es típico el dolor en una rodilla, tobillo o codo, con tumefacción por presencia de sangre en la articulación.
Sus complicaciones más temibles son el sangrado en el sistema nervioso central del hombre y en la zo-na orofaríngea.
Su tratamiento es sustitutivo, como por ejemplo, el uso de productos plasmáticos, enriquecidos con fac-tor VIII, lo que ha revolucionado el cuidado de los pacientes hemofílicos, y ha reducido notablemente el número de deformidades ortopédicas, por múltiples hemartrosis y, nos ha permitido él poder practicar, cualquier tipo de intervención quirúrgica.
El amplio uso de los concentrados de factor VIII a producido complicaciones graves, como las hepatitis virales agudas y crónicas, el sida, e infecciones que se pueden transmitir por los productos sanguíneos.
Es un defecto congénito de la coagulación plasmática por déficit de alguno de los factores o proteínas de la coagulación.
El déficit hereditario de factor VIII es el que produce la hemofilia A y, el déficit de factor IX, es la que produce la hemofilia B.
Uno de cada 10.000 varones nace con déficit o con disfunción de la molécula de factor VIII, y el tras-torno consiguiente se traduce por constantes hemo-rragias de los tejidos blandos, de los músculos y de las articulaciones de carga.
La hemorragia hemofílica se produce horas o días después del traumatismo o la agresión y puede afec-tar a cualquier órgano y, si no se trata, puede durar días o semanas.
Esto puede dar lugar, a acumulaciones de sangre parcialmente coagulada que presiona sobre los teji-dos adyacentes, produciendo necrosis muscular, ne-crosis venosa o lesión isquémica de los nervios.
La hemofilia se suele diagnosticarse al nacer o muy poco después por la aparición de un cefalohematoma en los casos graves.
En los casos moderados se diagnostica, cuando los niños empiezan a gatear, y es típico el dolor en una rodilla, tobillo o codo, con tumefacción por presencia de sangre en la articulación.
Sus complicaciones más temibles son el sangrado en el sistema nervioso central del hombre y en la zo-na orofaríngea.
Su tratamiento es sustitutivo, como por ejemplo, el uso de productos plasmáticos, enriquecidos con fac-tor VIII, lo que ha revolucionado el cuidado de los pacientes hemofílicos, y ha reducido notablemente el número de deformidades ortopédicas, por múltiples hemartrosis y, nos ha permitido él poder practicar, cualquier tipo de intervención quirúrgica.
El amplio uso de los concentrados de factor VIII a producido complicaciones graves, como las hepatitis virales agudas y crónicas, el sida, e infecciones que se pueden transmitir por los productos sanguíneos.
Hemoptisis.
Es una expectoración de esputo sanguinolento, o de sangre franca, proveniente del aparato respiratorio.
Se debe distinguir, de la otra sangre, que proviene del aparato digestivo.
En la hemoptisis, suele haber un cosquilleo en la garganta y ganas de toser, con la salida de sangre roja brillante, y espumosa.
Las causas de hemoptisis más frecuentes son:
La bronquitis.
La tuberculosis.
La bronquiectasis.
El absceso de pulmón.
La neumonía.
La embolia pulmonar.
El cáncer de pulmón.
El adenoma bronquial.
La estenosis mitral.
La hipertensión pulmonar.
La insuficiencia ventricular izquierda.
Las diátesis hemorrágicas.
La fístula broncovascular.
Debe de realizarse una buena historia clínica, y una buena exploración física, radiológica y broncosco-pia, si fuera preciso, para determinar con exactitud la etiología del proceso con el fin de realizar un tra-tamiento correcto.
Los cuadros de hemoptisis masiva pueden poner en peligro la vida del paciente, debido a la asfixia por aspiración. En estos casos puede ser necesaria una resección quirúrgica de la zona del pulmón de donde proviene la hemorragia.
Aunque en la mayoría de casos la hemorragia cede con actitud conservadora, como la calma del pacien-te, el reposo absoluto en cama, y la supresión de la tos.
Es conveniente disponer de material de intubación y aspiración para una situación de emergencia.
Es una expectoración de esputo sanguinolento, o de sangre franca, proveniente del aparato respiratorio.
Se debe distinguir, de la otra sangre, que proviene del aparato digestivo.
En la hemoptisis, suele haber un cosquilleo en la garganta y ganas de toser, con la salida de sangre roja brillante, y espumosa.
Las causas de hemoptisis más frecuentes son:
La bronquitis.
La tuberculosis.
La bronquiectasis.
El absceso de pulmón.
La neumonía.
La embolia pulmonar.
El cáncer de pulmón.
El adenoma bronquial.
La estenosis mitral.
La hipertensión pulmonar.
La insuficiencia ventricular izquierda.
Las diátesis hemorrágicas.
La fístula broncovascular.
Debe de realizarse una buena historia clínica, y una buena exploración física, radiológica y broncosco-pia, si fuera preciso, para determinar con exactitud la etiología del proceso con el fin de realizar un tra-tamiento correcto.
Los cuadros de hemoptisis masiva pueden poner en peligro la vida del paciente, debido a la asfixia por aspiración. En estos casos puede ser necesaria una resección quirúrgica de la zona del pulmón de donde proviene la hemorragia.
Aunque en la mayoría de casos la hemorragia cede con actitud conservadora, como la calma del pacien-te, el reposo absoluto en cama, y la supresión de la tos.
Es conveniente disponer de material de intubación y aspiración para una situación de emergencia.
Hemorragia.
Es la pérdida de sangre, secundaria por mal funcionamiento del sistema hemostático normal o bien por un traumatismo con lesión de arterias o venas.
En los pacientes con trastornos de la hemostasia, los lugares más frecuentes de la hemorragia son la piel y las mucosas.
Los cúmulos de la sangre en la piel se denominan púrpuras, las pequeñas hemorragias puntiformes en la epidermis se denominan petequias, cuando se acumula sangre subcutánea debido a la lesión de las pequeñas vénulas o arteriolas se habla de cardena-les y cuando son más profundos y palpables, son hematomas.
Otras lesiones son las telangiectasias o capilares dilatados.
La pérdida excesiva menstrual en las mujeres se denomina metrorragia, porque las hemorragias en las cavidades corporales como en el retroperitoneo o en las articulaciones, se deben, a los defectos en la coagulación plasmática.
La emisión de la sangre a través de la orina se de-nomina hematuria, la hemorragia digestiva puede producir vómitos o bien heces con sangre, la salida de sangre por la nariz se denomina epistaxis.
La pérdida de sangre si es generalizada, puede corresponder a una alteración de la coagulación, o la hemostasia normal y, si esta está localizada, suele corresponder a causas locales con o sin alteración de la hemostasia.
Es la pérdida de sangre, secundaria por mal funcionamiento del sistema hemostático normal o bien por un traumatismo con lesión de arterias o venas.
En los pacientes con trastornos de la hemostasia, los lugares más frecuentes de la hemorragia son la piel y las mucosas.
Los cúmulos de la sangre en la piel se denominan púrpuras, las pequeñas hemorragias puntiformes en la epidermis se denominan petequias, cuando se acumula sangre subcutánea debido a la lesión de las pequeñas vénulas o arteriolas se habla de cardena-les y cuando son más profundos y palpables, son hematomas.
Otras lesiones son las telangiectasias o capilares dilatados.
La pérdida excesiva menstrual en las mujeres se denomina metrorragia, porque las hemorragias en las cavidades corporales como en el retroperitoneo o en las articulaciones, se deben, a los defectos en la coagulación plasmática.
La emisión de la sangre a través de la orina se de-nomina hematuria, la hemorragia digestiva puede producir vómitos o bien heces con sangre, la salida de sangre por la nariz se denomina epistaxis.
La pérdida de sangre si es generalizada, puede corresponder a una alteración de la coagulación, o la hemostasia normal y, si esta está localizada, suele corresponder a causas locales con o sin alteración de la hemostasia.
Hepatitis.
La hepatitis viral aguda es una infección sistémica que afecta predominantemente al hígado.
En su patogenia han sido involucradas cinco clases de agentes virales:
Virus de la hepatitis A.
Virus de la hepatitis B.
Virus de la hepatitis C.
Virus de la hepatitis D, o agente delta, asociado al VHB.
Virus de la hepatitis E.
Aunque todos estos virus pueden diferenciarse por sus propiedades antigénicas, los cinco producen en-fermedades similares, cuyo espectro clínico va desde una infección asintomática que pasa inadvertida, hasta infecciones agudas fulminantes y mortales. Y por otra parte desde infecciones clínicas persistentes hasta una enfermedad hepática crónica rápidamente progresiva que lleva hasta la cirrosis e incluso has-ta el carcinoma hepatocelular.
La infección crónica, es más propia de los virus transmitidos por la sangre.
Clínicamente tienen un período de incubación entre 15 y 60 días, que es variable según el agente res-ponsable, y llega hasta 180 días en la VHB y en la VHD.
Los síntomas iniciales son sistémicos, como:
Anorexia.
Náuseas y vómitos.
Cefalea.
Astenia.
Artralgias.
Mialgias.
Fotofobia.
Faringitis y tos.
Fiebre moderada, de 38 a 39 grados.
Aparición de orinas oscuras.
Aparición de heces hipopigmentadas.
A los 15 días del inicio de la enfermedad aparece la ictericia, que disminuyendo la intensidad de los sín-tomas generales.
El hígado esta agrandado y es doloroso.
Todos estos síntomas se acompañan de alteraciones de las pruebas funcionales hepáticas en los datos de laboratorio.
Cabe esperar una recuperación completa tanto clíni-ca como analítica entre 1 y 4 meses.
No existe un tratamiento específico.
En las formas fulminantes se recurre al trasplante hepático.
En las hepatitis que son inducidas por los tóxicos y los medicamentos, el período de latencia es corto, a menudo de unas horas, aunque las manifestaciones clínicas pueden demorarse 1 o 2 días.
La hepatitis crónica se puede definir como una serie de trastornos hepáticos, de etiología y de gravedad diversa, en los que hay inflamación y hay necrosis hepática y se mantienen al menos seis meses.
Se distinguen tres tipos:
Hepatitis crónica viral.
Hepatitis crónica inducida por medicamentos.
Hepatitis crónica auto inmune.
La hepatitis viral aguda es una infección sistémica que afecta predominantemente al hígado.
En su patogenia han sido involucradas cinco clases de agentes virales:
Virus de la hepatitis A.
Virus de la hepatitis B.
Virus de la hepatitis C.
Virus de la hepatitis D, o agente delta, asociado al VHB.
Virus de la hepatitis E.
Aunque todos estos virus pueden diferenciarse por sus propiedades antigénicas, los cinco producen en-fermedades similares, cuyo espectro clínico va desde una infección asintomática que pasa inadvertida, hasta infecciones agudas fulminantes y mortales. Y por otra parte desde infecciones clínicas persistentes hasta una enfermedad hepática crónica rápidamente progresiva que lleva hasta la cirrosis e incluso has-ta el carcinoma hepatocelular.
La infección crónica, es más propia de los virus transmitidos por la sangre.
Clínicamente tienen un período de incubación entre 15 y 60 días, que es variable según el agente res-ponsable, y llega hasta 180 días en la VHB y en la VHD.
Los síntomas iniciales son sistémicos, como:
Anorexia.
Náuseas y vómitos.
Cefalea.
Astenia.
Artralgias.
Mialgias.
Fotofobia.
Faringitis y tos.
Fiebre moderada, de 38 a 39 grados.
Aparición de orinas oscuras.
Aparición de heces hipopigmentadas.
A los 15 días del inicio de la enfermedad aparece la ictericia, que disminuyendo la intensidad de los sín-tomas generales.
El hígado esta agrandado y es doloroso.
Todos estos síntomas se acompañan de alteraciones de las pruebas funcionales hepáticas en los datos de laboratorio.
Cabe esperar una recuperación completa tanto clíni-ca como analítica entre 1 y 4 meses.
No existe un tratamiento específico.
En las formas fulminantes se recurre al trasplante hepático.
En las hepatitis que son inducidas por los tóxicos y los medicamentos, el período de latencia es corto, a menudo de unas horas, aunque las manifestaciones clínicas pueden demorarse 1 o 2 días.
La hepatitis crónica se puede definir como una serie de trastornos hepáticos, de etiología y de gravedad diversa, en los que hay inflamación y hay necrosis hepática y se mantienen al menos seis meses.
Se distinguen tres tipos:
Hepatitis crónica viral.
Hepatitis crónica inducida por medicamentos.
Hepatitis crónica auto inmune.
Hernia de hiato.
Es el paso de una parte del estómago, a la cavidad torácica, a través del hiato esofágico del diafragma.
Puede producirse por diferentes mecanismos.
En primer lugar, la hernia puede estar causado por por deslizamiento, por la debilidad de los ligamen-tos situados entre la unión gastroesofágica y el dia-fragma, por contracción longitudinal del esófago, o bien por aumento de la presión abdominal, todo lo cual provoca que la región del cardias y el fundus asciendan.
Se demuestran radiológicamente con contraste.
La incidencia aumenta con la edad, alrededor del 60 % en mayores de 60 años.
Habitualmente no produce síntomas clínicos.
En segundo lugar, la hernia de hiato puede estar causada por una hernia paraesofágica, que se pro-duce al entrar parte del estómago a través del hiato esofágico y que puede estrangularse, dando lugar a agudo dolor torácico, disfagia y masa mediastínica, requiriendo rápida intervención quirúrgica.
La zona gástrica herniada puede producir disfagia, gastritis y ulceración, causando pérdidas crónicas de sangre.
Es el paso de una parte del estómago, a la cavidad torácica, a través del hiato esofágico del diafragma.
Puede producirse por diferentes mecanismos.
En primer lugar, la hernia puede estar causado por por deslizamiento, por la debilidad de los ligamen-tos situados entre la unión gastroesofágica y el dia-fragma, por contracción longitudinal del esófago, o bien por aumento de la presión abdominal, todo lo cual provoca que la región del cardias y el fundus asciendan.
Se demuestran radiológicamente con contraste.
La incidencia aumenta con la edad, alrededor del 60 % en mayores de 60 años.
Habitualmente no produce síntomas clínicos.
En segundo lugar, la hernia de hiato puede estar causada por una hernia paraesofágica, que se pro-duce al entrar parte del estómago a través del hiato esofágico y que puede estrangularse, dando lugar a agudo dolor torácico, disfagia y masa mediastínica, requiriendo rápida intervención quirúrgica.
La zona gástrica herniada puede producir disfagia, gastritis y ulceración, causando pérdidas crónicas de sangre.
Herpes zoster.
Es una de las dos manifestaciones clínicas producidas por el virus varicela-zoster.
Se supone que durante la varicela, que es una enfermedad benigna de la infancia, el virus infecta las raíces nerviosas, sobre todo las dorsales y, es allí, donde permanece latente hasta que se reactiva. Esta reactivación puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en ancianos. Se caracteriza por una erupción vesiculosa unilateral circunscrita a la zona de la piel inervada por la raíz, donde permanecía el virus en estado de latencia.
Los dermatomas que nos afectan con más frecuencia son los que van de D3 a L5. Si se afectan ramas del nervio trigémino pueden aparecer lesiones en la cara, los ojos, la boca o la lengua. En el caso de la rama sensitiva del nervio facial, lo hacen dentro del conducto auditivo.
Los síntomas iniciales son dolor o prurito, que son seguidos de las 48 a las 72 horas de una erupción maculopapulosa eritematosa que sé vesicula.
El número de lesiones es escaso, y pasados los 3 o los 5 días dejan de aparecer nuevas lesiones.
La complicación más importante es el dolor tanto en la fase aguda como posteriormente y, está, en rela-ción con la edad.
En niños y jóvenes los síntomas suelen ser leves pero en pacientes de más de 50 años, tanto en la fa-se aguda como durante meses después de que hayan desaparecido las lesiones cutáneas, el dolor puede ser muy intenso.
En pacientes inmunodeprimidos o con infeccción por el virus de la inmunodeficiencia humana, VIH, la frecuencia es mucho mayor y puede diseminarse.
Es una de las dos manifestaciones clínicas producidas por el virus varicela-zoster.
Se supone que durante la varicela, que es una enfermedad benigna de la infancia, el virus infecta las raíces nerviosas, sobre todo las dorsales y, es allí, donde permanece latente hasta que se reactiva. Esta reactivación puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en ancianos. Se caracteriza por una erupción vesiculosa unilateral circunscrita a la zona de la piel inervada por la raíz, donde permanecía el virus en estado de latencia.
Los dermatomas que nos afectan con más frecuencia son los que van de D3 a L5. Si se afectan ramas del nervio trigémino pueden aparecer lesiones en la cara, los ojos, la boca o la lengua. En el caso de la rama sensitiva del nervio facial, lo hacen dentro del conducto auditivo.
Los síntomas iniciales son dolor o prurito, que son seguidos de las 48 a las 72 horas de una erupción maculopapulosa eritematosa que sé vesicula.
El número de lesiones es escaso, y pasados los 3 o los 5 días dejan de aparecer nuevas lesiones.
La complicación más importante es el dolor tanto en la fase aguda como posteriormente y, está, en rela-ción con la edad.
En niños y jóvenes los síntomas suelen ser leves pero en pacientes de más de 50 años, tanto en la fa-se aguda como durante meses después de que hayan desaparecido las lesiones cutáneas, el dolor puede ser muy intenso.
En pacientes inmunodeprimidos o con infeccción por el virus de la inmunodeficiencia humana, VIH, la frecuencia es mucho mayor y puede diseminarse.
Hiperlipoproteinemia.
Es una elevación de la concentración de una o más lipoproteínas del plasma.
Éste padecimiento se reconoce por el aumento de la concentración plasmática, en ayunas, de los triglicéridos o del colesterol, en un estado que se denomina hiperlipidemia.
Existen varios patrones de aumento de las lipopro-teínas producidos por diversas enfermedades gené-ticas, o secundarias a otro trastorno metabólico.
Si los niveles de colesterol son altos, debemos de determinar, la fracción HDL del mismo, ya que la disminución de los niveles de ésta se asocia siempre a un mayor riesgo de infarto de miocardio.
El tratamiento inicial consiste en dieta.
Todos los individuos con sobrepeso deberían iniciar una dieta adelgazante.
La mayoría de los casos con hiperlipemia primaria o secundaria, responden a una dieta sencilla, pobre en colesterol y en grasas animales saturadas y rica en aceites vegetales, con el fin de reducir la fracción LDL del colesterol.
Otro objetivo terapéutico es el eliminar los factores agravantes como:
El alcoholismo.
La diabetes.
El hipotiroidismo.
La suspensión del tabaco.
El tratamiento de la hipertensión.
El ejercicio físico.
Todas estas terapias, ayudan a reducir los factores de riesgo que predisponen a la ateroesclerosis.
Es una elevación de la concentración de una o más lipoproteínas del plasma.
Éste padecimiento se reconoce por el aumento de la concentración plasmática, en ayunas, de los triglicéridos o del colesterol, en un estado que se denomina hiperlipidemia.
Existen varios patrones de aumento de las lipopro-teínas producidos por diversas enfermedades gené-ticas, o secundarias a otro trastorno metabólico.
Si los niveles de colesterol son altos, debemos de determinar, la fracción HDL del mismo, ya que la disminución de los niveles de ésta se asocia siempre a un mayor riesgo de infarto de miocardio.
El tratamiento inicial consiste en dieta.
Todos los individuos con sobrepeso deberían iniciar una dieta adelgazante.
La mayoría de los casos con hiperlipemia primaria o secundaria, responden a una dieta sencilla, pobre en colesterol y en grasas animales saturadas y rica en aceites vegetales, con el fin de reducir la fracción LDL del colesterol.
Otro objetivo terapéutico es el eliminar los factores agravantes como:
El alcoholismo.
La diabetes.
El hipotiroidismo.
La suspensión del tabaco.
El tratamiento de la hipertensión.
El ejercicio físico.
Todas estas terapias, ayudan a reducir los factores de riesgo que predisponen a la ateroesclerosis.
Hiperplasia prostática.
Es un fenómeno, casi universal en los varones de edad avanzada.
La próstata crece durante la pubertad y, alcanza el tamaño adulto a los treinta años y, después perma-nece estable, para volver a crecer a partir de los 55 años.
Constituye la causa más frecuente de obstrucción urinaria en los varones, ya que el 10 % acaban con cirurgía prostática.
Dicha hiperplasia no predispone al carcinoma de próstata.
El paciente, tiene una mengua del chorro de la orina por:
Disminución del calibre uretral.
Dificultades para iniciar la micción.
Goteo postmiccional.
Sensación de vaciamiento incompleta.
Retención urinaria.
Pueden aparecer ganas de orinar durante el sueño.
Incontinencia urinaria por rebosamiento.
Vejiga palpable, que pueden acompañarse con sínto-mas de tipo irritativo como:
Disuria.
Polaquiuria.
Tenesmo.
Que se pueden deber a causas inflamatorias, infe-cciosas o neoplásicas.
La cirugía es el tratamiento de referencia.
Es conveniente descartar otras causas de disfunción miccional como, la vejiga neurógena y obviamente el carcinoma prostático.
Es un fenómeno, casi universal en los varones de edad avanzada.
La próstata crece durante la pubertad y, alcanza el tamaño adulto a los treinta años y, después perma-nece estable, para volver a crecer a partir de los 55 años.
Constituye la causa más frecuente de obstrucción urinaria en los varones, ya que el 10 % acaban con cirurgía prostática.
Dicha hiperplasia no predispone al carcinoma de próstata.
El paciente, tiene una mengua del chorro de la orina por:
Disminución del calibre uretral.
Dificultades para iniciar la micción.
Goteo postmiccional.
Sensación de vaciamiento incompleta.
Retención urinaria.
Pueden aparecer ganas de orinar durante el sueño.
Incontinencia urinaria por rebosamiento.
Vejiga palpable, que pueden acompañarse con sínto-mas de tipo irritativo como:
Disuria.
Polaquiuria.
Tenesmo.
Que se pueden deber a causas inflamatorias, infe-cciosas o neoplásicas.
La cirugía es el tratamiento de referencia.
Es conveniente descartar otras causas de disfunción miccional como, la vejiga neurógena y obviamente el carcinoma prostático.
Hipertensión.
Es un aumento de la presión arterial mantenido.
Y es uno de los problemas más importante de salud pública en los países desarrollados.
Se trata de una enfermedad frecuente, asintomática, fácil de detectar, que casi siempre es fácil de tratar y que tiene consecuencias mortales si no se trata.
Se dice que padecen hipertensión esencial o primaria los pacientes con hipertensión arterial sin una causa definible, que constituyen el 92-94 % de los casos de hipertensión.
Como factores de riesgo se atribuyen la herencia o los factores genéticos, la sensibilidad a la sal, la obesidad, el consumo de alcohol y, además, los ni-veles de renina.
Tienen hipertensión secundaria los individuos con un defecto específico de un órgano responsable de la hipertensión, como es la hipertensión de causa renal y la hipertensión de causa endocrina.
La hipertensión tiene muchos efectos nocivos sobre el corazón, que provocan:
La hipertrofia del ventrículo izquierdo y a la larga la insuficiencia cardíaca.
Los efectos neurológicos, retinianos y del sistema nervioso central.
La encefalopatía hipertensiva y efectos renales por lesión vascular renal, que causan la disminución del filtrado glomerular y la disfunción tubular.
Su tratamiento consiste al principio en las medidas preventivas, y la eliminación o en la reducción del factor de riesgo con la dieta, el ejercicio, la reducción de peso, el alivio del estrés y la medicación.
Es un aumento de la presión arterial mantenido.
Y es uno de los problemas más importante de salud pública en los países desarrollados.
Se trata de una enfermedad frecuente, asintomática, fácil de detectar, que casi siempre es fácil de tratar y que tiene consecuencias mortales si no se trata.
Se dice que padecen hipertensión esencial o primaria los pacientes con hipertensión arterial sin una causa definible, que constituyen el 92-94 % de los casos de hipertensión.
Como factores de riesgo se atribuyen la herencia o los factores genéticos, la sensibilidad a la sal, la obesidad, el consumo de alcohol y, además, los ni-veles de renina.
Tienen hipertensión secundaria los individuos con un defecto específico de un órgano responsable de la hipertensión, como es la hipertensión de causa renal y la hipertensión de causa endocrina.
La hipertensión tiene muchos efectos nocivos sobre el corazón, que provocan:
La hipertrofia del ventrículo izquierdo y a la larga la insuficiencia cardíaca.
Los efectos neurológicos, retinianos y del sistema nervioso central.
La encefalopatía hipertensiva y efectos renales por lesión vascular renal, que causan la disminución del filtrado glomerular y la disfunción tubular.
Su tratamiento consiste al principio en las medidas preventivas, y la eliminación o en la reducción del factor de riesgo con la dieta, el ejercicio, la reducción de peso, el alivio del estrés y la medicación.
Hirsutismo.
Es el patrón masculino del crecimiento del pelo en la mujer.
La distribución y el crecimiento del pelo en las per-sonas normales se haya bajo el control genético y el endocrino complejo, porque hay patrones variables del mismo entre los hombres y las mujeres, siendo difícil definir un crecimiento anormal del pelo.
A pesar de que el exceso de vello, es un problema estético, es bastante variable según las personas y las culturas, y existen algunos casos en que puede ser la manifestación de una enfermedad subyacente.
Los andrógenos, son las hormonas que regulan la distribución del pelo en ambos sexos.
Existen factores genéticos y la distribución del pelo varia entre individuos y entre los diferentes grupos raciales, a pesar de un nivel hormonal normal.
Los individuos de raza blanca, de piel morena y pelo negro tienden a ser más hirsutos que los de piel clara y los rubios.
Los orientales, los indios, los negros y los yan-quis, son menos hirsutos que los blancos.
La heterogeneicidad de patrones del pelo también existe dentro de las familias.
Existen otros factores como son la menopausia y el embarazo, que producen unos cambios que no estan relacionados con el nivel de andrógenos.
Para evaluar a la mujer con hirsutismo es funda-mental, comprobar, si existen otros signos de viri-lización o desfeminización, como son:
Las alteraciones en la menstruación.
La calvicie.
El engrosamiento del pelo.
La clitoromegalia.
La causa puede ser, la ingesta de algunos fármacos como:
Hidantoinas.
Ciclosporina.
Minoxidil.
Algunos progestágenos sintéticos.
La poliquistosis ovárica.
Amenorrea y obesidad.
Y los tumores, como:
El carcinoma y adenoma de las suprarrenales.
Tumores ováricos.
Y las formas atenuadas de hiperplasia suprarrenal que pueden ser las causas de hirsutismo.
Cuando no se haya ningún diagnóstico específico se habla de hirsutismo idiopático, sin otras alteracio-nes, en donde a menudo se demuestra una ligera elevación del nivel de andrógenos.
Es el patrón masculino del crecimiento del pelo en la mujer.
La distribución y el crecimiento del pelo en las per-sonas normales se haya bajo el control genético y el endocrino complejo, porque hay patrones variables del mismo entre los hombres y las mujeres, siendo difícil definir un crecimiento anormal del pelo.
A pesar de que el exceso de vello, es un problema estético, es bastante variable según las personas y las culturas, y existen algunos casos en que puede ser la manifestación de una enfermedad subyacente.
Los andrógenos, son las hormonas que regulan la distribución del pelo en ambos sexos.
Existen factores genéticos y la distribución del pelo varia entre individuos y entre los diferentes grupos raciales, a pesar de un nivel hormonal normal.
Los individuos de raza blanca, de piel morena y pelo negro tienden a ser más hirsutos que los de piel clara y los rubios.
Los orientales, los indios, los negros y los yan-quis, son menos hirsutos que los blancos.
La heterogeneicidad de patrones del pelo también existe dentro de las familias.
Existen otros factores como son la menopausia y el embarazo, que producen unos cambios que no estan relacionados con el nivel de andrógenos.
Para evaluar a la mujer con hirsutismo es funda-mental, comprobar, si existen otros signos de viri-lización o desfeminización, como son:
Las alteraciones en la menstruación.
La calvicie.
El engrosamiento del pelo.
La clitoromegalia.
La causa puede ser, la ingesta de algunos fármacos como:
Hidantoinas.
Ciclosporina.
Minoxidil.
Algunos progestágenos sintéticos.
La poliquistosis ovárica.
Amenorrea y obesidad.
Y los tumores, como:
El carcinoma y adenoma de las suprarrenales.
Tumores ováricos.
Y las formas atenuadas de hiperplasia suprarrenal que pueden ser las causas de hirsutismo.
Cuando no se haya ningún diagnóstico específico se habla de hirsutismo idiopático, sin otras alteracio-nes, en donde a menudo se demuestra una ligera elevación del nivel de andrógenos.
Ictericia.
Es una pigmentación amarillenta de la piel y de las conjuntivas.
La acumulación de bilirrubina en el torrente circulatorio, ocasiona la pigmentación amarilla del plasma que está acompaña de la pigmentación de los tejidos menos perfundidos.
La hiperbilirrubinemia puede manifestarse también con un oscurecimiento de la orina que aparece como consecuencia de la excreción urinaria de bilirrubina. Una vez identificada la ictericia, tanto de forma clínica como analítica, debe estudiarse la causa del aumento de esa bilirrubina y si esta corresponde a la bilirrubina conjugada o no conjugada.
Las causas más frecuentes de hiperbilirrubinemia no conjugada, son:
Las anemias hemolíticas o la eritropoyesis ineficaz por aumento de la destrucción de hematíes.
Causas congénitas por falta de transferasa, como es el enzima hepático.
La sepsis.
Las causas de hiperbilirrubinemia conjugada son:
Las hepatopatías agudas o las crónicas como son la hepatitis y la cirrosis.
La ingesta de fármacos.
Las obstrucciones de las vías biliares por cálculos, por malformaciones, por infecciones, por tumores y por la compresión de las vías biliares por tumores.
La pancreatitis o adenopatías.
Es una pigmentación amarillenta de la piel y de las conjuntivas.
La acumulación de bilirrubina en el torrente circulatorio, ocasiona la pigmentación amarilla del plasma que está acompaña de la pigmentación de los tejidos menos perfundidos.
La hiperbilirrubinemia puede manifestarse también con un oscurecimiento de la orina que aparece como consecuencia de la excreción urinaria de bilirrubina. Una vez identificada la ictericia, tanto de forma clínica como analítica, debe estudiarse la causa del aumento de esa bilirrubina y si esta corresponde a la bilirrubina conjugada o no conjugada.
Las causas más frecuentes de hiperbilirrubinemia no conjugada, son:
Las anemias hemolíticas o la eritropoyesis ineficaz por aumento de la destrucción de hematíes.
Causas congénitas por falta de transferasa, como es el enzima hepático.
La sepsis.
Las causas de hiperbilirrubinemia conjugada son:
Las hepatopatías agudas o las crónicas como son la hepatitis y la cirrosis.
La ingesta de fármacos.
Las obstrucciones de las vías biliares por cálculos, por malformaciones, por infecciones, por tumores y por la compresión de las vías biliares por tumores.
La pancreatitis o adenopatías.
Incontinencia urinaria.
Es la incapacidad, de retener la orina en la vejiga, como consecuencia de los trastornos neurológicos o mecánicos del sistema corpóreo que controla la micción normal.
La vejiga normal de un adulto es capaz de contener unos 400 ml. de orina, sin aumento de la presión intravesicular, y es a partir de ese momento, cuando se transmiten unas sensaciones de plenitud a la médula sacra que, si no son controladas voluntaria-mente, producen la micción espontánea, como en los lactantes o en adultos con lesiones en la raíz S3, cuando la vejiga se llena.
La micción normal se inicia por la supresión voluntaria de la inhibición cortical del reflejo y la relajación de los músculos del suelo de la pelvis y del esfínter externo.
Las causas de incontinencia urinaria se encuentran en la inestabilidad del músculo detrusor con lo que la vejiga es propensa a contracciones incontroladas.
Otra de las causas, es la incontinencia de esfuerzo, frecuente en multíparas postmenopáusicas, debido a que se atrofian las estructuras de la uretra por falta de estrógenos.
Además el parto puede lesionar el soporte pélvico, con lo que la uretra se acorta, perdiéndose el ángulo uretrovesical normal, importante para el cierre del esfínter vesical.
Entre los hombres suele ser secundaria a cirurgía prostática, por hipertrofia benigna o por carcinoma de próstata.
La incontinencia mecánica por anomalías congénitas debe solucionarse con cirurgía.
La incontinencia por rebosamiento o paradójica, es la que aparece en presencia de grandes cantidades de orina secundarias a obstrucción del cuello vesical o estenosis uretral, o por una lesión neurológica.
La incontinencia psicógena se da más en niños que quieren llamar la atención fingiendo incontinencia, y en ancianos puede ser funcional por imposibilidad de llegar a tiempo al cuarto de baño.
Es la incapacidad, de retener la orina en la vejiga, como consecuencia de los trastornos neurológicos o mecánicos del sistema corpóreo que controla la micción normal.
La vejiga normal de un adulto es capaz de contener unos 400 ml. de orina, sin aumento de la presión intravesicular, y es a partir de ese momento, cuando se transmiten unas sensaciones de plenitud a la médula sacra que, si no son controladas voluntaria-mente, producen la micción espontánea, como en los lactantes o en adultos con lesiones en la raíz S3, cuando la vejiga se llena.
La micción normal se inicia por la supresión voluntaria de la inhibición cortical del reflejo y la relajación de los músculos del suelo de la pelvis y del esfínter externo.
Las causas de incontinencia urinaria se encuentran en la inestabilidad del músculo detrusor con lo que la vejiga es propensa a contracciones incontroladas.
Otra de las causas, es la incontinencia de esfuerzo, frecuente en multíparas postmenopáusicas, debido a que se atrofian las estructuras de la uretra por falta de estrógenos.
Además el parto puede lesionar el soporte pélvico, con lo que la uretra se acorta, perdiéndose el ángulo uretrovesical normal, importante para el cierre del esfínter vesical.
Entre los hombres suele ser secundaria a cirurgía prostática, por hipertrofia benigna o por carcinoma de próstata.
La incontinencia mecánica por anomalías congénitas debe solucionarse con cirurgía.
La incontinencia por rebosamiento o paradójica, es la que aparece en presencia de grandes cantidades de orina secundarias a obstrucción del cuello vesical o estenosis uretral, o por una lesión neurológica.
La incontinencia psicógena se da más en niños que quieren llamar la atención fingiendo incontinencia, y en ancianos puede ser funcional por imposibilidad de llegar a tiempo al cuarto de baño.
Infarto de miocardio.
Es una brusca disminución del flujo coronario que sigue a la oclusión trombótica de una arteria coronaria previamente estenosada por aterosclerosis.
El infarto agudo de miocardio es el diagnóstico más frecuente entre los pacientes que se hayan hospita-lizados en los países occidentales.
La mortalidad es del 30 %, y algo más de la mitad de los fallecimientos ocurren antes de que el enfer-mo llegue al hospital.
El riesgo de una mayor mortalidad y de infartos de miocardio más recurrente no mortal persiste en los pacientes que se recuperan.
En la mayoría de los casos se produce un infarto cuando una placa ateromatosa se rompe, se fisura, o se ulcera en limites que favorecen la trombogénesis en la cual se ha formado un trombo que ocluye total o parcialmente la arteria coronaria.
Entre los pacientes de mayor riesgo de infarto agu-do de miocardio se incluyen los que tienen angina de pecho inestable y múltiples factores de riesgo coro-nario.
Existen factores desencadenantes, como el ejercicio físico, la exposición al frío, el estrés emocional y enfermedades médicas o quirúrgicas.
El comienzo puede ser a cualquier hora del día o de la noche, pero son mucho más frecuente en las pri-meras horas de la mañana.
El dolor, es el síntoma mas frecuente, ya que los pacientes se refieren a una compresión como si fue-ra una losa o un aplastamiento en la porción central del esternón, en el epigastrio o en ambos, y en el 30 % de los casos se irradia a los brazos.
Con mucha frecuencia estos síntomas se acompañan con debilidad, sudoración, náuseas, vómitos, sensa-ción de mareo y ansiedad.
Por lo general esas las molestias comienzan con el paciente en reposo.
Hay, además, otras formas de presentación que son indoloras, y más frecuente en las mujeres con disnea brusca y, con progresión, a edema agudo pulmonar.
Entre los ancianos pérdida brusca de conciencia, y arritmias.
Es una brusca disminución del flujo coronario que sigue a la oclusión trombótica de una arteria coronaria previamente estenosada por aterosclerosis.
El infarto agudo de miocardio es el diagnóstico más frecuente entre los pacientes que se hayan hospita-lizados en los países occidentales.
La mortalidad es del 30 %, y algo más de la mitad de los fallecimientos ocurren antes de que el enfer-mo llegue al hospital.
El riesgo de una mayor mortalidad y de infartos de miocardio más recurrente no mortal persiste en los pacientes que se recuperan.
En la mayoría de los casos se produce un infarto cuando una placa ateromatosa se rompe, se fisura, o se ulcera en limites que favorecen la trombogénesis en la cual se ha formado un trombo que ocluye total o parcialmente la arteria coronaria.
Entre los pacientes de mayor riesgo de infarto agu-do de miocardio se incluyen los que tienen angina de pecho inestable y múltiples factores de riesgo coro-nario.
Existen factores desencadenantes, como el ejercicio físico, la exposición al frío, el estrés emocional y enfermedades médicas o quirúrgicas.
El comienzo puede ser a cualquier hora del día o de la noche, pero son mucho más frecuente en las pri-meras horas de la mañana.
El dolor, es el síntoma mas frecuente, ya que los pacientes se refieren a una compresión como si fue-ra una losa o un aplastamiento en la porción central del esternón, en el epigastrio o en ambos, y en el 30 % de los casos se irradia a los brazos.
Con mucha frecuencia estos síntomas se acompañan con debilidad, sudoración, náuseas, vómitos, sensa-ción de mareo y ansiedad.
Por lo general esas las molestias comienzan con el paciente en reposo.
Hay, además, otras formas de presentación que son indoloras, y más frecuente en las mujeres con disnea brusca y, con progresión, a edema agudo pulmonar.
Entre los ancianos pérdida brusca de conciencia, y arritmias.
Insomnio.
Se caracteriza por un trastorno del sueño que puede traducirse en:
Dificultad para conciliar el sueño.
Despertares frecuentes y prolongados.
Somnolencia persistente a pesar de un sueño de duración adecuada.
El insomnio puede ser transitorio, y crónico, que dura meses o años y puede estar relacionado con algunas enfermedades médicas o psiquiátricas crónicas, o bien ser un trastorno primario del sueño.
El insomnio persistente puede tener efectos indeseables como:
Alteración del funcionamiento diurno.
Trastornos del ánimo.
Mayor riesgo de accidentes.
Existe además, el insomnio psicofisiológico, en que los pacientes están preocupados por su incapacidad de dormir por la noche y presentan un nivel de vigilia muy elevado a pesar de los esfuerzos para dor-mir y, está patología responde en la mayoría de los casos, al aumento de la tensión física o emocional.
Puede ser efectivo el tratamiento conductista y las técnicas de relajación.
El insomnio de altitud, que es la consecuencia de la permanencia en grandes altitudes, se caracteriza por un despertar frecuente y una mala calidad del sueño, sin alterarse la duración del mismo. Parece que sea producido por apneas de origen central, que están caracterizadas por pausas respiratorias regulares.
El insomnio también puede deberse a la ingesta de fármacos, de drogas o de alcohol.
La cafeína es probablemente la causa más frecuente.
Otras causas son:
Nicotina.
Anfetaminas.
Cocaína.
También existe el insomnio, llamado de rebote, que está asociado a la abstinencia de algunos fármacos hipnóticos ingeridos de forma crónica.
Se caracteriza por un trastorno del sueño que puede traducirse en:
Dificultad para conciliar el sueño.
Despertares frecuentes y prolongados.
Somnolencia persistente a pesar de un sueño de duración adecuada.
El insomnio puede ser transitorio, y crónico, que dura meses o años y puede estar relacionado con algunas enfermedades médicas o psiquiátricas crónicas, o bien ser un trastorno primario del sueño.
El insomnio persistente puede tener efectos indeseables como:
Alteración del funcionamiento diurno.
Trastornos del ánimo.
Mayor riesgo de accidentes.
Existe además, el insomnio psicofisiológico, en que los pacientes están preocupados por su incapacidad de dormir por la noche y presentan un nivel de vigilia muy elevado a pesar de los esfuerzos para dor-mir y, está patología responde en la mayoría de los casos, al aumento de la tensión física o emocional.
Puede ser efectivo el tratamiento conductista y las técnicas de relajación.
El insomnio de altitud, que es la consecuencia de la permanencia en grandes altitudes, se caracteriza por un despertar frecuente y una mala calidad del sueño, sin alterarse la duración del mismo. Parece que sea producido por apneas de origen central, que están caracterizadas por pausas respiratorias regulares.
El insomnio también puede deberse a la ingesta de fármacos, de drogas o de alcohol.
La cafeína es probablemente la causa más frecuente.
Otras causas son:
Nicotina.
Anfetaminas.
Cocaína.
También existe el insomnio, llamado de rebote, que está asociado a la abstinencia de algunos fármacos hipnóticos ingeridos de forma crónica.
Insuficiencia cardiaca.
Es un estado fisiopatológico en el cual, una anomalía de la función cardíaca es la responsable de la insuficiencia del corazón, para bombear la sangre al ritmo que se adapte a las necesidades de los tejidos. Con frecuencia la insuficiencia cardíaca es debida a un defecto en la contracción miocárdica, por lo cual, es apropiado el término insuficiencia miocárdica.
Y puede deberse una anomalía primaria del múscu-lo miocárdico, como:
Las miocardiopatías,
La aterosclerosis coronaria.
Las anomalías de las válvulas cardíacas en las que el miocardio resulta lesionado por la excesiva carga hemodinámica que produce la anomalía valvular. En otros pacientes con insuficiencia cardíaca aparece un síndrome clínico similar sin que exista una lesión miocárdica, como le ocurre en la crisis hipertensiva aguda, en la cual el corazón se enfrenta a una so-brecarga que supera su capacidad, y la rotura de la cúspide valvular aórtica o por una embolia pulmo-nar masiva.
También aparece la insuficiencia cardíaca entre los procesos crónicos, en los que hay una alteración del llenado de los ventrículos, debida a:
Estenosis mitral o tricuspídea.
Pericarditis constrictiva sin afectación miocárdica.
Fibrosis endocárdica.
Hipertrofia ventricular.
La manifestación clínica de la insuficiencia cardíaca es:
La diseña.
La ortopnea.
La fatiga.
La debilidad.
La disminución de la capacidad de esfuerzo.
Diversos transtronos cerebrales.
Los edemas cardíacos en las zonas declives.
El derrame pleural.
La ascitis.
La hepatomegalia congestiva.
La ictericia.
Es un estado fisiopatológico en el cual, una anomalía de la función cardíaca es la responsable de la insuficiencia del corazón, para bombear la sangre al ritmo que se adapte a las necesidades de los tejidos. Con frecuencia la insuficiencia cardíaca es debida a un defecto en la contracción miocárdica, por lo cual, es apropiado el término insuficiencia miocárdica.
Y puede deberse una anomalía primaria del múscu-lo miocárdico, como:
Las miocardiopatías,
La aterosclerosis coronaria.
Las anomalías de las válvulas cardíacas en las que el miocardio resulta lesionado por la excesiva carga hemodinámica que produce la anomalía valvular. En otros pacientes con insuficiencia cardíaca aparece un síndrome clínico similar sin que exista una lesión miocárdica, como le ocurre en la crisis hipertensiva aguda, en la cual el corazón se enfrenta a una so-brecarga que supera su capacidad, y la rotura de la cúspide valvular aórtica o por una embolia pulmo-nar masiva.
También aparece la insuficiencia cardíaca entre los procesos crónicos, en los que hay una alteración del llenado de los ventrículos, debida a:
Estenosis mitral o tricuspídea.
Pericarditis constrictiva sin afectación miocárdica.
Fibrosis endocárdica.
Hipertrofia ventricular.
La manifestación clínica de la insuficiencia cardíaca es:
La diseña.
La ortopnea.
La fatiga.
La debilidad.
La disminución de la capacidad de esfuerzo.
Diversos transtronos cerebrales.
Los edemas cardíacos en las zonas declives.
El derrame pleural.
La ascitis.
La hepatomegalia congestiva.
La ictericia.
Insuficiencia renal.
Es un fallo de las funciones de filtrado glomerular.
Deberemos distinguir la insuficiencia renal aguda, de la insuficiencia renal crónica.
En las insuficiencias reversibles, el filtrado glome-rular disminuye en un periodo de algunos días, con la aparición de una escasa emisión de orina.
Las causas más habituales son:
La obstrucción urinaria.
La necrosis tubular aguda.
Los accidentes vasculares renales importantes.
Algunas formas de vasculitis.
Las nefrotoxinas endógenas y exógenas.
El tratamiento es inicialmente médico, y si no hay una respuesta, es necesaria la hemodiálisis.
La IRC es producto de la destrucción progresiva e irreversible de nefronas, con descenso del filtrado glomerular a lo largo de años.
El hallazgo de grandes cilindros, entre el sedimento urinario, es una prueba específica.
La proteinuria es frecuente, así como la hematuria y la demostración de la reducción bilateral del tama-ño renal mediante una radiografía abdominal o una ecografía.
El aumento de urea en la sangre, como término, se refiere al conjunto de signos y de síntomas que se asocian a la IRC.
En última instancia, la IRC da lugar a trastornos de la función de todos los órganos.
La glomerulonefritis en sus diversas formas es la causa más común de las enfermedades renales que producen IRC.
Actualmente, la diabetes mellitus y la hipertensión son las causas principales de IRC.
El tratamiento es hemodiálisis y trasplante renal.
Es un fallo de las funciones de filtrado glomerular.
Deberemos distinguir la insuficiencia renal aguda, de la insuficiencia renal crónica.
En las insuficiencias reversibles, el filtrado glome-rular disminuye en un periodo de algunos días, con la aparición de una escasa emisión de orina.
Las causas más habituales son:
La obstrucción urinaria.
La necrosis tubular aguda.
Los accidentes vasculares renales importantes.
