Bronquiectasias.
Son dilataciones anormales y permanentes de los bronquios.
Son la consecuencia de la inflamación y destrucción del componente estructural de la pared bronquial.
La causa más frecuente es la infección, aunque pue-de ser debido a una toxina o a una reacción inmunitaria; las bronquiectasias de la infancia, estuvieron relacionadas con el sarampión y la tosferina, que en la actualidad son causas poco frecuentes, debido a las vacunas.
Actualmente el adenovirus y el virus de la gripe son los principales causantes.
Otros agentes etiológicos son las bacterias virulentas, la tuberculosis, y las mico bacterias atípicas.
Los síntomas comienzan con tos persistente o recurrente y producción de esputo purulento abundante, pudiendo aparecer hemoptisis.
El tratamiento consiste en la eliminación de las se-creciones traqueobronquiales, mediante fisioterapia torácica y mucolíticos, control de la infección, en especial en las fases de exacerbación, y reversión de la obstrucción bronquial.
Los broncodilatadores pueden mejorar la obstrucción y facilitar la salida de las secreciones, el tratamiento quirúrgico ha sido sustituido en la actualidad, en gran parte por el uso de antibióticos y medidas de sostén.
Procedente del griego baile, se refiere a la aparición generalizada de movimientos arrítmicos rápidos, espasmódicos, incesantes, que en general son continuos, sencillos o muy complicados y pueden afectar a cualquier parte del cuerpo; el enfermo puede realizar movimientos voluntarios que se acostumbran a ser rápidos difíciles de mantener y deformados por los movimientos coreicos involuntarios que se superponen. Presentan un trastorno de la marcha, que nos recuerda a unos pasos de baile, suelen ser irregulares y tienen dificultad para avanzar en línea recta.
Se trata de una enfermedad neurológica debida a una lesión de los ganglios basales, se produce en niños con corea de Sydenham, adultos con corea de Huntington y en los pacientes con enfermemdad de Parkinson tratados excesivamente con agonistas de la dopamina.
Son dilataciones anormales y permanentes de los bronquios.
Son la consecuencia de la inflamación y destrucción del componente estructural de la pared bronquial.
La causa más frecuente es la infección, aunque pue-de ser debido a una toxina o a una reacción inmunitaria; las bronquiectasias de la infancia, estuvieron relacionadas con el sarampión y la tosferina, que en la actualidad son causas poco frecuentes, debido a las vacunas.
Actualmente el adenovirus y el virus de la gripe son los principales causantes.
Otros agentes etiológicos son las bacterias virulentas, la tuberculosis, y las mico bacterias atípicas.
Los síntomas comienzan con tos persistente o recurrente y producción de esputo purulento abundante, pudiendo aparecer hemoptisis.
El tratamiento consiste en la eliminación de las se-creciones traqueobronquiales, mediante fisioterapia torácica y mucolíticos, control de la infección, en especial en las fases de exacerbación, y reversión de la obstrucción bronquial.
Los broncodilatadores pueden mejorar la obstrucción y facilitar la salida de las secreciones, el tratamiento quirúrgico ha sido sustituido en la actualidad, en gran parte por el uso de antibióticos y medidas de sostén.
Procedente del griego baile, se refiere a la aparición generalizada de movimientos arrítmicos rápidos, espasmódicos, incesantes, que en general son continuos, sencillos o muy complicados y pueden afectar a cualquier parte del cuerpo; el enfermo puede realizar movimientos voluntarios que se acostumbran a ser rápidos difíciles de mantener y deformados por los movimientos coreicos involuntarios que se superponen. Presentan un trastorno de la marcha, que nos recuerda a unos pasos de baile, suelen ser irregulares y tienen dificultad para avanzar en línea recta.
Se trata de una enfermedad neurológica debida a una lesión de los ganglios basales, se produce en niños con corea de Sydenham, adultos con corea de Huntington y en los pacientes con enfermemdad de Parkinson tratados excesivamente con agonistas de la dopamina.
Bronquitis crónica.
Es un proceso asociado a una excesiva producción de moco traqueobronquial, suficiente para producir tos con expectoración al menos tres meses al año, durante más de dos años consecutivos.
La bronquitis crónica y el enfisema son dos afecciones distintas que con mucha frecuencia se presentan conjuntamente.
El enfisema, se define como la distensión de los espacios alveolares distales a los bronquiolos terminales, con destrucción de los tabiques alveolares.
Al menos el 20 % de los varones adultos tienen bronquitis crónica, aunque sólo una minoría está incapacitada clínicamente.
Existen factores predisponentes:
El tabaco es el factor que más se ha relacionado con la bronquitis crónica y con el grado de enfisema.
Otro factor coadyuvante es la contaminación del aire, siendo mucho más frecuente la bronquitis en las áreas industrializadas y cuando hay una exposición profesional a polvos inorgánicos u orgánicos y a gases nocivos.
Las infecciones respiratorias agudas suponen una frecuencia, morbilidad y mortalidad mayores en los pacientes con bronquitis crónica, aun cuando exis-tan, además, factores genéticos y familiares.
Después de unos años de tos y expectoración frecuente, suele aparecer disnea de esfuerzo, con ya un importante grado de obstrucción bronquial, y le empiezan a aparecer edemas por insuficiencia ventricular derecha, a menudo el paciente tiene exceso de peso y está cianótico, con episodios de apnea duran-te el sueño y empeoramiento de la ventilación.
El tratamiento consiste en evitar los episodios agu-dos e impedir la progresión mediante abstinencia de tabaco, el cambio de trabajo o de localidad, tratar las infecciones con prisa, el ejercicio y la nutrición más correcta, broncodilatadores, corticoides y mejora de la hipoxia.
Es un proceso asociado a una excesiva producción de moco traqueobronquial, suficiente para producir tos con expectoración al menos tres meses al año, durante más de dos años consecutivos.
La bronquitis crónica y el enfisema son dos afecciones distintas que con mucha frecuencia se presentan conjuntamente.
El enfisema, se define como la distensión de los espacios alveolares distales a los bronquiolos terminales, con destrucción de los tabiques alveolares.
Al menos el 20 % de los varones adultos tienen bronquitis crónica, aunque sólo una minoría está incapacitada clínicamente.
Existen factores predisponentes:
El tabaco es el factor que más se ha relacionado con la bronquitis crónica y con el grado de enfisema.
Otro factor coadyuvante es la contaminación del aire, siendo mucho más frecuente la bronquitis en las áreas industrializadas y cuando hay una exposición profesional a polvos inorgánicos u orgánicos y a gases nocivos.
Las infecciones respiratorias agudas suponen una frecuencia, morbilidad y mortalidad mayores en los pacientes con bronquitis crónica, aun cuando exis-tan, además, factores genéticos y familiares.
Después de unos años de tos y expectoración frecuente, suele aparecer disnea de esfuerzo, con ya un importante grado de obstrucción bronquial, y le empiezan a aparecer edemas por insuficiencia ventricular derecha, a menudo el paciente tiene exceso de peso y está cianótico, con episodios de apnea duran-te el sueño y empeoramiento de la ventilación.
El tratamiento consiste en evitar los episodios agu-dos e impedir la progresión mediante abstinencia de tabaco, el cambio de trabajo o de localidad, tratar las infecciones con prisa, el ejercicio y la nutrición más correcta, broncodilatadores, corticoides y mejora de la hipoxia.
Brucelosis.
Es una enfermedad que está producida por bacterias del género Brucella, y en España casi exclusiva-mente por el, B. mellitensis.
El receptáculo lo constituyen los animales domésticos como las cabras, ovejas, vacas y cerdos.
Las principales vías de contagio son la respiratoria por inhalación y la digestiva por ingestión de pro-ductos lácteos no controlados.
La incidencia de brucelosis varía de unas áreas a otras, aunque España ocupa el primer lugar entre los países europeos.
La enfermedad tiene un curso muy variable.
El síntoma mas frecuente es la fiebre, la sudoración profusa con olor característico y los dolores articulares y musculares.
Pueden aparecer localizaciones específicas, siendo las más frecuentes:
Las osteoarticulares.