Algunas formas de vasculitis.
Las nefrotoxinas endógenas y exógenas.
El tratamiento es inicialmente médico, y si no hay una respuesta, es necesaria la hemodiálisis.
La IRC es producto de la destrucción progresiva e irreversible de nefronas, con descenso del filtrado glomerular a lo largo de años.
El hallazgo de grandes cilindros, entre el sedimento urinario, es una prueba específica.
La proteinuria es frecuente, así como la hematuria y la demostración de la reducción bilateral del tama-ño renal mediante una radiografía abdominal o una ecografía.
El aumento de urea en la sangre, como término, se refiere al conjunto de signos y de síntomas que se asocian a la IRC.
En última instancia, la IRC da lugar a trastornos de la función de todos los órganos.
La glomerulonefritis en sus diversas formas es la causa más común de las enfermedades renales que producen IRC.
Actualmente, la diabetes mellitus y la hipertensión son las causas principales de IRC.
El tratamiento es hemodiálisis y trasplante renal.
Lepra.
Es también conocida como enfermedad de Hansen.
Producida por el micro bacteria, M. leprae.
Se calcula que en todo el mundo existen, entre 10 o 20 millones de leprosos y predominan en los países tropicales.
En España están registrados unos 4.000 casos.
La mayor parte de los casos, se producen, por la transmisión de persona a persona y se caracterizan por un curso crónico con afectación de la piel y de los nervios periféricos.
Existen tres formas principales de lepra.
1°- Lepra tuberculoide:
En donde las lesiones cutáneas son únicas o esca-sas, en forma de máculas anestésicas, y además la piel pierde las glándulas sudoríparas y los folículos pilosos.
La afectación de los nervios periféricos produce do-lor neurítico, atrofia y contracturas musculares y disminución de la sensibilidad que facilita las que-maduras, los traumatismos y las heridas, que con frecuencia se infectan.
Pasado un tiempo, aparecen las úlceras plantares y la reabsorción de las falanges distales.
2°- Lepra lepromatosa:
Cuando la afectación neurológica es mucho menos importante.
Las manifestaciones nasales son frecuentes y pre-coces en forma de obstrucción nasal, epistaxis y, con el tiempo, perforación del tabique que da lugar a la llamada nariz en silla de montar.
Las lesiones cutáneas son más prominentes que en la forma anterior, y aparece infiltración difusa entre las lesiones, que produce deformaciones severas, y la piel de la cara aumenta de grosor y se arruga.
3°- Lepra bordeline o dimórfica:
Es una forma situada entre las dos anteriores.
El tratamiento es efectivo para detener la progre-sión de la enfermedad, aunque el beneficio en las lesiones neurológicas es muy limitado.
Es también conocida como enfermedad de Hansen.
Producida por el micro bacteria, M. leprae.
Se calcula que en todo el mundo existen, entre 10 o 20 millones de leprosos y predominan en los países tropicales.
En España están registrados unos 4.000 casos.
La mayor parte de los casos, se producen, por la transmisión de persona a persona y se caracterizan por un curso crónico con afectación de la piel y de los nervios periféricos.
Existen tres formas principales de lepra.
1°- Lepra tuberculoide:
En donde las lesiones cutáneas son únicas o esca-sas, en forma de máculas anestésicas, y además la piel pierde las glándulas sudoríparas y los folículos pilosos.
La afectación de los nervios periféricos produce do-lor neurítico, atrofia y contracturas musculares y disminución de la sensibilidad que facilita las que-maduras, los traumatismos y las heridas, que con frecuencia se infectan.
Pasado un tiempo, aparecen las úlceras plantares y la reabsorción de las falanges distales.
2°- Lepra lepromatosa:
Cuando la afectación neurológica es mucho menos importante.
Las manifestaciones nasales son frecuentes y pre-coces en forma de obstrucción nasal, epistaxis y, con el tiempo, perforación del tabique que da lugar a la llamada nariz en silla de montar.
Las lesiones cutáneas son más prominentes que en la forma anterior, y aparece infiltración difusa entre las lesiones, que produce deformaciones severas, y la piel de la cara aumenta de grosor y se arruga.
3°- Lepra bordeline o dimórfica:
Es una forma situada entre las dos anteriores.
El tratamiento es efectivo para detener la progre-sión de la enfermedad, aunque el beneficio en las lesiones neurológicas es muy limitado.
Leucemia.
Es una enfermedad neoplásica que está derivada de las células hematopoyéticas, que proliferan inicialmente en la médula ósea, diseminándose luego a la sangre periférica, ganglios, bazo, y finalmente a los demás tejidos.
Hay leucemias agudas y leucemias crónicas.
La leucemia aguda está caracterizada por la prolife-ración de células inmaduras en la médula ósea, en la sangre periférica y en los tejidos extramedulares.
Esta forma de leucemia tiene un curso clínico rápido y es altamente mortal.
Se clasifican según las características morfológi-cas, en inmunológicas y moleculares, distinguien-dose en dos grandes grupos:
Las leucemias agudas linfoblásticas que son mucho más frecuentes en los niños y los adultos jóvenes.
Las leucemias mieloblásticas son las que aumentan su incidencia con la edad.
La leucemia aguda, es una enfermedad clonal y de etiología desconocida, aunque puedan intervenir, al-gunos factores genéticos y ambientales.
En la mayoría de los pacientes, la historia clínica es de 1 a 3 meses.
Los síntomas clínicos son:
Astenia.
Palidez y debilidad debidos a la anemia.
Hemorragia debida a la plaquetopenia.
Infecciones a causa de la granulopenia.
Su tratamiento es:
La quimioterapia intensiva combinada.
El trasplante de la médula ósea, dependiendo de la edad.
Las leucemias crónicas son unas proliferaciones de las células sanguíneas diferenciadas o maduras.
Son enfermedades clónales a partir de alteraciones de la célula madre hematopoyética.
Se diferencian dos grandes grupos segun la estirpe de las células proliferantes:
1°- Síndromes mieloproliferativos crónicos:
Leucemia mielode crónica.
Policitemia vera.
Mielofibrosis idiopática.
Trombocitosis esencial.
Todos los síntomas pueden ser asintomáticos y ser un descubrimiento casual en un análisis de rutina o presentar sintomatología como:
Anemia.
Pérdida de peso.
Dolor abdominal por esplenomegalia.
Hemorragia por plaquetopenia.
Cefaleas.
Síndrome de hiperviscosidad:
Por el aumento del número de hematíes en la poli-citemia vera.
El tratamiento es quimioterápico, y actualmente el trasplante de médula ósea en la leucemia mieloide crónica en pacientes jóvenes es la opción terapéutica.
La evolución natural de estas enfermedades, sobre todo de la leucemia mieloide crónica y la mielofi-brosis idiopática, es un cuadro de leucemia aguda después de unos años de fase crónica.
2°- Este segundo grupo lo componen las leucemias linfáticas crónicas y la tricoleucemia, en muchas ocasiones asintomáticas y de curso más indolente.
Linfoma.
Los linfomas malignos, son transformaciones neo-plásicas originadas en los ganglios linfáticos o en los tejidos linfoides.
Se distinguen dos grandes grupos:
El linfoma de Hodgkin.
Los linfomas no Hodgkin.
El linfoma de Hodgkin, suele presentarse como un proceso localizado, en cuello o zona supraclavicular, con la aparición de una masa o de unos grupos de ganglios de consistencia firme que se desplazan con facilidad y no son dolorosos.
Posteriormente se disemina a estructuras linfoides contiguas y en última instancia a tejidos no linfoi-des, con posibilidad de producir la muerte.
Un 60 % de los pacientes debutan con adenopatías mediastínicas, que se detectan mediante radiografía de tórax.
La mayoría de los pacientes debutan sin presentar síntomas generales y los más frecuentes son la su-doración nocturna y la febrícula.
En algunas ocasiones los ganglios del linfoma de Hodgkin, son dolorosos, por la ingesta de bebidas alcohólicas.
Existen diversos tipos basados en una clasificación anatomopatológica.
Su tratamiento es la radioterapia, la quimioterapia combinada o, ambas, según el estadio clínico.
Los linfomas no Hodgkin, se clasifican, según sea la estirpe linfoide que prolifere en dos grupos:
Linfomas de células B.
Linfomas de células T.
Según la morfología y grado de inmadurez de las células proliferantes estas se clasifican en linfomas de bajo grado de malignidad, en linfomas de grado intermedio y en linfomas de alto grado.
Clínicamente, suelen debutar con la presencia de las adenopatías periféricas persistentes no dolorosas.
Pueden presentarse también, con sintomatología abdominal, torácica o extraganglionar, según sea el territorio afectado.
El diagnóstico se hace mediante biopsia ganglionar.
El tratamiento suele hacerse con la quimioterapia y la radioterapia combinada.
Es una enfermedad neoplásica que está derivada de las células hematopoyéticas, que proliferan inicialmente en la médula ósea, diseminándose luego a la sangre periférica, ganglios, bazo, y finalmente a los demás tejidos.
Hay leucemias agudas y leucemias crónicas.
La leucemia aguda está caracterizada por la prolife-ración de células inmaduras en la médula ósea, en la sangre periférica y en los tejidos extramedulares.
Esta forma de leucemia tiene un curso clínico rápido y es altamente mortal.
Se clasifican según las características morfológi-cas, en inmunológicas y moleculares, distinguien-dose en dos grandes grupos:
Las leucemias agudas linfoblásticas que son mucho más frecuentes en los niños y los adultos jóvenes.
Las leucemias mieloblásticas son las que aumentan su incidencia con la edad.
La leucemia aguda, es una enfermedad clonal y de etiología desconocida, aunque puedan intervenir, al-gunos factores genéticos y ambientales.
En la mayoría de los pacientes, la historia clínica es de 1 a 3 meses.
Los síntomas clínicos son:
Astenia.
Palidez y debilidad debidos a la anemia.
Hemorragia debida a la plaquetopenia.
Infecciones a causa de la granulopenia.
Su tratamiento es:
La quimioterapia intensiva combinada.
El trasplante de la médula ósea, dependiendo de la edad.
Las leucemias crónicas son unas proliferaciones de las células sanguíneas diferenciadas o maduras.
Son enfermedades clónales a partir de alteraciones de la célula madre hematopoyética.
Se diferencian dos grandes grupos segun la estirpe de las células proliferantes:
1°- Síndromes mieloproliferativos crónicos:
Leucemia mielode crónica.
Policitemia vera.
Mielofibrosis idiopática.
Trombocitosis esencial.
Todos los síntomas pueden ser asintomáticos y ser un descubrimiento casual en un análisis de rutina o presentar sintomatología como:
Anemia.
Pérdida de peso.
Dolor abdominal por esplenomegalia.
Hemorragia por plaquetopenia.
Cefaleas.
Síndrome de hiperviscosidad:
Por el aumento del número de hematíes en la poli-citemia vera.
El tratamiento es quimioterápico, y actualmente el trasplante de médula ósea en la leucemia mieloide crónica en pacientes jóvenes es la opción terapéutica.
La evolución natural de estas enfermedades, sobre todo de la leucemia mieloide crónica y la mielofi-brosis idiopática, es un cuadro de leucemia aguda después de unos años de fase crónica.
2°- Este segundo grupo lo componen las leucemias linfáticas crónicas y la tricoleucemia, en muchas ocasiones asintomáticas y de curso más indolente.
Linfoma.
Los linfomas malignos, son transformaciones neo-plásicas originadas en los ganglios linfáticos o en los tejidos linfoides.
Se distinguen dos grandes grupos:
El linfoma de Hodgkin.
Los linfomas no Hodgkin.
El linfoma de Hodgkin, suele presentarse como un proceso localizado, en cuello o zona supraclavicular, con la aparición de una masa o de unos grupos de ganglios de consistencia firme que se desplazan con facilidad y no son dolorosos.
Posteriormente se disemina a estructuras linfoides contiguas y en última instancia a tejidos no linfoi-des, con posibilidad de producir la muerte.
Un 60 % de los pacientes debutan con adenopatías mediastínicas, que se detectan mediante radiografía de tórax.
La mayoría de los pacientes debutan sin presentar síntomas generales y los más frecuentes son la su-doración nocturna y la febrícula.
En algunas ocasiones los ganglios del linfoma de Hodgkin, son dolorosos, por la ingesta de bebidas alcohólicas.
Existen diversos tipos basados en una clasificación anatomopatológica.
Su tratamiento es la radioterapia, la quimioterapia combinada o, ambas, según el estadio clínico.
Los linfomas no Hodgkin, se clasifican, según sea la estirpe linfoide que prolifere en dos grupos:
Linfomas de células B.
Linfomas de células T.
Según la morfología y grado de inmadurez de las células proliferantes estas se clasifican en linfomas de bajo grado de malignidad, en linfomas de grado intermedio y en linfomas de alto grado.
Clínicamente, suelen debutar con la presencia de las adenopatías periféricas persistentes no dolorosas.
Pueden presentarse también, con sintomatología abdominal, torácica o extraganglionar, según sea el territorio afectado.
El diagnóstico se hace mediante biopsia ganglionar.
El tratamiento suele hacerse con la quimioterapia y la radioterapia combinada.
Litiasis renal.
Es una presencia de cálculos en el riñón y el uréter.
Hay varios tipos de cálculos según su composición:
De calcio.
De ácido úrico.
Un cálculo se puede desprender y puede atravesar el uréter, lo que produce dolor y hemorragia.
El dolor es gradual en los flancos, aumentando a lo largo de 20 a 60 minutos y llega a ser muy intenso.
Puede permanecer en el flanco o puede irradiarse hacia abajo y adelante hacia la ingle, el testículo o la vulva del mismo lado.
Un cálculo que se halla situado en la porción del uréter y que atraviesa la pared de la vejiga, produce la sensación y la necesidad de orinar permanente, y un dolor durante la micción, que puede confundirse con la infección urinaria.
La hematuria es muy frecuente.
La arenilla, que son cristales compuestos de fosfato cálcico, puede volver muy lechosa la orina y originar síntomas similares a los descritos, pero no llegan a taponar las vías urinarias, como puede suceder con un cálculo.
Los cálculos que se hallan presentes en el riñón y, en las vías urinarias, requieren tratamiento médico y en muchas ocasiones operaciones quirúrgicas.
Cuando sea posible hay que determinar la compo-sición de los cálculos y modificar la dieta; hay que evitar la deshidratación y beber agua abundante; en la fase de dolor agudo, su tratamiento es, a base de ante inflamatorios y de analgésicos. El tratamiento específico depende de la localización del cálculo y del grado de obstrucción que produzca. Actualmente, la litotricia, consigue la fragmentación in situ de los cálculos renales, exponiéndolos a ondas de choque mediante una descarga de alto voltaje, sumergiendo al paciente en un tanque de agua.
Lupus eritematoso sistémico.
Es una enfermedad de etiología desconocida, en la cual, se produce una lesión tisular citológica, por el depósito de autoanticuerpos e inmunocomplejos de carácter patógeno.
Casi todos los casos se producen en las mujeres, de una edad fértil, aunque pueda afectar a los niños, a los varones y a los ancianos.
Es más frecuente y grave en las personas de raza negra que de raza blanca.
Clínicamente puede afectar en la práctica a cualquier órgano o sistema o ser multisistémicas.
Puede haber manifestaciones generales, como:
Astenia.
Pérdida de peso.
Fiebre.
Anorexia.
Y manifestaciones músculo esqueléticas, como:
Artralgias.
Poliartritis.
Deformidades en las manos.
Y manifestaciones cutáneas, como:
Erupciones.
Fotosensibilidad.
Úlceras bucales.
Alopecia.
Basculitis.
Y manifestaciones hematológicas, como:
Anemia.
Linfopenia.
Leucopenia.
Trombopenia.
Anticoagulante circulante.
Esplenomegalia.
Y manifestaciones cardiovasculares, como:
Pleuritis.
Pericarditis.
Miocarditis.
Fibrosis intersticial.
Hipertensión pulmonar.
Neumonitis lúpica.
Y manifestaciones renales, como:
Síndrome nefrótico.
Insuficiencia renal.
Proteinuria.
Y manifestaciones gastrointestinales, como:
Náuseas.
Ascitis.
Perforación por vasculitis.
Hemorragia digestiva.
Pueden aparecer la trombosis venosa, la arterial y una afectación ocular.
No hay curación alguna para el lupus eritematoso sistémico.
El tratamiento es sintomático.
En las complicaciones muy graves y potencialmente mortales, se deberán de administrar, altas dosis de glucocorticoides.
La utilización de agentes citostáticos puede resultar beneficiosa para controlar la enfermedad.
Es una presencia de cálculos en el riñón y el uréter.
Hay varios tipos de cálculos según su composición:
De calcio.
De ácido úrico.
Un cálculo se puede desprender y puede atravesar el uréter, lo que produce dolor y hemorragia.
El dolor es gradual en los flancos, aumentando a lo largo de 20 a 60 minutos y llega a ser muy intenso.
Puede permanecer en el flanco o puede irradiarse hacia abajo y adelante hacia la ingle, el testículo o la vulva del mismo lado.
Un cálculo que se halla situado en la porción del uréter y que atraviesa la pared de la vejiga, produce la sensación y la necesidad de orinar permanente, y un dolor durante la micción, que puede confundirse con la infección urinaria.
La hematuria es muy frecuente.
La arenilla, que son cristales compuestos de fosfato cálcico, puede volver muy lechosa la orina y originar síntomas similares a los descritos, pero no llegan a taponar las vías urinarias, como puede suceder con un cálculo.
Los cálculos que se hallan presentes en el riñón y, en las vías urinarias, requieren tratamiento médico y en muchas ocasiones operaciones quirúrgicas.
Cuando sea posible hay que determinar la compo-sición de los cálculos y modificar la dieta; hay que evitar la deshidratación y beber agua abundante; en la fase de dolor agudo, su tratamiento es, a base de ante inflamatorios y de analgésicos. El tratamiento específico depende de la localización del cálculo y del grado de obstrucción que produzca. Actualmente, la litotricia, consigue la fragmentación in situ de los cálculos renales, exponiéndolos a ondas de choque mediante una descarga de alto voltaje, sumergiendo al paciente en un tanque de agua.
Lupus eritematoso sistémico.
Es una enfermedad de etiología desconocida, en la cual, se produce una lesión tisular citológica, por el depósito de autoanticuerpos e inmunocomplejos de carácter patógeno.
Casi todos los casos se producen en las mujeres, de una edad fértil, aunque pueda afectar a los niños, a los varones y a los ancianos.
Es más frecuente y grave en las personas de raza negra que de raza blanca.
Clínicamente puede afectar en la práctica a cualquier órgano o sistema o ser multisistémicas.
Puede haber manifestaciones generales, como:
Astenia.
Pérdida de peso.
Fiebre.
Anorexia.
Y manifestaciones músculo esqueléticas, como:
Artralgias.
Poliartritis.
Deformidades en las manos.
Y manifestaciones cutáneas, como:
Erupciones.
Fotosensibilidad.
Úlceras bucales.
Alopecia.
Basculitis.
Y manifestaciones hematológicas, como:
Anemia.
Linfopenia.
Leucopenia.
Trombopenia.
Anticoagulante circulante.
Esplenomegalia.
Y manifestaciones cardiovasculares, como:
Pleuritis.
Pericarditis.
Miocarditis.
Fibrosis intersticial.
Hipertensión pulmonar.
Neumonitis lúpica.
Y manifestaciones renales, como:
Síndrome nefrótico.
Insuficiencia renal.
Proteinuria.
Y manifestaciones gastrointestinales, como:
Náuseas.
Ascitis.
Perforación por vasculitis.
Hemorragia digestiva.
Pueden aparecer la trombosis venosa, la arterial y una afectación ocular.
No hay curación alguna para el lupus eritematoso sistémico.
El tratamiento es sintomático.
En las complicaciones muy graves y potencialmente mortales, se deberán de administrar, altas dosis de glucocorticoides.
La utilización de agentes citostáticos puede resultar beneficiosa para controlar la enfermedad.
Malaria
La malaria o el paludismo, es una enfermedad que se produce por un protozoo, llamado Plasmodium, del que se conocen cuatro especies:
Vivax.
Ovale.
Malariae.
Falciparum.
Se calcula hoy, que unos 120 millones de personas padecen la enfermedad, de los cuales 90 millones se dan en África, y causa más de un millón de muertes al año, sobre todo en la población infantil.
Ha sido erradicado en Europa, en Norteamérica, en Rusia, en Japón, en Israel y en otros países, pero sigue siendo endémica aún en 103 países.
El paludismo está muy lejos de ser erradicado del mundo, y entre los factores que contribuyen a su persistencia están:
Las migraciones masivas.
La resistencia de los mosquitos a insecticidas.
La resistencia del P. falciparum a la cloroquina.
Pero sobre todo está debida a las malas condiciones socioeconómicas de los países endémicos.
En España, el último caso autóctono, se dio en el año 1961.
Sin embargo, se siguen viendo casos de paludismo importado, es decir, adquirido por viajeros en zonas endémicas. Se transmite por la picadura de las hembras del género Anopheles, que se producen casi siempre entre el anochecer y el amanecer. La enfermedad se caracteriza en su forma típica por los llamados accesos palúdicos, que consisten en una primera fase de violentos escalofríos que duran desde minutos hasta 2 horas, seguidos de fiebre de hasta 41 °C con sudoración profusa que cede entre 3-6 horas.
Estos accesos se pueden repetir a intervalos regu-lares según la especie, aunque a menudo no tienen ninguna periodicidad.
Los parásitos invaden los hematíes, se dividen en su interior y posteriormente los rompen, quedando libres para invadir nuevos hematíes.
El paludismo por falciparum, es el más grave, por-que el número de hematíes invadidos es mayor.
Se puede cursar con manifestaciones neurológicas, respiratorias y renales, que con bastante frecuencia ocasionan la muerte.
El diagnóstico se realiza demostrando la presencia del parásito en extensiones de sangre periférica.
La prevención se hace con fármacos cuando se viaja a países endémicos.
Dada la variabilidad de la enfermedad y a la resis-tencia a los fármacos del P. Falciparum, es acon-sejable consultar a los servicios especializados an-tes de iniciar el viaje.
Recientemente se está ensayando una vacuna con resultados prometedores.
La malaria o el paludismo, es una enfermedad que se produce por un protozoo, llamado Plasmodium, del que se conocen cuatro especies:
Vivax.
Ovale.
Malariae.
Falciparum.
Se calcula hoy, que unos 120 millones de personas padecen la enfermedad, de los cuales 90 millones se dan en África, y causa más de un millón de muertes al año, sobre todo en la población infantil.
Ha sido erradicado en Europa, en Norteamérica, en Rusia, en Japón, en Israel y en otros países, pero sigue siendo endémica aún en 103 países.
El paludismo está muy lejos de ser erradicado del mundo, y entre los factores que contribuyen a su persistencia están:
Las migraciones masivas.
La resistencia de los mosquitos a insecticidas.
La resistencia del P. falciparum a la cloroquina.
Pero sobre todo está debida a las malas condiciones socioeconómicas de los países endémicos.
En España, el último caso autóctono, se dio en el año 1961.
Sin embargo, se siguen viendo casos de paludismo importado, es decir, adquirido por viajeros en zonas endémicas. Se transmite por la picadura de las hembras del género Anopheles, que se producen casi siempre entre el anochecer y el amanecer. La enfermedad se caracteriza en su forma típica por los llamados accesos palúdicos, que consisten en una primera fase de violentos escalofríos que duran desde minutos hasta 2 horas, seguidos de fiebre de hasta 41 °C con sudoración profusa que cede entre 3-6 horas.
Estos accesos se pueden repetir a intervalos regu-lares según la especie, aunque a menudo no tienen ninguna periodicidad.
Los parásitos invaden los hematíes, se dividen en su interior y posteriormente los rompen, quedando libres para invadir nuevos hematíes.
El paludismo por falciparum, es el más grave, por-que el número de hematíes invadidos es mayor.
Se puede cursar con manifestaciones neurológicas, respiratorias y renales, que con bastante frecuencia ocasionan la muerte.
El diagnóstico se realiza demostrando la presencia del parásito en extensiones de sangre periférica.
La prevención se hace con fármacos cuando se viaja a países endémicos.
Dada la variabilidad de la enfermedad y a la resis-tencia a los fármacos del P. Falciparum, es acon-sejable consultar a los servicios especializados an-tes de iniciar el viaje.
Recientemente se está ensayando una vacuna con resultados prometedores.
Meningitis.
Es la infección de las meninges.
Ésta infección se acompaña de inflamación del tejido cerebral subyacente.
La enfermedad se caracteriza por:
Fiebre.
Cefalea.
Náuseas y vómitos.
Y una alteración del estado de conciencia, que puede ir desde la confusión mental hasta el coma.
Son frecuentes las convulsiones.
Los pacientes muestran rigidez de nuca cuando la intentan flexionar.
El diagnóstico se realiza mediante la práctica de una punción lumbar y obteniendo el líquido cefalorraquí-deo. Se analiza su aspecto, el claro o el turbio, el número y tipo de células, el contenido que tiene en glucosa y en proteínas y se practican exámenes mi-crobiológicos, para poder determinar la causa de la meningitis.
Todo ello fundamental, para dirigir el tratamiento antibiótico.
La meningitis se clasifican en dos grandes grupos.
Linfocitarias y purulentas:
En las meningitis linfocitarias el líquido es claro.
El número de células es bajo.
Predominan los linfocitos.
La mayor o menor disminución de la glucosa.
La elevación de las proteínas depende de las causas, y entre ellas son frecuentes los meningitis virales, que tienen buen pronóstico y sé autolimitan.
Otra causa, es la meningitis tuberculosa, que, a diferencia de las virales, tiene un inicio insidioso, el pronóstico es casi siempre mortal sin tratamiento, y las secuelas frecuentes
La meningitis purulenta:
En esta patología el líquido es turbio y predominan los neutrófilos.
Tienen un inicio agudo y gran mortalidad.
La más frecuente en nuestro país es la meningitis meningocócica, en la cual la aparición de un exante-ma purpúrico generalizado es muy característico y permite el diagnóstico de la causa de la menigitis.
Es la única etiología que nos obliga a administrar profilaxis antibiótica a los contactos.
Meteorismo y flatulencia.
Es una sensación de dolor y de hinchazón abdomi-nal difuso, que a pesar de la creencia de que se haya producido por cantidades excesivas de gas intesti-nal, esta debido a un trastorno de la motilidad, que hace que el paciente sufra dolor con un volumen de gas intestinal normal.
O bien, que la motilidad intestinal sea normal y muestre una respuesta excesiva a los impulsos nor-males procedentes del intestino.
Una fuente de gas intestinal, es la fermentación de carbohidratos y proteínas en el interior de la luz.
Tras la ingestión de alimentos, como legumbres y cereales ricos en carbohidratos, existe un incremen-to en la producción de gas intraluminal que causa distensión abdominal, hinchazón y flatulencia.
El aumento de la producción intraluminal de gas puede ser debida a una colonización bacteriana anor-mal en el intestino delgado o, por infección, por la Giardia lamblia.
El tratamiento consiste en eliminar ciertos alimen-tos de la dieta, investigar la presencia de parásitos en heces y tratarlos.
En muchas ocasiones, la causa no es localizada.
Es la infección de las meninges.
Ésta infección se acompaña de inflamación del tejido cerebral subyacente.
La enfermedad se caracteriza por:
Fiebre.
Cefalea.
Náuseas y vómitos.
Y una alteración del estado de conciencia, que puede ir desde la confusión mental hasta el coma.
Son frecuentes las convulsiones.
Los pacientes muestran rigidez de nuca cuando la intentan flexionar.
El diagnóstico se realiza mediante la práctica de una punción lumbar y obteniendo el líquido cefalorraquí-deo. Se analiza su aspecto, el claro o el turbio, el número y tipo de células, el contenido que tiene en glucosa y en proteínas y se practican exámenes mi-crobiológicos, para poder determinar la causa de la meningitis.
Todo ello fundamental, para dirigir el tratamiento antibiótico.
La meningitis se clasifican en dos grandes grupos.
Linfocitarias y purulentas:
En las meningitis linfocitarias el líquido es claro.
El número de células es bajo.
Predominan los linfocitos.
La mayor o menor disminución de la glucosa.
La elevación de las proteínas depende de las causas, y entre ellas son frecuentes los meningitis virales, que tienen buen pronóstico y sé autolimitan.
Otra causa, es la meningitis tuberculosa, que, a diferencia de las virales, tiene un inicio insidioso, el pronóstico es casi siempre mortal sin tratamiento, y las secuelas frecuentes
La meningitis purulenta:
En esta patología el líquido es turbio y predominan los neutrófilos.
Tienen un inicio agudo y gran mortalidad.
La más frecuente en nuestro país es la meningitis meningocócica, en la cual la aparición de un exante-ma purpúrico generalizado es muy característico y permite el diagnóstico de la causa de la menigitis.
Es la única etiología que nos obliga a administrar profilaxis antibiótica a los contactos.
Meteorismo y flatulencia.
Es una sensación de dolor y de hinchazón abdomi-nal difuso, que a pesar de la creencia de que se haya producido por cantidades excesivas de gas intesti-nal, esta debido a un trastorno de la motilidad, que hace que el paciente sufra dolor con un volumen de gas intestinal normal.
O bien, que la motilidad intestinal sea normal y muestre una respuesta excesiva a los impulsos nor-males procedentes del intestino.
Una fuente de gas intestinal, es la fermentación de carbohidratos y proteínas en el interior de la luz.
Tras la ingestión de alimentos, como legumbres y cereales ricos en carbohidratos, existe un incremen-to en la producción de gas intraluminal que causa distensión abdominal, hinchazón y flatulencia.
El aumento de la producción intraluminal de gas puede ser debida a una colonización bacteriana anor-mal en el intestino delgado o, por infección, por la Giardia lamblia.
El tratamiento consiste en eliminar ciertos alimen-tos de la dieta, investigar la presencia de parásitos en heces y tratarlos.
En muchas ocasiones, la causa no es localizada.
Mieloma.
El mieloma múltiple es una enfermedad que se debe a la proliferación incontrolada de células plasmáti-cas monoclonales. La etiología es desconocida, y no existen pruebas de la intervención directa de los oncogenes humanos. Clínicamente el dolor óseo es el síntoma más frecuente, afectando a espalda y costillas, que se incrementa con el movimiento. Ello es debido a la presencia de lesiones osteolíticas, que pueden producir fracturas óseas patológicas.
Existe susceptibilidad a infecciones bacterianas, las más frecuentes de las cuales son neumonías y pielonefritis; la insuficiencia renal se produce en el 25 % de casos; la anemia está presente en más del 80 % de los pacientes; la hipercalcemia por reabsorción ósea puede producir somnolencia, debilidad, depresión y confusión.
La hiperviscosidad por un aumento de las proteínas plasmáticas secretadas por las células proliferantes puede producir cefalea, fatiga, trastornos visuales y retinopatía.
Pueden producirse tumores de partes blandas que pueden ocasionar síndrome de compresión medular espinal, que es una urgencia médica.
La expansión tumoral se produce predominante-mente en la médula ósea, con infiltración medular por células plasmáticas.
El tratamiento es, quimioterapia con citostáticos y en situaciones de urgencia, como en el síndrome de compresión medular por masa tumoral, radioterapia local.
El mieloma múltiple es una enfermedad que se debe a la proliferación incontrolada de células plasmáti-cas monoclonales. La etiología es desconocida, y no existen pruebas de la intervención directa de los oncogenes humanos. Clínicamente el dolor óseo es el síntoma más frecuente, afectando a espalda y costillas, que se incrementa con el movimiento. Ello es debido a la presencia de lesiones osteolíticas, que pueden producir fracturas óseas patológicas.
Existe susceptibilidad a infecciones bacterianas, las más frecuentes de las cuales son neumonías y pielonefritis; la insuficiencia renal se produce en el 25 % de casos; la anemia está presente en más del 80 % de los pacientes; la hipercalcemia por reabsorción ósea puede producir somnolencia, debilidad, depresión y confusión.
La hiperviscosidad por un aumento de las proteínas plasmáticas secretadas por las células proliferantes puede producir cefalea, fatiga, trastornos visuales y retinopatía.
Pueden producirse tumores de partes blandas que pueden ocasionar síndrome de compresión medular espinal, que es una urgencia médica.
La expansión tumoral se produce predominante-mente en la médula ósea, con infiltración medular por células plasmáticas.
El tratamiento es, quimioterapia con citostáticos y en situaciones de urgencia, como en el síndrome de compresión medular por masa tumoral, radioterapia local.
Neumonía.
Es una infección del parénquima pulmonar.
Ésta puede estar causada por muy diversas especies bacterianas:
Micoplasma.
Clamidias.
Ricketsias.
Virus.
Hongos.
Parásitos.
No es por lo tanto una enfermedad única, sino un grupo de infecciones específicas y, cada una, con sus características diferentes.
La identificación del agente etiológico es de vital importancia, ya que es la clave para el tratamiento antimicrobiano adecuado, aunque en las neumonías graves se suele iniciar de inmediato el tratamiento empírico.
En la tercera parte de los casos, es difícil encontrar la etiología específica rápida por la falta de muestra de esputo y hemocultivo negativo, ya que las deter-minaciones serológicas requieren muchas semanas para la formación de los anticuerpos específicos que nos permitan identificar el germen.
Existen dos síndromes para la neumonía:
1°- La neumonía típica:
Con aparición brusca de fiebre.
Con escalofríos.
Tos con esputo purulento.
Dolor torácico pleurítico.
Signos de condensación pulmonar.
Todo producido por bacterias, siendo los patógenos más comunes él:
Streptococcus pneumoniae
Haemophilus influenza.
2°- La neumonía atípica:
Que se caracteriza por un comienzo más gradual.
Con tos seca.
Cefalea.
Mialgias.
Fatiga.
Náuseas.
Vómitos y diarreas.
Mínimo signo físico en la exploración pulmonar.
Los gérmenes más frecuentes son:
Mycoplasma pneumoniae.
Legionella pneumophila.
Especies de Chlamydia.
Y otros diferentes tipos de virus.
Los virus más frecuentes en la neumonía atípica son:
Virus de la gripe.
Virus sincitial respiratorio en niños.
Sarampión.
Varicela.
En los enfermos inmunodeprimidos aumentan los riesgos de infección por algunas bacterias:
Pseudomonas aeruginosa.
Staphylococcus aureus.
Yor hongo:
Aspergillus.
Por virus:
citomegalovirus y protozoos P. Carinii.
En el VIH es frecuente:
Mycobacterium tuberculosis.
P. carinii.
Mycobacteria avium.
Citomegalovirus.
Y por otras infecciones oportunistas.
La neumonía nosocomial intrahospitalaria, ocurre principalmente en pacientes sometidos a ventilación mecánica y que se hayan causadas por bacterias poco frecuentes en la comunidad y más difíciles de tratar.
El tratamiento se realiza mediante la administra-ción de antibióticos según el germen.
Otras medidas, incluyen, el uso de antipiréticos y especialmente de oxigenoterapia entre los casos más graves, para combatir la insuficiencia respiratoria, que es la principal causa de muerte.
Es una infección del parénquima pulmonar.
Ésta puede estar causada por muy diversas especies bacterianas:
Micoplasma.
Clamidias.
Ricketsias.
Virus.
Hongos.
Parásitos.
No es por lo tanto una enfermedad única, sino un grupo de infecciones específicas y, cada una, con sus características diferentes.
La identificación del agente etiológico es de vital importancia, ya que es la clave para el tratamiento antimicrobiano adecuado, aunque en las neumonías graves se suele iniciar de inmediato el tratamiento empírico.
En la tercera parte de los casos, es difícil encontrar la etiología específica rápida por la falta de muestra de esputo y hemocultivo negativo, ya que las deter-minaciones serológicas requieren muchas semanas para la formación de los anticuerpos específicos que nos permitan identificar el germen.
Existen dos síndromes para la neumonía:
1°- La neumonía típica:
Con aparición brusca de fiebre.
Con escalofríos.
Tos con esputo purulento.
Dolor torácico pleurítico.
Signos de condensación pulmonar.
Todo producido por bacterias, siendo los patógenos más comunes él:
Streptococcus pneumoniae
Haemophilus influenza.
2°- La neumonía atípica:
Que se caracteriza por un comienzo más gradual.
Con tos seca.
Cefalea.
Mialgias.
Fatiga.
Náuseas.
Vómitos y diarreas.
Mínimo signo físico en la exploración pulmonar.
Los gérmenes más frecuentes son:
Mycoplasma pneumoniae.
Legionella pneumophila.
Especies de Chlamydia.
Y otros diferentes tipos de virus.
Los virus más frecuentes en la neumonía atípica son:
Virus de la gripe.
Virus sincitial respiratorio en niños.
Sarampión.
Varicela.
En los enfermos inmunodeprimidos aumentan los riesgos de infección por algunas bacterias:
Pseudomonas aeruginosa.
Staphylococcus aureus.
Yor hongo:
Aspergillus.
Por virus:
citomegalovirus y protozoos P. Carinii.
En el VIH es frecuente:
Mycobacterium tuberculosis.
P. carinii.
Mycobacteria avium.
Citomegalovirus.
Y por otras infecciones oportunistas.
La neumonía nosocomial intrahospitalaria, ocurre principalmente en pacientes sometidos a ventilación mecánica y que se hayan causadas por bacterias poco frecuentes en la comunidad y más difíciles de tratar.
El tratamiento se realiza mediante la administra-ción de antibióticos según el germen.
Otras medidas, incluyen, el uso de antipiréticos y especialmente de oxigenoterapia entre los casos más graves, para combatir la insuficiencia respiratoria, que es la principal causa de muerte.
Nucleosis infecciosa.
La mononucleosis infecciosa, que es conocida como enfermedad del beso, es una infección producida por el virus EpsteinBarr.
Se ha descrito en todo el mundo, y se transmite por la saliva y también por las transfusiones. Estudios serológicos demuestran que la mayoría de los adul-tos tienen anticuerpos contra el virus, lo que indica que la infección es muy común; un 50 % se infectan en los 5 primeros años de la vida y en esta edad suele ser asintomática. El siguiente período de má-xima infección tiene lugar entre los 15-25 años, y en este período es cuando tiende a ser sintomática.
La enfermedad puede ser muy variable; el cuadro típico de mononucleosis infecciosa se compone de la siguiente tríada: fiebre, faringitis y linfadenopatía. La fiebre es prácticamente constante y puede llegar hasta 39 o 40 °C, la faringitis es intensa y difusa, y en la mayoría de pacientes presentan adenopatías cervicales bilaterales, que también pueden apreciar-se en axilas o en las ingles; con frecuencia se que-jan de cefalea y mal estar general.
Es infrecuente la aparición de lesiones cutáneas, pero es muy característico que aparezca un exantema maculopapular pruriginoso tras la administración de ampicilina.
En la gran mayoría de casos la enfermedad cede espontáneamente sin complicaciones, aunque la fie-bre pueda tardar en remitir, hasta dos semanas, o más.
Un 90 % presentan alteración de pruebas hepáticas de forma leve o moderada.
Las complicaciones son muy raras, pero estas si se presentan, pueden ser graves;
Las principales son:
Hematológicas, anemia, hemolítica y trombopenia.
Rotura de bazo.
Pericarditis.
Miocarditis.
Y complicaciones neurológicas.
El diagnóstico no suele presentar problemas, y se hace basándose en el cuadro clínico y a la presencia de los linfocitos activados.
La confirmación se realiza demostrando la presencia de anticuerpos por técnicas serológicas. El tratamiento es sintomático.
La mononucleosis infecciosa, que es conocida como enfermedad del beso, es una infección producida por el virus EpsteinBarr.
Se ha descrito en todo el mundo, y se transmite por la saliva y también por las transfusiones. Estudios serológicos demuestran que la mayoría de los adul-tos tienen anticuerpos contra el virus, lo que indica que la infección es muy común; un 50 % se infectan en los 5 primeros años de la vida y en esta edad suele ser asintomática. El siguiente período de má-xima infección tiene lugar entre los 15-25 años, y en este período es cuando tiende a ser sintomática.
La enfermedad puede ser muy variable; el cuadro típico de mononucleosis infecciosa se compone de la siguiente tríada: fiebre, faringitis y linfadenopatía. La fiebre es prácticamente constante y puede llegar hasta 39 o 40 °C, la faringitis es intensa y difusa, y en la mayoría de pacientes presentan adenopatías cervicales bilaterales, que también pueden apreciar-se en axilas o en las ingles; con frecuencia se que-jan de cefalea y mal estar general.
Es infrecuente la aparición de lesiones cutáneas, pero es muy característico que aparezca un exantema maculopapular pruriginoso tras la administración de ampicilina.
En la gran mayoría de casos la enfermedad cede espontáneamente sin complicaciones, aunque la fie-bre pueda tardar en remitir, hasta dos semanas, o más.
Un 90 % presentan alteración de pruebas hepáticas de forma leve o moderada.
Las complicaciones son muy raras, pero estas si se presentan, pueden ser graves;
Las principales son:
Hematológicas, anemia, hemolítica y trombopenia.
Rotura de bazo.
Pericarditis.
Miocarditis.
Y complicaciones neurológicas.
El diagnóstico no suele presentar problemas, y se hace basándose en el cuadro clínico y a la presencia de los linfocitos activados.
La confirmación se realiza demostrando la presencia de anticuerpos por técnicas serológicas. El tratamiento es sintomático.
Nutrición parenteral.
Es la administración de las soluciones de elementos nutritivos en el torrente circulatorio.
A través de una vena central, se administra al pa-ciente una solución que tiene hidratos de carbono, proteínas, ácidos grasos esenciales, minerales y vi-taminas, con el fin de evitar o corregir estados de malnutrición.
La situación en que se indica la nutrición parenteral es aquella, en la cual existe una desnutrición severa por enfermedad o mal absorción intestinal.
Ejemplos frecuentes son:
La caquexia neoplásica.
La insuficiencia hepática.
La pancreatitis.
Enfermedad inflamatoria intestinal.
Síndrome del intestino corto.
En el sida.
En enfermedades crónicas.
En el embarazo.
En el perioperatorio de los pacientes quirúrgicos que se hayan desnutridos o en los que se espera, la disminución de la motilidad intestinal, del ileo, des-pués de la intervención, que sea prolongada.
La nutrición parenteral, puede comportar algunas complicaciones debidas a:
La colocación del catéter en la vía elegida.
La sobrecarga de líquidos.
El déficit de hierro.
El déficit de cinc.
El déficit de ácidos grasos.
Las deficiencias vitamínicas.
Las infecciones del catéter.
Entre los enfermos que dependen de la nutrición parenteral de por vida se puede realizar a domicilio.
Es la administración de las soluciones de elementos nutritivos en el torrente circulatorio.
A través de una vena central, se administra al pa-ciente una solución que tiene hidratos de carbono, proteínas, ácidos grasos esenciales, minerales y vi-taminas, con el fin de evitar o corregir estados de malnutrición.
La situación en que se indica la nutrición parenteral es aquella, en la cual existe una desnutrición severa por enfermedad o mal absorción intestinal.
Ejemplos frecuentes son:
La caquexia neoplásica.
La insuficiencia hepática.
La pancreatitis.
Enfermedad inflamatoria intestinal.
Síndrome del intestino corto.
En el sida.
En enfermedades crónicas.
En el embarazo.
En el perioperatorio de los pacientes quirúrgicos que se hayan desnutridos o en los que se espera, la disminución de la motilidad intestinal, del ileo, des-pués de la intervención, que sea prolongada.
La nutrición parenteral, puede comportar algunas complicaciones debidas a:
La colocación del catéter en la vía elegida.
La sobrecarga de líquidos.
El déficit de hierro.
El déficit de cinc.
El déficit de ácidos grasos.
Las deficiencias vitamínicas.
Las infecciones del catéter.
Entre los enfermos que dependen de la nutrición parenteral de por vida se puede realizar a domicilio.
Obesidad.
Es un exceso del tejido adiposo.
Se considera una obesidad a cualquiera de los grados de adiposidad excesiva que suponga un riesgo para la salud, apartando consideraciones estéticas.
Todos sabemos, que incluso la obesidad ligera puede aumenta el riesgo de muerte prematura.
Y hay enfermedades que lo demuestran:
La diabetes.
La hipertensión.
La aterosclerosis.
Las enfermedades de la vesícula biliar.
Y todos los determinados tipos de cáncer.
Cuando la ingesta de energía supera al gasto, ese exceso de calorías se deposita en el tejido adiposo, y se produce una progresiva obesidad mientras tanto se mantenga el balance positivo.
Por ello, se debe mantenerse un equilibrio entre la ingesta y el gasto.
La sobrealimentación, es la causa más frecuente de la obesidad, aunque se influyen otros factores:
Los ambientales.
Los culturales.
Los genéticos.
Y sobre todo, el estilo de vida sedentaria.
Pero muy raras veces se han encontrado trastornos metabólicos importantes.
Existen algunas causas de la obesidad secundaria como es:
El hipotiroidismo.
La enfermedad de Cushing.
El insulinoma.
Los trastornos hipotalámicos.
En el tratamiento de una la obesidad primaria, de-beríamos de combinar la dieta, y disminuir el aporte de calorías, modificando los hábitos alimentarios, y el ejercicio.
Los fármacos anorexígenos sólo son eficaces a muy corto plazo y pueden producir adicción.
En los casos rebeldes, se puede indicar, la cirugía gástrica.
Es un exceso del tejido adiposo.
Se considera una obesidad a cualquiera de los grados de adiposidad excesiva que suponga un riesgo para la salud, apartando consideraciones estéticas.
Todos sabemos, que incluso la obesidad ligera puede aumenta el riesgo de muerte prematura.
Y hay enfermedades que lo demuestran:
La diabetes.
La hipertensión.
La aterosclerosis.
Las enfermedades de la vesícula biliar.
Y todos los determinados tipos de cáncer.
Cuando la ingesta de energía supera al gasto, ese exceso de calorías se deposita en el tejido adiposo, y se produce una progresiva obesidad mientras tanto se mantenga el balance positivo.
Por ello, se debe mantenerse un equilibrio entre la ingesta y el gasto.