Con afectación de la articulación sacroilíaca y la columna lumbar.
La orquiepidedimitis.
La meningitis.
La respiratoria, que es una miscelánea que incluye:
La endocarditis.
La pericarditis.
La hepatitis.
La afectación ocular.
El diagnóstico se realiza por la demostración de la presencia de anticuerpos, existiendo en la actualidad métodos muy sensibles y rápidos. Los cultivos de la sangre son positivos en la mayoría de pacientes, pero el crecimiento de la bacteria se detecta entre la segunda y la tercera semana en la mayoría de los casos.
El tratamiento se realiza con estreptomicina y tetraciclinas, siendo el pronóstico global bueno.
La prevención se basa en el control de la enfermedad animal.
Su erradicación resulta difícil y su coste económico elevado, y consiste en la combinación de vacunación masiva y el sacrificio de los animales infectados.
Es una enfermedad que está producida por bacterias del género Brucella, y en España casi exclusiva-mente por el, B. mellitensis.
El receptáculo lo constituyen los animales domésticos como las cabras, ovejas, vacas y cerdos.
Las principales vías de contagio son la respiratoria por inhalación y la digestiva por ingestión de pro-ductos lácteos no controlados.
La incidencia de brucelosis varía de unas áreas a otras, aunque España ocupa el primer lugar entre los países europeos.
La enfermedad tiene un curso muy variable.
El síntoma mas frecuente es la fiebre, la sudoración profusa con olor característico y los dolores articulares y musculares.
Pueden aparecer localizaciones específicas, siendo las más frecuentes:
Las osteoarticulares.
Con afectación de la articulación sacroilíaca y la columna lumbar.
La orquiepidedimitis.
La meningitis.
La respiratoria, que es una miscelánea que incluye:
La endocarditis.
La pericarditis.
La hepatitis.
La afectación ocular.
El diagnóstico se realiza por la demostración de la presencia de anticuerpos, existiendo en la actualidad métodos muy sensibles y rápidos. Los cultivos de la sangre son positivos en la mayoría de pacientes, pero el crecimiento de la bacteria se detecta entre la segunda y la tercera semana en la mayoría de los casos.
El tratamiento se realiza con estreptomicina y tetraciclinas, siendo el pronóstico global bueno.
La prevención se basa en el control de la enfermedad animal.
Su erradicación resulta difícil y su coste económico elevado, y consiste en la combinación de vacunación masiva y el sacrificio de los animales infectados.
Cáncer.
La enfermedad que denominamos cáncer, que es el objeto de la oncología, se define por cuatro características que describen la forma en que las células cancerosas actúan de un modo distinto a las células normales de las que proceden:
Por clonalidad:
Es cuando el cáncer se origina de una única célula progenitora que prolifera y da lugar a un clon de células malignas.
Por autonomía:
Es cuando el crecimiento no es regulado de forma adecuada o por las influencias bioquímicas y físicas normales del ambiente.
Por anaplasia:
Es cuando hay una ausencia de diferenciación celular normal y coordinada.
Por metástasis:
Es cuando las células cancerosas tienen capacidad de crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo.
El proceso por el cual una célula normal se convierte en una célula maligna que presenta estas características se denomina transformación neoplásica.
Los términos de cáncer, neoplasia y tumor sé utilizan indistintamente.
La oncología, es la parte de la medicina que se dedica al estudio, diagnóstico y tratamiento del cáncer.
En estos últimos años se ha avanzado mucho en ese terreno y se está investigando activamente sobre las modernas modalidades terapéuticas, entre las cuales se haya la inmunoterapia y los agentes que facilitan la maduración de las células. Se han empezado a buscar compuestos que puedan interactuar con los productos de los oncogenes, que son genes reguladores y factores de crecimiento con sus receptores.
En la actualidad, se considera que el cáncer es un trastorno genético adquirido, por lo cual hay un amplio campo de investigación con la tecnología moderna de la genética molecular.
El cáncer está en segundo lugar en el mundo como causa de muerte, siendo los tipos más frecuentes:
El de pulmón.
El de mama.
El colorrectal.