La sobrealimentación, es la causa más frecuente de la obesidad, aunque se influyen otros factores:
Los ambientales.
Los culturales.
Los genéticos.
Y sobre todo, el estilo de vida sedentaria.
Pero muy raras veces se han encontrado trastornos metabólicos importantes.
Existen algunas causas de la obesidad secundaria como es:
El hipotiroidismo.
La enfermedad de Cushing.
El insulinoma.
Los trastornos hipotalámicos.
En el tratamiento de una la obesidad primaria, de-beríamos de combinar la dieta, y disminuir el aporte de calorías, modificando los hábitos alimentarios, y el ejercicio.
Los fármacos anorexígenos sólo son eficaces a muy corto plazo y pueden producir adicción.
En los casos rebeldes, se puede indicar, la cirugía gástrica.
Osteomielitis.
Es una infección de los huesos, cuyas causas más frecuentes son las bacterias y la tuberculosis.
Los microorganismos acceden a los huesos por vía hemátogena, o por inoculación directa desde un foco de infección contiguo o por heridas penetrantes. La susceptibilidad del hueso a la infección aumenta con los traumatismos, la isquemia y la presencia de los cuerpos extraños.
Se pueden distinguen varios tipos de osteomielitis:
1°- La osteomielitis hematógena aguda, que afecta habitualmente a las metáfisis de los huesos largos, del fémur, del húmero o de la tibia, y se presenta con fiebre alta, con escalofríos, con dolor y con sen-sibilidad a la palpación.
Puede haber eritema cutáneo y tumefacción.
2°- La osteomielitis hematógena crónica:
Menos del 5 % de casos de osteomielitis aguda con un tratamiento correcto, evolucionan a crónica.
La osteomielitis crónica se caracteriza por un curso prolongado, con unos largos periodos de quiescen-cia y con exacerbaciones.
Las fístulas entre la piel y el hueso pueden drenar pus y material necrótico del hueso.
Entre las complicaciones más tardías está la fractu-ra patológica, y el desarrollo del carcinoma epider-moide en el trayecto de la fístula y la amiloidosis.
3°- La osteomielitis vertebral:
En la cual los microorganismos alcanzan los cuer-pos vertebrales, que están vascularizados, a través de la vía urinaria, en la endocarditis y en las infe-cciones de las partes blandas contiguas, por una vía venosa contaminada, como son, las heridas pene-trantes o las intervenciones quirúrgicas sobre la columna vertebral.
Los enfermos se suelen quejan de dolor de cuello o de espalda, o a veces de dolores atípicos en tórax o en el abdomen por irritación de las raíces nerviosas.
El 50 % de los casos, son de localización lumbar y el 35 % son dorsales.
El diagnóstico se suele establecer:
Por radiografías.
Por gammagrafía.
Por resonancia magnética.
Por cultivos o aspiración de pus del hueso.
El diagnóstico y su tratamiento precoz son funda-mentales para evitar la necrosis ósea y el paso a la forma crónica.
El tratamiento consiste en los antibióticos en la os-teomielitis aguda.
En antibióticos y por el desbridamiento quirúrgico con la extirpación del hueso necrótico en los casos de la osteomielitis crónica.
Es una infección de los huesos, cuyas causas más frecuentes son las bacterias y la tuberculosis.
Los microorganismos acceden a los huesos por vía hemátogena, o por inoculación directa desde un foco de infección contiguo o por heridas penetrantes. La susceptibilidad del hueso a la infección aumenta con los traumatismos, la isquemia y la presencia de los cuerpos extraños.
Se pueden distinguen varios tipos de osteomielitis:
1°- La osteomielitis hematógena aguda, que afecta habitualmente a las metáfisis de los huesos largos, del fémur, del húmero o de la tibia, y se presenta con fiebre alta, con escalofríos, con dolor y con sen-sibilidad a la palpación.
Puede haber eritema cutáneo y tumefacción.
2°- La osteomielitis hematógena crónica:
Menos del 5 % de casos de osteomielitis aguda con un tratamiento correcto, evolucionan a crónica.
La osteomielitis crónica se caracteriza por un curso prolongado, con unos largos periodos de quiescen-cia y con exacerbaciones.
Las fístulas entre la piel y el hueso pueden drenar pus y material necrótico del hueso.
Entre las complicaciones más tardías está la fractu-ra patológica, y el desarrollo del carcinoma epider-moide en el trayecto de la fístula y la amiloidosis.
3°- La osteomielitis vertebral:
En la cual los microorganismos alcanzan los cuer-pos vertebrales, que están vascularizados, a través de la vía urinaria, en la endocarditis y en las infe-cciones de las partes blandas contiguas, por una vía venosa contaminada, como son, las heridas pene-trantes o las intervenciones quirúrgicas sobre la columna vertebral.
Los enfermos se suelen quejan de dolor de cuello o de espalda, o a veces de dolores atípicos en tórax o en el abdomen por irritación de las raíces nerviosas.
El 50 % de los casos, son de localización lumbar y el 35 % son dorsales.
El diagnóstico se suele establecer:
Por radiografías.
Por gammagrafía.
Por resonancia magnética.
Por cultivos o aspiración de pus del hueso.
El diagnóstico y su tratamiento precoz son funda-mentales para evitar la necrosis ósea y el paso a la forma crónica.
El tratamiento consiste en los antibióticos en la os-teomielitis aguda.
En antibióticos y por el desbridamiento quirúrgico con la extirpación del hueso necrótico en los casos de la osteomielitis crónica.
Osteoporosis.
Es un término, que se utiliza para definir cualquier enfermedad, que nos puede producir, una reducción de nuestra masa ósea.
Desde el punto de vista histológico la enfermedad se caracteriza por la disminución del grosor de la cortical y del número y el tamaño de las trabéculas del hueso esponjoso.
La osteoporosis es la enfermedad metabólica más frecuente, de los trastornos que pueden afectarnos a todo el esqueleto y en una causa importante de la morbilidad en los ancianos.
Es una manifestación de otras enfermedades, aun cundo existe, la variante de osteoporosis idiopática, en la que no se identifica ninguna enfermedad.
La osteoporosis devtipo I, ocurre en las mujeres posmenopáusicas de 51 a 75 años y se caracteriza por una pérdida acelerada y muy desproporcionada del hueso trabecular, comparando al hueso cortical.
Las fracturas de los cuerpos vertebrales y de la porción distal del antebrazo son frecuentes.
La osteoporosis tipo II se detecta en gran cantidad de mujeres y de varones de más de 70 años y, está asociada, con las fracturas del cuello femoral, del húmero distal y de la pelvis.
Las fracturas por colapso vertebral producen una deformidad en cuña que contribuye a la disminución de la talla; no se produce dolor pero sí cifosis dorsal con exageración de la lordosis cervical, que sé des-cribe como joroba de la viuda.
La escoliosis es frecuente, aunque el dolor óseo ge-neralizado es muy raro y la mayoría de pacientes no padecen de dolor salvo cuando estos se fracturan las vértebras.
El tratamiento del dolor agudo que acompaña a las fracturas suele remitir en el plazo de semanas, por lo cual el tratamiento sintomático, de reposo en la cama, del calor local y de los analgésicos es eficaz.
La administración de estrógenos en mujeres pos-menopáusicas, reduce la tasa de resorción ósea, que es más importante en la prevención que en la osteo-porosis ya desarrollada.
Suplementos de calcio y preparados de vitamina D son eficaces en las mujeres ancianas que ya han de-sarrollado un hiperparatiroidismo, ya que ayudan a mantener la masa ósea.
Otros tratamientos serían, calcitonina, bifosfonatos y fluoruro.
Es un término, que se utiliza para definir cualquier enfermedad, que nos puede producir, una reducción de nuestra masa ósea.
Desde el punto de vista histológico la enfermedad se caracteriza por la disminución del grosor de la cortical y del número y el tamaño de las trabéculas del hueso esponjoso.
La osteoporosis es la enfermedad metabólica más frecuente, de los trastornos que pueden afectarnos a todo el esqueleto y en una causa importante de la morbilidad en los ancianos.
Es una manifestación de otras enfermedades, aun cundo existe, la variante de osteoporosis idiopática, en la que no se identifica ninguna enfermedad.
La osteoporosis devtipo I, ocurre en las mujeres posmenopáusicas de 51 a 75 años y se caracteriza por una pérdida acelerada y muy desproporcionada del hueso trabecular, comparando al hueso cortical.
Las fracturas de los cuerpos vertebrales y de la porción distal del antebrazo son frecuentes.
La osteoporosis tipo II se detecta en gran cantidad de mujeres y de varones de más de 70 años y, está asociada, con las fracturas del cuello femoral, del húmero distal y de la pelvis.
Las fracturas por colapso vertebral producen una deformidad en cuña que contribuye a la disminución de la talla; no se produce dolor pero sí cifosis dorsal con exageración de la lordosis cervical, que sé des-cribe como joroba de la viuda.
La escoliosis es frecuente, aunque el dolor óseo ge-neralizado es muy raro y la mayoría de pacientes no padecen de dolor salvo cuando estos se fracturan las vértebras.
El tratamiento del dolor agudo que acompaña a las fracturas suele remitir en el plazo de semanas, por lo cual el tratamiento sintomático, de reposo en la cama, del calor local y de los analgésicos es eficaz.
La administración de estrógenos en mujeres pos-menopáusicas, reduce la tasa de resorción ósea, que es más importante en la prevención que en la osteo-porosis ya desarrollada.
Suplementos de calcio y preparados de vitamina D son eficaces en las mujeres ancianas que ya han de-sarrollado un hiperparatiroidismo, ya que ayudan a mantener la masa ósea.
Otros tratamientos serían, calcitonina, bifosfonatos y fluoruro.
Palpitaciones.
Se pueden definir como la percepción consciente por parte del paciente de su propio latido cardíaco, que es más frecuente cuando se produce una modificación en el ritmo o en su frecuencia, o bien, cuando éste aumenta su contractilidad.
La sensibilidad de frente a las modificaciones de la actividad cardíaca es muy variable de una persona o otra; suele ser más frecuente durante la noche y en los momentos de introspección que cuando se realiza alguna actividad.
Existen palpitaciones de tipo fisiológico cuando se está realizando un esfuerzo físico extenuante, o hay excitación emocional o sexual, y representan la per-cepción normal de un corazón hiperactivo; además, las palpitaciones también se pueden producir en los estados patológicos como la fiebre, la anemia y el hipertiroidismo.
Las causas más importantes de las palpitaciones son:
Las extrasístoles.
Las taquicardias.
La hipoglucemia.
La tirotoxicosis.
La feocromocitoma.
Los distintos fármacos.
La manifestación de un estado de ansiedad.
Debemos poner énfasis en un punto concreto:
Como norma, las palpitaciones producen ansiedad y miedo desproporcionado con respecto a la gravedad del cuadro, y cuando se ha determinado la causa y se ha explicado su significado a los pacientes la preocupación suele disminuir y pueden desaparecer por completo.
Se pueden definir como la percepción consciente por parte del paciente de su propio latido cardíaco, que es más frecuente cuando se produce una modificación en el ritmo o en su frecuencia, o bien, cuando éste aumenta su contractilidad.
La sensibilidad de frente a las modificaciones de la actividad cardíaca es muy variable de una persona o otra; suele ser más frecuente durante la noche y en los momentos de introspección que cuando se realiza alguna actividad.
Existen palpitaciones de tipo fisiológico cuando se está realizando un esfuerzo físico extenuante, o hay excitación emocional o sexual, y representan la per-cepción normal de un corazón hiperactivo; además, las palpitaciones también se pueden producir en los estados patológicos como la fiebre, la anemia y el hipertiroidismo.
Las causas más importantes de las palpitaciones son:
Las extrasístoles.
Las taquicardias.
La hipoglucemia.
La tirotoxicosis.
La feocromocitoma.
Los distintos fármacos.
La manifestación de un estado de ansiedad.
Debemos poner énfasis en un punto concreto:
Como norma, las palpitaciones producen ansiedad y miedo desproporcionado con respecto a la gravedad del cuadro, y cuando se ha determinado la causa y se ha explicado su significado a los pacientes la preocupación suele disminuir y pueden desaparecer por completo.
Pancreatitis.
Es una enfermedad, inflamatoria del páncreas, que puede ser aguda o crónica.
La incidencia de la pancreatitis varía según los países y depende de factores etiológicos como son:
El alcohol.
La existencia de cálculos vesiculares.
Los factores metabólicos.
Los diversos fármacos.
El dolor abdominal, es el síntoma principal de la pancreatitis aguda, y puede variar desde una molestia leve y tolerable hasta un dolor intenso constante y tenebrante que se localiza en el epigastrio y en la región periumbilical. Aunque a menudo se extiende a la espalda, al tórax, a los flancos y a una porción inferior del abdomen.
Con frecuencia se alivia el dolor al sentarse el paciente con el torso flexionado y las rodillas recogidas; también son frecuentes las náuseas, vómitos y distensión abdominal.
Puede haber febrícula, taquicardia e hipotensión.
Las complicaciones de la pancreatitis son múltiples, tanto locales como sistémicas.
Su relación consiste, en el descanso del páncreas, evitando la alimentación oral y administrando analgésicos, líquidos y coloides por vía endovenosa.
La mayoría de los pacientes se curan entre los 2 y los 7 días después de haber empezado el tratamiento, si no se presentan complicaciones.
Es una enfermedad, inflamatoria del páncreas, que puede ser aguda o crónica.
La incidencia de la pancreatitis varía según los países y depende de factores etiológicos como son:
El alcohol.
La existencia de cálculos vesiculares.
Los factores metabólicos.
Los diversos fármacos.
El dolor abdominal, es el síntoma principal de la pancreatitis aguda, y puede variar desde una molestia leve y tolerable hasta un dolor intenso constante y tenebrante que se localiza en el epigastrio y en la región periumbilical. Aunque a menudo se extiende a la espalda, al tórax, a los flancos y a una porción inferior del abdomen.
Con frecuencia se alivia el dolor al sentarse el paciente con el torso flexionado y las rodillas recogidas; también son frecuentes las náuseas, vómitos y distensión abdominal.
Puede haber febrícula, taquicardia e hipotensión.
Las complicaciones de la pancreatitis son múltiples, tanto locales como sistémicas.
Su relación consiste, en el descanso del páncreas, evitando la alimentación oral y administrando analgésicos, líquidos y coloides por vía endovenosa.
La mayoría de los pacientes se curan entre los 2 y los 7 días después de haber empezado el tratamiento, si no se presentan complicaciones.
Parálisis.
Es un término que implica una pérdida de la con-tracción muscular debida a la interrupción de una o más vías nerviosas motoras que proceden de la corteza cerebral y que inervan las fibras musculares.
Se utiliza el término paresia cuando la pérdida de fuerza motora es leve, y parálisis o plejía cuando es intensa.
La parálisis motora puede ser secundaria por la lesión de la 1.ª neurona motora o secundaria u lesión de la unidad motora.
Se distinguen según la extensión varios tipos de parálisis:
Monoplejía o debilidad en una extremidad.
Cuyas causas más frecuentes son las lesiones vas-culares o también lesiones traumáticas localizadas. Hemiplejía.
Es la pérdida de fuerza en el brazo, la pierna del mismo lado y en ocasiones una parte de la cara.
Es la distribución más frecuente de la parálisis y su primera causa son las lesiones vasculares de los hemisferios vasculares y el tronco cerebral, así co-mo los traumatismos y las enfermedades dismielinizantes.
Es un término que implica una pérdida de la con-tracción muscular debida a la interrupción de una o más vías nerviosas motoras que proceden de la corteza cerebral y que inervan las fibras musculares.
Se utiliza el término paresia cuando la pérdida de fuerza motora es leve, y parálisis o plejía cuando es intensa.
La parálisis motora puede ser secundaria por la lesión de la 1.ª neurona motora o secundaria u lesión de la unidad motora.
Se distinguen según la extensión varios tipos de parálisis:
Monoplejía o debilidad en una extremidad.
Cuyas causas más frecuentes son las lesiones vas-culares o también lesiones traumáticas localizadas. Hemiplejía.
Es la pérdida de fuerza en el brazo, la pierna del mismo lado y en ocasiones una parte de la cara.
Es la distribución más frecuente de la parálisis y su primera causa son las lesiones vasculares de los hemisferios vasculares y el tronco cerebral, así co-mo los traumatismos y las enfermedades dismielinizantes.
Paraplejía.
Que implica pérdida de fuerza en las extremidades inferiores sin afectación de las superiores.
Se produce con más frecuencia en los procesos que afectan a la médula espinal, las raíces medulares o los nervios periféricos, por traumatismos o tumores metastásicos.
La paraplejía crónica puede deberse a:
Espondilosis cervical.
Esclerosis múltiple.
Polineuritis.
Síndrome de Guillan-Barré.
Distrofia muscular progresiva.
Cuadraplejía:
Es una hemiplejía bilateral debida a:
Los accidentes vasculares repetidos.
Síndrome de Guillan- Barré.
Infartos de las pirámides bulbares.
Y a la mayoría de causas de paraplejía cuando la lesión está situada en la médula cervical.
Parálisis aisladas:
Indican la lesión de uno o más nervios periféricos.
Que implica pérdida de fuerza en las extremidades inferiores sin afectación de las superiores.
Se produce con más frecuencia en los procesos que afectan a la médula espinal, las raíces medulares o los nervios periféricos, por traumatismos o tumores metastásicos.
La paraplejía crónica puede deberse a:
Espondilosis cervical.
Esclerosis múltiple.
Polineuritis.
Síndrome de Guillan-Barré.
Distrofia muscular progresiva.
Cuadraplejía:
Es una hemiplejía bilateral debida a:
Los accidentes vasculares repetidos.
Síndrome de Guillan- Barré.
Infartos de las pirámides bulbares.
Y a la mayoría de causas de paraplejía cuando la lesión está situada en la médula cervical.
Parálisis aisladas:
Indican la lesión de uno o más nervios periféricos.
Enfermedad de Parkinson.
Es una parálisis agitante de causa desconocida.
Fue descrita por James Parkinson en el año 1817 de la siguiente manera:
“Movimientos temblorosos involuntarios con notable disminución de la fuerza muscular, en las zonas que no están en actividad e incluso cuando se les ayuda. Y propensión a inclinar el tronco hacia adelante y, pasar de la marcha a la carrera, mientras que los sentidos y el intelecto del paciente permanecen inalterados. Es un trastorno de las edades medias o de las avanzadas de la vida, que presentan una progresión muy gradual y una evolución prolongada, que no tiene una relación con ningún pro-ceso patológico conocido, como es la arterioesclero-sis, el traumatismo o la intoxicación.”
Existen diferentes grados de pérdida neuronal con gliosis reactiva y la presencia de las inclusiones intracitoplasmáticas eosinófilas de carácter distintivo en los agregados de las neuronas, que contienen melanina en el tronco encefálico.
En la enfermedad florida se observan posturas encorvadas, rigidez y lentitud de los movimientos, inexpresividad facial y un temblor rítmico de los miembros, que suelen remitir, con los movimientos voluntarios, siendo más acusado en las manos.
En las fases avanzadas, incluso con el tratamiento farmacológico máximo, los pacientes alcanzan tal grado de incapacitación por la rigidez y el temblor que no pueden valerse por sí mismos.
El tratamiento consiste en fisioterapia para mantener una eficacia neuromuscular correcta, fármacos anticolinérgicos, propanolol y levadopa.
La elección del mismo está en función de la fase o del estadio de la enfermedad.
Un avance en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson es el descubrimiento del deprenilo, que parece que retrasa la progresión de la enfermedad.
Es una parálisis agitante de causa desconocida.
Fue descrita por James Parkinson en el año 1817 de la siguiente manera:
“Movimientos temblorosos involuntarios con notable disminución de la fuerza muscular, en las zonas que no están en actividad e incluso cuando se les ayuda. Y propensión a inclinar el tronco hacia adelante y, pasar de la marcha a la carrera, mientras que los sentidos y el intelecto del paciente permanecen inalterados. Es un trastorno de las edades medias o de las avanzadas de la vida, que presentan una progresión muy gradual y una evolución prolongada, que no tiene una relación con ningún pro-ceso patológico conocido, como es la arterioesclero-sis, el traumatismo o la intoxicación.”
Existen diferentes grados de pérdida neuronal con gliosis reactiva y la presencia de las inclusiones intracitoplasmáticas eosinófilas de carácter distintivo en los agregados de las neuronas, que contienen melanina en el tronco encefálico.
En la enfermedad florida se observan posturas encorvadas, rigidez y lentitud de los movimientos, inexpresividad facial y un temblor rítmico de los miembros, que suelen remitir, con los movimientos voluntarios, siendo más acusado en las manos.
En las fases avanzadas, incluso con el tratamiento farmacológico máximo, los pacientes alcanzan tal grado de incapacitación por la rigidez y el temblor que no pueden valerse por sí mismos.
El tratamiento consiste en fisioterapia para mantener una eficacia neuromuscular correcta, fármacos anticolinérgicos, propanolol y levadopa.
La elección del mismo está en función de la fase o del estadio de la enfermedad.
Un avance en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson es el descubrimiento del deprenilo, que parece que retrasa la progresión de la enfermedad.
Parotiditis.
Es una enfermedad viral que está caracterizada por el agrandamiento de las glándulas salivares.
La enfermedad sólo la padecen las personas, se da en todo el mundo y es endémica en las ciudades.
El virus de la parotiditis se transmite por la saliva y entra en el organismo por vía respiratoria.
La contagiosidad máxima es de uno a dos días an-tes de iniciarse los síntomas y luego esta disminuye rápidamente. Es rara en niños menores de 2 años y su máxima incidencia es entre los 10-20 años.
El comienzo es brusco, con tumefacción dolorosa de las glándulas parotídeas que aumenta progresiva-mente en los 3 días siguientes y luego disminuye para desaparecer en la siguiente semana.
La parotiditis es bilateral en dos terceras partes de los casos. Puede aparecer fiebre, cefalea y malestar general, todo lo cual es menos frecuente en niños pequeños.
Algunas complicaciones son las siguientes:
La orquiepididimitis, que se presenta en la tercera parte de los casos cuando ya la enfermedad afecta a los varones en edad pospuberal, siendo mucho menos frecuente en los niños.
Suele ser unilateral, aparece 7-10 días después del inicio de la parotiditis y se manifiesta por dolor intenso y tumefacción testicular; se sigue de atrofia testicular y puede ser causa de esterilidad si está es bilateral.
La Meningitis, que ocurre en un 10 % de las paro-tiditis y, en general, tiene un curso benigno.
Menos frecuentes son las pancreatitis, la miocar-ditis, la ooforitis y la poliartritis.
No hay un tratamiento específico para el virus de la parotiditis.
El tratamiento es sintomático.
La prevención se realiza mediante las vacunaciónes, formando parte de la vacuna triple vírica.
Es una enfermedad viral que está caracterizada por el agrandamiento de las glándulas salivares.
La enfermedad sólo la padecen las personas, se da en todo el mundo y es endémica en las ciudades.
El virus de la parotiditis se transmite por la saliva y entra en el organismo por vía respiratoria.
La contagiosidad máxima es de uno a dos días an-tes de iniciarse los síntomas y luego esta disminuye rápidamente. Es rara en niños menores de 2 años y su máxima incidencia es entre los 10-20 años.
El comienzo es brusco, con tumefacción dolorosa de las glándulas parotídeas que aumenta progresiva-mente en los 3 días siguientes y luego disminuye para desaparecer en la siguiente semana.
La parotiditis es bilateral en dos terceras partes de los casos. Puede aparecer fiebre, cefalea y malestar general, todo lo cual es menos frecuente en niños pequeños.
Algunas complicaciones son las siguientes:
La orquiepididimitis, que se presenta en la tercera parte de los casos cuando ya la enfermedad afecta a los varones en edad pospuberal, siendo mucho menos frecuente en los niños.
Suele ser unilateral, aparece 7-10 días después del inicio de la parotiditis y se manifiesta por dolor intenso y tumefacción testicular; se sigue de atrofia testicular y puede ser causa de esterilidad si está es bilateral.
La Meningitis, que ocurre en un 10 % de las paro-tiditis y, en general, tiene un curso benigno.
Menos frecuentes son las pancreatitis, la miocar-ditis, la ooforitis y la poliartritis.
No hay un tratamiento específico para el virus de la parotiditis.
El tratamiento es sintomático.
La prevención se realiza mediante las vacunaciónes, formando parte de la vacuna triple vírica.
Piojos.
Insectos causantes de la enfermedad denominada pediculosis.
Las tres especies más importantes son:
Pediculus humanus, variedad corporis.
Pediculus humanus, variedad capitis.
Phtirus pubis, ladilla.
Los huevos depositados por la hembra se adhieren a los pelos del cuerpo o a las fibras de los vestidos, en donde forman las pequeñas protusiones denomina-das liendres. Se transmiten por contacto personal íntimo y por compartir peines y cepillos o ropas. En el caso del piojo de la cabeza, que es el más fecuente, se pueden producir verdaderas epidemias sobre todo en los escolares. Se localizan sobre todo en región temporal y occipital. Los piojos son difíciles de ver, pero no las liendres que se fijan en la base del tallo del pelo. E
El principal síntoma es el prurito.
Las liendres del piojo del cuerpo están en las cos-turas de los vestidos y solamente las abandonan para picar en la piel. Existen diferentes preparados de insecticidas en forma de loción y champú que son efectivos para eliminar los insectos.
La ropa puede desinfectarse por calor seco.
Insectos causantes de la enfermedad denominada pediculosis.
Las tres especies más importantes son:
Pediculus humanus, variedad corporis.
Pediculus humanus, variedad capitis.
Phtirus pubis, ladilla.
Los huevos depositados por la hembra se adhieren a los pelos del cuerpo o a las fibras de los vestidos, en donde forman las pequeñas protusiones denomina-das liendres. Se transmiten por contacto personal íntimo y por compartir peines y cepillos o ropas. En el caso del piojo de la cabeza, que es el más fecuente, se pueden producir verdaderas epidemias sobre todo en los escolares. Se localizan sobre todo en región temporal y occipital. Los piojos son difíciles de ver, pero no las liendres que se fijan en la base del tallo del pelo. E
El principal síntoma es el prurito.
Las liendres del piojo del cuerpo están en las cos-turas de los vestidos y solamente las abandonan para picar en la piel. Existen diferentes preparados de insecticidas en forma de loción y champú que son efectivos para eliminar los insectos.
La ropa puede desinfectarse por calor seco.
Pielonefritis.
Es una infección de las vías urinarias altas.
Los síntomas suelen aparecer en horas, con fiebre elevada, superior a 39 grados, escalofríos, náuseas, vómitos, diarrea, taquicardia, mialgia generalizada y dolor acusado a la compresión o percusión de los riñones. En la fase aguda puede haber sangre en la orina, que si persiste después de remitir la mani-festación aguda debe hacer pensar en la existencia de un cálculo, un tumor o una tuberculosis.
Los factores que influyen en la aparición de la pie-lonefritis son muy similares a los descritos en las cistitis.
Excepto en los casos de obstrucción urinaria, los síntomas suelen remitir en pocos días; en los casos graves el descenso de la fiebre puede ser lento a pesar de la administración de antibióticos correcta.
El tratamiento con antibióticos suele lograr la reso-lución completa de los síntomas, ya que la mayoría de los casos el agente patógeno es la E. coli. La pielonefritis aguda no complicada del adulto rara vez evoluciona hacia un deterioro de la función renal y nefropatía crónica, porque las infecciones repetidas suelen indicar recaídas y no reinfección y se debe investigar la causa, como la existencia de cálculos o un proceso urológico subyacente.
Las infecciones urinarias repetidas sintomáticas, en niños y en adultos con la uropatía obstructiva, la vejiga neurógena, la patología estructural renal o la diabetes, son las que más a menudo evolucionan hacia una nefropatía crónica.
Es una infección de las vías urinarias altas.
Los síntomas suelen aparecer en horas, con fiebre elevada, superior a 39 grados, escalofríos, náuseas, vómitos, diarrea, taquicardia, mialgia generalizada y dolor acusado a la compresión o percusión de los riñones. En la fase aguda puede haber sangre en la orina, que si persiste después de remitir la mani-festación aguda debe hacer pensar en la existencia de un cálculo, un tumor o una tuberculosis.
Los factores que influyen en la aparición de la pie-lonefritis son muy similares a los descritos en las cistitis.
Excepto en los casos de obstrucción urinaria, los síntomas suelen remitir en pocos días; en los casos graves el descenso de la fiebre puede ser lento a pesar de la administración de antibióticos correcta.
El tratamiento con antibióticos suele lograr la reso-lución completa de los síntomas, ya que la mayoría de los casos el agente patógeno es la E. coli. La pielonefritis aguda no complicada del adulto rara vez evoluciona hacia un deterioro de la función renal y nefropatía crónica, porque las infecciones repetidas suelen indicar recaídas y no reinfección y se debe investigar la causa, como la existencia de cálculos o un proceso urológico subyacente.
Las infecciones urinarias repetidas sintomáticas, en niños y en adultos con la uropatía obstructiva, la vejiga neurógena, la patología estructural renal o la diabetes, son las que más a menudo evolucionan hacia una nefropatía crónica.
Plaquetopenia.
Es una disminución del número de plaquetas.
El número normal de plaquetas del hombre, oscila entre las 180,0 y las 350,0 x 10 9/L.
La manifestación clínica de la plaquetopenia es un síndrome hemorrágico de mayor a menor importan-cia según el grado de la misma.
Puede producirse la plaquetopenia, por tres meca-nismos diferentes:
1°- Por falta de producción en la médula ósea.
2°- Por aumento del secuestro esplénico.
3°- Por destrucción acelerada por una causa no in-munitaria, como:
La afectación arteriolar con depósitos de fibrina.
Las prótesis valvulares cardíacas.
La manifestación de una coagulación intravascular diseminada.
4°- La destrucción acelerada por causas inmunita-rias, como:
La plaquetopenia inducida por fármacos.
La púrpura trombocitopénica idiopática (PTI).
La PTI, puede ser de comienzo agudo y brusco después de una enfermedad viral o respiratoria de las vías altas, siendo frecuente en los niños, que se recuperan de forma espontánea en el plazo de dos semanas a seis meses.
La PTI crónica, es una forma algo más indolente y puede durar muchos años. Afecta principalmente a mujeres entre los 20 y los 40 años, y presentan una sintomatología de hematomas y de metrorragias.
Otras causas de plaquetopenia inmunitaria, son:
El lupus eritematoso diseminado.
Las infecciones víricas como la hepatitis.
Los citomegalovirus.
Los virus de Epstein-Barr.
Los virus VIH.
La infección por el virus de la inmunodeficiencia adquirida VIH, se ha convertido en una causa ha-bitual de plaquetopenia inmunitaria.
Es una disminución del número de plaquetas.
El número normal de plaquetas del hombre, oscila entre las 180,0 y las 350,0 x 10 9/L.
La manifestación clínica de la plaquetopenia es un síndrome hemorrágico de mayor a menor importan-cia según el grado de la misma.
Puede producirse la plaquetopenia, por tres meca-nismos diferentes:
1°- Por falta de producción en la médula ósea.
2°- Por aumento del secuestro esplénico.
3°- Por destrucción acelerada por una causa no in-munitaria, como:
La afectación arteriolar con depósitos de fibrina.
Las prótesis valvulares cardíacas.
La manifestación de una coagulación intravascular diseminada.
4°- La destrucción acelerada por causas inmunita-rias, como:
La plaquetopenia inducida por fármacos.
La púrpura trombocitopénica idiopática (PTI).
La PTI, puede ser de comienzo agudo y brusco después de una enfermedad viral o respiratoria de las vías altas, siendo frecuente en los niños, que se recuperan de forma espontánea en el plazo de dos semanas a seis meses.
La PTI crónica, es una forma algo más indolente y puede durar muchos años. Afecta principalmente a mujeres entre los 20 y los 40 años, y presentan una sintomatología de hematomas y de metrorragias.
Otras causas de plaquetopenia inmunitaria, son:
El lupus eritematoso diseminado.
Las infecciones víricas como la hepatitis.
Los citomegalovirus.
Los virus de Epstein-Barr.
Los virus VIH.
La infección por el virus de la inmunodeficiencia adquirida VIH, se ha convertido en una causa ha-bitual de plaquetopenia inmunitaria.
Pleuritis.
Se debe de hacer la distinción entre la pleuritis seca y el derrame pleural.
La primera, es una enfermedad inflamatoria de la pleura que generalmente se cursa sin derrame pleural y cuya manifestación es el dolor pleurítico, que se pone de manifiesto, con:
La tos.
La inspiración.
Los movimientos del tórax.
Una de sus causas más frecuentes es el virus llamado Coxsackie tipo B.
Un derrame pleural, se define, como el cúmulo de líquido entre las dos pleuras, y según es la caracte-rística del líquido se clasifica en:
Exudados.
Trasudados.
La demostración de un derrame pleural, se pone de manifiesto en la radiografía de tórax, siendo imprescindible la obtención de líquido pleural mediante una punción pleural, con el fin de determinar las características del mismo, como:
El contenido de proteínas.
El contenido de glucosa.
El número y el tipo de células, que nos orientará sobre la etiología del derrame.
El derrame pleural con características de trasudado se observa:
En la insuficiencia cardíaca congestiva.
En las cirrosis hepáticas.
En el síndrome nefrítico.
El derrame pleural con características de exudado se observa:
En la tuberculosis.
Que normalmente es el reflejo de una primo infección en pacientes jóvenes, o si no, de la reactivación de un foco antiguo subpleural o de una diseminación hematógena de otros focos en las personas mayores.
Clínicamente cursa con dolor torácico, fiebre, disnea y sensación opresiva según la cantidad de líquido.
Se debe hacer un cultivo para demostrar los bacilos tuberculosos y la prueba del ADA, que es como un diagnóstico.
Otras causas de los derrames con características de exudados son los derrames para neumónicos, o empiemas, que acompañan a una neumonía bacteriana.
El cuadro clínico es:
Fiebre.
Dolor en punta de costado.
Esputo purulento.
Otras causas pueden ser el derrame neoplásico producido por metástasis de carcinomas, en su gran mayoría procedentes del pulmón o de la mama, o un secundario a los linfomas.
Éstos se acompañan de:
Síndrome tóxico.
Diseña.
Tos.
Y el diagnóstico se basa, en el hallazgo de células neoplásicas en el líquido.
La embolia pulmonar puede ser otra de las causas del derrame pleural, así como las enfermedades del colágeno.
Cuando lo que se acumula en la cavidad pleural es sangre hablamos de hemotórax.
La gran mayoría, están causados por traumatismos o por heridas penetrantes.
Hablamos de quilotórax, cuando se acumula un líquido lechoso, la mayoría de veces debido a una enfermedad neoplásica y frecuente en los linfomas.
Se debe de hacer la distinción entre la pleuritis seca y el derrame pleural.
La primera, es una enfermedad inflamatoria de la pleura que generalmente se cursa sin derrame pleural y cuya manifestación es el dolor pleurítico, que se pone de manifiesto, con:
La tos.
La inspiración.
Los movimientos del tórax.
Una de sus causas más frecuentes es el virus llamado Coxsackie tipo B.
Un derrame pleural, se define, como el cúmulo de líquido entre las dos pleuras, y según es la caracte-rística del líquido se clasifica en:
Exudados.
Trasudados.
La demostración de un derrame pleural, se pone de manifiesto en la radiografía de tórax, siendo imprescindible la obtención de líquido pleural mediante una punción pleural, con el fin de determinar las características del mismo, como:
El contenido de proteínas.
El contenido de glucosa.
El número y el tipo de células, que nos orientará sobre la etiología del derrame.
El derrame pleural con características de trasudado se observa:
En la insuficiencia cardíaca congestiva.
En las cirrosis hepáticas.
En el síndrome nefrítico.
El derrame pleural con características de exudado se observa:
En la tuberculosis.
Que normalmente es el reflejo de una primo infección en pacientes jóvenes, o si no, de la reactivación de un foco antiguo subpleural o de una diseminación hematógena de otros focos en las personas mayores.
Clínicamente cursa con dolor torácico, fiebre, disnea y sensación opresiva según la cantidad de líquido.
Se debe hacer un cultivo para demostrar los bacilos tuberculosos y la prueba del ADA, que es como un diagnóstico.
Otras causas de los derrames con características de exudados son los derrames para neumónicos, o empiemas, que acompañan a una neumonía bacteriana.
El cuadro clínico es:
Fiebre.
Dolor en punta de costado.
Esputo purulento.
Otras causas pueden ser el derrame neoplásico producido por metástasis de carcinomas, en su gran mayoría procedentes del pulmón o de la mama, o un secundario a los linfomas.
Éstos se acompañan de:
Síndrome tóxico.
Diseña.
Tos.
Y el diagnóstico se basa, en el hallazgo de células neoplásicas en el líquido.
La embolia pulmonar puede ser otra de las causas del derrame pleural, así como las enfermedades del colágeno.
Cuando lo que se acumula en la cavidad pleural es sangre hablamos de hemotórax.
La gran mayoría, están causados por traumatismos o por heridas penetrantes.
Hablamos de quilotórax, cuando se acumula un líquido lechoso, la mayoría de veces debido a una enfermedad neoplásica y frecuente en los linfomas.
Polineuritis.
Es un síndrome de afectación del sistema nervioso periférico, que tiende a ser simétrico y de predominio distal.
Se caracteriza por una alteración sensitivomotora.
Cursa con:
Parestesias.
Disestesias.
Pérdida de sensibilidad.
Perdida de fuerza.
Perdida de reflejos distales.
Existen formas motoras o sensitivas puras.
Las más frecuentes son:
La polineuritis alcohólica, como consecuencia de un déficit nutricional junto con la toxicidad directa por el alcohol.
La polineuritis diabética.
La patogenia de la afectación nerviosa en la diabe-tes, está mal definida.
Ya que clínicamente puede presentar:
Neuropatía craneal con parálisis oculomotora o parálisis facial.
Neuropatía por atrapamiento como el síndrome del túnel carpiano.
Lesiones del nervio cubital o del ciático poplíteo.
Neuropatía distal simétrica con disminución de la sensibilidad profunda y de los reflejos aquíleos.
La neuropatía proximal diabética, se aparece en los miembros inferiores y es unilateral, ya que se desa-rrolla en diabéticos mal controlados.
Otras causas de polineuritis son:
El déficit de vitamina B12.
La polineuritis paraneoplásica, más frecuente en el carcinoma de pulmón oat-cell.
La polineuritis urémica frecuente y a veces invali-dante, que se considera una neuropatía sensitivomotora distal, de curso progresivo es un motivo para el transplante renal.
Es un síndrome de afectación del sistema nervioso periférico, que tiende a ser simétrico y de predominio distal.
Se caracteriza por una alteración sensitivomotora.
Cursa con:
Parestesias.
Disestesias.
Pérdida de sensibilidad.
Perdida de fuerza.
Perdida de reflejos distales.
Existen formas motoras o sensitivas puras.
Las más frecuentes son:
La polineuritis alcohólica, como consecuencia de un déficit nutricional junto con la toxicidad directa por el alcohol.
La polineuritis diabética.
La patogenia de la afectación nerviosa en la diabe-tes, está mal definida.
Ya que clínicamente puede presentar:
Neuropatía craneal con parálisis oculomotora o parálisis facial.
Neuropatía por atrapamiento como el síndrome del túnel carpiano.
Lesiones del nervio cubital o del ciático poplíteo.
Neuropatía distal simétrica con disminución de la sensibilidad profunda y de los reflejos aquíleos.
La neuropatía proximal diabética, se aparece en los miembros inferiores y es unilateral, ya que se desa-rrolla en diabéticos mal controlados.
Otras causas de polineuritis son:
El déficit de vitamina B12.
La polineuritis paraneoplásica, más frecuente en el carcinoma de pulmón oat-cell.
La polineuritis urémica frecuente y a veces invali-dante, que se considera una neuropatía sensitivomotora distal, de curso progresivo es un motivo para el transplante renal.
Poliomielitis.
Es una infección causada por un enterovirus.
Fue una causa importante de enfermedad a finales del siglo XIX y sigue siendo un problema de salud pública en países en vías de desarrollo, pero en el hemisferio occidental está prácticamente erradicada.
El enterovirus, tiene un tropismo especial por el sistema nervioso central, al que suelen llegar, atravesando la barrera hematoencefálica, y las neuronas motoras son vulnerables a la infección, sufriendo grados variables de destrucción.
Gran parte de las infecciones son subclínicas o muy leves.
Cuando se produce esta enfermedad, el período de incubación puede variar de 4 a 35 días.
La poliomielitis paralítica, es una infección de con-secuencias graves, que suele ir precedida de un período de fiebre y de enfermedad menor.
Los síntomas desaparecen en pocos días, y a los 5 o 10 días reaparece la fiebre con signos de irritación meníngea y parálisis fláccidas asimétricas.
En la parte afectada se producen calambres muscu-lares dolorosos y contracciones.
En niños menores de 5 años lo mas frecuente es la parálisis de un miembro, entre 5 y 15 años es más frecuente la debilidad de un miembro tendente a la paraplejía y en los adultos lo más probable es que haya cuadraplejía, en algunas ocasiones con disfunción urinaria y de los músculos respiratorios.
Puede haber complicaciones más graves como:
La miocarditis.
El edema pulmonar.
Puede ser mortal en un 2-5 % en niños y en un 15-30 % en adultos.
Las parálisis que persisten pasados unos seis meses son permanentes.
La prevención se realizará mediante la vacuna oral VPO con virus vivos atenuados.
Es una infección causada por un enterovirus.
Fue una causa importante de enfermedad a finales del siglo XIX y sigue siendo un problema de salud pública en países en vías de desarrollo, pero en el hemisferio occidental está prácticamente erradicada.
El enterovirus, tiene un tropismo especial por el sistema nervioso central, al que suelen llegar, atravesando la barrera hematoencefálica, y las neuronas motoras son vulnerables a la infección, sufriendo grados variables de destrucción.
Gran parte de las infecciones son subclínicas o muy leves.
Cuando se produce esta enfermedad, el período de incubación puede variar de 4 a 35 días.
La poliomielitis paralítica, es una infección de con-secuencias graves, que suele ir precedida de un período de fiebre y de enfermedad menor.
Los síntomas desaparecen en pocos días, y a los 5 o 10 días reaparece la fiebre con signos de irritación meníngea y parálisis fláccidas asimétricas.
En la parte afectada se producen calambres muscu-lares dolorosos y contracciones.
En niños menores de 5 años lo mas frecuente es la parálisis de un miembro, entre 5 y 15 años es más frecuente la debilidad de un miembro tendente a la paraplejía y en los adultos lo más probable es que haya cuadraplejía, en algunas ocasiones con disfunción urinaria y de los músculos respiratorios.
Puede haber complicaciones más graves como:
La miocarditis.
El edema pulmonar.
Puede ser mortal en un 2-5 % en niños y en un 15-30 % en adultos.
Las parálisis que persisten pasados unos seis meses son permanentes.
La prevención se realizará mediante la vacuna oral VPO con virus vivos atenuados.
Prurito.
Es un síntoma cutáneo frecuente que se define como la sensación que nos obliga a rascarnos.
Lo primero que se debe comprobar es la presencia o no de dermatosis.
Las dermatosis que con mayor frecuencia causan el prurito son:
La sarna.
Las picaduras.
Los eccemas de contacto.
La xerosis.
La urticaria.
La psoriasis.
El líquen plano.
Otras causas de prurito sin lesión cutánea, suelen estar asociadas a enfermedades sistémicas como:
La uremia.
La obstrucción biliar.
Las endocrinopatias.
El linfoma de Hodgkin.
La neoplasia.
Y enfermedades neurológicas que en algunos de los casos puede ser el síntoma inicial.
En los casos en que no se encuentren alteraciones, el prurito es psicosomático o ser la manifestación de una neoplasia oculta, por lo que se debe seguir un control.
El tratamiento será el de la enfermedad de base.
Se pueden administrar los antihistamínicos con un efecto sedante y los ansiolíticos.
Es un síntoma cutáneo frecuente que se define como la sensación que nos obliga a rascarnos.
Lo primero que se debe comprobar es la presencia o no de dermatosis.
Las dermatosis que con mayor frecuencia causan el prurito son:
La sarna.
Las picaduras.
Los eccemas de contacto.
La xerosis.
La urticaria.
La psoriasis.
El líquen plano.
Otras causas de prurito sin lesión cutánea, suelen estar asociadas a enfermedades sistémicas como:
La uremia.
La obstrucción biliar.
Las endocrinopatias.
El linfoma de Hodgkin.
La neoplasia.
Y enfermedades neurológicas que en algunos de los casos puede ser el síntoma inicial.
En los casos en que no se encuentren alteraciones, el prurito es psicosomático o ser la manifestación de una neoplasia oculta, por lo que se debe seguir un control.
El tratamiento será el de la enfermedad de base.
Se pueden administrar los antihistamínicos con un efecto sedante y los ansiolíticos.
Rabia.
Es una infección aguda del sistema nervioso central que se transmite por la mordedura de un animal que se haya infectado y cuyo pronóstico es muy grave.
En la mayor parte de los países del mundo, el perro es el principal transmisor de la rabia en el hombre, aunque en algunas áreas geográficas son otros los animales, como el zorro, los vampiros y el lobo.
Se han descrito varios casos de transmisión de la rabia a través del trasplante de córnea.
La enfermedad se caracteriza por una fase de ence-falitis difusa seguida por una afectación en el tronco encefálico que casi siempre ocasiona la muerte.
En las primeras fases el paciente presenta:
Agitación.
Alucinaciones.
Confusión mental.
Convulsiones.
Parálisis focal.
En la segunda, que aparece poco después, hay una parálisis de los nervios craneales, en la cual, el en-fermo entra en coma y fallece por la apnea producida por la afectación del centro respiratorio.
Son características de esta fase:
1°- La expulsión de espuma por la boca, resultado de la combinación de un aumento de la produción de saliva y la dificultad en su deglución.
2°- La hidrofobia, que consiste en una contracción dolorosa de los músculos del diafragma y de la fa-ringe y laringe al intentar deglutir, lo que hace que el pacienta tenga horror a beber.