Y las causas etiológicas conocidas son:
Los factores genéticos de oncogenes y de los genes supresores.
Las radiaciones.
El tabaco.
La exposición profesional a carcinógenos.
La contaminación ambiental.
Los fármacos.
La dieta.
Los virus.
La enfermedad que denominamos cáncer, que es el objeto de la oncología, se define por cuatro características que describen la forma en que las células cancerosas actúan de un modo distinto a las células normales de las que proceden:
Por clonalidad:
Es cuando el cáncer se origina de una única célula progenitora que prolifera y da lugar a un clon de células malignas.
Por autonomía:
Es cuando el crecimiento no es regulado de forma adecuada o por las influencias bioquímicas y físicas normales del ambiente.
Por anaplasia:
Es cuando hay una ausencia de diferenciación celular normal y coordinada.
Por metástasis:
Es cuando las células cancerosas tienen capacidad de crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo.
El proceso por el cual una célula normal se convierte en una célula maligna que presenta estas características se denomina transformación neoplásica.
Los términos de cáncer, neoplasia y tumor sé utilizan indistintamente.
La oncología, es la parte de la medicina que se dedica al estudio, diagnóstico y tratamiento del cáncer.
En estos últimos años se ha avanzado mucho en ese terreno y se está investigando activamente sobre las modernas modalidades terapéuticas, entre las cuales se haya la inmunoterapia y los agentes que facilitan la maduración de las células. Se han empezado a buscar compuestos que puedan interactuar con los productos de los oncogenes, que son genes reguladores y factores de crecimiento con sus receptores.
En la actualidad, se considera que el cáncer es un trastorno genético adquirido, por lo cual hay un amplio campo de investigación con la tecnología moderna de la genética molecular.
El cáncer está en segundo lugar en el mundo como causa de muerte, siendo los tipos más frecuentes:
El de pulmón.
El de mama.
El colorrectal.
Y las causas etiológicas conocidas son:
Los factores genéticos de oncogenes y de los genes supresores.
Las radiaciones.
El tabaco.
La exposición profesional a carcinógenos.
La contaminación ambiental.
Los fármacos.
La dieta.
Los virus.
Cefalea.
Término equivalente a dolor de cabeza.
Es un síntoma benigno, aunque en ocasiones puede ser la manifestación de una enfermedad mas grave como un tumor cerebral, una hemorragia cerebral o la arteritis.
Hay varios tipos de cefaleas como son:
La migraña.
La cefalea tensional.
La cefalea en racimos.
La cefalea por tumor cerebral.
La producida por arteritis de células gigantes.
La tensional, es una molestia continua y generalizada, que afecta a adultos jóvenes, especialmente a mujeres, que se calma con el sueño, y puede estar relacionada con la menstruación, el embarazo, los olores, y los alimentos.
La de racimos, es de localización lateralizada, orbitaria o temporal y afecta principalmente a los hombres de mediana edad, además, se asocia a la congestión ocular y nasal bilateral y puede tener relación con la ingesta alcohólica.
La de tumor cerebral, de localización variable, interrumpe el sueño, aumenta con los cambios de posición, y causa el empeoramiento progresivo del dolor, que puede acompañarse de náuseas y vómitos.
La de arteritis de células gigantes, es lateralizada, temporal u occipital, afectando a ambos sexos, y se manifiesta con intenso dolor a la presión del cuero cabelludo, pinchazos y pulsaciones intermitentes, se asocia a un malestar general, y dura de semanas a meses.
La etiología del dolor de cabeza que se presenta como un primer episodio de cefalea intensa es completamente diferente con respecto al paciente con cefalea recurrente de años de duración.
En el primer caso deben considerarse:
La meningitis.
La hemorragia cerebral.
El glaucoma.
La sinusitis purulenta.
En el segundo caso, las causas son variadas y mu-chas veces difíciles de etiquetar.
El tratamiento consiste en solucionar la causa, si se conoce.
Administrar analgésicos en la cefalea tensional.
Litio en la cefalea en racimos.
Ergotamina como prevención de un ataque.
Término equivalente a dolor de cabeza.
Es un síntoma benigno, aunque en ocasiones puede ser la manifestación de una enfermedad mas grave como un tumor cerebral, una hemorragia cerebral o la arteritis.
Hay varios tipos de cefaleas como son:
La migraña.
La cefalea tensional.
La cefalea en racimos.
La cefalea por tumor cerebral.
La producida por arteritis de células gigantes.
La tensional, es una molestia continua y generalizada, que afecta a adultos jóvenes, especialmente a mujeres, que se calma con el sueño, y puede estar relacionada con la menstruación, el embarazo, los olores, y los alimentos.
La de racimos, es de localización lateralizada, orbitaria o temporal y afecta principalmente a los hombres de mediana edad, además, se asocia a la congestión ocular y nasal bilateral y puede tener relación con la ingesta alcohólica.
La de tumor cerebral, de localización variable, interrumpe el sueño, aumenta con los cambios de posición, y causa el empeoramiento progresivo del dolor, que puede acompañarse de náuseas y vómitos.
La de arteritis de células gigantes, es lateralizada, temporal u occipital, afectando a ambos sexos, y se manifiesta con intenso dolor a la presión del cuero cabelludo, pinchazos y pulsaciones intermitentes, se asocia a un malestar general, y dura de semanas a meses.
La etiología del dolor de cabeza que se presenta como un primer episodio de cefalea intensa es completamente diferente con respecto al paciente con cefalea recurrente de años de duración.
En el primer caso deben considerarse:
La meningitis.
La hemorragia cerebral.
El glaucoma.
La sinusitis purulenta.
En el segundo caso, las causas son variadas y mu-chas veces difíciles de etiquetar.
El tratamiento consiste en solucionar la causa, si se conoce.
Administrar analgésicos en la cefalea tensional.
Litio en la cefalea en racimos.
Ergotamina como prevención de un ataque.
Ciática.
Es un síndrome que está producido por la afectación del nervio ciático que se manifiesta por un dolor que invade la zona de piel inervada por el nervio lesionado y que puede acompañarse de trastornos sensitivos, motores y reflejos. La hernia discal es la causa más frecuente de este síndrome; generalmente la protrusión del disco intervertebral lumbar suele producirse por un traumatismo en flexión, aunque no siempre hay antecedentes de trauma.
El cuadro clínico consiste, en dolor lumbar intenso en puñalada, localizado en la nalga, que irradia a la pierna e incluso al pie, en contractura muscular y deformación raquídea y las alteraciones sensitivas motoras o reflejas de intensidad variable, como son:
La hipotonía.
El déficit sensitivo.
La debilidad muscular.
Existen otras causas de ciática radicular como son:
La artrosis lumbosacra.
La espondilosis.
La espondilolisis.
La tuberculosis,
Las neoplasias.
La enfermedad de Paget.
El tratamiento consiste en reposo absoluto en cama y en la administración de anestésicos, de sedantes y de relajantes musculares.
Una vez desaparecido el dolor, el paciente reanudará los movimientos de una forma gradual, aconsejándose los ejercicios de flexión.
Si el síndrome ciático persiste, está indicado el tratamiento quirúrgico, con extirpación del disco vertebral prolapsado.
Es un síndrome que está producido por la afectación del nervio ciático que se manifiesta por un dolor que invade la zona de piel inervada por el nervio lesionado y que puede acompañarse de trastornos sensitivos, motores y reflejos. La hernia discal es la causa más frecuente de este síndrome; generalmente la protrusión del disco intervertebral lumbar suele producirse por un traumatismo en flexión, aunque no siempre hay antecedentes de trauma.
El cuadro clínico consiste, en dolor lumbar intenso en puñalada, localizado en la nalga, que irradia a la pierna e incluso al pie, en contractura muscular y deformación raquídea y las alteraciones sensitivas motoras o reflejas de intensidad variable, como son:
La hipotonía.
El déficit sensitivo.
La debilidad muscular.
Existen otras causas de ciática radicular como son:
La artrosis lumbosacra.
La espondilosis.
La espondilolisis.
La tuberculosis,
Las neoplasias.
La enfermedad de Paget.