La prevención de la enfermedad se hace, mediante la administración combinada entre la vacuna y la ga-maglobulina antirrábica, en las personas que han sufrido una mordedura, y también, la limpieza y la desinfección de la herida.
La decisión de administrar dicha profilaxis se basa en la investigación de:
1°- Si se sabe o se sospecha que existe rabia en la especie animal o en la región.
2°- Si el animal se haya vacunado.
3°- Si fue capturado o no, para observar en los 10 días siguientes si el animal enferma, en cuyo caso se sacrifica y se examina el cerebro para detectar la presencia del virus.
En nuestro país, aunque en los últimos años no se han dado casos de rabia, la vacuna antirrábica sigue siendo obligatoria en los animales domésticos.
Es una infección aguda del sistema nervioso central que se transmite por la mordedura de un animal que se haya infectado y cuyo pronóstico es muy grave.
En la mayor parte de los países del mundo, el perro es el principal transmisor de la rabia en el hombre, aunque en algunas áreas geográficas son otros los animales, como el zorro, los vampiros y el lobo.
Se han descrito varios casos de transmisión de la rabia a través del trasplante de córnea.
La enfermedad se caracteriza por una fase de ence-falitis difusa seguida por una afectación en el tronco encefálico que casi siempre ocasiona la muerte.
En las primeras fases el paciente presenta:
Agitación.
Alucinaciones.
Confusión mental.
Convulsiones.
Parálisis focal.
En la segunda, que aparece poco después, hay una parálisis de los nervios craneales, en la cual, el en-fermo entra en coma y fallece por la apnea producida por la afectación del centro respiratorio.
Son características de esta fase:
1°- La expulsión de espuma por la boca, resultado de la combinación de un aumento de la produción de saliva y la dificultad en su deglución.
2°- La hidrofobia, que consiste en una contracción dolorosa de los músculos del diafragma y de la fa-ringe y laringe al intentar deglutir, lo que hace que el pacienta tenga horror a beber.
La prevención de la enfermedad se hace, mediante la administración combinada entre la vacuna y la ga-maglobulina antirrábica, en las personas que han sufrido una mordedura, y también, la limpieza y la desinfección de la herida.
La decisión de administrar dicha profilaxis se basa en la investigación de:
1°- Si se sabe o se sospecha que existe rabia en la especie animal o en la región.
2°- Si el animal se haya vacunado.
3°- Si fue capturado o no, para observar en los 10 días siguientes si el animal enferma, en cuyo caso se sacrifica y se examina el cerebro para detectar la presencia del virus.
En nuestro país, aunque en los últimos años no se han dado casos de rabia, la vacuna antirrábica sigue siendo obligatoria en los animales domésticos.
Radioterapia.
La radioterapia, como la cirugía, es una modalidad local utilizada para el tratamiento del cáncer, y de-pende de la aplicación de radiación electromagnética ionizante en la zona tumoral.
El término rayos X es la radiación electromagnética que se halla producida por instrumentos tales, como los aceleradores lineales.
Los rayos gamma es la radiación electromagnética, que está producida por la desintegración progresiva de isótopos radiactivos.
Ambos sistemas se usan en la radioterapia y no hay diferencias en cuanto a sus características físicas y sus efectos biológicos.
La radiación que se ha proporcionado por la inser-ción de materiales radiactivos en la zona del tumor o cerca de él, se denomina braquiterapia.
La unidad de la energía en las dosis de radiación se define como gray y corresponde a 100 rads.
El ADN es el objetivo para la destrucción celular inducida por la radioterapia, y la citotoxicidad pro-ducida por dosis importantes de radiación depende del grado de división celular. Por eso, los tejidos normales, que proliferan tan rápidamente, como son la mucosa intestinal, la piel y la médula ósea son particularmente sensibles.
El tratamiento es mediante una dosis fraccionada, lo que distribuye mejor la radioterapia y disminuye la toxicidad sobre los tejidos sanos.
Puede usarse también como tratamiento paliativo para disminuir el dolor en metástasis óseas o evitar la obstrucción de órganos vitales.
Las complicaciones de la radioterapia pueden ser agudas, normalmente locales y que se resuelven de una forma espontánea, o bien ese tratamiento puede producir secuelas a largo plazo. Ya que se sabe que la radioterapia es mutógena, carcinógena y terató-gena, pudiendo aparecer tumores sólidos en áreas previamente irradiadas, normalmente unos 10 años después de la exposición.
La radioterapia, como la cirugía, es una modalidad local utilizada para el tratamiento del cáncer, y de-pende de la aplicación de radiación electromagnética ionizante en la zona tumoral.
El término rayos X es la radiación electromagnética que se halla producida por instrumentos tales, como los aceleradores lineales.
Los rayos gamma es la radiación electromagnética, que está producida por la desintegración progresiva de isótopos radiactivos.
Ambos sistemas se usan en la radioterapia y no hay diferencias en cuanto a sus características físicas y sus efectos biológicos.
La radiación que se ha proporcionado por la inser-ción de materiales radiactivos en la zona del tumor o cerca de él, se denomina braquiterapia.
La unidad de la energía en las dosis de radiación se define como gray y corresponde a 100 rads.
El ADN es el objetivo para la destrucción celular inducida por la radioterapia, y la citotoxicidad pro-ducida por dosis importantes de radiación depende del grado de división celular. Por eso, los tejidos normales, que proliferan tan rápidamente, como son la mucosa intestinal, la piel y la médula ósea son particularmente sensibles.
El tratamiento es mediante una dosis fraccionada, lo que distribuye mejor la radioterapia y disminuye la toxicidad sobre los tejidos sanos.
Puede usarse también como tratamiento paliativo para disminuir el dolor en metástasis óseas o evitar la obstrucción de órganos vitales.
Las complicaciones de la radioterapia pueden ser agudas, normalmente locales y que se resuelven de una forma espontánea, o bien ese tratamiento puede producir secuelas a largo plazo. Ya que se sabe que la radioterapia es mutógena, carcinógena y terató-gena, pudiendo aparecer tumores sólidos en áreas previamente irradiadas, normalmente unos 10 años después de la exposición.
Raquitismo.
Defecto de la mineralización de la matriz orgánica del esqueleto.
Las causas más frecuentes del raquitismo son:
La ingesta dietética inadecuada de vitamina D.
La exposición inapropiada a los rayos ultravioletas solares.
La malabsorción de vitamina D.
Los síntomas del raquitismo son consecuencia de la deformación ósea, la susceptibilidad a las fracturas y al trastorno del crecimiento.
Las manifestaciones en el lactante incluyen letargia y debilidad muscular.
Al avanzar la enfermedad, el niño no logra andar sin apoyo y su cráneo nos muestra un aplanamiento del hueso parietal con prominencia del frontal.
Las prominencias de las articulaciones costoester-nales dan lugar al denominado rosario eraquítico.
Sin tratamiento, progresan las deformidades y las piernas se arquean, las fracturas son frecuentes y la erupción dental se retrasa.
Defecto de la mineralización de la matriz orgánica del esqueleto.
Las causas más frecuentes del raquitismo son:
La ingesta dietética inadecuada de vitamina D.
La exposición inapropiada a los rayos ultravioletas solares.
La malabsorción de vitamina D.
Los síntomas del raquitismo son consecuencia de la deformación ósea, la susceptibilidad a las fracturas y al trastorno del crecimiento.
Las manifestaciones en el lactante incluyen letargia y debilidad muscular.
Al avanzar la enfermedad, el niño no logra andar sin apoyo y su cráneo nos muestra un aplanamiento del hueso parietal con prominencia del frontal.
Las prominencias de las articulaciones costoester-nales dan lugar al denominado rosario eraquítico.
Sin tratamiento, progresan las deformidades y las piernas se arquean, las fracturas son frecuentes y la erupción dental se retrasa.
Resfriado común.
Bajo la palabra resfriado se pueden agrupar las diversas enfermedades producidas en la mayoría de las veces, por los miembros de cinco familias distintas de virus.
El resfriado común es un síndrome catarral leve y auto limitado, que constituye una de las principales causas de absentismo laboral y el escolar.
Una pequeña proporción de casos se complica con infecciones bacterianas de los senos para nasales y del oído medio, las cuales requieren un tratamiento antibiótico.
El principal grupo de virus conocidos causantes del resfriado común son los rinovirus.
Es una enfermedad muy frecuente debido al elevado número de virus causantes y porque pueden ocurrir re infecciones con el mismo virus.
Su principal incidencia es en otoño y en invierno.
El principal reservorio son los niños pequeños.
Los síntomas más importantes son:
Obstrucción nasal.
Secreción nasal.
Estornudos.
Dolor de garganta.
Tos.
Y la voz del enfermo adquiere una tonalidad nasal.
La fiebre elevada es rara sobre todo en el adulto.
Otros síntomas son;
Irritación conjuntival.
Pérdida del olfato.
Pérdida del gusto.
Sensación de presión en los oídos o en los senos para nasales.
La duración media es de una semana.
El tratamiento es sintomático:
Anti congestivos nasales.
Analgésicos y reposo cuando el estado general está afectado.
Bajo la palabra resfriado se pueden agrupar las diversas enfermedades producidas en la mayoría de las veces, por los miembros de cinco familias distintas de virus.
El resfriado común es un síndrome catarral leve y auto limitado, que constituye una de las principales causas de absentismo laboral y el escolar.
Una pequeña proporción de casos se complica con infecciones bacterianas de los senos para nasales y del oído medio, las cuales requieren un tratamiento antibiótico.
El principal grupo de virus conocidos causantes del resfriado común son los rinovirus.
Es una enfermedad muy frecuente debido al elevado número de virus causantes y porque pueden ocurrir re infecciones con el mismo virus.
Su principal incidencia es en otoño y en invierno.
El principal reservorio son los niños pequeños.
Los síntomas más importantes son:
Obstrucción nasal.
Secreción nasal.
Estornudos.
Dolor de garganta.
Tos.
Y la voz del enfermo adquiere una tonalidad nasal.
La fiebre elevada es rara sobre todo en el adulto.
Otros síntomas son;
Irritación conjuntival.
Pérdida del olfato.
Pérdida del gusto.
Sensación de presión en los oídos o en los senos para nasales.
La duración media es de una semana.
El tratamiento es sintomático:
Anti congestivos nasales.
Analgésicos y reposo cuando el estado general está afectado.
Rubéola.
Es una enfermedad muy parecida al sarampión, que es leve, excepto en las embarazadas, porque puede transmitirse al feto por vía transplacentaria y provocar malformaciones congénitas graves.
Está producido el virus de la rubéola.
Es algo menos contagiosa que el sarampión.
Se manifiesta entre dos y tres semanas después del contagio, con unos pródromos de fiebre, de cefalea y de conjuntivitis seguidos de la aparición del exantema que se inicia en la frente y la cara y se extiende con posterioridad, al tronco y a las extremidades, y la aparición de adenopatías en la parte posterior del cuello.
El exantema es maculo papuloso y más tenue que en el sarampión y dura unos tres días.
Los pródromos faltan con frecuencia en los niños, y la erupción puede ser la primera manifestación.
En muchos casos la infección es subclínica.
Las artralagias o artritis son una complicación que aparece, sobre todo, en las mujeres jóvenes.
La rubéola congénita ocurre, sobre todo, cuando la madre adquiere la infección en el primer trimestre del embarazo.
Produce malformaciones graves, como:
Cardiopatías congénitas.
Lesiones oculares.
Sordera.
Retraso mental.
Y neumonía, entre otras patologías.
La prevención de la rubéola se efectúa mediante la vacunación, y forma parte de la vacuna triple vírica.
Ésta vacuna no debe administrarse a las mujeres embarazadas, ni a las que pueden estarlo en los tres meses siguientes a la vacunación.
Salmonelosis.
Son infecciones producidas por bacterias del género Salmonella.
Se incluyen bajo este término dos cuadros clínicos muy diferentes:
La fiebre tifoidea, producida por S. Tiphy.
Las salmonelosis no tíficas producidas por especies diferentes, y la más frecuente es la S. enteritidis.
La fiebre tifoidea se transmite por la ingesta de agua o de los alimentos contaminados con heces que proceden de personas que tienen la enfermedad o de portadores asintomáticos.
El único reservorio es el hombre, y actualmente con las medidas de depuración de aguas residuales esta enfermedad es muy poco frecuente entre los países industrializados.
La enfermedad se caracteriza por fiebre elevada y persistente cefalea.
Las complicaciones son la hemorragia y perforación intestinal, en la tercera o cuarta semana.
Alrededor de un 5 % de enfermos se convierten en portadores durante muchos años o en toda la vida, y son los que mantienen la infección.
Responde bien al tratamiento antibiótico.
Las salmonelosis no tíficas son la principal causa de la gastroenteritis aguda febril.
El reservorio lo constituyen los animales y sobre todo las aves de corral, sus huevos y el ganado.
La transmisión se produce por ingesta de alimentos contaminados.
Tras un período de incubación de 24 a 48 horas, los pacientes presentan fiebre, dolor abdominal cólico, náuseas, vómitos y diarreas.
La enfermedad sé auto limita y no precisa ningún antibiótico excepto en las edades más extremas de la vida, o en pacientes con alguna enfermedad de base, en los que pueden aparecer sepsias y complicaciones locales graves.
Es una enfermedad muy parecida al sarampión, que es leve, excepto en las embarazadas, porque puede transmitirse al feto por vía transplacentaria y provocar malformaciones congénitas graves.
Está producido el virus de la rubéola.
Es algo menos contagiosa que el sarampión.
Se manifiesta entre dos y tres semanas después del contagio, con unos pródromos de fiebre, de cefalea y de conjuntivitis seguidos de la aparición del exantema que se inicia en la frente y la cara y se extiende con posterioridad, al tronco y a las extremidades, y la aparición de adenopatías en la parte posterior del cuello.
El exantema es maculo papuloso y más tenue que en el sarampión y dura unos tres días.
Los pródromos faltan con frecuencia en los niños, y la erupción puede ser la primera manifestación.
En muchos casos la infección es subclínica.
Las artralagias o artritis son una complicación que aparece, sobre todo, en las mujeres jóvenes.
La rubéola congénita ocurre, sobre todo, cuando la madre adquiere la infección en el primer trimestre del embarazo.
Produce malformaciones graves, como:
Cardiopatías congénitas.
Lesiones oculares.
Sordera.
Retraso mental.
Y neumonía, entre otras patologías.
La prevención de la rubéola se efectúa mediante la vacunación, y forma parte de la vacuna triple vírica.
Ésta vacuna no debe administrarse a las mujeres embarazadas, ni a las que pueden estarlo en los tres meses siguientes a la vacunación.
Salmonelosis.
Son infecciones producidas por bacterias del género Salmonella.
Se incluyen bajo este término dos cuadros clínicos muy diferentes:
La fiebre tifoidea, producida por S. Tiphy.
Las salmonelosis no tíficas producidas por especies diferentes, y la más frecuente es la S. enteritidis.
La fiebre tifoidea se transmite por la ingesta de agua o de los alimentos contaminados con heces que proceden de personas que tienen la enfermedad o de portadores asintomáticos.
El único reservorio es el hombre, y actualmente con las medidas de depuración de aguas residuales esta enfermedad es muy poco frecuente entre los países industrializados.
La enfermedad se caracteriza por fiebre elevada y persistente cefalea.
Las complicaciones son la hemorragia y perforación intestinal, en la tercera o cuarta semana.
Alrededor de un 5 % de enfermos se convierten en portadores durante muchos años o en toda la vida, y son los que mantienen la infección.
Responde bien al tratamiento antibiótico.
Las salmonelosis no tíficas son la principal causa de la gastroenteritis aguda febril.
El reservorio lo constituyen los animales y sobre todo las aves de corral, sus huevos y el ganado.
La transmisión se produce por ingesta de alimentos contaminados.
Tras un período de incubación de 24 a 48 horas, los pacientes presentan fiebre, dolor abdominal cólico, náuseas, vómitos y diarreas.
La enfermedad sé auto limita y no precisa ningún antibiótico excepto en las edades más extremas de la vida, o en pacientes con alguna enfermedad de base, en los que pueden aparecer sepsias y complicaciones locales graves.
Sarampión.
Es una enfermedad eruptiva aguda producida por el virus del sarampión.
Sólo afecta a los seres humanos y es contagiosa ya que se transmite por las secreciones nasofaríngeas, directa o, a través del aire, a la mucosa respiratoria o a la conjuntiva.
Antes de la vacunación, las epidemias se producían cada dos o tres años en primavera y en las ciudades, el 95 % de la población padecía la infección antes de los 15 años.
Después del período de incubación de 10 días, suele aparecer una fiebre elevada, con conjuntivitis, tos seca y secreción nasal, y tres o cuatro días después, brota el exantema maculopapuloso, que se inicia en la cabeza y se extiende al tronco y las extremidades. Son típicas las manchas de Koplik, unas pequeñas lesiones rojas con centro blanquecino, que aparecen dos días antes de la erupción en la mucosa bucal.
La enfermedad cura espontáneamente la mayoría de las veces, pero en ocasiones, pueden aparecer una serie de complicaciones que incluyen neumonía por el propio virus o por bacterias, miocarditis, afectación renal o hepática y encefalomielitis, que aparece en uno de cada 1.000 enfermos, con una mortandad del 10 %.
El sarampión es una enfermedad rara desde que se ha incluido la vacunación en el calendario vacunal de la infancia. Se administra junto a la vacuna de la parotiditis y la triple vírica, a los 15 meses.
Es una enfermedad eruptiva aguda producida por el virus del sarampión.
Sólo afecta a los seres humanos y es contagiosa ya que se transmite por las secreciones nasofaríngeas, directa o, a través del aire, a la mucosa respiratoria o a la conjuntiva.
Antes de la vacunación, las epidemias se producían cada dos o tres años en primavera y en las ciudades, el 95 % de la población padecía la infección antes de los 15 años.
Después del período de incubación de 10 días, suele aparecer una fiebre elevada, con conjuntivitis, tos seca y secreción nasal, y tres o cuatro días después, brota el exantema maculopapuloso, que se inicia en la cabeza y se extiende al tronco y las extremidades. Son típicas las manchas de Koplik, unas pequeñas lesiones rojas con centro blanquecino, que aparecen dos días antes de la erupción en la mucosa bucal.
La enfermedad cura espontáneamente la mayoría de las veces, pero en ocasiones, pueden aparecer una serie de complicaciones que incluyen neumonía por el propio virus o por bacterias, miocarditis, afectación renal o hepática y encefalomielitis, que aparece en uno de cada 1.000 enfermos, con una mortandad del 10 %.
El sarampión es una enfermedad rara desde que se ha incluido la vacunación en el calendario vacunal de la infancia. Se administra junto a la vacuna de la parotiditis y la triple vírica, a los 15 meses.
Septicemia.
Es un conjunto de síntomas que se producen como consecuencia de la respuesta inflamatoria generalizada contra la invasión microbiana. Ocurre cuando la reacción del organismo se extiende más allá de un tejido invadido. La sepsis suele ser controlada por los mecanismos de defensa, cuando estos mecanismos son sobrepasados, lo cual ocurre cuando los microbios se desplazan de su localización inicial e invaden el torrente circulatorio. Aparecen trastor-nos funcionales de los órganos vitales y un nuevo fallo en el control desemboca en la sepsis grave y, en último término, en el shock séptico que tiene una gran mortalidad.
La mayoría de sepsis están producidas por bacte-rias aerobias, y más raramente por hongos u otros microorganismos.
La sepsis se debe sospechar cuando en un paciente afecto de una infección localizada presenta de forma brusca fiebre con escalofríos, taquicardia, taquip-nea, trastornos del estado mental e hipotensión.
También pueden aparecer trastornos gastrointesti-nales como náuseas, vómitos, diarrea e íleo.
Unas dos terceras partes de sepsis se producen en pacientes hospitalizados, especialmente en pacientes debilitados o con enfermedades inmunodepresoras, qye se hayan sometidos a manipulaciones quirúr-gicas o con cuerpos extraños.
Los principales focos de origen son:
Cutáneo.
Urinario.
Respiratorio.
Herida quirúrgica.
Su tratamiento, tiene que ser precoz, para evitar la progresión al shock séptico y, éste consiste, en la administración de antibióticos y eliminación del foco de infección.
Es un conjunto de síntomas que se producen como consecuencia de la respuesta inflamatoria generalizada contra la invasión microbiana. Ocurre cuando la reacción del organismo se extiende más allá de un tejido invadido. La sepsis suele ser controlada por los mecanismos de defensa, cuando estos mecanismos son sobrepasados, lo cual ocurre cuando los microbios se desplazan de su localización inicial e invaden el torrente circulatorio. Aparecen trastor-nos funcionales de los órganos vitales y un nuevo fallo en el control desemboca en la sepsis grave y, en último término, en el shock séptico que tiene una gran mortalidad.
La mayoría de sepsis están producidas por bacte-rias aerobias, y más raramente por hongos u otros microorganismos.
La sepsis se debe sospechar cuando en un paciente afecto de una infección localizada presenta de forma brusca fiebre con escalofríos, taquicardia, taquip-nea, trastornos del estado mental e hipotensión.
También pueden aparecer trastornos gastrointesti-nales como náuseas, vómitos, diarrea e íleo.
Unas dos terceras partes de sepsis se producen en pacientes hospitalizados, especialmente en pacientes debilitados o con enfermedades inmunodepresoras, qye se hayan sometidos a manipulaciones quirúr-gicas o con cuerpos extraños.
Los principales focos de origen son:
Cutáneo.
Urinario.
Respiratorio.
Herida quirúrgica.
Su tratamiento, tiene que ser precoz, para evitar la progresión al shock séptico y, éste consiste, en la administración de antibióticos y eliminación del foco de infección.
Sida.
Es el síndrome, de una inmunodeficiencia adquirida por los adultos.
Es una enfermedad producida por el virus de la inmunodeficiencia humana, VIH.
El VIH es un virus que pertenece la familia de los lentivirus, y una vez entra en el organismo se fija, sobre todo, en un tipo de linfocitos llamados CD4, que son esenciales para los mecanismos de defensa contra las infecciones que dependen de la inmunidad celular. Al paso de los años va destruyendo dichos linfocitos de forma progresiva y a una velocidad variable, ya que hasta que el número de linfocitos CD4 no baja de los niveles críticos no se producen dichas infecciones.
En esta fase, la infección se puede detectar por la presencia de anticuerpos contra el VIH.
Cuando aparecen las manifestaciones clínicas que están derivadas de la inmunodeficiencia se dice que el paciente presenta el sida.
La enfermedad se transmite por relación sexual; la relación homosexual masculina es más eficaz que la heterosexual. Otro mecanismo, el más frecuente en nuestro país, es a través de las agujas o la jeringa que comparten todos los adictos a las drogas por vía parenteral.
Las mujeres que son seropositivas pueden trans-mitir esa enfermedad al recién nacido.
También se transmite a través de las transfusiones de sangre o de los productos derivados, o por órga-nos trasplantados.
En la actualidad, se practica de forma rutinaria la detección de anticuerpos en esas circunstancias, con lo que el riesgo de transmisión por esos mecanis-mos es mínimo.
La enfermedad es mortal y no existen hasta estos momentos ningùn tratamiento curativo, aunque los fármacos antirretrovirales, AZT, DDI, DDC, retrasan la progresión de la enfermedad.
Las medidas más importantes para su control son las preventivas:
Uso de preservativos.
Sexo seguro.
No compartir material para inyección de drogas por vía parenteral.
La educación sanitaria de la población.
Es el síndrome, de una inmunodeficiencia adquirida por los adultos.
Es una enfermedad producida por el virus de la inmunodeficiencia humana, VIH.
El VIH es un virus que pertenece la familia de los lentivirus, y una vez entra en el organismo se fija, sobre todo, en un tipo de linfocitos llamados CD4, que son esenciales para los mecanismos de defensa contra las infecciones que dependen de la inmunidad celular. Al paso de los años va destruyendo dichos linfocitos de forma progresiva y a una velocidad variable, ya que hasta que el número de linfocitos CD4 no baja de los niveles críticos no se producen dichas infecciones.
En esta fase, la infección se puede detectar por la presencia de anticuerpos contra el VIH.
Cuando aparecen las manifestaciones clínicas que están derivadas de la inmunodeficiencia se dice que el paciente presenta el sida.
La enfermedad se transmite por relación sexual; la relación homosexual masculina es más eficaz que la heterosexual. Otro mecanismo, el más frecuente en nuestro país, es a través de las agujas o la jeringa que comparten todos los adictos a las drogas por vía parenteral.
Las mujeres que son seropositivas pueden trans-mitir esa enfermedad al recién nacido.
También se transmite a través de las transfusiones de sangre o de los productos derivados, o por órga-nos trasplantados.
En la actualidad, se practica de forma rutinaria la detección de anticuerpos en esas circunstancias, con lo que el riesgo de transmisión por esos mecanis-mos es mínimo.
La enfermedad es mortal y no existen hasta estos momentos ningùn tratamiento curativo, aunque los fármacos antirretrovirales, AZT, DDI, DDC, retrasan la progresión de la enfermedad.
Las medidas más importantes para su control son las preventivas:
Uso de preservativos.
Sexo seguro.
No compartir material para inyección de drogas por vía parenteral.
La educación sanitaria de la población.
Sífilis.
Es una infección producida por el virus Treponema pallidum.
Se transmite por contacto sexual y de la madre al feto o por transfusiones.
La lesión inicial, el chancro, se localiza, en general, en las regiones genitales, pene en los varones heterosexuales, el ano en los varones homosexuales, y en los labios y en el cuello uterino en las mujeres.
El chancro es una lesión ulcerada, indolora y de bordes indurados que se acompaña de tumefacción de los ganglios linfáticos regionales y después de varias semanas cura espontaneamente.
Entre 6-8 semanas después se inicia el período secundario, con la aparición de erupción cutánea generalizada que afecta a las palmas y plantas.
En los pliegues cutáneos se forman unas lesiones muy contagiosas que son los condilomas planos.
Otras manifestaciones de esta fase son:
Fiebre.
Malestar general.
Y otras manifestaciones como:
Meningitis.
Hepatitis.
Nefropatía.
Gastritis.
Afectación ocular.
En los casos no tratados, se entra en una fase de latencia en la cual el diagnóstico se hace por la presencia de anticuerpos, y entre 10-40 años más tarde se presentan las manifestaciones de la sífilis tardía. Dichas manifestaciones son:
Cardiovasculares, con afectación de la arteria y de la válvula aórtica.
Neurológicas, con manifestaciones cerebrales y de la médula ósea.
Lesiones localizadas, que pueden aparecer en la piel o en cualquier órgano.
El tratamiento se realiza con la penicilina inyectada por vía intramuscular en la sífilis primaria o secundaria, y endovenosa en la neurosífilis, donde el tratamiento puede detener la progresión de la enfermedad, pero con frecuencia no mejora los síntomas derivados de la destrucción del tejido nervioso.
Es una infección producida por el virus Treponema pallidum.
Se transmite por contacto sexual y de la madre al feto o por transfusiones.
La lesión inicial, el chancro, se localiza, en general, en las regiones genitales, pene en los varones heterosexuales, el ano en los varones homosexuales, y en los labios y en el cuello uterino en las mujeres.
El chancro es una lesión ulcerada, indolora y de bordes indurados que se acompaña de tumefacción de los ganglios linfáticos regionales y después de varias semanas cura espontaneamente.
Entre 6-8 semanas después se inicia el período secundario, con la aparición de erupción cutánea generalizada que afecta a las palmas y plantas.
En los pliegues cutáneos se forman unas lesiones muy contagiosas que son los condilomas planos.
Otras manifestaciones de esta fase son:
Fiebre.
Malestar general.
Y otras manifestaciones como:
Meningitis.
Hepatitis.
Nefropatía.
Gastritis.
Afectación ocular.
En los casos no tratados, se entra en una fase de latencia en la cual el diagnóstico se hace por la presencia de anticuerpos, y entre 10-40 años más tarde se presentan las manifestaciones de la sífilis tardía. Dichas manifestaciones son:
Cardiovasculares, con afectación de la arteria y de la válvula aórtica.
Neurológicas, con manifestaciones cerebrales y de la médula ósea.
Lesiones localizadas, que pueden aparecer en la piel o en cualquier órgano.
El tratamiento se realiza con la penicilina inyectada por vía intramuscular en la sífilis primaria o secundaria, y endovenosa en la neurosífilis, donde el tratamiento puede detener la progresión de la enfermedad, pero con frecuencia no mejora los síntomas derivados de la destrucción del tejido nervioso.
Silicosis.
Es una fibrosis pulmonar progresiva que se produce por la inhalación de sílice libre que es debido a la exposición ambiental de origen profesional.
Las exposiciones más importantes se dan:
En la minería
El corte de la piedra.
Las industrias abrasivas.
Las fundiciones.
El empaquetamiento de la harina de sílice.
En las canteras.
El daño pulmonar se halla en relación con la dosis y los años de exposición.
El cuadro radiológico característico de la silicosis consiste en pequeñas opacidades redondeadas en los lóbulos pulmonares superiores, con la retracción y las adenopatías hiliares.
Se asocia a una marcada alteración funcional con componentes restrictivo y obstructivo.
En los estadios avanzados de èsta enfermedad aparece insuficiencia ventilatoria.
Los pacientes con silicosis tienen más riesgo de padecer tuberculosis u otras infecciones micobacterianas atípicas.
Otros silicilatos menos peligrosos son:
La greda.
El caolín.
La mica.
Las tierras de diatomea.
El gel de sílice
Los polvos de carbonatos.
El polvo de cemento.
El polvo de talco puede estar contaminado con:
Asbesto.
Sílice libre.
La exposición accidental a grandes cantidades puede ocasionar un síndrome agudo de dificultad respiratoria y degenerar a los pocos años en una fibrosis progresiva grave.
El alejamiento del paciente del ambiente nocivo es la única intervención que puede impedir un deterioro ulterior del pulmón o lograr una mejoría significativa.
Es una fibrosis pulmonar progresiva que se produce por la inhalación de sílice libre que es debido a la exposición ambiental de origen profesional.
Las exposiciones más importantes se dan:
En la minería
El corte de la piedra.
Las industrias abrasivas.
Las fundiciones.
El empaquetamiento de la harina de sílice.
En las canteras.
El daño pulmonar se halla en relación con la dosis y los años de exposición.
El cuadro radiológico característico de la silicosis consiste en pequeñas opacidades redondeadas en los lóbulos pulmonares superiores, con la retracción y las adenopatías hiliares.
Se asocia a una marcada alteración funcional con componentes restrictivo y obstructivo.
En los estadios avanzados de èsta enfermedad aparece insuficiencia ventilatoria.
Los pacientes con silicosis tienen más riesgo de padecer tuberculosis u otras infecciones micobacterianas atípicas.
Otros silicilatos menos peligrosos son:
La greda.
El caolín.
La mica.
Las tierras de diatomea.
El gel de sílice
Los polvos de carbonatos.
El polvo de cemento.
El polvo de talco puede estar contaminado con:
Asbesto.
Sílice libre.
La exposición accidental a grandes cantidades puede ocasionar un síndrome agudo de dificultad respiratoria y degenerar a los pocos años en una fibrosis progresiva grave.
El alejamiento del paciente del ambiente nocivo es la única intervención que puede impedir un deterioro ulterior del pulmón o lograr una mejoría significativa.
Síndrome de Down.
Es una alteración cromosómica congénita.
La mayoría de los niños con síndrome de Down tienen 47 cromosomas, siendo el cromosoma 21 el que tiene 3 cromosomas.
Existen casos raros con trisomías muy parciales, y otros casos en que el defecto sólo es detéctale en el ámbito molecular y, este no se observa, con técnicas citogenéticas.
Las teorías acerca de las causas de esta trisomía se suelen centrar en los efectos causados al óvulo del envejecimiento, la radiación, a los virus y, además, a los trastornos del tiroides.
Afecta a 1 de cada 700 recién nacidos.
Las anomalías morfológicas son características ya que incluyen:
Hipotonía.
Braquicefalia.
Ojos en epicanto.
Lengua protruyente.
Dedos de las manos cortos y curvados.
Rasgo de la mano simiesco.
Mayor espacio entre el primer y el segundo dedo del pie.
El retraso mental es la complicación mas importan-te, ya que tienen un coeficiente intelectual inferior al 50 %, y en el 40 % de los casos, aparecen malfor-maciones cardíacas.
Otras complicaciones son:
Atresia duodenal.
Epilepsia.
Mayor susceptibilidad a infecciones.
Leucemias.
El riesgo de tener otro hijo con síndrome de Down, depende, de que la edad de la madre sea superior a los 35 años y de las alteraciones cromosómicas que presenten los padres y el niño afectado, siendo el riesgo de recurrencia del 1 al 2 %.
Actualmente debido a la práctica de la extracción del líquido amniótico, se pueden detectar las anomalías cromosómicas en el feto en estadios precoces.
Es una alteración cromosómica congénita.
La mayoría de los niños con síndrome de Down tienen 47 cromosomas, siendo el cromosoma 21 el que tiene 3 cromosomas.
Existen casos raros con trisomías muy parciales, y otros casos en que el defecto sólo es detéctale en el ámbito molecular y, este no se observa, con técnicas citogenéticas.
Las teorías acerca de las causas de esta trisomía se suelen centrar en los efectos causados al óvulo del envejecimiento, la radiación, a los virus y, además, a los trastornos del tiroides.
Afecta a 1 de cada 700 recién nacidos.
Las anomalías morfológicas son características ya que incluyen:
Hipotonía.
Braquicefalia.
Ojos en epicanto.
Lengua protruyente.
Dedos de las manos cortos y curvados.
Rasgo de la mano simiesco.
Mayor espacio entre el primer y el segundo dedo del pie.
El retraso mental es la complicación mas importan-te, ya que tienen un coeficiente intelectual inferior al 50 %, y en el 40 % de los casos, aparecen malfor-maciones cardíacas.
Otras complicaciones son:
Atresia duodenal.
Epilepsia.
Mayor susceptibilidad a infecciones.
Leucemias.
El riesgo de tener otro hijo con síndrome de Down, depende, de que la edad de la madre sea superior a los 35 años y de las alteraciones cromosómicas que presenten los padres y el niño afectado, siendo el riesgo de recurrencia del 1 al 2 %.
Actualmente debido a la práctica de la extracción del líquido amniótico, se pueden detectar las anomalías cromosómicas en el feto en estadios precoces.
Síndrome de malabsorción.
Es una enfermedad del intestino que suele estar acompañada de alteraciones en la función intestinal, que se manifiesta con problemas en la absorción.
La capacidad de absorción del intestino delgado es enorme, debido a la superficie y a las vellosidades.
La absorción de algunas sustancias varía según la zona del intestino.
1ª- Intestino delgado:
La parte proximal es la zona principal de absorción del hierro, calcio, vitaminas y grasas.
2ª- Intestino medio:
Se absorben los azucares y aminoácidos.
3ª- En la parte distal:
Se absorben las sales biliares y la vitamina B12.
4ª- El colon:
Tiene un papel importante en la absorción de agua y electrolitos.
5ª- El recto:
Absorbe muy pocas sustancias nutritivas, pero sí absorbe fármacos locales.
Las causas de síndrome de malabsorción son:
La digestión inadecuada.
La reducción de las sales biliares en el intestino.
Una superficie de absorción inadecuada.
La obstrucción linfática.
Los trastornos cardiovasculares.
Los defectos primarios de absorción por la mucosa.
Las enfermedades endocrinas y metabólicas.
Se manifiesta por una desnutrición generalizada y con estas patologías:
Pérdida de peso.
Diarrea.
Gases.
Glositis.
Estomatitis.
Dolor abdominal.
Anemia.
Fenómenos hemorrágicos.
Tetania.
Debilidad.
Dolor óseo.
Ceguera.
Neuropatia periférica.
Púrpura.
Hiperqueratosis folicular.
Dermatitis.
Todos ellos en mayor o menor medida y según el déficit producido.
Es una enfermedad del intestino que suele estar acompañada de alteraciones en la función intestinal, que se manifiesta con problemas en la absorción.
La capacidad de absorción del intestino delgado es enorme, debido a la superficie y a las vellosidades.
La absorción de algunas sustancias varía según la zona del intestino.
1ª- Intestino delgado:
La parte proximal es la zona principal de absorción del hierro, calcio, vitaminas y grasas.
2ª- Intestino medio:
Se absorben los azucares y aminoácidos.
3ª- En la parte distal:
Se absorben las sales biliares y la vitamina B12.
4ª- El colon:
Tiene un papel importante en la absorción de agua y electrolitos.
5ª- El recto:
Absorbe muy pocas sustancias nutritivas, pero sí absorbe fármacos locales.
Las causas de síndrome de malabsorción son:
La digestión inadecuada.
La reducción de las sales biliares en el intestino.
Una superficie de absorción inadecuada.
La obstrucción linfática.
Los trastornos cardiovasculares.
Los defectos primarios de absorción por la mucosa.
Las enfermedades endocrinas y metabólicas.
Se manifiesta por una desnutrición generalizada y con estas patologías:
Pérdida de peso.
Diarrea.
Gases.
Glositis.
Estomatitis.
Dolor abdominal.
Anemia.
Fenómenos hemorrágicos.
Tetania.
Debilidad.
Dolor óseo.
Ceguera.
Neuropatia periférica.
Púrpura.
Hiperqueratosis folicular.
Dermatitis.
Todos ellos en mayor o menor medida y según el déficit producido.
Sinusitis.
Es una infección bacteriana de los senos paranasales que aparece con frecuencia después de una infección vírica de las vías respiratorias superiores.
El factor que favorece la aparición de sinusitis es la obstrucción de los orificios de los senos que, junto con la falta de drenaje, desencadena una sinusitis purulenta aguda.
La obstrucción sé deber a una alergia con hinchazón de la mucosa o a la existencia de pólipos.
La inmersión en las aguas profundas puede ser un factor desencadenante, así como las alteraciones del barrido ciliar por formación excesiva de secreciones o enfermedad granulomatosa y por los irritantes como el cloro. Según los senos afectados se produce dolor en los dientes, en la zona frontal, en la región temporal o retroorbitaria; existen molestias faciales en la tercera parte de pacientes junto con secreción y congestión nasal.
El tratamiento se dirige a favorecer el drenaje, con inhalaciones de vapor y con duchas calientes para ablandar las secreciones.
Si la enfermedad cursa con secreción purulenta, con fiebre y leucocitosis, está indicado el tratamiento con antibióticos.
Las complicaciones puede producirse son:
Una osteomielitis por afectación del hueso.
Absceso cerebral.
Empiema subdural.
Trombosis de los grandes senos.
Todo ello exige antibióticos de amplio espectro por vía endovenosa.
Es una infección bacteriana de los senos paranasales que aparece con frecuencia después de una infección vírica de las vías respiratorias superiores.
El factor que favorece la aparición de sinusitis es la obstrucción de los orificios de los senos que, junto con la falta de drenaje, desencadena una sinusitis purulenta aguda.
La obstrucción sé deber a una alergia con hinchazón de la mucosa o a la existencia de pólipos.
La inmersión en las aguas profundas puede ser un factor desencadenante, así como las alteraciones del barrido ciliar por formación excesiva de secreciones o enfermedad granulomatosa y por los irritantes como el cloro. Según los senos afectados se produce dolor en los dientes, en la zona frontal, en la región temporal o retroorbitaria; existen molestias faciales en la tercera parte de pacientes junto con secreción y congestión nasal.
El tratamiento se dirige a favorecer el drenaje, con inhalaciones de vapor y con duchas calientes para ablandar las secreciones.
Si la enfermedad cursa con secreción purulenta, con fiebre y leucocitosis, está indicado el tratamiento con antibióticos.
Las complicaciones puede producirse son:
Una osteomielitis por afectación del hueso.
Absceso cerebral.
Empiema subdural.
Trombosis de los grandes senos.
Todo ello exige antibióticos de amplio espectro por vía endovenosa.
Sordera.
Es la disminución o la ausencia de audición.
La pérdida de la audición puede deberse a alteraciones de la conducción, por lesiones del conducto auditivo externo o del oído medio, o lesiones neurosensoriales del oído interno o de las vías auditivas centrales.
La pérdida de conducción de la audición se produce por obstrucción del conducto auditivo externo, debido al cerumen, a cuerpos extraños, a tumefacción del canal, a tumores y otras afecciones.
Otras causas son:
La perforación de la membrana timpánica,
La rotura de la cadena de huesecillos.
La fijación de los huesecillos como suele ocurrir en la otoesclerosis.
Los cuadros de acumulación de líquido, cicatrización o tumores en el oído medio.
Las pérdidas auditivas sensoriales son secundarias a una lesión de las células pilosas del órgano de Corti que son debidas:
A un ruido intenso.
Infecciones virales.
Fármacos ototóxicos.
Fracturas del hueso temporal.
Meningitis.
Enfermedad de Menière.
Envejecimiento.
Todas las pérdidas auditivas neuronales son secundarias a:
Los tumores.
Los procesos neoplásicos.
Los procesos vasculares.
Los procesos desmielinizantes.
Los procesos infecciosos.
Los procesos degenerativos.
Los procesos traumáticos.
En la exploración se debe estudiar:
El conducto auditivo externo.
La membrana timpánica.
La nariz.
La nasofaringe.
El aparato respiratorio alto.
El estudio de la conducción ósea se realiza mediante un diapasón y la cuantificación de la pérdida auditiva se mide con un audiómetro.
Es la disminución o la ausencia de audición.
La pérdida de la audición puede deberse a alteraciones de la conducción, por lesiones del conducto auditivo externo o del oído medio, o lesiones neurosensoriales del oído interno o de las vías auditivas centrales.
La pérdida de conducción de la audición se produce por obstrucción del conducto auditivo externo, debido al cerumen, a cuerpos extraños, a tumefacción del canal, a tumores y otras afecciones.
Otras causas son:
La perforación de la membrana timpánica,
La rotura de la cadena de huesecillos.
La fijación de los huesecillos como suele ocurrir en la otoesclerosis.
Los cuadros de acumulación de líquido, cicatrización o tumores en el oído medio.
Las pérdidas auditivas sensoriales son secundarias a una lesión de las células pilosas del órgano de Corti que son debidas:
A un ruido intenso.
Infecciones virales.
Fármacos ototóxicos.
Fracturas del hueso temporal.
Meningitis.
Enfermedad de Menière.
Envejecimiento.
Todas las pérdidas auditivas neuronales son secundarias a:
Los tumores.
Los procesos neoplásicos.
Los procesos vasculares.
Los procesos desmielinizantes.
Los procesos infecciosos.
Los procesos degenerativos.
Los procesos traumáticos.
En la exploración se debe estudiar:
El conducto auditivo externo.
La membrana timpánica.
La nariz.
La nasofaringe.
El aparato respiratorio alto.
El estudio de la conducción ósea se realiza mediante un diapasón y la cuantificación de la pérdida auditiva se mide con un audiómetro.
Tétanos.
Es una enfermedad producida por la potente toxina, Clostridium tetani.
Esta bacteria es capaz de formar esporas que pueden sobrevivir años y son resistentes a algunos desinfectantes y a la ebullición durante 20 minutos. Está ampliamente difundido en la naturaleza, sobre todo en un suelo que sea rico en materia orgánica, y en especial en los ambientes cálidos y, también, se encuentra en las heces de los animales y a veces en las del hombre. La puerta de entrada suele ser a través de una herida traumática que con frecuencia puede ser de aspecto banal, o incluso no detectarse; en otras ocasiones puede ser una herida quirúrgica, quemaduras, tras un aborto o través de inyecciones en adictos a drogas por vía parenteral.
En el tétanos neonatal, casi siempre mortal, la puerta de entrada es el cordón umbilical, a causa de curas no estériles del mismo, y en niños nacidos de madres no vacunadas.
Una vez que se halla en la herida, el C. tetani pro-duce una potente toxina, la tetanoespasmina, que es la responsable de los síntomas. Tras un período de incubación entre 7 y 14 días aparecen los síntomas.
El virus C. Tetan, es la consecuencia del aumento del tono muscular, con rigidez generalizada seguida de la aparición de espasmos musculares, violentos y dolorosos, de una forma espontánea o provocados por el más ligero estímulo.
Entre las complicaciones están las fracturas óseas, la dificultad para deglutir, y espasmo laríngeo que puede conducir a la asfixia.
La edad extrema y, un período de incubación corto, son factores de mal pronóstico.
El tratamiento consiste en la limpieza de la herida, en la administración de la vacuna y gamaglobulina antitetánica, antibióticos y relajantes musculares.
Los pacientes deben estar en una unidad de cuida-dos intensivos donde se pueda proceder a la intuba-ción con o sin ventilación mecánica y aplicarse otras medidas en espera que cedan los espasmos.
El tétanos es una enfermedad grave, pero absoluta-mente prevenible a través de la vacunación.
Cada 10 años se necesita una dosis de recuerdo para mantener la protección, cosa que desgraciada-mente se olvida con demasiada frecuencia.
Es una enfermedad producida por la potente toxina, Clostridium tetani.
Esta bacteria es capaz de formar esporas que pueden sobrevivir años y son resistentes a algunos desinfectantes y a la ebullición durante 20 minutos. Está ampliamente difundido en la naturaleza, sobre todo en un suelo que sea rico en materia orgánica, y en especial en los ambientes cálidos y, también, se encuentra en las heces de los animales y a veces en las del hombre. La puerta de entrada suele ser a través de una herida traumática que con frecuencia puede ser de aspecto banal, o incluso no detectarse; en otras ocasiones puede ser una herida quirúrgica, quemaduras, tras un aborto o través de inyecciones en adictos a drogas por vía parenteral.
En el tétanos neonatal, casi siempre mortal, la puerta de entrada es el cordón umbilical, a causa de curas no estériles del mismo, y en niños nacidos de madres no vacunadas.
Una vez que se halla en la herida, el C. tetani pro-duce una potente toxina, la tetanoespasmina, que es la responsable de los síntomas. Tras un período de incubación entre 7 y 14 días aparecen los síntomas.
El virus C. Tetan, es la consecuencia del aumento del tono muscular, con rigidez generalizada seguida de la aparición de espasmos musculares, violentos y dolorosos, de una forma espontánea o provocados por el más ligero estímulo.