El tratamiento consiste en reposo absoluto en cama y en la administración de anestésicos, de sedantes y de relajantes musculares.
Una vez desaparecido el dolor, el paciente reanudará los movimientos de una forma gradual, aconsejándose los ejercicios de flexión.
Si el síndrome ciático persiste, está indicado el tratamiento quirúrgico, con extirpación del disco vertebral prolapsado.
Cirrosis.
Es una entidad que está definida desde un punto de vista anatomopatológico y que se haya acompañada de un surtido de síndromes clínicos importantes.
Tiene una alteración crónica y persistente del parénquima hepático, con fibrosis extensa asociada a nódulos de regeneración. Los tipos de cirrosis se clasifican según criterios etiológicos y morfológicos:
Cirrosis alcohólica
Cirrosis posviral
Cirrosis biliar.
Cirrosis cardíaca.
Cirrosis metabólica.
Cirrosis hereditaria.
Cirrosis producida por los medicamentos.
La clínica varía según el tipo de cirrosis, pudiendo ser en ocasiones asintomática.
Las principales complicaciones de la cirrosis son:
Hipertensión portal.
Hemorragia por varices esofágicas.
Esplenomegalia.
Hiperesplenismo,
Que pueden ocasionar:
Pancitopenias severas.
Ascitis.
Peritonitis bacteriana espontánea.
Síndrome hepatorrenal con insuficiencia renal pro-gresiva funcional.
Encefalopatía hepática.
Alteraciones de la coagulación por fallo de síntesis hepática de los factores de la coagulación, a lo que puede asociarse mala absorción de vitamina K.
Una vez que se ha establecido la cirrosis, el proceso es irreversible.
El tratamiento de esa enfermedad debe encaminarse a evitar tóxicos hepáticos, como son el alcohol y los medicamentos, mantener un régimen dietético adecuado y tratar las diferentes complicaciones antes señaladas.
Con diuréticos si existen edemas o ascitis.
Con vitamina K para intentar mejorar el déficit de dicha vitamina debido a la mala absorción.
Con antibióticos en caso de infección.
El trasplante hepático es muy benéfico en algunos pacientes.
La cirrosis hepática es una enfermedad progresiva cuya evolución en el tiempo es variable.
Es una entidad que está definida desde un punto de vista anatomopatológico y que se haya acompañada de un surtido de síndromes clínicos importantes.
Tiene una alteración crónica y persistente del parénquima hepático, con fibrosis extensa asociada a nódulos de regeneración. Los tipos de cirrosis se clasifican según criterios etiológicos y morfológicos:
Cirrosis alcohólica
Cirrosis posviral
Cirrosis biliar.
Cirrosis cardíaca.
Cirrosis metabólica.
Cirrosis hereditaria.
Cirrosis producida por los medicamentos.
La clínica varía según el tipo de cirrosis, pudiendo ser en ocasiones asintomática.
Las principales complicaciones de la cirrosis son:
Hipertensión portal.
Hemorragia por varices esofágicas.
Esplenomegalia.
Hiperesplenismo,
Que pueden ocasionar:
Pancitopenias severas.
Ascitis.
Peritonitis bacteriana espontánea.
Síndrome hepatorrenal con insuficiencia renal pro-gresiva funcional.
Encefalopatía hepática.
Alteraciones de la coagulación por fallo de síntesis hepática de los factores de la coagulación, a lo que puede asociarse mala absorción de vitamina K.
Una vez que se ha establecido la cirrosis, el proceso es irreversible.
El tratamiento de esa enfermedad debe encaminarse a evitar tóxicos hepáticos, como son el alcohol y los medicamentos, mantener un régimen dietético adecuado y tratar las diferentes complicaciones antes señaladas.
Con diuréticos si existen edemas o ascitis.
Con vitamina K para intentar mejorar el déficit de dicha vitamina debido a la mala absorción.
Con antibióticos en caso de infección.
El trasplante hepático es muy benéfico en algunos pacientes.
La cirrosis hepática es una enfermedad progresiva cuya evolución en el tiempo es variable.
Cistitis.
Es una infección en la vejiga urinaria.
Clínicamente todos los enfermos presentan disuria, polaquiuria, sensación de micción imperiosa y dolor suprapúbico.
La orina suele volverse turbia, maloliente y en el 30 % de los casos sanguinolenta.
Por el examen de los sedimentos urinarios y en el urinocultivo se detectan y diagnostican a los germenes causantes.
La mayoría de las cistitis y las píelo nefritis sintomáticas agudas se dan en las mujeres jóvenes y son raras en los varones de menos de 50 años.
Existen algunas circunstancias que influyen en su aparición, como son:
El sexo femenino.
La actividad sexual.
La homosexualidad como una consecuencia del coito anal.
La hipertrofia prostática en los varones de más de 50 años.
El embarazo.
Las obstrucciones del flujo urinario.
La estrechez.
Los tumores.
La próstata agrandada.
La disfunción neurógena de la vejiga.
El reflujo vesicoureteral.
Los factores genéticos.
Y, en los pacientes que se hayan hospitalizados, el empleo de sondas urinarias.
Es una infección en la vejiga urinaria.
Clínicamente todos los enfermos presentan disuria, polaquiuria, sensación de micción imperiosa y dolor suprapúbico.
La orina suele volverse turbia, maloliente y en el 30 % de los casos sanguinolenta.
Por el examen de los sedimentos urinarios y en el urinocultivo se detectan y diagnostican a los germenes causantes.
La mayoría de las cistitis y las píelo nefritis sintomáticas agudas se dan en las mujeres jóvenes y son raras en los varones de menos de 50 años.
Existen algunas circunstancias que influyen en su aparición, como son:
El sexo femenino.
La actividad sexual.
La homosexualidad como una consecuencia del coito anal.
La hipertrofia prostática en los varones de más de 50 años.
El embarazo.
Las obstrucciones del flujo urinario.
La estrechez.
Los tumores.
La próstata agrandada.
La disfunción neurógena de la vejiga.
El reflujo vesicoureteral.
Los factores genéticos.
Y, en los pacientes que se hayan hospitalizados, el empleo de sondas urinarias.
Colapso.
Es una pérdida brusca del flujo sanguíneo eficaz, que es debido a factores cardíacos, a vasculares o periféricos, que se puede corregir de forma espontánea o con alguna intervención.
Cabe diferenciar este término del paro cardíaco, que es una interrupción brusca de la bomba cardíaca que puede ser reversible mediante una rápida intervención, pero que causa la muerte si ésta no se lleva a cabo y del término muerte súbita cardíaca, es decir muerte natural producida por causas cardíacas, que está precedida por una pérdida de conciencia brusca producida en el plazo de una hora tras el comienzo de los síntomas agudos, en un individuo afecto de una cardiopátia preexistente, pero que el momento y la forma de la muerte son inesperados.
Las causas de paro cardiaco y de la muerte súbita cardíaca son:
La enfermedad coronaria.
El infarto agudo de miocardio.
La miocardiopatía hipertrófica o dilatada.
La enfermedad de las válvulas cardíacas.
Las alteraciones electrofisiológicas en el sistema de conducción.
Existen causas funcionales como:
La hipopotasemia.
La insuficiencia cardíaca.
La hipoxemia.
La acidosis.
Las toxinas cardíacas como la cocaína.
La intoxicación por digital.
El tratamiento inmediato es la reanimación cardiovascular urgente, para mantener la perfusión de los órganos, hasta que se pueda llevar a cabo una intervención asistida.
Es una pérdida brusca del flujo sanguíneo eficaz, que es debido a factores cardíacos, a vasculares o periféricos, que se puede corregir de forma espontánea o con alguna intervención.
Cabe diferenciar este término del paro cardíaco, que es una interrupción brusca de la bomba cardíaca que puede ser reversible mediante una rápida intervención, pero que causa la muerte si ésta no se lleva a cabo y del término muerte súbita cardíaca, es decir muerte natural producida por causas cardíacas, que está precedida por una pérdida de conciencia brusca producida en el plazo de una hora tras el comienzo de los síntomas agudos, en un individuo afecto de una cardiopátia preexistente, pero que el momento y la forma de la muerte son inesperados.