Entre las complicaciones están las fracturas óseas, la dificultad para deglutir, y espasmo laríngeo que puede conducir a la asfixia.
La edad extrema y, un período de incubación corto, son factores de mal pronóstico.
El tratamiento consiste en la limpieza de la herida, en la administración de la vacuna y gamaglobulina antitetánica, antibióticos y relajantes musculares.
Los pacientes deben estar en una unidad de cuida-dos intensivos donde se pueda proceder a la intuba-ción con o sin ventilación mecánica y aplicarse otras medidas en espera que cedan los espasmos.
El tétanos es una enfermedad grave, pero absoluta-mente prevenible a través de la vacunación.
Cada 10 años se necesita una dosis de recuerdo para mantener la protección, cosa que desgraciada-mente se olvida con demasiada frecuencia.
Toxoplasmosis.
Está producida por el protozoo Toxoplasma gondii.
La infección se transmite por la ingesta de carne contaminada de animales, o a través del contacto con gatos infectados que eliminan el protozoo por las heces.
También se puede transmitir por:
Transfusiones.
Por órganos trasplantados.
Y de la madre al feto por vía transplacentaria.
La infección es muy frecuente, pero la mayoría de veces es asintomática, ya que el organismo es capaz de controlar la infección y los microoganismos per-manecen enquistados, sobre todo en el cerebro, el músculo y la retina. Si el paciente sufre un estado de inmunodepresión por fármacos como en el caso del trasplante o por una enfermedad como en el sida, la infección se puede reactivar y producir una enfer-medad de abscesos cerebrales o diseminada.
En las personas no inmune deprimidas, la infección aguda suele ser asintomática, aunque en algunos casos puede aparecer fiebre y una tumefacción de los ganglios linfáticos, sobre todo en el cuello, todo lo cual remite espontáneamente. Si la mujer adquiere la infección durante el embarazo, puede transmitirla al feto y puede causarle la muerte o las alteraciones congénitas durante el primer trimestre.
La infección se diagnostica debido a la presencia de anticuerpos en sangre.
Está producida por el protozoo Toxoplasma gondii.
La infección se transmite por la ingesta de carne contaminada de animales, o a través del contacto con gatos infectados que eliminan el protozoo por las heces.
También se puede transmitir por:
Transfusiones.
Por órganos trasplantados.
Y de la madre al feto por vía transplacentaria.
La infección es muy frecuente, pero la mayoría de veces es asintomática, ya que el organismo es capaz de controlar la infección y los microoganismos per-manecen enquistados, sobre todo en el cerebro, el músculo y la retina. Si el paciente sufre un estado de inmunodepresión por fármacos como en el caso del trasplante o por una enfermedad como en el sida, la infección se puede reactivar y producir una enfer-medad de abscesos cerebrales o diseminada.
En las personas no inmune deprimidas, la infección aguda suele ser asintomática, aunque en algunos casos puede aparecer fiebre y una tumefacción de los ganglios linfáticos, sobre todo en el cuello, todo lo cual remite espontáneamente. Si la mujer adquiere la infección durante el embarazo, puede transmitirla al feto y puede causarle la muerte o las alteraciones congénitas durante el primer trimestre.
La infección se diagnostica debido a la presencia de anticuerpos en sangre.
Transfusión.
Administración de componentes sanguíneos, que se consideran medicamentos biológicos.
Se puede transfundir sangre entera o actualmente productos fraccionados de la misma:
Concentrado de hematíes.
Plaquetas.
Granulocitos.
Componentes del plasma.
Una unidad de sangre entera consiste en unos 450 ml de sangre con unos 65 g de hemoglobina, y esa cantidad se obtiene de la extracción de un donante sano y posteriormente se realiza el fraccionamiento de la misma para obtener los distintos derivados enumerados previamente.
Los concentrados de hematíes tienen un volumen aproximado de 200 ml y elevan la concentración de hemoglobina del adulto en 1 g aproximadamente.
El almacenamiento de los mismos se realiza en una cámara refrigerada y son viables durante seis se-manas, pudiéndose almacenar congelados hasta 10 años.
Se utilizan en pérdidas sanguíneas y en los casos de la anemia crónica en que no se disponga de un tratamiento eficaz.
Los concentrados de plaquetas se obtienen a partir del plasma fresco rico en plaquetas, y son prepara-dos a partir de unidades de sangre entera o, con la plaquetoféresis, a partir de un donante individual.
Pueden permanecer, 5 días almacenados, a la tem-peratura ambiente y en agitación continua, y se uti-lizan en casos de plaquetopenia grave o de disfun-ción plaquetar para poder prevenir las hemorragias graves.
Los componentes del plasma más utilizados son el plasma fresco y los crioprecipitados, siendo eficaces en la reposición de factores de la coagulación; se almacenan congelados y son viables unos 6 meses. Las transfusiones tienen una serie de complicacio-nes que no son despreciables, por lo que su uso de-be restringirse al máximo.
La sangre pueden producir sobrecarga circulatoria en pacientes mayores o con insuficiencia cardíaca, siderosis transfusional y la transmisión de agentes infecciosos.
Administración de componentes sanguíneos, que se consideran medicamentos biológicos.
Se puede transfundir sangre entera o actualmente productos fraccionados de la misma:
Concentrado de hematíes.
Plaquetas.
Granulocitos.
Componentes del plasma.
Una unidad de sangre entera consiste en unos 450 ml de sangre con unos 65 g de hemoglobina, y esa cantidad se obtiene de la extracción de un donante sano y posteriormente se realiza el fraccionamiento de la misma para obtener los distintos derivados enumerados previamente.
Los concentrados de hematíes tienen un volumen aproximado de 200 ml y elevan la concentración de hemoglobina del adulto en 1 g aproximadamente.
El almacenamiento de los mismos se realiza en una cámara refrigerada y son viables durante seis se-manas, pudiéndose almacenar congelados hasta 10 años.
Se utilizan en pérdidas sanguíneas y en los casos de la anemia crónica en que no se disponga de un tratamiento eficaz.
Los concentrados de plaquetas se obtienen a partir del plasma fresco rico en plaquetas, y son prepara-dos a partir de unidades de sangre entera o, con la plaquetoféresis, a partir de un donante individual.
Pueden permanecer, 5 días almacenados, a la tem-peratura ambiente y en agitación continua, y se uti-lizan en casos de plaquetopenia grave o de disfun-ción plaquetar para poder prevenir las hemorragias graves.
Los componentes del plasma más utilizados son el plasma fresco y los crioprecipitados, siendo eficaces en la reposición de factores de la coagulación; se almacenan congelados y son viables unos 6 meses. Las transfusiones tienen una serie de complicacio-nes que no son despreciables, por lo que su uso de-be restringirse al máximo.
La sangre pueden producir sobrecarga circulatoria en pacientes mayores o con insuficiencia cardíaca, siderosis transfusional y la transmisión de agentes infecciosos.
Trastornos de la fonación.
La acción de hablar es un mecanismo complejo de coordinación e implica la función:
De la laringe.
La faringe.
El paladar.
La lengua.
Los labios,
La musculatura respiratoria.
Y las estructuras que se hayan inervadas por los nervios:
Hipogloso.
Vago.
Facial.
Frénico.
Todo ello controlado por ambas cortezas motoras, por el cerebelo y los ganglios basales.
La fonación o producción de sonidos vocales es una función de la laringe.
La articulación se produce por contracciones de:
La lengua.
Los labios.
La faringe.
El paladar.
La afonía y disfonía son trastornos de la fonación, que exigen el examen de:
Las cuerdas vocales.
La lengua.
El paladar.
La faringe.
La paresia de los músculos respiratorios, debido a las enfermedades neurológicas, puede afectar a la voz.
La acción de hablar es un mecanismo complejo de coordinación e implica la función:
De la laringe.
La faringe.
El paladar.
La lengua.
Los labios,
La musculatura respiratoria.
Y las estructuras que se hayan inervadas por los nervios:
Hipogloso.
Vago.
Facial.
Frénico.
Todo ello controlado por ambas cortezas motoras, por el cerebelo y los ganglios basales.
La fonación o producción de sonidos vocales es una función de la laringe.
La articulación se produce por contracciones de:
La lengua.
Los labios.
La faringe.
El paladar.
La afonía y disfonía son trastornos de la fonación, que exigen el examen de:
Las cuerdas vocales.
La lengua.
El paladar.
La faringe.
La paresia de los músculos respiratorios, debido a las enfermedades neurológicas, puede afectar a la voz.
Traumatismo.
Término general que comprende todas las lesiones orgánicas, ya sean internas o externas, que están causadas por agentes diversos.
La naturaleza del traumatismo es muy amplia, pero básicamente cabe dividirlo en cuatro clases:
1ª- Lesiones leves, con contusiones, esguinces y distensiones musculares.
La contusión suele ser producida por un objeto, que causa lesión de los tejidos subcutáneos y del mús-culo y su aponeurosis, con hemorragia interna por el desgarro vascular.
El esguince es la distensión de los ligamentos, del tobillo y de la muñeca; requiere reposo para evitar la elongación ligamentosa y la consiguiente inesta-bilidad de la articulación.
La distensión muscular es similar al esguince, pe-ro con afectación del músculo, y sobreviene durante una fuerte tensión de éste por tracción o contracción simultáneas.
2ª- Lesiones graves, como luxaciones y fracturas.
La luxación se produce cuando dos superficies arti-culares pierden su contacto normal; induce un dolor muy fuerte y pérdida de funcionalidad articular y requiere un tratamiento inmediato para prevenir la lesión de los paquetes vasculonerviosos.
En la fractura, por el contrario, existe interrupción del esqueleto en algún punto y siempre va asociada una lesión de partes blandas.
3ª- Traumatismos que provocan rotura de tejidos.
4ª- Traumatismos susceptibles de infección, como una herida o fractura abierta, en los que se requiere desbridamiento, sutura y antibioticoterapia.
Teniendo muy en cuenta al agente causal, los trau-matismos pueden ser:
Mecánicos de choque o impacto.
Físicos, con agresión térmica, por explosión, por electrocución o por radiación.
Químicos de efectos cáusticos.
Término general que comprende todas las lesiones orgánicas, ya sean internas o externas, que están causadas por agentes diversos.
La naturaleza del traumatismo es muy amplia, pero básicamente cabe dividirlo en cuatro clases:
1ª- Lesiones leves, con contusiones, esguinces y distensiones musculares.
La contusión suele ser producida por un objeto, que causa lesión de los tejidos subcutáneos y del mús-culo y su aponeurosis, con hemorragia interna por el desgarro vascular.
El esguince es la distensión de los ligamentos, del tobillo y de la muñeca; requiere reposo para evitar la elongación ligamentosa y la consiguiente inesta-bilidad de la articulación.
La distensión muscular es similar al esguince, pe-ro con afectación del músculo, y sobreviene durante una fuerte tensión de éste por tracción o contracción simultáneas.
2ª- Lesiones graves, como luxaciones y fracturas.
La luxación se produce cuando dos superficies arti-culares pierden su contacto normal; induce un dolor muy fuerte y pérdida de funcionalidad articular y requiere un tratamiento inmediato para prevenir la lesión de los paquetes vasculonerviosos.
En la fractura, por el contrario, existe interrupción del esqueleto en algún punto y siempre va asociada una lesión de partes blandas.
3ª- Traumatismos que provocan rotura de tejidos.
4ª- Traumatismos susceptibles de infección, como una herida o fractura abierta, en los que se requiere desbridamiento, sutura y antibioticoterapia.
Teniendo muy en cuenta al agente causal, los trau-matismos pueden ser:
Mecánicos de choque o impacto.
Físicos, con agresión térmica, por explosión, por electrocución o por radiación.
Químicos de efectos cáusticos.
Trombosis.
La presencia de un trombo en una vena superficial o profunda y la respuesta inflamatoria que la acompaña se llama trombosis venosa o tromboflebitis.
Cuando el trombo se forma en una arteria se pro-duce la trombosis arterial, que es menos frecuente.
El trombo está formado por plaquetas y fibrina, los hematíes se entremezclan con la fibrina, y el trombo se propaga en la dirección del flujo sanguíneo.
Los factores que predisponen a la trombosis venosa son:
La éxtasis.
Las lesiones vasculares.
La hipercoagulabilidad.
Y estas pueden aparecer en más del 50 % de los pacientes sometidos o cirugía ortopédica y entre 10 y 40 % en los pacientes sometidos a cirugía abdomnal o torácica.
La prevalencia es mucho mayor en los enfermos con cáncer de páncreas, de pulmón, de vías urinarias, de estómago y el de mama.
El riesgo de trombosis también aumenta con algu-nos traumatismos, como las fracturas de la columna vertebral, de la pelvis, del fémur y de la tibia.
La inmovilización es una importante causa predis-ponente, y el embarazo y el tratamiento con estrógenos también aumentan el riesgo.
La complicación de la trombosis son las embolias pulmonares y la insuficiencia venosa crónica.
En la trombosis venosa profunda de las venas de la pierna ilíaca, femoral o poplítea se produce una hinchazón unilateral de la pierna, con un aumento de la temperatura y de eritema, y en ocasiones dolor en la pantorrilla.
La trombosis venosa profunda también es frecuente en las extremidades superiores, sobre todo por el uso de catéteres en la vena subclavia.
El tratamiento consiste en mucho reposo y la anti-coagulación, al inicio con heparina y posteriormente con anticoagulantes orales.
Las trombosis arteriales, in situ, ocurren con más frecuencia en los vasos ateroscleróticos, a nivel de estenosis o aneurismas, y entre los injertos de las derivaciones arteriales.
Los síntomas de la oclusión arterial aguda depen-den de la localización, de la duración y de la grave-dad de la oclusión.
Aparece dolor intenso, parestesias, entumecimiento y frialdad de la extremidad, la piel esta cianótica y hay ausencia de pulsos distales.
El tratamiento es de heparina endovenosa, y si hay riesgo para la viabilidad del miembro, intervención quirúrgica.
También es útil el tratamiento con fibrinolíticos.
La presencia de un trombo en una vena superficial o profunda y la respuesta inflamatoria que la acompaña se llama trombosis venosa o tromboflebitis.
Cuando el trombo se forma en una arteria se pro-duce la trombosis arterial, que es menos frecuente.
El trombo está formado por plaquetas y fibrina, los hematíes se entremezclan con la fibrina, y el trombo se propaga en la dirección del flujo sanguíneo.
Los factores que predisponen a la trombosis venosa son:
La éxtasis.
Las lesiones vasculares.
La hipercoagulabilidad.
Y estas pueden aparecer en más del 50 % de los pacientes sometidos o cirugía ortopédica y entre 10 y 40 % en los pacientes sometidos a cirugía abdomnal o torácica.
La prevalencia es mucho mayor en los enfermos con cáncer de páncreas, de pulmón, de vías urinarias, de estómago y el de mama.
El riesgo de trombosis también aumenta con algu-nos traumatismos, como las fracturas de la columna vertebral, de la pelvis, del fémur y de la tibia.
La inmovilización es una importante causa predis-ponente, y el embarazo y el tratamiento con estrógenos también aumentan el riesgo.
La complicación de la trombosis son las embolias pulmonares y la insuficiencia venosa crónica.
En la trombosis venosa profunda de las venas de la pierna ilíaca, femoral o poplítea se produce una hinchazón unilateral de la pierna, con un aumento de la temperatura y de eritema, y en ocasiones dolor en la pantorrilla.
La trombosis venosa profunda también es frecuente en las extremidades superiores, sobre todo por el uso de catéteres en la vena subclavia.
El tratamiento consiste en mucho reposo y la anti-coagulación, al inicio con heparina y posteriormente con anticoagulantes orales.
Las trombosis arteriales, in situ, ocurren con más frecuencia en los vasos ateroscleróticos, a nivel de estenosis o aneurismas, y entre los injertos de las derivaciones arteriales.
Los síntomas de la oclusión arterial aguda depen-den de la localización, de la duración y de la grave-dad de la oclusión.
Aparece dolor intenso, parestesias, entumecimiento y frialdad de la extremidad, la piel esta cianótica y hay ausencia de pulsos distales.
El tratamiento es de heparina endovenosa, y si hay riesgo para la viabilidad del miembro, intervención quirúrgica.
También es útil el tratamiento con fibrinolíticos.
Tuberculosis.
Es la infección que està producida por la bacteria, Mycobacterium tuberculosis.
Antes del empleo sistemático de la pasteurización de la leche, otra especie de micro bacteria, el M. bovis, era causa de tuberculosis a través de la ingesta de leche de vaca infectada.
La mayoría de las veces la infección se asienta en el pulmón o en la pleura, aunque puede afectar a otros órganos, sobre todo al riñón, a los ganglios linfa-ticos, los huesos y las meninges.
La transmisión se produce de persona a persona por vía aérea.
Los enfermos con tuberculosis pulmonar excretan bacilos al toser, estornudar y hablar, bacilos que quedan flotando en el aire y llegan al pulmón de las personas que rodean al enfermo.
La contagiosidad está en relación con el número de bacilos en el esputo, la extensión de las lesiones, y la frecuencia de la tos.
La mayoría de enfermos que se infectan son capaces de controlarla, pero alrededor de un 5-10 % desa-rrollarán la enfermedad meses o años mas tarde.
Se calcula que existen 35 millones de enfermos en el mundo y que 2 millones de personas mueren al año por tuberculosis.
En la mayoría de casos, el inicio es insidioso y los síntomas más frecuentes son tos, expectoración que con frecuencia contiene sangre, fiebre y pérdida de peso, cansancio, anorexia, sudoración nocturna, y destrucción progresiva del pulmón, todo lo cual con-lleva a la muerte a la mayoría de enfermos.
Actualmente, la tuberculosis es una enfermedad cu-rable si el diagnóstico se realiza a tiempo.
El tratamiento se efectúa con una combinación de antibióticos, y con los fármacos actuales se ha poddo reducir la duración del tratamiento a 6 meses.
Es la infección que està producida por la bacteria, Mycobacterium tuberculosis.
Antes del empleo sistemático de la pasteurización de la leche, otra especie de micro bacteria, el M. bovis, era causa de tuberculosis a través de la ingesta de leche de vaca infectada.
La mayoría de las veces la infección se asienta en el pulmón o en la pleura, aunque puede afectar a otros órganos, sobre todo al riñón, a los ganglios linfa-ticos, los huesos y las meninges.
La transmisión se produce de persona a persona por vía aérea.
Los enfermos con tuberculosis pulmonar excretan bacilos al toser, estornudar y hablar, bacilos que quedan flotando en el aire y llegan al pulmón de las personas que rodean al enfermo.
La contagiosidad está en relación con el número de bacilos en el esputo, la extensión de las lesiones, y la frecuencia de la tos.
La mayoría de enfermos que se infectan son capaces de controlarla, pero alrededor de un 5-10 % desa-rrollarán la enfermedad meses o años mas tarde.
Se calcula que existen 35 millones de enfermos en el mundo y que 2 millones de personas mueren al año por tuberculosis.
En la mayoría de casos, el inicio es insidioso y los síntomas más frecuentes son tos, expectoración que con frecuencia contiene sangre, fiebre y pérdida de peso, cansancio, anorexia, sudoración nocturna, y destrucción progresiva del pulmón, todo lo cual con-lleva a la muerte a la mayoría de enfermos.
Actualmente, la tuberculosis es una enfermedad cu-rable si el diagnóstico se realiza a tiempo.
El tratamiento se efectúa con una combinación de antibióticos, y con los fármacos actuales se ha poddo reducir la duración del tratamiento a 6 meses.
Valvulopatías.
Son patologías de las válvulas cardíacas.
El defecto puede ser por estrechamiento de la válvula o por insuficiencia de la válvula.
La estenosis mitral suele ser de origen reumático y raras veces congénita, y en dos tercios de los casos afecta a mujeres. Las válvulas están engrosadas de manera difusa y pueden calcificarse, siendo asiento de trombos que pueden producir embolias arteriales. Las manifestaciones clínicas se inician en general en el cuarto decenio de la vida, en las que aparece la disnea y la tos, en situaciones de ejercicio violento, de excitación, de fiebre, de anemia, de coito o por el embarazo.
A medida que aumenta la estenosis, la disnea limita las actividades de la vida normal.
Y a la larga, pueden aparecer complicaciones graves como hemóptisis, edema agudo de pulmón, embolias pulmonares.
El tratamiento es sintomático o quirúrgico, con la sustitución valvular biológica o mecánica.
La insuficiencia mitral puede ser reumática crónica o congénita.
Las molestias son disnea, fatiga y ortopnea.
En los casos graves es muy frecuente la insuficien-cia ventricular izquierda con edema agudo del pul-món y colapso cardiovascular.
El tratamiento puede ser médico, con dieta hiposó-dica y diuréticos apropiados, que son inhibidores de la ECA, o bien quirúrgico, con recambio valvular.
La estenosis aórtica aparece en la cuarta parte de los enfermos con cardiopatía valvular crónica y en el 80 % atañe a los varones.
Esta puede ser congénita o secundaria a una infla-mación reumática.
Los síntomas aparecen en el quinto o sexto decenio de la vida en forma de disnea, angina de pecho y síncope de esfuerzo.
En las fases tardías, hay ortopnea, edema agudo de pulmón y disnea nocturna paroxística.
El tratamiento es sintomático, evitando la actividad física enérgica, o bien quirúrgico, por la sustitución valvular.
La insuficiencia aórtica afecta más a los varones o a mujeres con valvulopatía mitral asociada.
Puede tener origen reumático o por la endocarditis bacteriana en pacientes con válvulas bicúspides con-génitas, o en la dilataciòn importante de la aorta.
El tratamiento de elección es la cirugía para evitar la insuficiencia cardíaca.
La estenosis tricuspídea es infrecuente y de origen reumático, muy frecuente en las mujeres y asocián-dose a estenosis mitral.
El tratamiento es médico, con una dieta hiposódica, con diuréticos o por cirugía.
La insuficiencia tricuspídea es funcional y secundaria a la dilatación del anillo tricúspide y del ventrículo derecho.
El tratamiento de la causa subyacente suele reducir la gravedad de la insuficiencia tricuspídea.
La válvula pulmonar se afecta por la fiebre reuma-tica con mucha menos frecuencia que las demás válvulas, y pocas veces es asiento de una endocarditis bacteriana.
Puede existir estenosis pulmonar congénita.
La exploración de las valvulopatías es clínica, y se hace mediante auscultación y por las exploraciones complementarias como:
El electrocardiograma.
El ecocardiograma.
La radiología.
El cateterismo.
La angiocardiografía.
Son patologías de las válvulas cardíacas.
El defecto puede ser por estrechamiento de la válvula o por insuficiencia de la válvula.
La estenosis mitral suele ser de origen reumático y raras veces congénita, y en dos tercios de los casos afecta a mujeres. Las válvulas están engrosadas de manera difusa y pueden calcificarse, siendo asiento de trombos que pueden producir embolias arteriales. Las manifestaciones clínicas se inician en general en el cuarto decenio de la vida, en las que aparece la disnea y la tos, en situaciones de ejercicio violento, de excitación, de fiebre, de anemia, de coito o por el embarazo.
A medida que aumenta la estenosis, la disnea limita las actividades de la vida normal.
Y a la larga, pueden aparecer complicaciones graves como hemóptisis, edema agudo de pulmón, embolias pulmonares.
El tratamiento es sintomático o quirúrgico, con la sustitución valvular biológica o mecánica.
La insuficiencia mitral puede ser reumática crónica o congénita.
Las molestias son disnea, fatiga y ortopnea.
En los casos graves es muy frecuente la insuficien-cia ventricular izquierda con edema agudo del pul-món y colapso cardiovascular.
El tratamiento puede ser médico, con dieta hiposó-dica y diuréticos apropiados, que son inhibidores de la ECA, o bien quirúrgico, con recambio valvular.
La estenosis aórtica aparece en la cuarta parte de los enfermos con cardiopatía valvular crónica y en el 80 % atañe a los varones.
Esta puede ser congénita o secundaria a una infla-mación reumática.
Los síntomas aparecen en el quinto o sexto decenio de la vida en forma de disnea, angina de pecho y síncope de esfuerzo.
En las fases tardías, hay ortopnea, edema agudo de pulmón y disnea nocturna paroxística.
El tratamiento es sintomático, evitando la actividad física enérgica, o bien quirúrgico, por la sustitución valvular.
La insuficiencia aórtica afecta más a los varones o a mujeres con valvulopatía mitral asociada.
Puede tener origen reumático o por la endocarditis bacteriana en pacientes con válvulas bicúspides con-génitas, o en la dilataciòn importante de la aorta.
El tratamiento de elección es la cirugía para evitar la insuficiencia cardíaca.
La estenosis tricuspídea es infrecuente y de origen reumático, muy frecuente en las mujeres y asocián-dose a estenosis mitral.
El tratamiento es médico, con una dieta hiposódica, con diuréticos o por cirugía.
La insuficiencia tricuspídea es funcional y secundaria a la dilatación del anillo tricúspide y del ventrículo derecho.
El tratamiento de la causa subyacente suele reducir la gravedad de la insuficiencia tricuspídea.
La válvula pulmonar se afecta por la fiebre reuma-tica con mucha menos frecuencia que las demás válvulas, y pocas veces es asiento de una endocarditis bacteriana.
Puede existir estenosis pulmonar congénita.
La exploración de las valvulopatías es clínica, y se hace mediante auscultación y por las exploraciones complementarias como:
El electrocardiograma.
El ecocardiograma.
La radiología.
El cateterismo.
La angiocardiografía.
Varicela.
Es una enfermedad eruptiva producida por el virus varicela-zoster.
Es una enfermedad muy contagiosa y frecuente, que la mayoría de las veces se produce en la infancia, el período de incubación es entre 2 y tres semanas, y los pacientes son contagiosos desde dos días antes de la aparición de la erupción, y hasta que todas las lesiones están en fase de costra. La fiebre suele ser poco elevada y las lesiones son en forma de máculas que pasan a vesículas y finalmente a costras, todo ello en pocos días, y estas se distribuyen por todo el cuerpo. Con frecuencia los niños pequeños sufren sobreinfección por bacterias como consecuencia de la excoriación producida por el rascado de las lesiones. En general tiene un curso leve y sé auto limita en pocos días.
En algunos casos existen complicaciones, siendo las más frecuentes la neumonía y la ataxia cerebe-losa aguda.
En los niños y en los adultos inmunodeprimidos las complicaciones son mucho más frecuentes y la mortalidad elevada.
Como es una enfermedad benigna, la prevención y el tratamiento tienen poca importancia en personas normales.
En los inmunodeprimidos se aconseja administrar gammaglobulina, durante las primeras 72 horas, que siguen a la exposición para intentar prevenir la enfermedad y para el tratamiento se emplea el fár-maco aciclovir antiviral.
Es una enfermedad eruptiva producida por el virus varicela-zoster.
Es una enfermedad muy contagiosa y frecuente, que la mayoría de las veces se produce en la infancia, el período de incubación es entre 2 y tres semanas, y los pacientes son contagiosos desde dos días antes de la aparición de la erupción, y hasta que todas las lesiones están en fase de costra. La fiebre suele ser poco elevada y las lesiones son en forma de máculas que pasan a vesículas y finalmente a costras, todo ello en pocos días, y estas se distribuyen por todo el cuerpo. Con frecuencia los niños pequeños sufren sobreinfección por bacterias como consecuencia de la excoriación producida por el rascado de las lesiones. En general tiene un curso leve y sé auto limita en pocos días.
En algunos casos existen complicaciones, siendo las más frecuentes la neumonía y la ataxia cerebe-losa aguda.
En los niños y en los adultos inmunodeprimidos las complicaciones son mucho más frecuentes y la mortalidad elevada.
Como es una enfermedad benigna, la prevención y el tratamiento tienen poca importancia en personas normales.
En los inmunodeprimidos se aconseja administrar gammaglobulina, durante las primeras 72 horas, que siguen a la exposición para intentar prevenir la enfermedad y para el tratamiento se emplea el fár-maco aciclovir antiviral.
Vértigo.
Alucinación de movimiento del entorno o del propio cuerpo de la persona con una sensación de giro, que es debida a un trastorno del oído interno, uno de los tres sistemas sensoriales que facilitan la orientación espacial y la postura.
Estos tres sistemas estabilizadores coinciden en grado suficiente como para compensar el déficit de alguno de ellos, y el vértigo puede representar una estimulación fisiológica o una disfunción patológica de cualquiera de estos tres sistemas.
Existe el vértigo fisiológico, que se produce cuando hay movimientos o posiciones extrañas de la cabeza o delante de un desequilibrio de los tres sistemas estabilizadores. Es el vértigo a las alturas, en los coches y el mareo espacial como un efecto transitorio cuando se produce un movimiento activo de la cabeza cuando la gravedad es cero.
En el vértigo patológico la causa más frecuente es la disfunción vestibular, debido a una disfunción la-beríntica por:
Infección.
Traumatismo.
Isquemia.
Toxinas como fármacos.
Alcohol.
Neurinoma del acústico.
La enfermedad de Menière es una disfunción labe-ríntica unilateral recidivante que está acompañada de pérdida auditiva y acúfenos.
El tratamiento del vértigo consiste en el reposo en la cama y los fármacos que den lugar a la supresión vestibular, como son los antihistamínicos, los anti-colinérgicos y los tranquilizantes. Existen diversos procedimientos quirúrgicos para todas las formas de vértigo refractario crónico o recidivante, pero no suele ser necesaria su aplicación.
Alucinación de movimiento del entorno o del propio cuerpo de la persona con una sensación de giro, que es debida a un trastorno del oído interno, uno de los tres sistemas sensoriales que facilitan la orientación espacial y la postura.
Estos tres sistemas estabilizadores coinciden en grado suficiente como para compensar el déficit de alguno de ellos, y el vértigo puede representar una estimulación fisiológica o una disfunción patológica de cualquiera de estos tres sistemas.
Existe el vértigo fisiológico, que se produce cuando hay movimientos o posiciones extrañas de la cabeza o delante de un desequilibrio de los tres sistemas estabilizadores. Es el vértigo a las alturas, en los coches y el mareo espacial como un efecto transitorio cuando se produce un movimiento activo de la cabeza cuando la gravedad es cero.
En el vértigo patológico la causa más frecuente es la disfunción vestibular, debido a una disfunción la-beríntica por:
Infección.
Traumatismo.
Isquemia.
Toxinas como fármacos.
Alcohol.
Neurinoma del acústico.
La enfermedad de Menière es una disfunción labe-ríntica unilateral recidivante que está acompañada de pérdida auditiva y acúfenos.
El tratamiento del vértigo consiste en el reposo en la cama y los fármacos que den lugar a la supresión vestibular, como son los antihistamínicos, los anti-colinérgicos y los tranquilizantes. Existen diversos procedimientos quirúrgicos para todas las formas de vértigo refractario crónico o recidivante, pero no suele ser necesaria su aplicación.
Antropología médica.
Es una de las subdisciplinas y de la antropología de las enfermedades en un sentido amplio.
Tres de sus campos más importantes de estudio y de actuación son,
La investigación epidemiológica.
El problema de la desnutrición.
La mortalidad infantil.
Es una de las subdisciplinas y de la antropología de las enfermedades en un sentido amplio.
Tres de sus campos más importantes de estudio y de actuación son,
La investigación epidemiológica.
El problema de la desnutrición.
La mortalidad infantil.
Los antropólogos se han dedicado especialmente, al estudio de las características epidemiológicas de las enfermedades, entre los pueblos no occidentales que viven en sociedades de una dimensión demográfica reducida.
En contradicción a los otros científicos sociales, los antropólogos que realizan estudios epidemiológicos emplean una información de primera mano obtenida durante el trabajo de campo y prestan una atención particular a los modelos culturales relacionados con la enfermedad.
La contribución más conocida entre la antropología médica fue el descubrimiento, del Kuru, que era una enfermedad del sistema nervioso central exclusiva de los grupos humanos que habitaban en las montañas del centro de Nueva Guinea.
Se trata de una enfermedad que afecta solamente a las mujeres, los niños y ocasionalmente a los hom-bres jóvenes.
No existía ningún tratamiento para curar o detener esa enfermedad, que acababa con la vida del enfermo en un tiempo de entre seis y doce meses.
Las primeras investigaciones que hicieron, revelan, que esa enfermedad se encontraba asociada a ciertas líneas familiares.
No existía ningún tratamiento para curar o detener esa enfermedad, que acababa con la vida del enfermo en un tiempo de entre seis y doce meses.
Las primeras investigaciones que hicieron, revelan, que esa enfermedad se encontraba asociada a ciertas líneas familiares.
A pesar de algún intento de explicación, inútil, el descubrimiento de los procesos virósicos lentos, a partir de las pruebas a los animales de laboratorio, les permitió explicar una parte del misterio acerca del Kuru, y era, la existencia de enfermedades que solo aparecen al cabo de una prolongada presencia del virus en el organismo del enfermo.
No obstante, este descubrimiento no explicaba la razón, de porque la enfermedad, solo afecta a ciertos grupos humanos de Nueva Guinea, ni de porqué solo afectaba a un sector restringido de la población, ni tampoco los cambios históricos en su evolución.
Los antropólogos que experimentaron en este caso, descubrieron, que ese canibalismo entre las mujeres de la región en donde aparecía la enfermedad, había sido introducido en el área a comienzos de siglo. El ritual formaba parte del duelo por las mujeres del grupo que fallecían y, éste consistía, en comer sus cerebros. Los cerebros eran preparados e ingeridos por las mujeres, quienes daban pequeñas porciones a sus hijos de ambos sexos.
A partir de los estudios realizados, se determinó que el virus se transmitía en la preparación, ya que las mujeres que tenían contacto con las mucosas de los cerebros, contraían la enfermedad mediante su ingestión o, bien, al manipular los cadáveres y tocar sus ojos y, después, los de sus hijos con las manos contaminadas.
La enfermedad comenzó a declinar a partir de la década de 1960, cuando las prácticas de canibalismo ritual dejaron de practicarse.
El estudio de la praxis del Kuru, constituye una investigación antropológica de una enfermedad de tipo endémico, es decir, una enfermedad que afecta a un número muy reducido de personas, pero que se haya presente en una determinada zona durante un prolongado período de tiempo.
El estudio de la praxis del Kuru, constituye una investigación antropológica de una enfermedad de tipo endémico, es decir, una enfermedad que afecta a un número muy reducido de personas, pero que se haya presente en una determinada zona durante un prolongado período de tiempo.
Muchos estudios antropológicos estudian diversos aspectos que se hallan vinculados con las enfermedades epidémicas, que no son aún crónicas, en una determinada región, pero cuando se hacen presentes afectan a un gran número de individuos.
En determinadas circunstancias, estas enfermedades, nos conducen a la desaparición de poblaciones enteras.
En determinadas circunstancias, estas enfermedades, nos conducen a la desaparición de poblaciones enteras.
Entre los ejemplos históricos, encontramos el caso del pueblo indígena americano, durante la conquista española.
Debido a un prolongado aislamiento del continente americano, los pueblos que lo habitaban habían desarrollado defensas inmunológicas para hacer frente a un número limitado de enfermedades.
Debido a un prolongado aislamiento del continente americano, los pueblos que lo habitaban habían desarrollado defensas inmunológicas para hacer frente a un número limitado de enfermedades.
Tanto las enfermedades que los europeos llevaron consigo hasta América, como las nefastas prácticas administrativas coloniales, de agrupar a las poblaciones indígenas que anteriormente se hallaban dispersas, contribuyeron así, a la más rápida difusión de esas enfermedades, que adquirieron el carácter de verdaderas epidemias que diezmaron las poblaciones nativas.
Las estimaciones históricas sugieren que al cabo de diez años de contacto con los europeos, la población en la región central de México, había pasado de 20 a 15 millones de habitantes, a causa de esos efectos directos e indirectos de las epidemias.
Ahora, tanto en Europa como en Estados Unidos, y en los países del Tercer Mundo, gran número de antropólogos trabajan en una actividad centrada en una de las principales epidemias de nuestro tiempo, el SIDA.
Más allá de los aspectos estrictamente médicos de la enfermedad, el reconocer y el prevenir el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida, implica a nutridos aspectos socioculturales en todos los países donde ha sido detectada.
Por ejemplo, en muchos países de África algunos gobiernos niegan su existencia, porque creen que reconocer este hecho conspiraría contra la incipiente industria turística de estos países y sobre sus frágiles economías.
Más allá de los aspectos estrictamente médicos de la enfermedad, el reconocer y el prevenir el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida, implica a nutridos aspectos socioculturales en todos los países donde ha sido detectada.
Por ejemplo, en muchos países de África algunos gobiernos niegan su existencia, porque creen que reconocer este hecho conspiraría contra la incipiente industria turística de estos países y sobre sus frágiles economías.
Una de las principales tareas de la antropología médica, en ese terreno, consiste en la determinación y en evaluación de las consecuencias sociales de las enfermedades endémicas, como primer paso para un cambio de actitud por parte de la sociedad y de los poderes públicos.
Además de los efectos devastadores que una epidemia de grandes dimensiones puede tener sobre la sociedad, hay enfermedades endémi-cas que no asesinan un gran número de personas, pero estas, si afectan de forma más sutil al conjunto social.
Éste es el caso del paludismo endémico, que bien puede no matar a un gran número de personas pero que debilita a todos aquellos que la contraen, porque son muy numerosos entre los países pobres, transformándose así en una enfermedad social que afecta negativamente la
Además de los efectos devastadores que una epidemia de grandes dimensiones puede tener sobre la sociedad, hay enfermedades endémi-cas que no asesinan un gran número de personas, pero estas, si afectan de forma más sutil al conjunto social.
Éste es el caso del paludismo endémico, que bien puede no matar a un gran número de personas pero que debilita a todos aquellos que la contraen, porque son muy numerosos entre los países pobres, transformándose así en una enfermedad social que afecta negativamente la
Desnutrición y mortalidad infantil son también, los problemas que han sido abordados por la antropología médica porque se hallan directamente vinculados en el estudio de las enfermedades en las poblaciones humanas.
En nuestro mundo, hay decenas de millones de personas que se hallan en una situación de desnutrición casi total.
Analizar sus causas y proponer las soluciones a la desnutrición es uno de los mayores problemas de nuestra época.
La desnutrición debilita a las personas y les impide realizar las elementales tareas cotidianas porque les reduce al mínimo su resistencia a la fatiga y a las enfermedades, pudiendo en casos extremos producir daños cerebrales irreversibles o bien la muerte.
En nuestro mundo, hay decenas de millones de personas que se hallan en una situación de desnutrición casi total.
Analizar sus causas y proponer las soluciones a la desnutrición es uno de los mayores problemas de nuestra época.
La desnutrición debilita a las personas y les impide realizar las elementales tareas cotidianas porque les reduce al mínimo su resistencia a la fatiga y a las enfermedades, pudiendo en casos extremos producir daños cerebrales irreversibles o bien la muerte.
Una de las principales líneas de investigación, en la antropología médica a consistido en establecer los estándares nutricionales de las diversas culturas y sociedades.
Desde hace tiempo, se cometió el error de pensar en los mismos términos de nuestro modelo occidental, como si fuese el más adecuado para el conjunto de la humanidad.
Desde hace tiempo, se cometió el error de pensar en los mismos términos de nuestro modelo occidental, como si fuese el más adecuado para el conjunto de la humanidad.
Como diversas investigaciones lo han demostrado, ese planteamiento es un grave error, ya que pueblos que mantienen una dieta basada exclusivamente en los hidratos de carbono no presentan ningún síntoma de desnutrición de ningún tipo y son capaces de realizar esfuerzos físicos idénticos a los que siguen una dieta de tipo occidental.
Las numerosas evidencias en este sentido, indican que al analizar el problema de la desnutrición, hay que dar gran importancia a las pautas tradicionales de la alimentación, en las comunidades o sociedades que se estudian.
Con independencia de los criterios adoptados para su definición, cuando los efectos de la desnutrición son evidentes las causas son sociales y culturales. El factor social del empobrecimiento, influye de un modo directo en el tipo y en la cantidad de alimento al que es posible acceder. Los factores culturales, por su parte, constituyen las ideas acerca de qué se debe y se puede comer, es decir, qué elementos de la naturaleza son comida.
Dentro de esta línea de trabajo, los estudios antropológicos acerca de las percepciones culturales sobre la alimentación nos proporcionan importantes datos acerca de las causas de muchas enfermedades.
La desnutrición de la humanidad, puede originarse en medio de tanta abundancia, como hay hoy en los países occidentales, dado que lo que las personas de algunos subdesarrollados consideran alimentos es, en gran medida, una cuestión de definición cultural. En todas las sociedades se realiza una selección de elementos que pasan a formar parte del repertorio cultural culinario. Para los occidentales en general, la práctica asiática de comerse a los perros resulta difícil de aceptar; menos aún, la de comer diversos tipos de insectos y plantas que, si bien constituyen una rica fuente de proteínas, en Occidente han sido excluidas de las prácticas alimenticias.
Los intentos de algunos gobiernos por introducir los cambios, que serian normalmente muy positivos y bien intencionados, dentro de las dietas de estas sociedades, mediante campañas publicitarias o por otros medios choca con frecuencia con las concepciones culturales acerca de los alimentos.
Normalmente, este tipo de intentos tienen la única finalidad, de introducir algunas variaciones en los hábitos alimentarios mediante la adopción de alguna fórmula alternativa que incidan de modo positivo en la salud de la población. Por lo general, su fracaso parte de la ignorancia de los gustos sociales y de la selección cultural que la sociedad ha realizado acerca de los elementos.
También en este campo desarrollan su actividad los especialistas en la antropología médica.
También en este campo desarrollan su actividad los especialistas en la antropología médica.
El cuerpo humano.
Nuestro cuerpo, a pesar de todos los estudios que se han realizado sobre su composición, su anatomía, su comportamiento y su deterioro progresivo, es un ser extraño para los seres humanos, sobre todo, por la complejidad que tiene la masa cerebral para que el cuerpo del hombre funcione con esa perfección o, que éste se destruya con el paso inevitable de los años, de tal forma, que nos ocasiona la muerte.
Algunos filósofos creen que la cantidad total de las células que contiene el cuerpo del hombre, equivalen al total de las estrellas y los astros que componen el Universo.
Si eso fuera cierto, nuestro progresivo deterioro es equivalente, a la destrucción progresiva del cosmos. Pero es más alucinante la manera de pensar de los seres humanos, desde los mismos comienzos de su propia existencia en la Tierra. Un cuerpo que vive y que palpita junto con las galaxias, tiene que ser inmortal, por esa misma lógica, que transforma la materia y no la destruye.
Todo vive y se muere en el Universo, par que otro viva y se transforme y, el hombre, no podrá cambiar la fuerza natural de la materia, de la cual, es parte fundamental al existir.
Quizá, algún día, la materia del hombre forme parte de una galaxia, de una estrella, de un planeta o de un agujero negro. Y ese día será, cuando el hombre se halle definitivamente entre los dioses.
Los números sagrados lo dicen bien claro.
Cuando el hombre llega a los 72 años, que suman 9 es cuando finaliza su estancia orgánica, evadiéndose de la Tierra y penetra profundamente en la materia de la cual forma parte.
La medicina humana y la casualidad, cambian de al-guna forma el ciclo vital del hombre.
Porque alguno parte de esta vida antes o después de que le llegue el número 9 de una forma accidental y casual.
Nuestro cuerpo, a pesar de todos los estudios que se han realizado sobre su composición, su anatomía, su comportamiento y su deterioro progresivo, es un ser extraño para los seres humanos, sobre todo, por la complejidad que tiene la masa cerebral para que el cuerpo del hombre funcione con esa perfección o, que éste se destruya con el paso inevitable de los años, de tal forma, que nos ocasiona la muerte.
Algunos filósofos creen que la cantidad total de las células que contiene el cuerpo del hombre, equivalen al total de las estrellas y los astros que componen el Universo.
Si eso fuera cierto, nuestro progresivo deterioro es equivalente, a la destrucción progresiva del cosmos. Pero es más alucinante la manera de pensar de los seres humanos, desde los mismos comienzos de su propia existencia en la Tierra. Un cuerpo que vive y que palpita junto con las galaxias, tiene que ser inmortal, por esa misma lógica, que transforma la materia y no la destruye.
Todo vive y se muere en el Universo, par que otro viva y se transforme y, el hombre, no podrá cambiar la fuerza natural de la materia, de la cual, es parte fundamental al existir.
Quizá, algún día, la materia del hombre forme parte de una galaxia, de una estrella, de un planeta o de un agujero negro. Y ese día será, cuando el hombre se halle definitivamente entre los dioses.
Los números sagrados lo dicen bien claro.
Cuando el hombre llega a los 72 años, que suman 9 es cuando finaliza su estancia orgánica, evadiéndose de la Tierra y penetra profundamente en la materia de la cual forma parte.
La medicina humana y la casualidad, cambian de al-guna forma el ciclo vital del hombre.
Porque alguno parte de esta vida antes o después de que le llegue el número 9 de una forma accidental y casual.
La cabeza.
Es la parte superior del cuerpo humano.
Está separada del tronco por el cuello y formada a su vez por el cráneo y por la cara.
La cabeza tiene el encéfalo, además, de los órganos principales de los sentidos.
El cráneo está compuesto por un conjunto de huesos que limitan la cavidad que contiene el encéfalo.
Es de estructura ovoide y constituye la cabeza en su parte superior y posterior.
Se articula con la columna vertebral y se une por delante a los huesos de la cara.
Está formado por los huesos:
El frontal.
Los esfenoides.
Los etmoides.
El occipital.
Los apriétales.
Los temporales.
Todos se hallan unidos entre sí por unas suturas que están firmemente imbricadas llamadas diploe, menos en los recién nacidos, en los que aún estas no se hallan cerradas del todo, sino que dejan entre ellas unos espacios membranosos que son llamados fontanelas.
El recién nacido tiene dos fontanelas principales y cuatro accesorias:
La anterior o bregmática, que es la más común y se cierra entre los dos y tres años.
La posterior o lambdática, que suele estar ausente en el nacimiento.
Las fontanelas anteriores y posteriores.
Las fontanelas nos sirven como referencia durante el parto para determinar la posición fetal.
El cráneo está diferenciado por dos partes:
La bóveda craneal, que es una estructura convexa por su parte superior llamada calota y la externa, y cóncava por la inferior e interna.
La base del cráneo, que se está localizada en la par-te inferior del mismo y formada principalmente por los huesos occipital y temporales. Y está perforada por diversos orificios por donde pasan nervios, arterias y venas, lo que hace que su lesión o rotura sea especialmente grave, por su proximidad a las zonas vitales del sistema nervioso.
La parte anterior de la cabeza recibe el nombre de cara, y abarca desde la frente hasta la barba. Está constituida por un armazón óseo cubierto de grupos musculares y dividida en cuatro regiones:
La orbita, que es cada una de las cavidades óseas situadas bajo la frente y que contienen el globo ocu-lar y los tejidos blandos que lo rodean.
Los ojos.
La nariz.
Las mejillas.
La boca, en las cuales se hallan las vías de entrada de los aparatos digestivo y respiratorio, así como los sentidos de la vista, el oído, el olfato y el gusto.
En total la cara consta de 14 huesos, que están distribuidos en las dos porciones:
La inferior, que se halla constituida por un solo hueso, el maxilar inferior o mandíbula, donde está localizado el mentón, que tiene forma piramidal.
La superior, que es más compleja y, está compuesta por 13 huesos, que se hallan reunidos alrededor del maxilar superior. De todos ellos sólo uno es impar, el vómer, hueso central del tabique de la nariz.
Los demás huesos, son pares y, están dispuestos simétricamente:
Maxilares superiores.
Pómulos o malares.
Nasales.
Los unguis o lacrimales.
Los cornetes inferiores.
Los palatinos.
Las partes blandas de la cara se hallan constitui-das por:
Los músculos.
El tejido conjuntivo.
Las glándulas.
La piel.
Los músculos cutáneos, delgados y directamente relacionados con la piel, son los responsables de la mímica.
Los músculos profundos son los que intervienen en la masticación.
Todos ellos están inervados por el nervio facial.
La piel es flexible y contiene numerosas glándulas sudoríparas y sebáceas.
En el centro de la cara se halla la nariz, que es una compleja estructura en forma piramidal y triangular cuya base inferior se sitúa junto al labio superior, y su vértice, entre ambos ojos.
En la parte superior se hallan los huesos nasales, y en la inferior, el cartílago y los músculos.
El tabique central cartilaginoso la divide en dos fosas nasales.
En la parte superior de la mucosa nasal, llamada la pituitaria, se hallan las terminaciones del nervio ol-fativo y por la parte posterior se comunica con la rinofaringe.
La cabeza se comunica con el tronco humano, a tra-vés del cuello, cuya porción posterior, la nuca, está formada básicamente por una serie de músculos que unen la espalda con la base del cráneo.
Es la parte superior del cuerpo humano.
Está separada del tronco por el cuello y formada a su vez por el cráneo y por la cara.
La cabeza tiene el encéfalo, además, de los órganos principales de los sentidos.
El cráneo está compuesto por un conjunto de huesos que limitan la cavidad que contiene el encéfalo.
Es de estructura ovoide y constituye la cabeza en su parte superior y posterior.
Se articula con la columna vertebral y se une por delante a los huesos de la cara.
Está formado por los huesos:
El frontal.
Los esfenoides.
Los etmoides.
El occipital.
Los apriétales.
Los temporales.
Todos se hallan unidos entre sí por unas suturas que están firmemente imbricadas llamadas diploe, menos en los recién nacidos, en los que aún estas no se hallan cerradas del todo, sino que dejan entre ellas unos espacios membranosos que son llamados fontanelas.
El recién nacido tiene dos fontanelas principales y cuatro accesorias:
La anterior o bregmática, que es la más común y se cierra entre los dos y tres años.
La posterior o lambdática, que suele estar ausente en el nacimiento.
Las fontanelas anteriores y posteriores.
Las fontanelas nos sirven como referencia durante el parto para determinar la posición fetal.
El cráneo está diferenciado por dos partes:
La bóveda craneal, que es una estructura convexa por su parte superior llamada calota y la externa, y cóncava por la inferior e interna.
La base del cráneo, que se está localizada en la par-te inferior del mismo y formada principalmente por los huesos occipital y temporales. Y está perforada por diversos orificios por donde pasan nervios, arterias y venas, lo que hace que su lesión o rotura sea especialmente grave, por su proximidad a las zonas vitales del sistema nervioso.
La parte anterior de la cabeza recibe el nombre de cara, y abarca desde la frente hasta la barba. Está constituida por un armazón óseo cubierto de grupos musculares y dividida en cuatro regiones:
La orbita, que es cada una de las cavidades óseas situadas bajo la frente y que contienen el globo ocu-lar y los tejidos blandos que lo rodean.
Los ojos.
La nariz.
Las mejillas.
La boca, en las cuales se hallan las vías de entrada de los aparatos digestivo y respiratorio, así como los sentidos de la vista, el oído, el olfato y el gusto.
En total la cara consta de 14 huesos, que están distribuidos en las dos porciones:
La inferior, que se halla constituida por un solo hueso, el maxilar inferior o mandíbula, donde está localizado el mentón, que tiene forma piramidal.
La superior, que es más compleja y, está compuesta por 13 huesos, que se hallan reunidos alrededor del maxilar superior. De todos ellos sólo uno es impar, el vómer, hueso central del tabique de la nariz.
Los demás huesos, son pares y, están dispuestos simétricamente:
Maxilares superiores.
Pómulos o malares.
Nasales.
Los unguis o lacrimales.
Los cornetes inferiores.
Los palatinos.
Las partes blandas de la cara se hallan constitui-das por:
Los músculos.
El tejido conjuntivo.
Las glándulas.
La piel.
Los músculos cutáneos, delgados y directamente relacionados con la piel, son los responsables de la mímica.
Los músculos profundos son los que intervienen en la masticación.
Todos ellos están inervados por el nervio facial.
La piel es flexible y contiene numerosas glándulas sudoríparas y sebáceas.
En el centro de la cara se halla la nariz, que es una compleja estructura en forma piramidal y triangular cuya base inferior se sitúa junto al labio superior, y su vértice, entre ambos ojos.
En la parte superior se hallan los huesos nasales, y en la inferior, el cartílago y los músculos.
El tabique central cartilaginoso la divide en dos fosas nasales.
En la parte superior de la mucosa nasal, llamada la pituitaria, se hallan las terminaciones del nervio ol-fativo y por la parte posterior se comunica con la rinofaringe.
La cabeza se comunica con el tronco humano, a tra-vés del cuello, cuya porción posterior, la nuca, está formada básicamente por una serie de músculos que unen la espalda con la base del cráneo.
Las extremidades.
Las extremidades del cuerpo humano se dividen en:
Superiores, con el brazo, el antebrazo y la mano.
Inferiores, con el muslo, la pierna, el talón y el pie.
El brazo es el miembro humano que comprende desde el hombro hasta el codo.
Tiene un solo hueso, el húmero, que está articulado con el omóplato, por arriba, y con el cúbito y el ra-dio, por abajo.
La región anterior posee los músculos braquial an-terior, el coracobraquial, el bíceps, y la región infe-rior, el tríceps.
Está atravesado por la arteria humeral y por varios nervios.
La porción comprendida entre el codo y la muñeca se denomina antebrazo.
El codo u olécranon, es la apófisis gruesa y curva del extremo superior del cúbito, hueso que, junto al radio, forman la estructura ósea del antebrazo.
Estos dos huesos se articulan con la muñeca, o la región del carpo, que desemboca en la mano.
El esqueleto de la mano humana está constituido por 27 huesos:
Ocho en el carpo.
Cinco en el metacarpo.
Tres en cada falange, salvo en la del pulgar, que tiene sólo dos.
En la mano se reúnen los flexores y extensores que inducen los diversos movimientos, con músculos específicos para el movimiento de los dedos meñique y pulgar.
Tanto la mano como el pie humano terminan con cinco prolongaciones, denominadas dedos.
En la mano humana, cada uno de ellos recibe un nombre característico:
Gordo o pulgar.
Índice.
Cordial o medio o corazón.
Anular.
Meñique o auricular.
Las extremidades del cuerpo humano se dividen en:
Superiores, con el brazo, el antebrazo y la mano.
Inferiores, con el muslo, la pierna, el talón y el pie.
El brazo es el miembro humano que comprende desde el hombro hasta el codo.
Tiene un solo hueso, el húmero, que está articulado con el omóplato, por arriba, y con el cúbito y el ra-dio, por abajo.
La región anterior posee los músculos braquial an-terior, el coracobraquial, el bíceps, y la región infe-rior, el tríceps.
Está atravesado por la arteria humeral y por varios nervios.
La porción comprendida entre el codo y la muñeca se denomina antebrazo.
El codo u olécranon, es la apófisis gruesa y curva del extremo superior del cúbito, hueso que, junto al radio, forman la estructura ósea del antebrazo.
Estos dos huesos se articulan con la muñeca, o la región del carpo, que desemboca en la mano.
El esqueleto de la mano humana está constituido por 27 huesos:
Ocho en el carpo.
Cinco en el metacarpo.
Tres en cada falange, salvo en la del pulgar, que tiene sólo dos.
En la mano se reúnen los flexores y extensores que inducen los diversos movimientos, con músculos específicos para el movimiento de los dedos meñique y pulgar.
Tanto la mano como el pie humano terminan con cinco prolongaciones, denominadas dedos.
En la mano humana, cada uno de ellos recibe un nombre característico:
Gordo o pulgar.
Índice.
Cordial o medio o corazón.
Anular.
Meñique o auricular.
Éstos son una estructura sumamente diferenciada, con una gran movilidad, aunque su nivel de diferencia sea distinto en manos y pies.
El armazón óseo humano que los constituye está formado por huesos llamados falanges y, además, por las articulaciones.
Se insertan una serie de tendones que permiten la flexión palmar o plantar y la extensión en la cara dorsal.
Este armazón está recubierto de tejido adiposo y de piel.
En la parte dorsal más distal del dedo se halla la uña, que tiene función protectora, y en la parte palmar el pulpejo o yema, donde se localizan las terminaciones sensitivas más delicadas.
En la piel se observan las huellas digitales, cuyo patrón es diferente en cada persona, lo que permite su identificación.
Existen los nervios y vasos correspondientes.
El dedo pulgar merece mención aparte, puesto que es opuesto al resto, lo que nos permite una enorme variedad de movimientos y constituye una caracte-rística de los humanos, importante para su evolu-ción, ya que en su momento les permitió que está se transformase en una mano prensil.
La musculatura forma la eminencia tenar, y está inervado por el nervio mediano y, por el cubital, e irrigado por vasos derivados del arco cubitopalmar.
El armazón óseo humano que los constituye está formado por huesos llamados falanges y, además, por las articulaciones.
Se insertan una serie de tendones que permiten la flexión palmar o plantar y la extensión en la cara dorsal.
Este armazón está recubierto de tejido adiposo y de piel.
En la parte dorsal más distal del dedo se halla la uña, que tiene función protectora, y en la parte palmar el pulpejo o yema, donde se localizan las terminaciones sensitivas más delicadas.
En la piel se observan las huellas digitales, cuyo patrón es diferente en cada persona, lo que permite su identificación.
Existen los nervios y vasos correspondientes.
El dedo pulgar merece mención aparte, puesto que es opuesto al resto, lo que nos permite una enorme variedad de movimientos y constituye una caracte-rística de los humanos, importante para su evolu-ción, ya que en su momento les permitió que está se transformase en una mano prensil.
La musculatura forma la eminencia tenar, y está inervado por el nervio mediano y, por el cubital, e irrigado por vasos derivados del arco cubitopalmar.
La porción superior de las extremidades inferiores está compuesta por el muslo, que se halla entre la cadera y la rodilla.
Está constituido por un solo hueso largo, el fémur, que se articula con el iliaco y la tibia.
En su parte anterior está el cuádriceps, el músculo más poderoso del organismo y que hace que la rodilla se enderece.
La rodilla comprende la articulación del fémur con la tibia y las partes blandas circundantes.
La superficie articular de la rodilla es concordante entre sí por los dos fibrocartílagos o meniscos, y en la posición anterior, articulada con los cóndilos, se halla la rótula.
Las superficies de esa articulación se encuentran unidas por:
Los ligamentos laterales y cruzados.
El tendón del cuádriceps.
La rótula.
El tendón rotuliano.
Posteriormente a la articulación se sitúa el hueco poplíteo, cruzado por los vasos poplíteos y el nervio ciático, dirigidos a la pierna.
La porción entre la rodilla y el pie se conoce como pierna, que está constituida por dos huesos largos, tibia y peroné, recubiertos de una poderosa masa muscular y tendones que se insertan en el pie para regular su movimiento.
La irrigación de la pierna se efectúa mediante la arteria poplítea, y la inervación, por las ramas del ciático.
La cara posterior de la pierna, carnosa y abultada, se denomina pantorrilla, formada por los gemelos y el sóleo.
Los pies estás unidos a la pierna por el tobillo, que comprende los maléolos.
El pie humano es una construcción mecánica de una altísima perfección, en la cual que tienen un comple-to sincronismo, todos los movimientos necesarios para soportar las presiones y las tracciones de la marcha, que dan apoyo y equilibrio al cuerpo.
El esqueleto está formado:
Por la parte posterior con los huesos calcáneo, astrágalo, escafoides, cuboides y tres cuñas.
Por la parte media con los cinco metatarsianos.
Por la parte anterior, por las falanges y también por los huesos sesamoideos.
Estas piezas óseas son fijadas por fuertes tendones insertados en la pierna, ligamentos y músculos.
La citada parte posterior del pie, es el talón, zona básica de apoyo donde se transmite casi todo el peso corporal.
Está recubierto por piel de bastante grosor, con una resistente capa de tejido adiposo conjuntivo sobre el calcáneo, punto de inserción del tendón de Aquiles y otros tendones y ligamentos importantes para man-tener el ortostatismo y efectuar la marcha.
La gran complejidad del pie lo hace susceptible de numerosas deformaciones y de alteraciones, tanto dermatológicas, como las traumáticas, las reumáti-cas y las vasculares.
Está constituido por un solo hueso largo, el fémur, que se articula con el iliaco y la tibia.
En su parte anterior está el cuádriceps, el músculo más poderoso del organismo y que hace que la rodilla se enderece.
La rodilla comprende la articulación del fémur con la tibia y las partes blandas circundantes.
La superficie articular de la rodilla es concordante entre sí por los dos fibrocartílagos o meniscos, y en la posición anterior, articulada con los cóndilos, se halla la rótula.
Las superficies de esa articulación se encuentran unidas por:
Los ligamentos laterales y cruzados.
El tendón del cuádriceps.
La rótula.
El tendón rotuliano.
Posteriormente a la articulación se sitúa el hueco poplíteo, cruzado por los vasos poplíteos y el nervio ciático, dirigidos a la pierna.
La porción entre la rodilla y el pie se conoce como pierna, que está constituida por dos huesos largos, tibia y peroné, recubiertos de una poderosa masa muscular y tendones que se insertan en el pie para regular su movimiento.
La irrigación de la pierna se efectúa mediante la arteria poplítea, y la inervación, por las ramas del ciático.
La cara posterior de la pierna, carnosa y abultada, se denomina pantorrilla, formada por los gemelos y el sóleo.
Los pies estás unidos a la pierna por el tobillo, que comprende los maléolos.
El pie humano es una construcción mecánica de una altísima perfección, en la cual que tienen un comple-to sincronismo, todos los movimientos necesarios para soportar las presiones y las tracciones de la marcha, que dan apoyo y equilibrio al cuerpo.
El esqueleto está formado:
Por la parte posterior con los huesos calcáneo, astrágalo, escafoides, cuboides y tres cuñas.
Por la parte media con los cinco metatarsianos.
Por la parte anterior, por las falanges y también por los huesos sesamoideos.
Estas piezas óseas son fijadas por fuertes tendones insertados en la pierna, ligamentos y músculos.
La citada parte posterior del pie, es el talón, zona básica de apoyo donde se transmite casi todo el peso corporal.
Está recubierto por piel de bastante grosor, con una resistente capa de tejido adiposo conjuntivo sobre el calcáneo, punto de inserción del tendón de Aquiles y otros tendones y ligamentos importantes para man-tener el ortostatismo y efectuar la marcha.
La gran complejidad del pie lo hace susceptible de numerosas deformaciones y de alteraciones, tanto dermatológicas, como las traumáticas, las reumáti-cas y las vasculares.
El tórax.
El tronco humano es la porción mayor del cuerpo de los vertebrados, en la que se implantan la cabeza y las extremidades.
Se divide, principalmente, en dos cavidades:
El tórax.
El abdomen.
Y finaliza con la pelvis.
El tronco empieza en los hombros.
Estas estructuras, llamadas cinturas escapulares cuando se refiere a su constitución ósea, se unen al húmero mediante la articulación escapulohumeral.
Su eje está rodeado por:
La región de la axila.
La región escapular, que son los tejidos blandos del homóplato.
La región deltoidea.
El tronco humano es la porción mayor del cuerpo de los vertebrados, en la que se implantan la cabeza y las extremidades.
Se divide, principalmente, en dos cavidades:
El tórax.
El abdomen.
Y finaliza con la pelvis.
El tronco empieza en los hombros.
Estas estructuras, llamadas cinturas escapulares cuando se refiere a su constitución ósea, se unen al húmero mediante la articulación escapulohumeral.
Su eje está rodeado por:
La región de la axila.
La región escapular, que son los tejidos blandos del homóplato.
La región deltoidea.
El tórax humano está rodeado por 12 pares de costillas, unidas a la columna vertebral, por detrás, y al esternón, por delante, que lo protegen.
De forma cónica, se halla separado del abdomen por el diafragma, un músculo plano, y superiormente se comunica con el cuello.
En él se hallan alojados:
El corazón, en la parte anterior izquierda.
Los grandes vasos arteriales y venosos.
Los pulmones, uno a cada lado, y revestidos por la serosa pleural.
El mediastino, que es el espacio comprendido entre ambas pleuras en la línea media del tórax y que comprende, a su vez, la tráquea, el timo, el esófago y los ganglios regionales y sus vasos.
La pelvis es el anillo óseo en forma de bacía situado en el extremo inferior del tronco, al que sirve de base, y encima de los miembros inferiores, en los que descansa y con los que se articula.
En el adulto, la pelvis la forman cuatro huesos:
El sacro.
El cóccix.
De forma cónica, se halla separado del abdomen por el diafragma, un músculo plano, y superiormente se comunica con el cuello.
En él se hallan alojados:
El corazón, en la parte anterior izquierda.
Los grandes vasos arteriales y venosos.
Los pulmones, uno a cada lado, y revestidos por la serosa pleural.
El mediastino, que es el espacio comprendido entre ambas pleuras en la línea media del tórax y que comprende, a su vez, la tráquea, el timo, el esófago y los ganglios regionales y sus vasos.
La pelvis es el anillo óseo en forma de bacía situado en el extremo inferior del tronco, al que sirve de base, y encima de los miembros inferiores, en los que descansa y con los que se articula.
En el adulto, la pelvis la forman cuatro huesos:
El sacro.
El cóccix.
Los huesos ilíacos, que están unidos entre sí por sínfisis o superficies articulares, cuyo margen de desplazamiento es muy limitado.
Únicamente durante el parto, por imbibición de los ligamentos, se alcanza una considerable distensión.
La pelvis se divide en la superior, o abdominal, y la inferior, que contiene el recto, todo el aparato genitourinario y el pubis, que se halla cubierto de vello desde la pubertad. Desde el subpubis hasta la punta del cóccix y desde una tuberosidad isquiática a la otra se extiende una región de forma romboidal llamada perineo, donde se alojan, en el hombre, el pene, el escroto, el rafe mediano y el ano; y, en la mujer, la vulva y el ano.
La gravedad de las fracturas pélvicas depende no sólo de su extensión, sino también de la afectación de los órganos internos.
En obstetricia, la configuración de la pelvis tiene mucha importancia en el descenso del feto durante el parto, por los diámetros de las tres zonas en que se divide en relación con los diámetros de la cabeza fetal, que determinan la viabilidad y facilidad de la expulsión.
Únicamente durante el parto, por imbibición de los ligamentos, se alcanza una considerable distensión.
La pelvis se divide en la superior, o abdominal, y la inferior, que contiene el recto, todo el aparato genitourinario y el pubis, que se halla cubierto de vello desde la pubertad. Desde el subpubis hasta la punta del cóccix y desde una tuberosidad isquiática a la otra se extiende una región de forma romboidal llamada perineo, donde se alojan, en el hombre, el pene, el escroto, el rafe mediano y el ano; y, en la mujer, la vulva y el ano.
La gravedad de las fracturas pélvicas depende no sólo de su extensión, sino también de la afectación de los órganos internos.
En obstetricia, la configuración de la pelvis tiene mucha importancia en el descenso del feto durante el parto, por los diámetros de las tres zonas en que se divide en relación con los diámetros de la cabeza fetal, que determinan la viabilidad y facilidad de la expulsión.
Los huesos.
Es el nombre que recibe cada uno de los órganos duros cuyo tejido conjuntivo forma el esqueleto de la mayoría de los animales vertebrados. Los huesos constituyen la parte pasiva del aparato locomotor, porque en ellos se insertan los músculos, gracias a los cuales es posible la locomoción. Están formados por una sustancia orgánica de naturaleza proteica llamada oseína y por sales minerales, en especial, por calcio y magnesio. La membrana con la cual se hallan recubiertos, se denomina periostio y a través de ella llegan al hueso los vasos sanguíneos que lo nutren y los nervios que le dan sensibilidad.
Es el nombre que recibe cada uno de los órganos duros cuyo tejido conjuntivo forma el esqueleto de la mayoría de los animales vertebrados. Los huesos constituyen la parte pasiva del aparato locomotor, porque en ellos se insertan los músculos, gracias a los cuales es posible la locomoción. Están formados por una sustancia orgánica de naturaleza proteica llamada oseína y por sales minerales, en especial, por calcio y magnesio. La membrana con la cual se hallan recubiertos, se denomina periostio y a través de ella llegan al hueso los vasos sanguíneos que lo nutren y los nervios que le dan sensibilidad.
El tejido óseo propiamente dicho está compuesto por células óseas, osteína y la trama fibrilar. La parte interior del hueso la forma la médula ósea, cuya función principal es la hemopoyesis, es decir, la producción de glóbulos rojos y leucocitos de la sangre.
Microscópicamente, la médula ósea presenta dos aspectos:
La médula roja, con gran contenido hemopoyético.
La médula amarilla, constituida principalmente por grasa.
Microscópicamente, la médula ósea presenta dos aspectos:
La médula roja, con gran contenido hemopoyético.
La médula amarilla, constituida principalmente por grasa.
La primera se extiende por todo el esqueleto ya en la infancia, pero en el estado adulto se limita a los huesos cortos y los planos y a los extremos de los huesos largos.
En la médula ósea tiene lugar la multiplicación y la maduración celular, que nos asegura la producción continua de células maduras a partir de células madre, nos origina células diferenciadas y mantiene el volumen de autor renovación.
La producción diaria aproximada es de 100 a 250 mil millones de hematíes, varias decenas de miles de millones de células poli nucleares y de 70 a 150 mil millones de plaquetas.
El esqueleto humano consta de unos 208 huesos, que se clasifican principalmente en largos, cortos y planos. Como hueso largo se considera cualquier hueso en que una dimensión domina sobre la otra, y constan de un cuerpo, llamado diáfisis, y de dos extremos o epífisis. Entre la diáfisis y la epífisis hay una zona llamada metáfisis, que al igual que los extremos del hueso es de un tejido esponjoso.
La diáfisis es tejido compacto con un espacio central o cavidad medular.
La diáfisis es tejido compacto con un espacio central o cavidad medular.
Los huesos de las extremidades como el fémur, la tibia, el peroné, el radio, el cúbito y el húmero, son un claro ejemplo como son las costillas y los huesos pares, 12 en cada lado, que forman la pared de la caja torácica y se articulan con el esternón y la columna vertebral.
Entre los huesos cortos, definidos como cualquiera de los huesos en la que una dimensión no domina a las otras y, que constan, al igual que las epífisis de los huesos largos, de una masa central de tejido esponjoso que se halla recubierta por una capa de tejido compacto, se cuentan, los huesecillos del oído medio, que son:
El yunque.
El martillo.
El estribo.
El lenticular.
El yunque.
El martillo.
El estribo.
El lenticular.
Los huesos planos son aquellos en las cuales dos dimensiones dominan una sobre la otra y constan, esencialmente, de dos láminas de tejido compacto que encierran entre ellas una capa de tejido esponjoso, que se llama diploe.
Característicos de este grupo son:
El omóplato.
Los huesos del cráneo.
El esternón.
El omóplato.
Los huesos del cráneo.
El esternón.
Asociado a la estructura esquelética se halla el cartílago, una sustancia elástica, flexible, blanca o grisácea que se halla adherida a las superficies articulares óseas.
Existe en tres formas:
El hialino, que son cartílagos costales, del aparato respiratorio y las zonas de ulterior osificación.
El elástico, que son los cartílagos de la oreja y la epiglotis.
El conjuntivo o fibroso, que se halla localizado en los discos intervertebrales.
El hialino, que son cartílagos costales, del aparato respiratorio y las zonas de ulterior osificación.
El elástico, que son los cartílagos de la oreja y la epiglotis.
El conjuntivo o fibroso, que se halla localizado en los discos intervertebrales.
Los nervios.
Son una estructura en forma de cordón que se halla constituida por un número variable de células nerviosas, que están dispuestas paralelamente, que nos ponen en relación los centros nerviosos o los ganglios periféricos con todas las partes del cuerpo.
Su función es la de conducir o transmitir impulsos y sensaciones.
Las células nerviosas están agrupadas formando fibras nerviosas reunidas a su vez en fascículos, cada uno de los cuales está envuelto por una vaina, el perineuro.
Las fibras se mantienen separadas por un tabique de tejido conectivo, el endoneuro, y están contenidas en una vaina común, el epineuro o neurolema.
Los nervios pueden ser mielínicos o amielínicos.
En los primeros las fibras nerviosas están cubier-tas por una vaina de mielina, y en los segundos las recubre directamente el neurolema.
Se diferencian en que la velocidad de conducción es menor en las amielínicas.
Los nervios más poderosos del cuerpo humano son los periféricos, que se extienden desde el sistema nervioso central, que está formado por el encéfalo y la médula espinal, hasta otras partes del cuerpo. Incluyendo los nervios ópticos, existen 12 pares de nervios craneales que nacen directamente del cerebro, y 31 pares de nervios espinales que nacen directamente de la médula espinal, y son todos ellos periféricos.
En el hombro y en la cadera, los nervios espinales se unen para formar los nervios principales de las extremidades, como el nervio mediano y el ciático de la pierna.
Los nervios pares craneales son:
El olfatorio.
El óptico.
El motor ocular común.
El troclear o patético.
El trigémino.
El motor ocular externo.
El facial.
El vestibulococlear
El coclear, encargado de la función auditiva.
El glosofaríngeo.
El vago o neumogástrico.
Es el principal componente de la parte parasimpá-tica del sistema nervioso autónomo.
El accesorio, que difiere de los demás craneales en que sólo una pequeña parte del mismo tiene su ori-gen en el cerebro, mientras que el resto procede de la médula espinal.
Procedente del plexo cervical está el nervio frénico, con un trayecto descendente a lo largo del tórax y, con las ramas colaterales y terminales que inervan el peritoneo y las suprarrenales, que se encarga de la inervación del diafragma.
Los nervios espinales se dividen en grupos según la parte de la columna en la que se originan.
Así, se clasifican como nervios espinales cervicales, dorsales, lumbares y sacros, en donde se halla la cola de caballo y los coccígeos.
Los que se hallan en conexión con la parte media de la médula espinal y rodeando al cuerpo se ramifican e inervan las zonas concretas del tronco.
Los que salen de la parte superior e inferior de la columna y al unirse forman tramas nerviosas que son denominadas plexos, cuyas ramas inervan a los brazos y las piernas.
El plexo braquial reúne, entre otros, el cubital, el radial y el mediano.
El plexo sacro se inicia en el ciático, que es el ner-vio principal de las extremidades inferiores y el más largo del cuerpo.
Se distingue entre el nervio ciático menor y el ner-vio ciático mayor o ciático propiamente dicho, porque parte de la pelvis y desciende por la nalga y la cara posterior del muslo, inervando a todos los músculos correspondientes.
Otros nervios de las extremidades inferiores son:
El femoral.
El isquiático.
El femorocutáneo.
El safeno.
El tibial.
El peroneal.
Los nervios digitales.
Son una estructura en forma de cordón que se halla constituida por un número variable de células nerviosas, que están dispuestas paralelamente, que nos ponen en relación los centros nerviosos o los ganglios periféricos con todas las partes del cuerpo.
Su función es la de conducir o transmitir impulsos y sensaciones.
Las células nerviosas están agrupadas formando fibras nerviosas reunidas a su vez en fascículos, cada uno de los cuales está envuelto por una vaina, el perineuro.
Las fibras se mantienen separadas por un tabique de tejido conectivo, el endoneuro, y están contenidas en una vaina común, el epineuro o neurolema.
Los nervios pueden ser mielínicos o amielínicos.
En los primeros las fibras nerviosas están cubier-tas por una vaina de mielina, y en los segundos las recubre directamente el neurolema.
Se diferencian en que la velocidad de conducción es menor en las amielínicas.
Los nervios más poderosos del cuerpo humano son los periféricos, que se extienden desde el sistema nervioso central, que está formado por el encéfalo y la médula espinal, hasta otras partes del cuerpo. Incluyendo los nervios ópticos, existen 12 pares de nervios craneales que nacen directamente del cerebro, y 31 pares de nervios espinales que nacen directamente de la médula espinal, y son todos ellos periféricos.
En el hombro y en la cadera, los nervios espinales se unen para formar los nervios principales de las extremidades, como el nervio mediano y el ciático de la pierna.
Los nervios pares craneales son:
El olfatorio.
El óptico.
El motor ocular común.
El troclear o patético.
El trigémino.
El motor ocular externo.
El facial.
El vestibulococlear
El coclear, encargado de la función auditiva.
El glosofaríngeo.
El vago o neumogástrico.
Es el principal componente de la parte parasimpá-tica del sistema nervioso autónomo.
El accesorio, que difiere de los demás craneales en que sólo una pequeña parte del mismo tiene su ori-gen en el cerebro, mientras que el resto procede de la médula espinal.
Procedente del plexo cervical está el nervio frénico, con un trayecto descendente a lo largo del tórax y, con las ramas colaterales y terminales que inervan el peritoneo y las suprarrenales, que se encarga de la inervación del diafragma.
Los nervios espinales se dividen en grupos según la parte de la columna en la que se originan.
Así, se clasifican como nervios espinales cervicales, dorsales, lumbares y sacros, en donde se halla la cola de caballo y los coccígeos.
Los que se hallan en conexión con la parte media de la médula espinal y rodeando al cuerpo se ramifican e inervan las zonas concretas del tronco.
Los que salen de la parte superior e inferior de la columna y al unirse forman tramas nerviosas que son denominadas plexos, cuyas ramas inervan a los brazos y las piernas.
El plexo braquial reúne, entre otros, el cubital, el radial y el mediano.
El plexo sacro se inicia en el ciático, que es el ner-vio principal de las extremidades inferiores y el más largo del cuerpo.
Se distingue entre el nervio ciático menor y el ner-vio ciático mayor o ciático propiamente dicho, porque parte de la pelvis y desciende por la nalga y la cara posterior del muslo, inervando a todos los músculos correspondientes.
Otros nervios de las extremidades inferiores son:
El femoral.
El isquiático.
El femorocutáneo.
El safeno.
El tibial.
El peroneal.
Los nervios digitales.
Las arterias.
Son vasos sanguíneos pulsantes que en la circulación mayor transportan la sangre oxigenada desde el corazón hasta los órganos, y los que en el circuito pulmonar llevan la sangre pobre en oxígeno hasta los pulmones.
Todas las arterias parten de la aorta, desde la que se ramifican.
La pared arterial está formada por tres capas, la íntima, la media y la adventicia y, presenta además, membranas elásticas y fibras musculares.
La arteria principal del cuerpo es la aorta, que es la encargada de transportar la sangre oxigenada hasta los principales órganos.
Se inicia en el ventrículo izquierdo y forma después un arco que se dirige hacia abajo y a la izquierda, en dirección al tórax y al abdomen.
Es el origen de todas las arterias de la circulación mayor, que se ramifican a partir de ella.
Finaliza en la zona de la cuarta vértebra lumbar, en donde se bifurca para dar lugar a las venas ilíacas primarias.
Se divide en aorta torácica y aorta abdominal.
La arteria carótida es la arteria principal del cuello e irriga la cabeza.
Se divide en derecha e izquierda y nace directamente de la aorta, y después, sigue un trayecto ascendente, en donde ambas ramas entran inferiormente en el cuello, donde constituyen el paquete vascular, junto con la vena yugular y el nervio neumogástrico.
Al llegar a la mitad del cuello, cada carótida, que hasta ese punto se denomina carótida primitiva, se bifurca en dos:
La externa, que irriga el cuello y la cara.
La interna, que penetra en el cráneo, en donde se divide de nuevo en colateral y las ramas terminales.
Se denomina arteriola, a cualquiera de las ramas arteriales de menor tamaño que nacen de una arte-ria y la unen con un capilar. Tienen una estructura y un tamaño intermedios entre las arterias y los capilares, y estas pueden contraerse o dilatarse para adaptarse a la variación de las necesidades de la corriente sanguínea de los tejidos que irrigan.
Existen múltiples arterias que, al igual que las venas, reciben el nombre del órgano o región que irrigan:
La femoral, es la situada en la parte interna del muslo, destinada a irrigar esa región.
La peronea, es la que parte del tibial posterior y se distribuye por el lado externo y posterior del tobillo y de los músculos profundos de la pantorrilla.
Las iliacas, irrigan la zona ilíaca o coxal.
La hepática, se localiza en el hígado.
Las pulmonares, en los pulmones.
Los músculos.
Son órganos carnosos que, debido a su contractibilidad, cumplen la función de instrumento inmediato tanto para producir como para contrarrestar a todos los movimientos del cuerpo.
El elemento constitutivo de los músculos es la fibra muscular, que puede ser lisa o estriada.
La fibra lisa, se halla formada por células nuclea-das dispuestas paralelamente formando fascículos, que forman las capas musculares de los órganos con movimiento involuntario como son los vasos, el tubo digestivo, las vías respiratorias y las vías urinarias con la excepción del corazón.
La fibra estriada que es de una longitud de 3 cm de media, consta de la vaina o sarcolema, de una sus-tancia muscular y también del núcleo o de los cor-púsculos musculares. Es de contracción voluntaria, excepto la que constituye el músculo cardíaco y el miocardio y, además, ésta forma la musculatura que recubre el esqueleto.
Los músculos de fibra estriada tienen dos o más inserciones en los huesos, en los cartílagos y en los otros órganos.
Las inserciones de mayor solidez se conocen con el nombre de origen del músculo.
La aponeurosis es la estructura que se halla aso-ciada a los músculos y, que se caracteriza, por ser una lámina fibrosa, blanca y de aspecto reluciente, que está constituida por un tejido de gran resisten-cia, que recubre uno o más músculos, envolvién-dolos o uniéndolos.
El organismo se compone de unos 600 músculos, que se clasifican según la función que llevan a cabo como:
Dilatador.
Elevador.
Extensor.
Flexor.
Abductor.
Pronador.
Rotador.
Supinador.
Tensor.
Transverso.
Y el más común, es el diafragma.
Algunos de los músculos del cuerpo humano son:
El bíceps.
El tríceps.
El cuádriceps.
El deltoides.
El trapecio.
El pectoral.
El sartorio.
Los esfínteres.
El gastrocnemio.
El masetero.
Los glúteos.
El occipitofrontal.
El pectoral, mayor y menor.
El psoas.
El recto.
El sartorio.
Son vasos sanguíneos pulsantes que en la circulación mayor transportan la sangre oxigenada desde el corazón hasta los órganos, y los que en el circuito pulmonar llevan la sangre pobre en oxígeno hasta los pulmones.
Todas las arterias parten de la aorta, desde la que se ramifican.
La pared arterial está formada por tres capas, la íntima, la media y la adventicia y, presenta además, membranas elásticas y fibras musculares.
La arteria principal del cuerpo es la aorta, que es la encargada de transportar la sangre oxigenada hasta los principales órganos.
Se inicia en el ventrículo izquierdo y forma después un arco que se dirige hacia abajo y a la izquierda, en dirección al tórax y al abdomen.
Es el origen de todas las arterias de la circulación mayor, que se ramifican a partir de ella.
Finaliza en la zona de la cuarta vértebra lumbar, en donde se bifurca para dar lugar a las venas ilíacas primarias.
Se divide en aorta torácica y aorta abdominal.
La arteria carótida es la arteria principal del cuello e irriga la cabeza.
Se divide en derecha e izquierda y nace directamente de la aorta, y después, sigue un trayecto ascendente, en donde ambas ramas entran inferiormente en el cuello, donde constituyen el paquete vascular, junto con la vena yugular y el nervio neumogástrico.
Al llegar a la mitad del cuello, cada carótida, que hasta ese punto se denomina carótida primitiva, se bifurca en dos:
La externa, que irriga el cuello y la cara.
La interna, que penetra en el cráneo, en donde se divide de nuevo en colateral y las ramas terminales.
Se denomina arteriola, a cualquiera de las ramas arteriales de menor tamaño que nacen de una arte-ria y la unen con un capilar. Tienen una estructura y un tamaño intermedios entre las arterias y los capilares, y estas pueden contraerse o dilatarse para adaptarse a la variación de las necesidades de la corriente sanguínea de los tejidos que irrigan.
Existen múltiples arterias que, al igual que las venas, reciben el nombre del órgano o región que irrigan:
La femoral, es la situada en la parte interna del muslo, destinada a irrigar esa región.
La peronea, es la que parte del tibial posterior y se distribuye por el lado externo y posterior del tobillo y de los músculos profundos de la pantorrilla.
Las iliacas, irrigan la zona ilíaca o coxal.
La hepática, se localiza en el hígado.
Las pulmonares, en los pulmones.
Los músculos.
Son órganos carnosos que, debido a su contractibilidad, cumplen la función de instrumento inmediato tanto para producir como para contrarrestar a todos los movimientos del cuerpo.
El elemento constitutivo de los músculos es la fibra muscular, que puede ser lisa o estriada.
La fibra lisa, se halla formada por células nuclea-das dispuestas paralelamente formando fascículos, que forman las capas musculares de los órganos con movimiento involuntario como son los vasos, el tubo digestivo, las vías respiratorias y las vías urinarias con la excepción del corazón.
La fibra estriada que es de una longitud de 3 cm de media, consta de la vaina o sarcolema, de una sus-tancia muscular y también del núcleo o de los cor-púsculos musculares. Es de contracción voluntaria, excepto la que constituye el músculo cardíaco y el miocardio y, además, ésta forma la musculatura que recubre el esqueleto.
Los músculos de fibra estriada tienen dos o más inserciones en los huesos, en los cartílagos y en los otros órganos.
Las inserciones de mayor solidez se conocen con el nombre de origen del músculo.
La aponeurosis es la estructura que se halla aso-ciada a los músculos y, que se caracteriza, por ser una lámina fibrosa, blanca y de aspecto reluciente, que está constituida por un tejido de gran resisten-cia, que recubre uno o más músculos, envolvién-dolos o uniéndolos.
El organismo se compone de unos 600 músculos, que se clasifican según la función que llevan a cabo como:
Dilatador.
Elevador.
Extensor.
Flexor.
Abductor.
Pronador.
Rotador.
Supinador.
Tensor.
Transverso.
Y el más común, es el diafragma.
Algunos de los músculos del cuerpo humano son:
El bíceps.
El tríceps.
El cuádriceps.
El deltoides.
El trapecio.
El pectoral.
El sartorio.
Los esfínteres.
El gastrocnemio.
El masetero.
Los glúteos.
El occipitofrontal.
El pectoral, mayor y menor.
El psoas.
El recto.
El sartorio.
El aparato digestivo.
Es el conjunto de las partes y los órganos que realizan el proceso de digestión de los alimentos.
Aunque el proceso ya se inicia en la boca, por medio de la activación de la pepsina, la cual convierte en el bolo alimenticio a las proteínas en peptonas, sé consideran tres partes, como las fundamentales de este sistema:
El esófago.
El estómago.
Los intestinos.
El esófago, es el conducto musculo membranoso que se extiende de la faringe al estómago, atravesando toda la cavidad torácica y el diafragma.
En su recorrido torácico entra en contacto con la aorta cruzándose por su borde izquierdo.
Tiene unos 25 cm de longitud y 2 o 3 cm de luz, y termina en la boca del estómago, al nivel del cardias u orificio esofágico del estómago.
Su función es conducir los alimentos desde la boca al estómago mediante movimientos peristálticos.
A través del cardias, el alimento llega al estómago, que es un órgano hueco de una estructura músculo membranoso y continúa con el duodeno a través del píloro. Con una capacidad aproximada de 1.200 ml, la parte superior del estómago, llamada fondo, es más ancha que la inferior y sirve para almacenar el alimento, que se halla en unas capas relativamente concéntricas, en las más internas de las cuales, se sitúan los alimentos recién ingeridos, lo que permite la persistencia de la acción alcalina de la saliva.
Las paredes de la capa mucosa se hallan revestidas de muchas pequeñas glándulas que secretan el jugo gástrico.
Esta secreción requiere un importante gasto ener-gético y es regulada por vía nerviosa, que se halla estimulada por la vista, por el olfato y por el gusto de los alimentos, humoral y hormonal. El estómago puede sufrir diversas enfermedades, como gastritis, úlcera, tumores, hemorragias y otras.
A partir del estómago están los intestinos delgado y grueso.
El intestino, con 7 m de longitud, se halla plegado sobre sí mismo en la cavidad abdominal.
En unos segmentos es móvil, y en otros, fijo.
El intestino delgado está formado por el duodeno, el yeyuno y el íleon.
La mucosa de esta parte del intestino está formada por pequeñas eminencias blandas, muy flexibles y casi contiguas que reciben el nombre de vellosidad intestinal.
El intestino grueso, de 1,70 m y configurando un marco que encuadra al primero, está formado por el colon ascendente, cuya porción inicial es el ciego, en donde acaba el íleon, el colon transverso y el colon descendente, que desemboca en el recto, situado en la parte posterior e izquierda de la pelvis y que se extiende desde la ese ilíaca del colon hasta el ano.
Es cilíndrico, salvo en su parte más inferior, donde una dilatación forma una ampolla, y termina en el esfínter anal.
Es el conjunto de las partes y los órganos que realizan el proceso de digestión de los alimentos.
Aunque el proceso ya se inicia en la boca, por medio de la activación de la pepsina, la cual convierte en el bolo alimenticio a las proteínas en peptonas, sé consideran tres partes, como las fundamentales de este sistema:
El esófago.
El estómago.
Los intestinos.
El esófago, es el conducto musculo membranoso que se extiende de la faringe al estómago, atravesando toda la cavidad torácica y el diafragma.
En su recorrido torácico entra en contacto con la aorta cruzándose por su borde izquierdo.
Tiene unos 25 cm de longitud y 2 o 3 cm de luz, y termina en la boca del estómago, al nivel del cardias u orificio esofágico del estómago.
Su función es conducir los alimentos desde la boca al estómago mediante movimientos peristálticos.
A través del cardias, el alimento llega al estómago, que es un órgano hueco de una estructura músculo membranoso y continúa con el duodeno a través del píloro. Con una capacidad aproximada de 1.200 ml, la parte superior del estómago, llamada fondo, es más ancha que la inferior y sirve para almacenar el alimento, que se halla en unas capas relativamente concéntricas, en las más internas de las cuales, se sitúan los alimentos recién ingeridos, lo que permite la persistencia de la acción alcalina de la saliva.
Las paredes de la capa mucosa se hallan revestidas de muchas pequeñas glándulas que secretan el jugo gástrico.
Esta secreción requiere un importante gasto ener-gético y es regulada por vía nerviosa, que se halla estimulada por la vista, por el olfato y por el gusto de los alimentos, humoral y hormonal. El estómago puede sufrir diversas enfermedades, como gastritis, úlcera, tumores, hemorragias y otras.
A partir del estómago están los intestinos delgado y grueso.
El intestino, con 7 m de longitud, se halla plegado sobre sí mismo en la cavidad abdominal.
En unos segmentos es móvil, y en otros, fijo.
El intestino delgado está formado por el duodeno, el yeyuno y el íleon.
La mucosa de esta parte del intestino está formada por pequeñas eminencias blandas, muy flexibles y casi contiguas que reciben el nombre de vellosidad intestinal.
El intestino grueso, de 1,70 m y configurando un marco que encuadra al primero, está formado por el colon ascendente, cuya porción inicial es el ciego, en donde acaba el íleon, el colon transverso y el colon descendente, que desemboca en el recto, situado en la parte posterior e izquierda de la pelvis y que se extiende desde la ese ilíaca del colon hasta el ano.
Es cilíndrico, salvo en su parte más inferior, donde una dilatación forma una ampolla, y termina en el esfínter anal.
El aparato respiratorio.
La respiración propiamente dicha, se inicia con la tráquea, que es un conducto cilíndrico elástico, muy cartilaginoso y membranoso que se halla situado en la parte anterior e inferior del cuello y en la parte superior del tórax.
Este conducto finaliza en forma de quilla, en un ángulo que determina la bifurcación traqueal en los bronquios y que recibe el nombre de carina.
Cada una de las dos ramas principales de la tráquea y sus subdivisiones se conoce con el nombre de bronquio.
Los bronquios son, grandes ramificaciones que se extienden tanto a la derecha como a izquierda de la caja torácica, al nivel de la quinta vértebra dorsal o torácica, situados detrás de la arteria y las venas pulmonares correspondientes, delante de los vasos bronquiales. Cada bronquio penetra en un pulmón, se ramifica finamente y, después, termina dentro de los lóbulos pulmonares, que a su vez se subdividen y formando los bronquiolos terminales, éstos enlazan ya con los alveolos.
Cada pulmón consta de:
Vértice.
Base.
Tres caras.
Tres bordes.
El derecho está formado por tres lóbulos:
El superior.
El medio
El inferior.
Que se hallan separados entre sí por cisuras; debi-do a la posición del corazón, es más ancho y, algo más corto que el pulmón izquierdo, que solamente tiene dos lóbulos y una cisura.
Los lóbulos se hallan constituidos por lobulillos que contienen numerosos alveolos respiratorios.
El pulmón, posee los segmentos broncopulmonares, que son verdaderas unidades anatomofuncionales de gran importancia clínica, porque nos permiten hacer la extirpación segmentaria en procesos patológicos.
La membrana que tapiza los pulmones y, también, la superficie interna de la pared torácica, que son el diafragma y el mediastino es la pleura.
La respiración propiamente dicha, se inicia con la tráquea, que es un conducto cilíndrico elástico, muy cartilaginoso y membranoso que se halla situado en la parte anterior e inferior del cuello y en la parte superior del tórax.
Este conducto finaliza en forma de quilla, en un ángulo que determina la bifurcación traqueal en los bronquios y que recibe el nombre de carina.
Cada una de las dos ramas principales de la tráquea y sus subdivisiones se conoce con el nombre de bronquio.
Los bronquios son, grandes ramificaciones que se extienden tanto a la derecha como a izquierda de la caja torácica, al nivel de la quinta vértebra dorsal o torácica, situados detrás de la arteria y las venas pulmonares correspondientes, delante de los vasos bronquiales. Cada bronquio penetra en un pulmón, se ramifica finamente y, después, termina dentro de los lóbulos pulmonares, que a su vez se subdividen y formando los bronquiolos terminales, éstos enlazan ya con los alveolos.
Cada pulmón consta de:
Vértice.
Base.
Tres caras.
Tres bordes.
El derecho está formado por tres lóbulos:
El superior.
El medio
El inferior.
Que se hallan separados entre sí por cisuras; debi-do a la posición del corazón, es más ancho y, algo más corto que el pulmón izquierdo, que solamente tiene dos lóbulos y una cisura.
Los lóbulos se hallan constituidos por lobulillos que contienen numerosos alveolos respiratorios.
El pulmón, posee los segmentos broncopulmonares, que son verdaderas unidades anatomofuncionales de gran importancia clínica, porque nos permiten hacer la extirpación segmentaria en procesos patológicos.
La membrana que tapiza los pulmones y, también, la superficie interna de la pared torácica, que son el diafragma y el mediastino es la pleura.
El aparato genital.
Está conformado por un conjunto estructural que es diferente para cada sexo.
En la mujer, lo forman los ovarios, que es en donde maduran los óvulos, además, de las trompas, del útero, de la vagina y de la vulva, constituida por los labios mayores y los menores, por el meato urinario y el clítoris.
En el hombre, está formado por los testículos que es el lugar en donde se forman los espermatozoides, por el epidídimo, por los conductos deferentes, por el cordón espermático, por las vesículas seminales, por el conducto eyaculador y por el pene.
El ovario, la glándula sexual femenina, que es par, y ovoidea, se halla situada a cada lado del útero en los ligamentos anchos.
Consta de una porción central fibrovascular y de la sustancia medular o bulbo, que contiene las vesículas de De Graaf con sus óvulos correspondientes, y una porción cortical, túnica albugínea, membrana germinativa u ovígena de Waldeyer.
Los ovarios, se hallan comunicados con el útero por medio de un tubo largo membranoso, que se llama la trompa de Falopio.
El útero o la matriz, es el órgano femenino que se halla destinado a recibir el óvulo fecundado, para después conservar y nutrir el producto de la concepción y a expulsarlo en el tiempo oportuno.
Tiene forma de pera, de 6-7 cm de longitud, hueco y de paredes musculosas.
Se halla localizado entre la vejiga por su parte anterior, el recto por la posterior, la vagina por la inferior y las asas intestinales y colon sigmoide por la superior.
Medialmente tiene un estrechamiento o istmo que lo configura en dos partes:
El cuello, abierto a la vagina por el hocico de tenca.
El cuerpo.
Su borde superior o fondo uterino se fija a ambos lados mediante el ligamento redondo y allí recibe las trompas de Falopio.
La parte exterior de los genitales femeninos está recogida en la vulva, que tiene una hendidura longitudinal que se halla formada por los labios mayores y los labios menores, y en ella se abre la vagina.
Comprende, superiormente, el monte de Venus, y anteriormente, el vestíbulo, con el clítoris, el orificio de la uretra y el orificio vaginal.
Este último está parcialmente obturado, en la mujer virgen, por el himen, un repliegue membranoso de la mucosa de la vagina, y ocupa el perineo anterior, a pocos centímetros del ano.
Por su parte, el aparato reproductor masculino se compone de los testículos, órgano par, que se halla formado por una masa ovoide de 5 cm de largo en el varón adulto; es de consistencia firme y va recubierto por una membrana resistente, denominada albugínea.
Interiormente, consta de dos lóbulos, en los que se hallan contenidos los canalículos seminíferos que abocan a la rete testis, situada en el polo superior de la glándula, que es, desde donde parten los conductos eferentes para desembocar en el epidídimo, que es, un pequeño cuerpo oblongo, grisáceo, que se a formado por la reunión de los vasos seminíferos.
Del conducto epididimario parte el conducto deferente, que desemboca en la vesícula seminal, que son dos glándulas que se hallan situadas detrás de la vejiga que actúan como órganos para la reserva del esperma.
Vacían su contenido en la uretra prostática a través de los canales eyaculadores.
El testículo, rodeado de una capa serosa, se aloja en una bolsa cutánea denominada escroto, situada por debajo del pene y formada por dartos y túnicas celulares, musculares, fibrosas y vaginales.
Los testículos fetales se encuentran en la cavidad abdominal y no descienden al escroto hasta muy poco antes del nacimiento.
La función secretora de esta glándula es doble:
La secreción endocrina interna produce la hormona masculina llamada testosterona, mientras la secreción externa culmina con la formación de los esper-matozoides, células seminales de la reproducción.
La eyaculación de los espermatozoides y la secreción de orina se lleva a cabo, en el hombre, a través de la uretra, que es un conducto membranoso que se extiende desde el cuello de la vejiga hasta el extremo del pene.
Este último está orgánicamente formado por la raí, o extremidad proximal, el cuerpo, largo y cilindroideo, y el glande o extremo, que es libre.
Lo constituyen dos cuerpos carnosos y un cuerpo esponjoso.
La porción distal del pene, denominada glande, está recubierta por el prepucio, que es un pliegue mono-cutáneo de la piel del pene.
Está conformado por un conjunto estructural que es diferente para cada sexo.
En la mujer, lo forman los ovarios, que es en donde maduran los óvulos, además, de las trompas, del útero, de la vagina y de la vulva, constituida por los labios mayores y los menores, por el meato urinario y el clítoris.
En el hombre, está formado por los testículos que es el lugar en donde se forman los espermatozoides, por el epidídimo, por los conductos deferentes, por el cordón espermático, por las vesículas seminales, por el conducto eyaculador y por el pene.
El ovario, la glándula sexual femenina, que es par, y ovoidea, se halla situada a cada lado del útero en los ligamentos anchos.
Consta de una porción central fibrovascular y de la sustancia medular o bulbo, que contiene las vesículas de De Graaf con sus óvulos correspondientes, y una porción cortical, túnica albugínea, membrana germinativa u ovígena de Waldeyer.
Los ovarios, se hallan comunicados con el útero por medio de un tubo largo membranoso, que se llama la trompa de Falopio.
El útero o la matriz, es el órgano femenino que se halla destinado a recibir el óvulo fecundado, para después conservar y nutrir el producto de la concepción y a expulsarlo en el tiempo oportuno.
Tiene forma de pera, de 6-7 cm de longitud, hueco y de paredes musculosas.
Se halla localizado entre la vejiga por su parte anterior, el recto por la posterior, la vagina por la inferior y las asas intestinales y colon sigmoide por la superior.
Medialmente tiene un estrechamiento o istmo que lo configura en dos partes:
El cuello, abierto a la vagina por el hocico de tenca.
El cuerpo.
Su borde superior o fondo uterino se fija a ambos lados mediante el ligamento redondo y allí recibe las trompas de Falopio.
La parte exterior de los genitales femeninos está recogida en la vulva, que tiene una hendidura longitudinal que se halla formada por los labios mayores y los labios menores, y en ella se abre la vagina.
Comprende, superiormente, el monte de Venus, y anteriormente, el vestíbulo, con el clítoris, el orificio de la uretra y el orificio vaginal.
Este último está parcialmente obturado, en la mujer virgen, por el himen, un repliegue membranoso de la mucosa de la vagina, y ocupa el perineo anterior, a pocos centímetros del ano.
Por su parte, el aparato reproductor masculino se compone de los testículos, órgano par, que se halla formado por una masa ovoide de 5 cm de largo en el varón adulto; es de consistencia firme y va recubierto por una membrana resistente, denominada albugínea.
Interiormente, consta de dos lóbulos, en los que se hallan contenidos los canalículos seminíferos que abocan a la rete testis, situada en el polo superior de la glándula, que es, desde donde parten los conductos eferentes para desembocar en el epidídimo, que es, un pequeño cuerpo oblongo, grisáceo, que se a formado por la reunión de los vasos seminíferos.
Del conducto epididimario parte el conducto deferente, que desemboca en la vesícula seminal, que son dos glándulas que se hallan situadas detrás de la vejiga que actúan como órganos para la reserva del esperma.
Vacían su contenido en la uretra prostática a través de los canales eyaculadores.
El testículo, rodeado de una capa serosa, se aloja en una bolsa cutánea denominada escroto, situada por debajo del pene y formada por dartos y túnicas celulares, musculares, fibrosas y vaginales.
Los testículos fetales se encuentran en la cavidad abdominal y no descienden al escroto hasta muy poco antes del nacimiento.
La función secretora de esta glándula es doble:
La secreción endocrina interna produce la hormona masculina llamada testosterona, mientras la secreción externa culmina con la formación de los esper-matozoides, células seminales de la reproducción.
La eyaculación de los espermatozoides y la secreción de orina se lleva a cabo, en el hombre, a través de la uretra, que es un conducto membranoso que se extiende desde el cuello de la vejiga hasta el extremo del pene.
Este último está orgánicamente formado por la raí, o extremidad proximal, el cuerpo, largo y cilindroideo, y el glande o extremo, que es libre.
Lo constituyen dos cuerpos carnosos y un cuerpo esponjoso.
La porción distal del pene, denominada glande, está recubierta por el prepucio, que es un pliegue mono-cutáneo de la piel del pene.
La columna vertebral.
Conjunto óseo formado por las vértebras cervicales, dorsales, lumbares, sacro y cóccix.
La columna vertebral constituye el sostén del tronco corporal y está relacionada con la pelvis por su extremo inferior, y con el cráneo por el superior. Está formada por 24 vértebras libres (7 vértebras cervicales, 12 dorsales, 5 lumbares), 5 sacras, que están unidas entre sí formando el sacro (que tiene un importantisimo papel para el equilibrio estático del cuerpo, porque soporta el peso del tronco y lo transmite a las extremidades inferiores), y 4-5 coccígeas, de configuración atrófica y que forman el cóccix.
Entre las vértebras cervicales destacan el atlas, que es la primera vértebra, y el axis, segunda vértebra cervical cuya apófisis odontoides sirve de eje a los movimientos de rotación de la cabeza.
El conjunto total de vértebras alberga en su interior un conducto que contiene la médula espinal de la cual parten todos los troncos nerviosos, sensitivos y motores.
Conjunto óseo formado por las vértebras cervicales, dorsales, lumbares, sacro y cóccix.
La columna vertebral constituye el sostén del tronco corporal y está relacionada con la pelvis por su extremo inferior, y con el cráneo por el superior. Está formada por 24 vértebras libres (7 vértebras cervicales, 12 dorsales, 5 lumbares), 5 sacras, que están unidas entre sí formando el sacro (que tiene un importantisimo papel para el equilibrio estático del cuerpo, porque soporta el peso del tronco y lo transmite a las extremidades inferiores), y 4-5 coccígeas, de configuración atrófica y que forman el cóccix.
Entre las vértebras cervicales destacan el atlas, que es la primera vértebra, y el axis, segunda vértebra cervical cuya apófisis odontoides sirve de eje a los movimientos de rotación de la cabeza.
El conjunto total de vértebras alberga en su interior un conducto que contiene la médula espinal de la cual parten todos los troncos nerviosos, sensitivos y motores.
El corazón humano.
Es una víscera muscular hueca y el agente principal de la circulación de la sangre.
El corazón tiene el tamaño aproximado de un puño y está situado en la parte media de la cavidad torácica, en el espacio de separación entre ambos pulmones, y delante de la columna vertebral, del esófago y de la porción descendente de la aorta.
El pericardio es la capa serofibrosa que recubre al corazón.
El epicardio es la lámina visceral del pericardio que se halla en contacto directo con el corazón.
El endocardio es la membrana que recubre la super-ficie interna del corazón.
La túnica muscular recibe el nombre de miocardio, que es un conjunto de fibras estriadas e involuntarias que presenta dos tipos de tejidos diferenciados:
Las miofibrillas, de función contráctil.
El tejido de conducción, que es responsable de llevar el estímulo a la contracción cardíaca.
La pared interna del miocardio está revestida por el endocardio y el pericardio recubre la exterior.
El corazón se halla vascularizado por dos arterias, las coronarias de derecha y de izquierda.
Las venas desembocan directamente en la aurícula derecha, y los nervios nacen de los plexos cardíacos.
Presenta dos partes casi iguales:
El corazón derecho.
El corazón izquierdo.
Cada uno de ellos con un ventrículo y una aurícula comunicados por un orificio, el auriculoventricular, provisto de dos válvulas, la mitral y la tricúspide.
Los ventrículos son cada una de las dos cavidades inferiores, tanto la derecha como la izquierda.
La forma es de cono invertido, perforado en su base por dos aberturas, que reciben la sangre de las au-rículas y se hallan separados por el tabique interventricular.
El ventrículo derecho recibe la sangre de la aurícula derecha a través de la válvula tricúspide, y la expulsa por la arteria pulmonar hasta los pulmones, en donde tiene lugar el intercambio gaseoso, y cuya estructura impide que la sangre refluya hacia el ventrículo tras una contracción cardíaca.
En el ventrículo izquierdo, la sangre procedente de la aurícula izquierda ingresa por el orificio mitral y es expulsada a toda la circulación mayor a través de la aorta.
Las aurículas, son cada una de las dos cavidades superiores del corazón y, estas, son las encargadas de recoger la sangre procedente de las venas.
Su estructura se compone de paredes delgadas y forma cúbica.
El corazón propulsa la sangre por las presiones que se crean en sus cavidades, de manera que el líquido fluye siguiendo un gradiente de presión.
Tales presiones son debidas a las sístoles o de contracciones, producidas entre períodos de diástoles o reposo.
El conjunto de los actos sinérgicos que tienen por objeto expulsar la sangre recibe el nombre de ciclo cardíaco.
La frecuencia cardíaca varía según las situaciones fisiológicas, lo que nos permite adaptar el flujo san-guíneo a las necesidades del organismo.
La médula espinal.
Es una porción intrarraquídea del sistema nervioso que va desde agujero occipital a la segunda vértebra lumbar.
La médula espinal, se halla formada por un cordón espeso, el cual se encuentra en el interior de las en-volturas meníngeas y el conducto raquídeo, que es-tá rodeado por el líquido cefalorraquídeo, que actúa como capa amortiguante.
Microscópicamente se distinguen un surco anterior profundo y un surco posterior, y lateralmente están las raíces de los nervios raquídeos; las raíces anteriores se corresponden con las fibras motoras y las raíces posteriores, con las sensitivas.
La médula espinal se halla formada por dos tipos de sustancias:
La sustancia gris que está constituida por los cuerpos celulares de las neuronas espinales.
La sustancia blanca, que está compuesta por fibras nerviosas agrupadas en haces.
Es una víscera muscular hueca y el agente principal de la circulación de la sangre.
El corazón tiene el tamaño aproximado de un puño y está situado en la parte media de la cavidad torácica, en el espacio de separación entre ambos pulmones, y delante de la columna vertebral, del esófago y de la porción descendente de la aorta.
El pericardio es la capa serofibrosa que recubre al corazón.
El epicardio es la lámina visceral del pericardio que se halla en contacto directo con el corazón.
El endocardio es la membrana que recubre la super-ficie interna del corazón.
La túnica muscular recibe el nombre de miocardio, que es un conjunto de fibras estriadas e involuntarias que presenta dos tipos de tejidos diferenciados:
Las miofibrillas, de función contráctil.
El tejido de conducción, que es responsable de llevar el estímulo a la contracción cardíaca.
La pared interna del miocardio está revestida por el endocardio y el pericardio recubre la exterior.
El corazón se halla vascularizado por dos arterias, las coronarias de derecha y de izquierda.
Las venas desembocan directamente en la aurícula derecha, y los nervios nacen de los plexos cardíacos.
Presenta dos partes casi iguales:
El corazón derecho.
El corazón izquierdo.
Cada uno de ellos con un ventrículo y una aurícula comunicados por un orificio, el auriculoventricular, provisto de dos válvulas, la mitral y la tricúspide.
Los ventrículos son cada una de las dos cavidades inferiores, tanto la derecha como la izquierda.
La forma es de cono invertido, perforado en su base por dos aberturas, que reciben la sangre de las au-rículas y se hallan separados por el tabique interventricular.
El ventrículo derecho recibe la sangre de la aurícula derecha a través de la válvula tricúspide, y la expulsa por la arteria pulmonar hasta los pulmones, en donde tiene lugar el intercambio gaseoso, y cuya estructura impide que la sangre refluya hacia el ventrículo tras una contracción cardíaca.
En el ventrículo izquierdo, la sangre procedente de la aurícula izquierda ingresa por el orificio mitral y es expulsada a toda la circulación mayor a través de la aorta.
Las aurículas, son cada una de las dos cavidades superiores del corazón y, estas, son las encargadas de recoger la sangre procedente de las venas.
Su estructura se compone de paredes delgadas y forma cúbica.
El corazón propulsa la sangre por las presiones que se crean en sus cavidades, de manera que el líquido fluye siguiendo un gradiente de presión.
Tales presiones son debidas a las sístoles o de contracciones, producidas entre períodos de diástoles o reposo.
El conjunto de los actos sinérgicos que tienen por objeto expulsar la sangre recibe el nombre de ciclo cardíaco.
La frecuencia cardíaca varía según las situaciones fisiológicas, lo que nos permite adaptar el flujo san-guíneo a las necesidades del organismo.
La médula espinal.
Es una porción intrarraquídea del sistema nervioso que va desde agujero occipital a la segunda vértebra lumbar.
La médula espinal, se halla formada por un cordón espeso, el cual se encuentra en el interior de las en-volturas meníngeas y el conducto raquídeo, que es-tá rodeado por el líquido cefalorraquídeo, que actúa como capa amortiguante.
Microscópicamente se distinguen un surco anterior profundo y un surco posterior, y lateralmente están las raíces de los nervios raquídeos; las raíces anteriores se corresponden con las fibras motoras y las raíces posteriores, con las sensitivas.
La médula espinal se halla formada por dos tipos de sustancias:
La sustancia gris que está constituida por los cuerpos celulares de las neuronas espinales.
La sustancia blanca, que está compuesta por fibras nerviosas agrupadas en haces.
El hígado y las vías biliares.
Es un órgano impar y asimétrico, que es el mayor del cuerpo humano y, está situado, en la parte superior del abdomen, debajo del diafragma y, se prolonga hacia la izquierda en el epigastrio.
Es una estructura, que es básica, para los procesos fundamentales de la vida del organismo.
Está encargado de secretar la bilis, una sustancia que llega hasta el duodeno a través del conducto bi-liar común, o colédoco, que, a su vez, está formado por la reunión de los conductos hepático y cístico.
El lugar donde se almacena la bilis secretada por el hígado se conoce como vesícula biliar, y está situada en la parte anterior de la cara inferior del hígado.
Esta víscera tiene un peso de 1,5 a 2 kg en el adulto con una superficie lisa, de color rojo amarronado.
Está dividido en cuatro lóbulos y es atravesado por la arteria hepática, por las vías biliares, por la vena cava y por un cordón fibroso.
Tiene diversas funciones:
Secretar la bilis.
Formar el glucógeno.
Fijar la grasa.
Convertir las sustancias nitrogenadas en urea.
Contribuir a la formación y a la destrucción de los hematíes.
Neutralizar, fijar o destruir los venenos, toxinas o las bacterias.
Es un órgano impar y asimétrico, que es el mayor del cuerpo humano y, está situado, en la parte superior del abdomen, debajo del diafragma y, se prolonga hacia la izquierda en el epigastrio.
Es una estructura, que es básica, para los procesos fundamentales de la vida del organismo.
Está encargado de secretar la bilis, una sustancia que llega hasta el duodeno a través del conducto bi-liar común, o colédoco, que, a su vez, está formado por la reunión de los conductos hepático y cístico.
El lugar donde se almacena la bilis secretada por el hígado se conoce como vesícula biliar, y está situada en la parte anterior de la cara inferior del hígado.
Esta víscera tiene un peso de 1,5 a 2 kg en el adulto con una superficie lisa, de color rojo amarronado.
Está dividido en cuatro lóbulos y es atravesado por la arteria hepática, por las vías biliares, por la vena cava y por un cordón fibroso.
Tiene diversas funciones:
Secretar la bilis.
Formar el glucógeno.
Fijar la grasa.
Convertir las sustancias nitrogenadas en urea.
Contribuir a la formación y a la destrucción de los hematíes.
Neutralizar, fijar o destruir los venenos, toxinas o las bacterias.
El encéfalo.
Es una porción de nuestro sistema nervioso central que se halla contenido dentro del cráneo.
El encéfalo, con su prolongación en la médula espinal, constituye el sistema nervioso central.
Está constituido, por una parte:
Por el cerebro.
El cerebelo.
El tronco cerebral.
Y se halla recubierto por las meninges, que lo se-paran del cráneo.
Por otra parte, éste se compone del diencéfalo, que comprende:
El hipotálamo.
El tálamo.
El subtálamo.
El hipotálamo, es la parte más importante, porque regula a todo el sistema nervioso neurovegetativo y endocrino.
Es una porción de nuestro sistema nervioso central que se halla contenido dentro del cráneo.
El encéfalo, con su prolongación en la médula espinal, constituye el sistema nervioso central.
Está constituido, por una parte:
Por el cerebro.
El cerebelo.
El tronco cerebral.
Y se halla recubierto por las meninges, que lo se-paran del cráneo.
Por otra parte, éste se compone del diencéfalo, que comprende:
El hipotálamo.
El tálamo.
El subtálamo.
El hipotálamo, es la parte más importante, porque regula a todo el sistema nervioso neurovegetativo y endocrino.
En el diencéfalo es en donde se originan los deno-minados factores de liberación, que son los que controlan el paso de las hormonas prehipofisarias a la circulación sanguínea.
La porción principal del encéfalo es el cerebro, que ocupa la parte superior del cráneo, y esta estructura es la más compleja del organismo humano, porque se desarrolló filogenética y embriológicamente a partir del tubo neural, que dio lugar a tres vesículas primitivas:
El prosencéfalo.
El mesencéfalo.
El rombencéfalo.
La porción principal del encéfalo es el cerebro, que ocupa la parte superior del cráneo, y esta estructura es la más compleja del organismo humano, porque se desarrolló filogenética y embriológicamente a partir del tubo neural, que dio lugar a tres vesículas primitivas:
El prosencéfalo.
El mesencéfalo.
El rombencéfalo.
En el hombre adulto, el cerebro es ovoidal y tiene una característica convexidad que corresponde a la bóveda craneal.
Suele pesar 1.100 g en el hombre y 1.000 g en la mujer.
La sustancia gris forma la corteza cerebral o córtex, que está constituida por unos 90 a, 100 millones de células.
Suele pesar 1.100 g en el hombre y 1.000 g en la mujer.
La sustancia gris forma la corteza cerebral o córtex, que está constituida por unos 90 a, 100 millones de células.
La sustancia blanca se halla formada por fibras de proyección y de asociación, según su función.
El cerebro está rodeado de una envoltura fibrosa o meninges, que se hallan separadas por una cavidad serosa que contiene el líquido cefalorraquídeo y la membrana aracnoides.
Está irrigado por la arteria carótida interna y la vertebral, ambas pares.
El cerebro está rodeado de una envoltura fibrosa o meninges, que se hallan separadas por una cavidad serosa que contiene el líquido cefalorraquídeo y la membrana aracnoides.
Está irrigado por la arteria carótida interna y la vertebral, ambas pares.
Cada uno, de los dos hemisferios de que consta el cerebro, es desigual respecto del otro y, esta es, una característica esencial de la especie humana. Otra característica es la gran prominencia del lóbulo frontal, que permitiría las funciones simbólicas y planificadas. El cerebro está mediado por diversas sustancias químicas, pero su correlación con las distintas estructuras está aún muy lejos de su dilucidación.
Está constituido por una parte mediana, el vermis, y los hemisferios cerebelosos, laterales.
Su superficie es recorrida por numerosos surcos y está unido al tronco cerebral mediante los pedún-culos cerebelosos.
Su superficie es recorrida por numerosos surcos y está unido al tronco cerebral mediante los pedún-culos cerebelosos.
La sustancia gris del cerebro se reparte entre el córtex cerebeloso y los núcleos cerebelosos.
La sustancia blanca forma el árbol de la vida del cerebelo.
Posee vías aferentes o de entrada y vías eferentes o de salida.
La sustancia blanca forma el árbol de la vida del cerebelo.
Posee vías aferentes o de entrada y vías eferentes o de salida.
El cerebelo no es órgano imprescindible para integrar y coordinar los movimientos, pero sí sirve para poder regularlos y organizarlos en el tiempo.
A continuación del cerebro está el tronco cerebral o encefálico, constituido principalmente por el bulbo y por la protuberancia anular.
A continuación del cerebro está el tronco cerebral o encefálico, constituido principalmente por el bulbo y por la protuberancia anular.
El primero, que también es llamado, médula oblongada, forma un ensanchamiento nervioso del tejido que se localiza en el extremo superior de la médula espinal y termina en la protuberancia anular, una región anatómica vital, dado que es el punto de paso de las vías sensitivas y motoras, con el centro vegetativo más importante del cuerpo:
El núcleo del décimo par de nervios craneanos.
Su destrucción es mortal.
El núcleo del décimo par de nervios craneanos.
Su destrucción es mortal.
El tronco encefálico continúa con la médula espinal, que es la parte intrarraquídea del sistema nervioso central, desde el agujero occipital hasta la primera vértebra lumbar. Su estructura interna está formada por sustancia gris situada alrededor del canal del epéndimo. Está asimismo recubierta por membranas meníngeas.
Es la conexión, entre los nervios superiores y los órganos periféricos y se ocupa de transmitir los mensajes en el sentido centrípeto y centrífugo, tanto al cerebro como al cerebelo, y es un importante centro de actividad refleja.
Es la conexión, entre los nervios superiores y los órganos periféricos y se ocupa de transmitir los mensajes en el sentido centrípeto y centrífugo, tanto al cerebro como al cerebelo, y es un importante centro de actividad refleja.
El encéfalo y la médula espinal están recubiertos por las meninges, compuestas por tres membranas:
La duramadre.
La aracnoides.
La piamadre.
La primera, gruesa y de consistencia robusta, es la meninge más externa y se halla en contacto directo con la superficie ósea del cráneo.
La aracnoides, se extiende a modo de tela de araña entre los surcos e incisuras del tejido nervioso.
La piamadre que es la más interna, se halla en con-tacto directo con la superficie externa del cerebro, y de la médula espinal.
La duramadre.
La aracnoides.
La piamadre.
La primera, gruesa y de consistencia robusta, es la meninge más externa y se halla en contacto directo con la superficie ósea del cráneo.
La aracnoides, se extiende a modo de tela de araña entre los surcos e incisuras del tejido nervioso.
La piamadre que es la más interna, se halla en con-tacto directo con la superficie externa del cerebro, y de la médula espinal.
La corteza cerebelosa está constituida por tres capas celulares:
La molecular.
La de las células de Purkinje.
La capa granulosa.
La corteza cerebral sólo la tienen los mamíferos contrariamente a la corteza cerebelosa, común a todos los vertebrados y, su espesor varía, de 4,5 mm, en las regiones precentrales, hasta 1,5 mm, en el fondo de ciertas fisuras y, se halla constituida, por 14.000 millones de neuronas.
La molecular.
La de las células de Purkinje.
La capa granulosa.
La corteza cerebral sólo la tienen los mamíferos contrariamente a la corteza cerebelosa, común a todos los vertebrados y, su espesor varía, de 4,5 mm, en las regiones precentrales, hasta 1,5 mm, en el fondo de ciertas fisuras y, se halla constituida, por 14.000 millones de neuronas.
La faringe.
La faringe u la orofaringe es el conducto irregular musculomembranoso, que se encuentra situado por detrás de la cavidad bucal y las fosas nasales, que va desde la base del cráneo hasta el esófago. Se divide en rinofaringe, situada detrás de las fosas nasales, y nasofaringe, situada por encima del velo del paladar. La faringe se halla localizada bajo la base craneal, por delante de las cinco vértebras cer-vicales, y esta recorrida por los grandes vasos del cuello y por los nervios:
Hipogloso mayor.
Neumogástrico.
Glosofaríngeo.
En ella se hallan los orificios de:
Las fosas nasales.
Las trompas de Eustaquio.
Las fauces con el velo del paladar.
Las amígdalas.
Y, más inferiormente:
La lengua.
La epiglotis.
La entrada de la laringe.
Nos permite el paso del aire para la respiración y es imprescindible para la deglución y la fonación.
A partir de la faringe, entre ésta y la tráquea, se encuentra la laringe, aparato músculo cartilaginoso, central y simétrico, que constituye el órgano de la fonación. Concretamente, la laringe está situada en la región anterior al cuello.
Es un órgano hueco, muy móvil a la deglución, la fonación y la tos.
Encima del orificio superior de la laringe se halla la epiglotis, que es una lámina fibrocartilaginosa, del-gada y flexible, que cierra la laringe en el momento de la deglución.
La laringe posee también, unos grupos musculares y unas membranas que son las cuerdas vocales, y cuya abertura o espacio triangular se llama glotis.
A la porción inferior de la lengua se la conoce como hipoglotis.
La faringe u la orofaringe es el conducto irregular musculomembranoso, que se encuentra situado por detrás de la cavidad bucal y las fosas nasales, que va desde la base del cráneo hasta el esófago. Se divide en rinofaringe, situada detrás de las fosas nasales, y nasofaringe, situada por encima del velo del paladar. La faringe se halla localizada bajo la base craneal, por delante de las cinco vértebras cer-vicales, y esta recorrida por los grandes vasos del cuello y por los nervios:
Hipogloso mayor.
Neumogástrico.
Glosofaríngeo.
En ella se hallan los orificios de:
Las fosas nasales.
Las trompas de Eustaquio.
Las fauces con el velo del paladar.
Las amígdalas.
Y, más inferiormente:
La lengua.
La epiglotis.
La entrada de la laringe.
Nos permite el paso del aire para la respiración y es imprescindible para la deglución y la fonación.
A partir de la faringe, entre ésta y la tráquea, se encuentra la laringe, aparato músculo cartilaginoso, central y simétrico, que constituye el órgano de la fonación. Concretamente, la laringe está situada en la región anterior al cuello.
Es un órgano hueco, muy móvil a la deglución, la fonación y la tos.
Encima del orificio superior de la laringe se halla la epiglotis, que es una lámina fibrocartilaginosa, del-gada y flexible, que cierra la laringe en el momento de la deglución.
La laringe posee también, unos grupos musculares y unas membranas que son las cuerdas vocales, y cuya abertura o espacio triangular se llama glotis.
A la porción inferior de la lengua se la conoce como hipoglotis.
Los dientes.
Son cada uno de los órganos duros, blancos y lisos engastados en los alvéolos de los maxilares que sirven para la masticación de los alimentos.
Los de primera dentición, en el hombre y en los animales, como por ejemplo el mono, que los muda con la edad, esa dentadura o parte de ella, se conoce con el nombre de dientes de leche.
El diente consta de una porción que sale del maxilar llamado, corona, otra que lo sujeta, llamada raíz, y una de porción entre ambas, llamado cuello.
Por lo general se encuentra dentro de una cavidad.
Los dientes pueden ser de diferentes tipos:
Caninos.
Incisivos.
Premolares.
Molares.
Que se hallan especializados cada uno de ellos para distintas funciones.
En los mamíferos y en los reptiles, la corona está recubierta de esmalte, una sustancia inorgánica con compuestos fluorados y de gran dureza.
En los peces cartilaginosos, los dientes se disponen sobre los maxilares, mientras el resto de vertebrados, a excepción de las aves, que carecen de ellos, se pueden encontrar en todos los huesos de la cavidad bucal.
Son cada uno de los órganos duros, blancos y lisos engastados en los alvéolos de los maxilares que sirven para la masticación de los alimentos.
Los de primera dentición, en el hombre y en los animales, como por ejemplo el mono, que los muda con la edad, esa dentadura o parte de ella, se conoce con el nombre de dientes de leche.
El diente consta de una porción que sale del maxilar llamado, corona, otra que lo sujeta, llamada raíz, y una de porción entre ambas, llamado cuello.
Por lo general se encuentra dentro de una cavidad.
Los dientes pueden ser de diferentes tipos:
Caninos.
Incisivos.
Premolares.
Molares.
Que se hallan especializados cada uno de ellos para distintas funciones.
En los mamíferos y en los reptiles, la corona está recubierta de esmalte, una sustancia inorgánica con compuestos fluorados y de gran dureza.
En los peces cartilaginosos, los dientes se disponen sobre los maxilares, mientras el resto de vertebrados, a excepción de las aves, que carecen de ellos, se pueden encontrar en todos los huesos de la cavidad bucal.
El oído.
Es un órgano par que tiene como función motora la audición y el sentido del equilibrio.
Está formado por:
El oído externo.
El oído medio.
El oído interno.
El externo, está compuesto por el pabellón auricular llamado oreja, y el conducto auditivo externo.
La oreja, es una estructura cartilaginosa, que está situada en número par a ambos lados de la cabeza, antes de la apófisis mastoides.
Tiene forma de pabellón y rodea al orificio de entra-da del conducto auditivo mediante dos repliegues:
El hélix.
El antihélix.
Su extremo inferior es el lóbulo, el cual carece de cartílago, por lo que es blando y puede deformarse.
Posee:
Ligamentos.
Vasos.
Músculos, que en el ser humano están atrofiados.
Nervios.
La eminencia cartilaginosa delante del orificio del conducto auditivo externo se denomina trago.
El oído medio se halla dentro de la caja timpánica, separado del externo por una membrana llamada tímpano, y se halla conectado a través de los huese-cillos, llamados:
Martillo.
Yunque.
Estribo.
El oído medio, se comunica con las fosas nasales por medio de la trompa de Eustaquio, un conducto osteofibromembranoso que va desde la parte ante-rior y superior del tímpano hasta la parte lateral y superior de la faringe, y equilibra la presión aérea de la caja del tambor con la presión atmosférica.
En el oído interno están los órganos sensoriales.
Éstos se concentran en el laberinto, con una porción ósea y otra membranosa separadas por un líquido.
Estas porciones incluyen el órgano de la audición, compuesto por el caracol.
El del equilibrio, que está compuesto, por el vestí-bulo y los conductos semicirculares.
Si se produce una dilatación del laberinto, ésta in-fluye, dentro del mecanismo fisiológico del sentido del equilibrio. Toda su estructura nerviosa penetra en la porción del hueso temporal, por el conducto auditivo interno, al igual que el nervio facial.
En el órgano de Corti tiene lugar la transformación de la onda sonora exterior en estímulo eléctrico.
Es un órgano par que tiene como función motora la audición y el sentido del equilibrio.
Está formado por:
El oído externo.
El oído medio.
El oído interno.
El externo, está compuesto por el pabellón auricular llamado oreja, y el conducto auditivo externo.
La oreja, es una estructura cartilaginosa, que está situada en número par a ambos lados de la cabeza, antes de la apófisis mastoides.
Tiene forma de pabellón y rodea al orificio de entra-da del conducto auditivo mediante dos repliegues:
El hélix.
El antihélix.
Su extremo inferior es el lóbulo, el cual carece de cartílago, por lo que es blando y puede deformarse.
Posee:
Ligamentos.
Vasos.
Músculos, que en el ser humano están atrofiados.
Nervios.
La eminencia cartilaginosa delante del orificio del conducto auditivo externo se denomina trago.
El oído medio se halla dentro de la caja timpánica, separado del externo por una membrana llamada tímpano, y se halla conectado a través de los huese-cillos, llamados:
Martillo.
Yunque.
Estribo.
El oído medio, se comunica con las fosas nasales por medio de la trompa de Eustaquio, un conducto osteofibromembranoso que va desde la parte ante-rior y superior del tímpano hasta la parte lateral y superior de la faringe, y equilibra la presión aérea de la caja del tambor con la presión atmosférica.
En el oído interno están los órganos sensoriales.
Éstos se concentran en el laberinto, con una porción ósea y otra membranosa separadas por un líquido.
Estas porciones incluyen el órgano de la audición, compuesto por el caracol.
El del equilibrio, que está compuesto, por el vestí-bulo y los conductos semicirculares.
Si se produce una dilatación del laberinto, ésta in-fluye, dentro del mecanismo fisiológico del sentido del equilibrio. Toda su estructura nerviosa penetra en la porción del hueso temporal, por el conducto auditivo interno, al igual que el nervio facial.
En el órgano de Corti tiene lugar la transformación de la onda sonora exterior en estímulo eléctrico.
Los ojos.
Son los órganos para la visión, que se componen, del globo ocular y sus anexos.
El ojo es un órgano par y esférico, algo ovalado, que se halla situado en la cavidad orbitaria, y mide entre 25 y 26 mm de diámetro el antero posterior, y unos 23 mm de diámetro el transverso y vertical.
Está formado concéntricamente por tres capas:
La esclerótica, fibrosa e internamente transparente.
La córnea, que semeja estar algo abombada por ser menor su radio.
La coroides, que es la capa nutricia de la retina.
El iris configura la membrana circular, pigmentada y contráctil, situada detrás de la córnea y delante del cristalino, que es un cuerpo lenticular biconvexo y transparente, que está situado entre el humor acuoso y el cuerpo vítreo.
En el centro de la retina se encuentra una ligera depresión, denominada mácula o mancha amarilla, donde la visión es más clara.
El ojo está protegido, por delante, por los párpados, en cuyo interior se encuentra una mucosa, denominada conjuntiva, que forma un saco permanente-mente humedecido por la secreción lagrimal.
Todo el movimiento ocular, está regulado por seis músculos.
Como ya se ha mencionado, la protección de los ojos corre a cargo de dos membranas cutáneas móviles, llamados párpados, que cuando se aproximan entre sí cubren la parte anterior del globo ocular.
El párpado es un órgano par y doble, situado en la cavidad orbitaria anterior, y está constituido por un suave tejido fibroso, y con mucosa conjuntiva en la parte interna, y con un epitelio de revestimiento en la parte externa.
En su borde libre están situados unos elementos pilosos característicos, las pestañas.
Ubicados junto a ambos pómulos por su parte in-terna se hallan los órganos lagrimales, que son los que se hallan dedicados a la secreción y excreción de las lágrimas.
Las glándulas lagrimales están situadas por enci-ma del ángulo externo del ojo y secretan de continuo el líquido lagrimal, que es el que mantiene humede-cido y limpio el globo ocular y evita su desecación al contacto con el aire.
Este líquido, después de humedecer el ojo, se dirige, por los movimientos palpebrales, al ángulo interno, por el que llega a la fosa nasal correspondiente.
Son los órganos para la visión, que se componen, del globo ocular y sus anexos.
El ojo es un órgano par y esférico, algo ovalado, que se halla situado en la cavidad orbitaria, y mide entre 25 y 26 mm de diámetro el antero posterior, y unos 23 mm de diámetro el transverso y vertical.
Está formado concéntricamente por tres capas:
La esclerótica, fibrosa e internamente transparente.
La córnea, que semeja estar algo abombada por ser menor su radio.
La coroides, que es la capa nutricia de la retina.
El iris configura la membrana circular, pigmentada y contráctil, situada detrás de la córnea y delante del cristalino, que es un cuerpo lenticular biconvexo y transparente, que está situado entre el humor acuoso y el cuerpo vítreo.
En el centro de la retina se encuentra una ligera depresión, denominada mácula o mancha amarilla, donde la visión es más clara.
El ojo está protegido, por delante, por los párpados, en cuyo interior se encuentra una mucosa, denominada conjuntiva, que forma un saco permanente-mente humedecido por la secreción lagrimal.
Todo el movimiento ocular, está regulado por seis músculos.
Como ya se ha mencionado, la protección de los ojos corre a cargo de dos membranas cutáneas móviles, llamados párpados, que cuando se aproximan entre sí cubren la parte anterior del globo ocular.
El párpado es un órgano par y doble, situado en la cavidad orbitaria anterior, y está constituido por un suave tejido fibroso, y con mucosa conjuntiva en la parte interna, y con un epitelio de revestimiento en la parte externa.
En su borde libre están situados unos elementos pilosos característicos, las pestañas.
Ubicados junto a ambos pómulos por su parte in-terna se hallan los órganos lagrimales, que son los que se hallan dedicados a la secreción y excreción de las lágrimas.
Las glándulas lagrimales están situadas por enci-ma del ángulo externo del ojo y secretan de continuo el líquido lagrimal, que es el que mantiene humede-cido y limpio el globo ocular y evita su desecación al contacto con el aire.
Este líquido, después de humedecer el ojo, se dirige, por los movimientos palpebrales, al ángulo interno, por el que llega a la fosa nasal correspondiente.
Los órganos linfoides.
Los órganos linfoides del organismo humano son:
Las amígdalas.
Los ganglios.
El bazo.
Todos ellos cumplen una función parecida:
Por una parte, llevarse las sustancias de desecho tóxicas de la sangre y eliminarlas.
Por otra parte, absorber y hacer circular las grasas que provienen del intestino.
Las amígdalas, son los nódulos linfáticos que tiene la garganta.
De color blanquecino, aparecen en diversos puntos de la cavidad bucofaríngea y son:
Las linguales, que se sitúan en la parte posterior de la lengua.
Las palatinas, unos órganos par, rojizos, situadas en el pliegue de los arcos palatoglosos, y que están compuestas por un tejido linfoideo cubierto de una mucosa con numerosos folículos linfáticos.
Las faríngeas, están en el espacio nasofaríngeo y, su función es, la defensa del organismo contra las infecciones, porque se inflaman con gran facilidad.
Los ganglios linfáticos son los órganos situados en el trayecto de los vasos linfáticos y son palpables en algunas partes del cuerpo, como el cuello o las ingles.
Se presentan de forma aislada o reunida en grupos de volumen y de forma variables. La membrana que los envuelve es de tejido conjuntivo, y se componen de sustancia cortical y sustancia medular formada por tejido adenoideo, cuyas mallas contienen células linfáticas. Actúan como filtros de la linfa y fabrican los linfocitos, que fagocitan las partículas nocivas que llegan a la linfa, como los microbios.
El bazo es la glándula vascular sanguínea de una consistencia blanda y de forma oval aplanada que se halla situada en el hipocondrio izquierdo.
Esta estructura, de intenso color rojo oscuro, es un órgano de carácter linfoide cuya actividad está muy relacionada con la destrucción de los hematíes y la posterior metabolización de la hemoglobina, ya que actúa como depósito y como órgano hemopoyético.
Los órganos linfoides del organismo humano son:
Las amígdalas.
Los ganglios.
El bazo.
Todos ellos cumplen una función parecida:
Por una parte, llevarse las sustancias de desecho tóxicas de la sangre y eliminarlas.
Por otra parte, absorber y hacer circular las grasas que provienen del intestino.
Las amígdalas, son los nódulos linfáticos que tiene la garganta.
De color blanquecino, aparecen en diversos puntos de la cavidad bucofaríngea y son:
Las linguales, que se sitúan en la parte posterior de la lengua.
Las palatinas, unos órganos par, rojizos, situadas en el pliegue de los arcos palatoglosos, y que están compuestas por un tejido linfoideo cubierto de una mucosa con numerosos folículos linfáticos.
Las faríngeas, están en el espacio nasofaríngeo y, su función es, la defensa del organismo contra las infecciones, porque se inflaman con gran facilidad.
Los ganglios linfáticos son los órganos situados en el trayecto de los vasos linfáticos y son palpables en algunas partes del cuerpo, como el cuello o las ingles.
Se presentan de forma aislada o reunida en grupos de volumen y de forma variables. La membrana que los envuelve es de tejido conjuntivo, y se componen de sustancia cortical y sustancia medular formada por tejido adenoideo, cuyas mallas contienen células linfáticas. Actúan como filtros de la linfa y fabrican los linfocitos, que fagocitan las partículas nocivas que llegan a la linfa, como los microbios.
El bazo es la glándula vascular sanguínea de una consistencia blanda y de forma oval aplanada que se halla situada en el hipocondrio izquierdo.
Esta estructura, de intenso color rojo oscuro, es un órgano de carácter linfoide cuya actividad está muy relacionada con la destrucción de los hematíes y la posterior metabolización de la hemoglobina, ya que actúa como depósito y como órgano hemopoyético.
La acupuntura.
Es una técnica, para restablecer el equilibrio, en el cuerpo humano, insertando agujas en algunos pun-tos del cuerpo, que se hallan situados a lo largo de los meridianos.
Constituye el pilar de la medicina china.
Está basada en la inserción de unas finas agujas metálicas, de plata, de oro o de acero, en unos determinados puntos de la superficie corporal.
Para los chinos el universo está constituido por dos fuerzas antagónicas:
El YIN, que es lo femenino, lo pasivo, el frío y la noche.
El YANG, que es lo masculino, lo activo, el calor y el día.
El ser humano también esta constituido por:
YIN, el interior del cuerpo, venas, introversión... YANG, la psique, arterias, extroversión...
Entre ambos se establece un flujo energético o una energía vital llamada CHI, que circula por dentro del organismo humano a través de unos canales o de unos meridianos.
Para los chinos un desequilibrio debido a cualquier alteración en exceso o en defecto de la circulación del CHI conlleva trastornos o patología.
Es una técnica, para restablecer el equilibrio, en el cuerpo humano, insertando agujas en algunos pun-tos del cuerpo, que se hallan situados a lo largo de los meridianos.
Constituye el pilar de la medicina china.
Está basada en la inserción de unas finas agujas metálicas, de plata, de oro o de acero, en unos determinados puntos de la superficie corporal.
Para los chinos el universo está constituido por dos fuerzas antagónicas:
El YIN, que es lo femenino, lo pasivo, el frío y la noche.
El YANG, que es lo masculino, lo activo, el calor y el día.
El ser humano también esta constituido por:
YIN, el interior del cuerpo, venas, introversión... YANG, la psique, arterias, extroversión...
Entre ambos se establece un flujo energético o una energía vital llamada CHI, que circula por dentro del organismo humano a través de unos canales o de unos meridianos.
Para los chinos un desequilibrio debido a cualquier alteración en exceso o en defecto de la circulación del CHI conlleva trastornos o patología.
La auriculoterapia.
Ésta técnica, parte de la convicción de que existen puntos concretos en la oreja donde se reflejan las alteraciones del organismo.
Así:
En el lóbulo se reflejan los órganos de la cara, de la cabeza y del cuello.
En la parte central, se reflejan las vísceras abdomi-nales y las intratorácicas.
En la parte superior, se reflejan los pies y manos.
En el pliegue interno, se halla reflejada la columna vertebral.
Con el RAC o reflejo aurículo cardíaco.
Mediante la proyección de estímulos lumínicos intensos y finos sobre las áreas auriculares y el con-trol del pulso cardíaco, se pueden localizar, todas las alteraciones orgánicas a distancia.
La auriculoterapia, se atribuye una gran capacidad para controlar los procesos dolorosos, gracias a la actuación cerebral a través de las vías reflejas de corto recorrido, y se define especialmente eficaz en técnicas de deshabituación.
Ésta técnica, parte de la convicción de que existen puntos concretos en la oreja donde se reflejan las alteraciones del organismo.
Así:
En el lóbulo se reflejan los órganos de la cara, de la cabeza y del cuello.
En la parte central, se reflejan las vísceras abdomi-nales y las intratorácicas.
En la parte superior, se reflejan los pies y manos.
En el pliegue interno, se halla reflejada la columna vertebral.
Con el RAC o reflejo aurículo cardíaco.
Mediante la proyección de estímulos lumínicos intensos y finos sobre las áreas auriculares y el con-trol del pulso cardíaco, se pueden localizar, todas las alteraciones orgánicas a distancia.
La auriculoterapia, se atribuye una gran capacidad para controlar los procesos dolorosos, gracias a la actuación cerebral a través de las vías reflejas de corto recorrido, y se define especialmente eficaz en técnicas de deshabituación.
La balnearioterapia.
Es un método terapéutico, basado en el tratamiento local o generalizado de las enfermedades, mediante:
Las aguas y los baños medicinales.
Los baños de arena o de arcilla.
Los baños de sol o de vapor de agua.
Con frecuencia este término se usa para designar la estancia en los balnearios con fines terapéuticos.
Los balnearios se distribuyen en cuatro grupos por la aplicación de sus aguas:
Aparato digestivo.
Nutrición y piel.
Aparato circulatorio y respiratorio.
Reumatismo.
Son aceptadas, entre otras, las propiedades de las aguas alcalinas para el tratamiento de:
Las dermatitis secretantes.
Las almidonosas contra el prurito.
Las que son ricas en permanganato potásico contra la hiperhidrosis.
Los baños calientes como relajantes.
Los baños fríos como estimulantes.
Es un método terapéutico, basado en el tratamiento local o generalizado de las enfermedades, mediante:
Las aguas y los baños medicinales.
Los baños de arena o de arcilla.
Los baños de sol o de vapor de agua.
Con frecuencia este término se usa para designar la estancia en los balnearios con fines terapéuticos.
Los balnearios se distribuyen en cuatro grupos por la aplicación de sus aguas:
Aparato digestivo.
Nutrición y piel.
Aparato circulatorio y respiratorio.
Reumatismo.
Son aceptadas, entre otras, las propiedades de las aguas alcalinas para el tratamiento de:
Las dermatitis secretantes.
Las almidonosas contra el prurito.
Las que son ricas en permanganato potásico contra la hiperhidrosis.
Los baños calientes como relajantes.
Los baños fríos como estimulantes.
El curanderismo.
La práctica de un curandero, tiene en realidad, más componentes de brujería que de medicina.
En muchas ocasiones, los curanderos han usado un cúmulo de métodos entremezclados, como:
La fitoterapia.
El naturismo.
La técnica paranormal.
Básicamente, la última consiste, en las terapias por aplicación de fuerzas psíquicas.
Está ampliamente aceptado, que la fe, es un factor decisivo en el proceso curativo, y que estos medios son útiles para tratar enfermedades funcionales que no tienen una causa física aparente. Los curanderos creen disponer de una fuerza curativa que pueden canalizar, ya sea de orden natural como el magne-tismo o la electricidad, o bien paranormal, y de unos campos de energía capaces de interactuar con los del paciente.
Algunos tipos de curanderismo son:
Terapia por imposición de manos.
Terapia por tacto terapéutico.
Por radiestesia.
Por los métodos del exorcismo.
Por la terapéutica de las vidas anteriores.
Por la cirugía psíquica.
Y la curación por espiritismo.
La práctica de un curandero, tiene en realidad, más componentes de brujería que de medicina.
En muchas ocasiones, los curanderos han usado un cúmulo de métodos entremezclados, como:
La fitoterapia.
El naturismo.
La técnica paranormal.
Básicamente, la última consiste, en las terapias por aplicación de fuerzas psíquicas.
Está ampliamente aceptado, que la fe, es un factor decisivo en el proceso curativo, y que estos medios son útiles para tratar enfermedades funcionales que no tienen una causa física aparente. Los curanderos creen disponer de una fuerza curativa que pueden canalizar, ya sea de orden natural como el magne-tismo o la electricidad, o bien paranormal, y de unos campos de energía capaces de interactuar con los del paciente.
Algunos tipos de curanderismo son:
Terapia por imposición de manos.
Terapia por tacto terapéutico.
Por radiestesia.
Por los métodos del exorcismo.
Por la terapéutica de las vidas anteriores.
Por la cirugía psíquica.
Y la curación por espiritismo.
La geoterapia.
Es una función terapéutica, que se halla basada en la utilización de unos determinados tipos de tierra, pero especialmente con las arcillas.
Sus supuestas virtudes medicinales se basan:
En su capacidad absortiva, la cual favorece la cica-trización al acelerar la desecación.
En su capacidad adsortiva, la cual favorece la retención de los tóxicos producidos por inflamaciones.
En la conductividad calórica de las arcillas, debido a la presencia de agua en su composición.
Se aplican en forma de cataplasmas y compresas o bien en forma de baños, existiendo centros para el tratamiento de:
La artritis.
Las afecciones dermatológicas.
La rehabilitación postraumática.
También se utilizan las arcillas ingiriéndolas como papillas, con el fin de neutralizar la acidez gástrica en situación de hiperclorhidria, o bien para adsorber toxinas digestivas residuales.
Es una función terapéutica, que se halla basada en la utilización de unos determinados tipos de tierra, pero especialmente con las arcillas.
Sus supuestas virtudes medicinales se basan:
En su capacidad absortiva, la cual favorece la cica-trización al acelerar la desecación.
En su capacidad adsortiva, la cual favorece la retención de los tóxicos producidos por inflamaciones.
En la conductividad calórica de las arcillas, debido a la presencia de agua en su composición.
Se aplican en forma de cataplasmas y compresas o bien en forma de baños, existiendo centros para el tratamiento de:
La artritis.
Las afecciones dermatológicas.
La rehabilitación postraumática.
También se utilizan las arcillas ingiriéndolas como papillas, con el fin de neutralizar la acidez gástrica en situación de hiperclorhidria, o bien para adsorber toxinas digestivas residuales.
La helioterapia.
Se trata de utilizar la luz solar sobre el organismo humano con fines terapéuticos.
Cuando hablamos de luz solar nos referimos a un conjunto de radiaciones emitidas por el sol, algunas de las cuales, se hallan fuera del espectro visual, como son:
Los rayos infrarrojos.
Los ultravioletas.
Los efectos que supuestamente se pueden obtener por exposición al sol, son:
La vasodilatación cutánea, que se manifiesta como eritema o enrojecimiento.
La estimulación de las funciones cutáneas y de la formación de los glóbulos rojos.
El efecto bactericida y antiséptico.
La conversión de la vitamina D en su forma activa, con efecto de prevención, sobre la osteoporosis re-constituyente y regenerador de fibras musculares.
Como efecto analgésico, normalizador de trastornos neurovegetativos y tonificante psíquico.
Pero deberemos de tener en cuenta, que una larga sobre exposición a la luz solar, nos puede conllevar a unos efectos nocivos, como quemaduras de piel, la insolación y, a largo plazo, posibilidad de contraer carcinomas de piel.
Se trata de utilizar la luz solar sobre el organismo humano con fines terapéuticos.
Cuando hablamos de luz solar nos referimos a un conjunto de radiaciones emitidas por el sol, algunas de las cuales, se hallan fuera del espectro visual, como son:
Los rayos infrarrojos.
Los ultravioletas.
Los efectos que supuestamente se pueden obtener por exposición al sol, son:
La vasodilatación cutánea, que se manifiesta como eritema o enrojecimiento.
La estimulación de las funciones cutáneas y de la formación de los glóbulos rojos.
El efecto bactericida y antiséptico.
La conversión de la vitamina D en su forma activa, con efecto de prevención, sobre la osteoporosis re-constituyente y regenerador de fibras musculares.
Como efecto analgésico, normalizador de trastornos neurovegetativos y tonificante psíquico.
Pero deberemos de tener en cuenta, que una larga sobre exposición a la luz solar, nos puede conllevar a unos efectos nocivos, como quemaduras de piel, la insolación y, a largo plazo, posibilidad de contraer carcinomas de piel.
La hidroterapia.
Es una técnica que se sirve del agua, por distintas vías de aplicación, con finalidades terapéuticas.
Aprovechando la característica que tiene el agua, de buena conductora del calor, se pueden hacer baños calientes, con lo cual se pretende provocar una res-puesta local vascular e inducir algunos cambios en la irrigación regional y, como consecuencia, del metabolismo y, de la capacidad de recuperación, de los órganos en la zona.
La aplicación de frío pretende una vasoconstricción inicial, para está sea seguida de una vaso dilatación reactiva y mucho más prolongada.
También se puede aprovechar, como estímulo mecánico en forma de chorros a presión, o usarla como disolvente de preparados medicinales.
Las principales formas de aplicación son:
Lavados y frotaciones.
En compresas.
En envolturas.
En chorros.
En vahos.
En forma de enemas.
Y en los baños.
Es una técnica que se sirve del agua, por distintas vías de aplicación, con finalidades terapéuticas.
Aprovechando la característica que tiene el agua, de buena conductora del calor, se pueden hacer baños calientes, con lo cual se pretende provocar una res-puesta local vascular e inducir algunos cambios en la irrigación regional y, como consecuencia, del metabolismo y, de la capacidad de recuperación, de los órganos en la zona.
La aplicación de frío pretende una vasoconstricción inicial, para está sea seguida de una vaso dilatación reactiva y mucho más prolongada.
También se puede aprovechar, como estímulo mecánico en forma de chorros a presión, o usarla como disolvente de preparados medicinales.
Las principales formas de aplicación son:
Lavados y frotaciones.
En compresas.
En envolturas.
En chorros.
En vahos.
En forma de enemas.
Y en los baños.
La fitoterapia.
Es el uso de hierbas con finalidad terapéutica para el hombre.
Las medicinas convencionales contienen principios activos vegetales y bacterianos.
Algunos son casi sintéticos y otros completamente sintéticos, pero todos, se hallan estado puro.
A tanta pureza se le atribuyen en algunas ocasiones la mala tolerancia de algunos fármacos.
Los actuales fitoterapeutas defienden que aunque en ocasiones las plantas contengan principios activos similares, se toleran mejor al no estar aislados.
Los principios activos o sustancias responsables de la acción terapéutica pueden clasificarse en diversos grupos:
Aceites esenciales.
Alcaloides.
Glucósidos.
Mucílagos.
Saponinas.
Taninos.
Antibióticos.
Los distintos métodos de preparación son:
Por infusión.
Por decocción.
Por maceración.
Por precolación.
Por tinturas.
Por linimentos.
Por píldoras.
Por emplastos.
Y por ungüentos.
Es el uso de hierbas con finalidad terapéutica para el hombre.
Las medicinas convencionales contienen principios activos vegetales y bacterianos.
Algunos son casi sintéticos y otros completamente sintéticos, pero todos, se hallan estado puro.
A tanta pureza se le atribuyen en algunas ocasiones la mala tolerancia de algunos fármacos.
Los actuales fitoterapeutas defienden que aunque en ocasiones las plantas contengan principios activos similares, se toleran mejor al no estar aislados.
Los principios activos o sustancias responsables de la acción terapéutica pueden clasificarse en diversos grupos:
Aceites esenciales.
Alcaloides.
Glucósidos.
Mucílagos.
Saponinas.
Taninos.
Antibióticos.
Los distintos métodos de preparación son:
Por infusión.
Por decocción.
Por maceración.
Por precolación.
Por tinturas.
Por linimentos.
Por píldoras.
Por emplastos.
Y por ungüentos.
La homeopatía.
Se basa en el principio, de que cualquier dolencia, por localizada que sea, representa una alteración del estado de salud general.
Los remedios a prescribir siempre dependerán de la valoración sobre la forma en que sé presentarse la patología en el paciente concreto.
En otras palabras, la misma afección se puede mos-trar de diversas formas en el paciente, y su remedio será totalmente individualizado.
Los fármacos de los cuales se sirven, son productos en dosis mínima, que administrados a una persona sana le inducirían a tener síntomas parecidos a los que pretende remediar.
Las diluciones terapéuticas están constituidas por:
Las tinturas madre.
Los disolventes, como son, el agua, el alcohol y la lactosa, que deben estar mezclados correctamente.
Los homeópatas, pretenden explicar la actividad de sus remedios por la capacidad de inducir a cambios electromagnéticos a distintos niveles.
Se basa en el principio, de que cualquier dolencia, por localizada que sea, representa una alteración del estado de salud general.
Los remedios a prescribir siempre dependerán de la valoración sobre la forma en que sé presentarse la patología en el paciente concreto.
En otras palabras, la misma afección se puede mos-trar de diversas formas en el paciente, y su remedio será totalmente individualizado.
Los fármacos de los cuales se sirven, son productos en dosis mínima, que administrados a una persona sana le inducirían a tener síntomas parecidos a los que pretende remediar.
Las diluciones terapéuticas están constituidas por:
Las tinturas madre.
Los disolventes, como son, el agua, el alcohol y la lactosa, que deben estar mezclados correctamente.
Los homeópatas, pretenden explicar la actividad de sus remedios por la capacidad de inducir a cambios electromagnéticos a distintos niveles.
La iridología.
Está técnica curativa, se basa en que el iris del ojo humano, que es, la parte coloreada, que actúa como diafragma, delimitando la pupila, que es un reflejo, tanto del alma como del cuerpo.
En él aparecen inscritas con precisión las dolencias y los sufrimientos tanto presentes como pasados, y nos da información del origen y naturaleza de dichos padecimientos ya sean los orgánicos o los metabólicos, informándonos sobre:
La potencia vital.
La herencia genética.
El comportamiento.
La predisposición a la enfermedad.
Los desequilibrios.
Las carencias...
Y está basada, en la existencia de la comunicación del iris del ojo, con los sistemas cerebroespinal y simpático y donde cualquier alteración del equilibrio corporal se traduce en una dilatación o constricción del músculo iridiano.
Para sus diagnósticos, los iridólogos observan la trama y los pigmentos del iris, sirviéndose de unos mapas topográficos, que configuran cada una de las partes del iris y le atribuyen una especial relación con una zona determinada del organismo.
Está técnica curativa, se basa en que el iris del ojo humano, que es, la parte coloreada, que actúa como diafragma, delimitando la pupila, que es un reflejo, tanto del alma como del cuerpo.
En él aparecen inscritas con precisión las dolencias y los sufrimientos tanto presentes como pasados, y nos da información del origen y naturaleza de dichos padecimientos ya sean los orgánicos o los metabólicos, informándonos sobre:
La potencia vital.
La herencia genética.
El comportamiento.
La predisposición a la enfermedad.
Los desequilibrios.
Las carencias...
Y está basada, en la existencia de la comunicación del iris del ojo, con los sistemas cerebroespinal y simpático y donde cualquier alteración del equilibrio corporal se traduce en una dilatación o constricción del músculo iridiano.
Para sus diagnósticos, los iridólogos observan la trama y los pigmentos del iris, sirviéndose de unos mapas topográficos, que configuran cada una de las partes del iris y le atribuyen una especial relación con una zona determinada del organismo.
La medicina naturista.
La medicina naturista se basa, en la noción de que la naturaleza es capaz de curar e incluso prevenir la enfermedad.
Es obvio, que los animales saben, de una manera instintiva, qué hierbas deben comer o dónde deben ir para ingerir ciertos oligoelementos.
Los naturistas creen que la enfermedad se debe a que hemos anulado diversos instintos, y mediante la vida natural podemos llegar a recuperarlos.
La búsqueda de una forma de vida natural consiste en la ingesta de alimentos naturales, no preparados, en una vida al aire libre, en el ejercicio regular, en el nudismo y en la eliminación de hábitos como el consumo de tabaco y alcohol.
Los naturópatas, creen que todas las formas de enfermedad se deben a la acumulación de sustancias residuales y de desechos.
La curación se obtiene mediante la eliminación de estas toxinas.
Consideran que el organismo casi siempre procura lograr el bienestar del individuo, por lo que es contraproducente, eliminar los síntomas de la enfermedad porque es el intento del organismo para sanar.
La medicina naturista se basa, en la noción de que la naturaleza es capaz de curar e incluso prevenir la enfermedad.
Es obvio, que los animales saben, de una manera instintiva, qué hierbas deben comer o dónde deben ir para ingerir ciertos oligoelementos.
Los naturistas creen que la enfermedad se debe a que hemos anulado diversos instintos, y mediante la vida natural podemos llegar a recuperarlos.
La búsqueda de una forma de vida natural consiste en la ingesta de alimentos naturales, no preparados, en una vida al aire libre, en el ejercicio regular, en el nudismo y en la eliminación de hábitos como el consumo de tabaco y alcohol.
Los naturópatas, creen que todas las formas de enfermedad se deben a la acumulación de sustancias residuales y de desechos.
La curación se obtiene mediante la eliminación de estas toxinas.
Consideran que el organismo casi siempre procura lograr el bienestar del individuo, por lo que es contraproducente, eliminar los síntomas de la enfermedad porque es el intento del organismo para sanar.
La reflexoterapia.
Según la reflexoterapia, el organismo refleja, ante el trastorno concreto de la salud, el dolor, a nivel de localizarlos en la superficie corporal.
Aplicando masajes sobre dichas zonas, se pueden aliviar algunos de estos trastornos.
Hay masajes de diversos tipos:
El masaje de tejido conjuntivo, aplicado con los dos dedos de cada mano sobre la espalda, y de gran utilidad en los trastornos neurovegetativos.
El masaje perióstico, aplicado con presiones rítmicas, con los nudillos o las puntas de los dedos sobre las zonas óseas, muy útiles para los trastornos de componente espástico o doloroso.
La reflexoterapia podal, masajeando con los dedos, o con algún utensilio, en los puntos concretos de la planta de los pies.
Según la reflexoterapia, el organismo refleja, ante el trastorno concreto de la salud, el dolor, a nivel de localizarlos en la superficie corporal.
Aplicando masajes sobre dichas zonas, se pueden aliviar algunos de estos trastornos.
Hay masajes de diversos tipos:
El masaje de tejido conjuntivo, aplicado con los dos dedos de cada mano sobre la espalda, y de gran utilidad en los trastornos neurovegetativos.
El masaje perióstico, aplicado con presiones rítmicas, con los nudillos o las puntas de los dedos sobre las zonas óseas, muy útiles para los trastornos de componente espástico o doloroso.
La reflexoterapia podal, masajeando con los dedos, o con algún utensilio, en los puntos concretos de la planta de los pies.
El ADN.
Es la sigla, del llamado ácido desoxirribonucleico, que está formado, por:
Un azúcar, 2- desoxi-D-ribosa.
Por ácido fosfórico.
Y por bases nitrogenadas, como:
La adenina.
La guanina.
La citosina.
La timina.
Su estructura, es la de una doble hélice, en la que las bases se encuentran situadas en el interior de la molécula y los grupos fosfato están en el exterior.
Las bases nitrogenadas se unen siempre del mismo modo, adenina con timina y guanina con citosina, a través de los puentes de hidrógeno.
Su estructura se mantiene estable por el apilamien-to de las bases en el centro de la molécula.
Las dos hebras, que forman la cadena, presentan orientaciones opuestas y pueden separarse mediante la acción del calor o determinadas sustancias químicas, como la urea, y dando lugar al proceso llamado desnaturalización, que es reversible, es decir, que nos permite el poder recuperar la estructura helicoidal o renaturalización.
La temperatura, a la cual, la molécula de ADN se desnaturaliza, es muy diferente, en cada especie de organismo.
El ADN es el soporte físico que contiene toda la información genética de un organismo, definiéndose como gen cada una de las porciones de su molécula que se pueden traducir en una proteína.
El orden en que se presentan las cuatro bases es el que determina el código genético.
El ADN se presenta físicamente en el núcleo de la célula empaquetado a distintos niveles, y formando los cromosomas.
Es la sigla, del llamado ácido desoxirribonucleico, que está formado, por:
Un azúcar, 2- desoxi-D-ribosa.
Por ácido fosfórico.
Y por bases nitrogenadas, como:
La adenina.
La guanina.
La citosina.
La timina.
Su estructura, es la de una doble hélice, en la que las bases se encuentran situadas en el interior de la molécula y los grupos fosfato están en el exterior.
Las bases nitrogenadas se unen siempre del mismo modo, adenina con timina y guanina con citosina, a través de los puentes de hidrógeno.
Su estructura se mantiene estable por el apilamien-to de las bases en el centro de la molécula.
Las dos hebras, que forman la cadena, presentan orientaciones opuestas y pueden separarse mediante la acción del calor o determinadas sustancias químicas, como la urea, y dando lugar al proceso llamado desnaturalización, que es reversible, es decir, que nos permite el poder recuperar la estructura helicoidal o renaturalización.
La temperatura, a la cual, la molécula de ADN se desnaturaliza, es muy diferente, en cada especie de organismo.
El ADN es el soporte físico que contiene toda la información genética de un organismo, definiéndose como gen cada una de las porciones de su molécula que se pueden traducir en una proteína.
El orden en que se presentan las cuatro bases es el que determina el código genético.
El ADN se presenta físicamente en el núcleo de la célula empaquetado a distintos niveles, y formando los cromosomas.
El cromosoma.
Es cada uno de esos pequeños cuerpos en forma de bastoncillo, en que se divide la cromatina del núcleo celular en la mitosis, los cuales contienen el código genético de la herencia.
Es cada uno de esos pequeños cuerpos en forma de bastoncillo, en que se divide la cromatina del núcleo celular en la mitosis, los cuales contienen el código genético de la herencia.
Los cromosomas, se hallan presentes, en todas las células de un organismo, excepto en algunos tipos muy particulares, de vida corta, como los glóbulos rojos, que carecen de núcleo.
Miden de 5 a 15 micrómetros, y para identificarlos hay que observar a la célula en su fase de división celular, especialmente durante la metafase o profase tardía.
El número de los cromosomas es distinto para cada especie, aunque es constante para todas las células de la misma, excepto para las células reproductoras, que tienen una constitución cromosómica mitad haploide, con respecto a las células somáticas diploide.
Miden de 5 a 15 micrómetros, y para identificarlos hay que observar a la célula en su fase de división celular, especialmente durante la metafase o profase tardía.
El número de los cromosomas es distinto para cada especie, aunque es constante para todas las células de la misma, excepto para las células reproductoras, que tienen una constitución cromosómica mitad haploide, con respecto a las células somáticas diploide.
En la especie humana este número es de 46, de los cuales 44 son autosómicos y 2 sexuales.
Un par XY en el caso del hombre y un par XX en la mujer.
Los cromosomas se hallan constituidos por cadenas lineales de ácido desoxirribonucleico y, por proteínas denominadas histonas, las cuales empaquetan el ADN, en unidades de repetición denominadas nucleosomas.
Un par XY en el caso del hombre y un par XX en la mujer.
Los cromosomas se hallan constituidos por cadenas lineales de ácido desoxirribonucleico y, por proteínas denominadas histonas, las cuales empaquetan el ADN, en unidades de repetición denominadas nucleosomas.
La cadenas del ADN está estructurada en unida-des llamadas genes, que son los sintetizadores de las proteínas específicas, cada uno de las cuales posee por término medio del orden de 1.000 a 2.000 pares de nucleótidos.
Las técnicas para el estudio de los cromosomas han permitido obtener con precisión el cariotipo humano y detectar las alteraciones genéticas responsables de síndromes cromosómicos que se traducen en la malformación y el retraso psicomotor.
Algunas de las anomalías que afectan a los cromo-somas X e Y producen síndromes con anomalías del desarrollo sexual.
En la actualidad, se conocen más de 70 síndromes genéticos, que están perfectamente definidos y son atribuidos a aberraciones cromosómicas.
En la actualidad, se conocen más de 70 síndromes genéticos, que están perfectamente definidos y son atribuidos a aberraciones cromosómicas.
En el cromosoma es posible distinguir dos mitades longitudinales o cromátidas que se escinden durante la división celular, y un centrómero o constricción principal del cromosoma, a la que se fijan las fibras del huso acromático en el curso de la mitosis y de la meiosis, y que delimita dos porciones laterales, que son los brazos del cromosoma.
Según la posición del centrómero estos brazos son:
Iguales.
Aproximadamente iguales.
O muy desiguales en longitud.
Iguales.
Aproximadamente iguales.
O muy desiguales en longitud.
Lo cual determina a los tipos morfológicos de los cromosomas, conocidos respectivamente como:
Metacéntricos.
Submetacéntricos.
Telocéntricos o acrocéntricos.
De gran importancia, para conseguir la caracteri-zación del cariotipo.
Metacéntricos.
Submetacéntricos.
Telocéntricos o acrocéntricos.
De gran importancia, para conseguir la caracteri-zación del cariotipo.
Algunos tipos particulares de cromosomas son los siguientes:
Autosoma.
Cualquier cromosoma no sexual.
Cromosoma en anillo.
Autosoma.
Cualquier cromosoma no sexual.
Cromosoma en anillo.
La elección de la porción final de un cromosoma.
La reunión, de dos porciones distales nuevas, que forman un anillo.
Cromosoma gigante.
Cromosoma atípicamente grande formado por la no disyunción de las cromátidas en sucesivas mitosis.
La reunión, de dos porciones distales nuevas, que forman un anillo.
Cromosoma gigante.
Cromosoma atípicamente grande formado por la no disyunción de las cromátidas en sucesivas mitosis.
Estas últimas son típicas de las glándulas salivales de los dípteros y, tienen un especial valor, para la confección de los mapas cromosómicos.
Cromosoma sexual o heterocromosoma.
Cromosoma, de tipo X o Y, determinante del sexo.
Cromosoma bacteriano.
ADN de doble filamento de la célula procariota que forma una gran molécula única y circular de algunos millones de pares de bases.
Cromosoma sexual o heterocromosoma.
Cromosoma, de tipo X o Y, determinante del sexo.
Cromosoma bacteriano.
ADN de doble filamento de la célula procariota que forma una gran molécula única y circular de algunos millones de pares de bases.
No tiene histonas y por tanto tampoco la estructura tridimensional típica de los cromosomas eucariotas.
El gen.
El gen es la unidad de material hereditario.
El gen es un fragmento de ADN, localizado en los cromosomas, que transmite un carácter hereditario de una generación a otra.
Sus tres características básicas son:
La capacidad de mutación, para poder dar nuevas formas.
La posibilidad de recombinación con otros genes.
La producción de un fenotipo concreto en el orga-nismo portador.
Sin embargo, la genética moderna considera que la unidad de mutación no es el gen sino el mutón, y la de recombinación, el recón.
De acuerdo con la genética clásica los genes ocupan posiciones fijas en los cromosomas, locus, loci en plural, lo que permite establecer mapas genéticos o representaciones del lugar, lo más exacto posible, en que se encuentra cada gen, obtenidos a partir del análisis genético mediante cruzamientos experimen-tales o citogenética.
En ellos se indican las distancias que separan los loci de los genes de un cromosoma.
De acuerdo con la naturaleza de la variabilidad del carácter que expresan, existen genes mendelianos o cualitativos y poligenes o genes cuantitativos.
El gen es la unidad de material hereditario.
El gen es un fragmento de ADN, localizado en los cromosomas, que transmite un carácter hereditario de una generación a otra.
Sus tres características básicas son:
La capacidad de mutación, para poder dar nuevas formas.
La posibilidad de recombinación con otros genes.
La producción de un fenotipo concreto en el orga-nismo portador.
Sin embargo, la genética moderna considera que la unidad de mutación no es el gen sino el mutón, y la de recombinación, el recón.
De acuerdo con la genética clásica los genes ocupan posiciones fijas en los cromosomas, locus, loci en plural, lo que permite establecer mapas genéticos o representaciones del lugar, lo más exacto posible, en que se encuentra cada gen, obtenidos a partir del análisis genético mediante cruzamientos experimen-tales o citogenética.
En ellos se indican las distancias que separan los loci de los genes de un cromosoma.
De acuerdo con la naturaleza de la variabilidad del carácter que expresan, existen genes mendelianos o cualitativos y poligenes o genes cuantitativos.
Algunos de los tipos particulares de genes son los siguientes:
Cistrón.
Porción de ADN o ARN en que las mutaciones en posición trans provocan una anomalía en la co-rrespondiente proteína.
En la actualidad se considera el cistrón como sinó-nimo de gen.
Deletéreo.
El que reduce la capacidad de supervivencia del portador.
Estructural.
Cada una de las porciones de ADN que sirven para sintetizar proteínas.
Exón.
Secuencia de bases del ADN que, en los euca-riotas, se transcribe y que acaba traduciéndose a proteína.
Intrón.
Secuencia de bases del ADN que se transcribe, pero que no está presente en el ARN m final, a diferencia de los exones.
Letal.
El que provoca la muerte del organismo antes de que complete su desarrollo.
Ligado.
Cada uno de los genes de un mismo cromosoma que en la segregación van unidos.
Modificador.
Gen cuya acción consiste en modificar la acción de otro gen.
Oncogén.
Gen presente en los virus cancerígenos, respon-sable de que se induzca la aparición de un fenotipo alterado.
Operador.
Porción de ADN, contigua a un gen estructural, que se une al represor para impedir la transcripción del gen estructural.
Recón.
Unidad más pequeña de información genética con capacidad de llevar a cabo una recombinación.
Regulador.
Lugar del ADN que determina si se transcribirá o no un gen estructural.
Replicón.
Segmento de ADN considerado como la unidad de replicación.
En el cromosoma de las bacterias y otros procario-tas existe un único replicón, mientras que en el de los eucariotas puede haber un gran número de ellos.
Supresor.
Capaz de invertir la acción fenotípica de una mutación aparecida en otro gen.
Cistrón.
Porción de ADN o ARN en que las mutaciones en posición trans provocan una anomalía en la co-rrespondiente proteína.
En la actualidad se considera el cistrón como sinó-nimo de gen.
Deletéreo.
El que reduce la capacidad de supervivencia del portador.
Estructural.
Cada una de las porciones de ADN que sirven para sintetizar proteínas.
Exón.
Secuencia de bases del ADN que, en los euca-riotas, se transcribe y que acaba traduciéndose a proteína.
Intrón.
Secuencia de bases del ADN que se transcribe, pero que no está presente en el ARN m final, a diferencia de los exones.
Letal.
El que provoca la muerte del organismo antes de que complete su desarrollo.
Ligado.
Cada uno de los genes de un mismo cromosoma que en la segregación van unidos.
Modificador.
Gen cuya acción consiste en modificar la acción de otro gen.
Oncogén.
Gen presente en los virus cancerígenos, respon-sable de que se induzca la aparición de un fenotipo alterado.
Operador.
Porción de ADN, contigua a un gen estructural, que se une al represor para impedir la transcripción del gen estructural.
Recón.
Unidad más pequeña de información genética con capacidad de llevar a cabo una recombinación.
Regulador.
Lugar del ADN que determina si se transcribirá o no un gen estructural.
Replicón.
Segmento de ADN considerado como la unidad de replicación.
En el cromosoma de las bacterias y otros procario-tas existe un único replicón, mientras que en el de los eucariotas puede haber un gran número de ellos.
Supresor.
Capaz de invertir la acción fenotípica de una mutación aparecida en otro gen.
El genotipo.
Es el conjunto de genes que se hallan contenidos en los cromosomas de un organismo, o en la constitu-ción genética de un organismo, para un conjunto de caracteres dado.
El término genoma, por su parte, expresa con más precisión el conjunto de cromosomas de una especie en el núcleo haploide.
Se denomina cariograma la fórmula que indica el número, el tamaño y la forma de los cromosomas de una especie.
La dotación cromosómica o el conjunto de todos los cromosomas que forman el material hereditario del organismo humano puede ser:
Haploide.
Diploide.
Y en relación con ello los organismos pueden ser:
Haplontes.
Diplontes.
Diplohaplontes.
En las especies que se reproducen sexualmente, se denominan hemizigotos, a todos los individuos de sexo heterogamético que son portadores de un único gen para un carácter dado.
Se denomina polimorfismo genético, a la existencia de dos o de más genotipos alternativos que hay en una población.
Cuando no todas las células de un organismo tie-nen el mismo genotipo se habla de mosaicismo, es decir, la coexistencia en un individuo de dos o más líneas celulares, que se hallan dotadas de diferente constitución cromosómica.
El genotipo puede ser, haploide o diploide:
Diploide.
Que tiene el número normal par de cromosomas, o sea, el doble del haploide o gamético.
En los animales superiores las células somáticas presentan diploidía, es decir, constitución cromosómica doble, por pares.
Haploide.
Con la mitad de cromosomas, con respecto a las células diploides.
En los animales superiores únicamente las células sexuales, como los espermatozoides y óvulos y sus antecesoras más directas, presentan haploidía, es decir, constitución cromosómica sencilla.
Es el conjunto de genes que se hallan contenidos en los cromosomas de un organismo, o en la constitu-ción genética de un organismo, para un conjunto de caracteres dado.
El término genoma, por su parte, expresa con más precisión el conjunto de cromosomas de una especie en el núcleo haploide.
Se denomina cariograma la fórmula que indica el número, el tamaño y la forma de los cromosomas de una especie.
La dotación cromosómica o el conjunto de todos los cromosomas que forman el material hereditario del organismo humano puede ser:
Haploide.
Diploide.
Y en relación con ello los organismos pueden ser:
Haplontes.
Diplontes.
Diplohaplontes.
En las especies que se reproducen sexualmente, se denominan hemizigotos, a todos los individuos de sexo heterogamético que son portadores de un único gen para un carácter dado.
Se denomina polimorfismo genético, a la existencia de dos o de más genotipos alternativos que hay en una población.
Cuando no todas las células de un organismo tie-nen el mismo genotipo se habla de mosaicismo, es decir, la coexistencia en un individuo de dos o más líneas celulares, que se hallan dotadas de diferente constitución cromosómica.
El genotipo puede ser, haploide o diploide:
Diploide.
Que tiene el número normal par de cromosomas, o sea, el doble del haploide o gamético.
En los animales superiores las células somáticas presentan diploidía, es decir, constitución cromosómica doble, por pares.
Haploide.
Con la mitad de cromosomas, con respecto a las células diploides.
En los animales superiores únicamente las células sexuales, como los espermatozoides y óvulos y sus antecesoras más directas, presentan haploidía, es decir, constitución cromosómica sencilla.
El fenotipo.
Es el conjunto de características que manifiesta un organismo y que son el resultado de la interacción entre el genotipo y el medio ambiente.
El fenotipo cambia en el curso de la vida del individuo, a diferencia del genotipo que es constante.
En la genética mendeliana, los caracteres recesivos sólo se manifiestan en el fenotipo si se encuentran en combinación homozigótica, mientras que los dominantes se manifiestan siempre, aunque estén representados en el genotipo del individuo por un solo alelo.
En la herencia intermedia, el fenotipo del híbrido, resultante de un cruzamiento de dos organismos de constitución genética distinta de denomina fenotipo intermedio.
Así, del cruzamiento de dos razas puras de dondiego de noche de flores, respectivamente, rojas y blancas, se obtienen los híbridos de la primera generación que presentan un fenotipo de flores rojas. Por otra parte, a veces los híbridos presentan en relación con determinados caracteres cuantitativos un vigor por encima del de los dos progenitores, fenómeno que se conoce con el nombre de heterosis y que tiene gran importancia práctica en el cultivo de determinados vegetales.
Se denomina latencia al estado de un organismo en el cual alguna de su característica permanece oculta, pero funcional, y no se manifiestan hasta que no se dan las condiciones adecuadas.
En genética, el término, latencia, suele aplicarse para designar la condición de los caracteres que se transmiten a lo largo de algunas generaciones sin manifestarse en el fenotipo, hasta que no se da una combinación adecuada. El estado de latencia es una condición frecuente entre los organismos inferiores, por ejemplo los virus, durante varias etapas de su ciclo vital.
Conceptos relacionados son:
Fenocopia.
Fenotipo idéntico a otro causado por una mutación, pero que se debe a factores externos.
Estas características no son heredables.
Fenogenética.
La rama de la genética que estudia los mecanismos que actúan en el desarrollo de un organismo y en la diferenciación de los caracteres determinados por genes.
Es el conjunto de características que manifiesta un organismo y que son el resultado de la interacción entre el genotipo y el medio ambiente.
El fenotipo cambia en el curso de la vida del individuo, a diferencia del genotipo que es constante.
En la genética mendeliana, los caracteres recesivos sólo se manifiestan en el fenotipo si se encuentran en combinación homozigótica, mientras que los dominantes se manifiestan siempre, aunque estén representados en el genotipo del individuo por un solo alelo.
En la herencia intermedia, el fenotipo del híbrido, resultante de un cruzamiento de dos organismos de constitución genética distinta de denomina fenotipo intermedio.
Así, del cruzamiento de dos razas puras de dondiego de noche de flores, respectivamente, rojas y blancas, se obtienen los híbridos de la primera generación que presentan un fenotipo de flores rojas. Por otra parte, a veces los híbridos presentan en relación con determinados caracteres cuantitativos un vigor por encima del de los dos progenitores, fenómeno que se conoce con el nombre de heterosis y que tiene gran importancia práctica en el cultivo de determinados vegetales.
Se denomina latencia al estado de un organismo en el cual alguna de su característica permanece oculta, pero funcional, y no se manifiestan hasta que no se dan las condiciones adecuadas.
En genética, el término, latencia, suele aplicarse para designar la condición de los caracteres que se transmiten a lo largo de algunas generaciones sin manifestarse en el fenotipo, hasta que no se da una combinación adecuada. El estado de latencia es una condición frecuente entre los organismos inferiores, por ejemplo los virus, durante varias etapas de su ciclo vital.
Conceptos relacionados son:
Fenocopia.
Fenotipo idéntico a otro causado por una mutación, pero que se debe a factores externos.
Estas características no son heredables.
Fenogenética.
La rama de la genética que estudia los mecanismos que actúan en el desarrollo de un organismo y en la diferenciación de los caracteres determinados por genes.
El carácter.
En genética, carácter es cualquier rasgo susceptible de ser heredado.
Puede distinguirse entre caracteres mendelianos y caracteres cuantitativos.
Los caracteres mendelianos o los caracteres cualitativos, son los estudiados por Mendel, que nos presentan una variación discreta. Con respecto a ellos los individuos de una población se dividen en unas pocas clases bien diferenciadas. Les son aplicables las leyes de Mendel y otros principios de la genética mendeliana.
En cambio, los caracteres no mendelianos o los caracteres cuantitativos son aquellos como la estatura o el color de la piel, para los cuales la variación entre los individuos de la población es continua, por cuanto el fenotipo es el resultado de la interacción del ambiente con un genotipo poligénico, es decir, constituido por muchos genes. En lugar de un único gen, con sus alelos, los caracteres poligénicos están determinados por muchos genes, a cada uno de los cuales, se suele suponer, una contribución pequeña, y que puede presentar fenómenos de interacción con relación a los demás.
En genética, carácter es cualquier rasgo susceptible de ser heredado.
Puede distinguirse entre caracteres mendelianos y caracteres cuantitativos.
Los caracteres mendelianos o los caracteres cualitativos, son los estudiados por Mendel, que nos presentan una variación discreta. Con respecto a ellos los individuos de una población se dividen en unas pocas clases bien diferenciadas. Les son aplicables las leyes de Mendel y otros principios de la genética mendeliana.
En cambio, los caracteres no mendelianos o los caracteres cuantitativos son aquellos como la estatura o el color de la piel, para los cuales la variación entre los individuos de la población es continua, por cuanto el fenotipo es el resultado de la interacción del ambiente con un genotipo poligénico, es decir, constituido por muchos genes. En lugar de un único gen, con sus alelos, los caracteres poligénicos están determinados por muchos genes, a cada uno de los cuales, se suele suponer, una contribución pequeña, y que puede presentar fenómenos de interacción con relación a los demás.
En la genética se distinguen los siguientes tipos de caracteres:
Adquirido.
El que resulta de las influencias del medio y que no se hereda a través de los genes.
Constante.
El que no varía en su transmisión.
Cualitativo.
El que manifiesta una cualidad que generalmente tiene una base genética sencilla.
Cuantitativo.
El que se manifiesta de modo gradual, como la talla y que por lo general se transmite por varios genes.
Dominante.
El determinado por un gen dominante.
Epistático.
Es el que impide la manifestación de un carácter no alelomorfo cuando se encuentra en un híbrido.
Hipostático.
El que no puede manifestarse en el híbrido a causa de la presencia de otro carácter.
Ligado al sexo.
Es el que se transmite total o parcialmente con los cromosomas sexuales.
Recesivo.
El que es determinado por un gen recesivo.
Adquirido.
El que resulta de las influencias del medio y que no se hereda a través de los genes.
Constante.
El que no varía en su transmisión.
Cualitativo.
El que manifiesta una cualidad que generalmente tiene una base genética sencilla.
Cuantitativo.
El que se manifiesta de modo gradual, como la talla y que por lo general se transmite por varios genes.
Dominante.
El determinado por un gen dominante.
Epistático.
Es el que impide la manifestación de un carácter no alelomorfo cuando se encuentra en un híbrido.
Hipostático.
El que no puede manifestarse en el híbrido a causa de la presencia de otro carácter.
Ligado al sexo.
Es el que se transmite total o parcialmente con los cromosomas sexuales.
Recesivo.
El que es determinado por un gen recesivo.
Reproducción e intercambio genético
Cuando una célula da lugar por mitosis sucesivas a un nuevo individuo adulto formado por numerosas células resultantes de la división de aquélla, el individuo resultante tiene la misma constitución genéti-ca que la célula originaria.
Esto es lo que sucede en todas aquellas especies unicelulares que se reproducen por escisión binaria o escisiparidad, y en general en todos los casos de reproducción asexual.
El resultado es siempre un clon.
Todos los organismos descendientes, de generación en generación, heredan las mismas características genéticas, son copias fieles, salvo que en el proceso de duplicación del ADN se haya producido alguna mutación.
En cambio la reproducción sexual tiene una ventaja importante sobre la asexual:
La posibilidad de introducir en un nuevo organismo características propias de otro de su misma especie, lo que da lugar a una mayor variabilidad dentro de esa misma especie, en unas circunstancias muy favorables para el proceso evolutivo, ya que permite una mayor adaptación ante los cambios que puedan tener lugar en el entorno.
La mezcla de genes procedentes de la estirpe paterna y materna, tiene lugar en el proceso de entrecruzamiento de la profase de la primera división celular de la meiosis.
En líneas generales, podemos decir, que la reproducción asexual es beneficiosa siempre y cuando el organismo esté bien adaptado a un ambiente en particular, pero para hacer frente a las oscilaciones o a cambios del mismo la reproducción sexual es muy superior.
Cuando una célula da lugar por mitosis sucesivas a un nuevo individuo adulto formado por numerosas células resultantes de la división de aquélla, el individuo resultante tiene la misma constitución genéti-ca que la célula originaria.
Esto es lo que sucede en todas aquellas especies unicelulares que se reproducen por escisión binaria o escisiparidad, y en general en todos los casos de reproducción asexual.
El resultado es siempre un clon.
Todos los organismos descendientes, de generación en generación, heredan las mismas características genéticas, son copias fieles, salvo que en el proceso de duplicación del ADN se haya producido alguna mutación.
En cambio la reproducción sexual tiene una ventaja importante sobre la asexual:
La posibilidad de introducir en un nuevo organismo características propias de otro de su misma especie, lo que da lugar a una mayor variabilidad dentro de esa misma especie, en unas circunstancias muy favorables para el proceso evolutivo, ya que permite una mayor adaptación ante los cambios que puedan tener lugar en el entorno.
La mezcla de genes procedentes de la estirpe paterna y materna, tiene lugar en el proceso de entrecruzamiento de la profase de la primera división celular de la meiosis.
En líneas generales, podemos decir, que la reproducción asexual es beneficiosa siempre y cuando el organismo esté bien adaptado a un ambiente en particular, pero para hacer frente a las oscilaciones o a cambios del mismo la reproducción sexual es muy superior.
Mensaje
Me gusta
No