Las causas de paro cardiaco y de la muerte súbita cardíaca son:
La enfermedad coronaria.
El infarto agudo de miocardio.
La miocardiopatía hipertrófica o dilatada.
La enfermedad de las válvulas cardíacas.
Las alteraciones electrofisiológicas en el sistema de conducción.
Existen causas funcionales como:
La hipopotasemia.
La insuficiencia cardíaca.
La hipoxemia.
La acidosis.
Las toxinas cardíacas como la cocaína.
La intoxicación por digital.
El tratamiento inmediato es la reanimación cardiovascular urgente, para mantener la perfusión de los órganos, hasta que se pueda llevar a cabo una intervención asistida.
Cólera.
Es la enfermedad diarreica aguda producida por una bacteria, llamada el Vibrio cholerae.
El cólera que ha sido endémico en el delta del río Ganges desde tiempo inmemorial, desde el año1817 ha producido, siete pandemias mundiales. En el año 1991 se produjo una epidemia que se inició en Perú y después se extendió a otros países del centro y del sur de América, y durante ese primer año de epidemia la enfermedad produjo unos 400.000 casos, con la muerte de 4.000 enfermos, poniendo de manifiesto la falta de familiaridad con la enfermedad.
En España se testificaron 20 casos entre 1980 y 1989. En las zonas endémicas, la enfermedad afecta sobre todo a los niños, pero cuando esta incide en una población no endémica, afecta a todas las edades por igual. En dichas zonas es mas frecuente en los meses de verano y otoño.
La vía de transmisión más frecuente es por ingesta de aguas contaminadas por heces humanas y también por consumo de alimentos contaminados. No se conoce ninguna transmisión animal. El período de incubación es de 24 48 horas aproximadamente, tras lo cual aparece de forma brusca la diarrea; no suele haber fiebre ni dolor abdominal.
En las graves, el volumen de la diarrea aumenta rápidamente hasta poder llegar a ser de 1 litro por hora, lo cual lleva a la deshidratación y muerte por shock hipobolémico.
Las heces de los enfermos tienen un aspecto característico que se asemeja al agua de arroz.
El diagnóstico se confirma por el examen de las heces.
Los antibióticos reducen la duración y el volumen de las heces, pero lo fundamental es la reposición rápida de líquidos, electrolitos, con sodio, potasio, cloro y bicarbonato, inicialmente por vía intravenosa en los casos graves.
La forma preventiva se basa fundamentalmente en la mejora de las condiciones higiénicas sanitarias. Existen vacunas tanto por vía intramuscular como por vía oral, pero su eficacia es limitada y de corta duración.
Es la enfermedad diarreica aguda producida por una bacteria, llamada el Vibrio cholerae.
El cólera que ha sido endémico en el delta del río Ganges desde tiempo inmemorial, desde el año1817 ha producido, siete pandemias mundiales. En el año 1991 se produjo una epidemia que se inició en Perú y después se extendió a otros países del centro y del sur de América, y durante ese primer año de epidemia la enfermedad produjo unos 400.000 casos, con la muerte de 4.000 enfermos, poniendo de manifiesto la falta de familiaridad con la enfermedad.
En España se testificaron 20 casos entre 1980 y 1989. En las zonas endémicas, la enfermedad afecta sobre todo a los niños, pero cuando esta incide en una población no endémica, afecta a todas las edades por igual. En dichas zonas es mas frecuente en los meses de verano y otoño.
La vía de transmisión más frecuente es por ingesta de aguas contaminadas por heces humanas y también por consumo de alimentos contaminados. No se conoce ninguna transmisión animal. El período de incubación es de 24 48 horas aproximadamente, tras lo cual aparece de forma brusca la diarrea; no suele haber fiebre ni dolor abdominal.
En las graves, el volumen de la diarrea aumenta rápidamente hasta poder llegar a ser de 1 litro por hora, lo cual lleva a la deshidratación y muerte por shock hipobolémico.
Las heces de los enfermos tienen un aspecto característico que se asemeja al agua de arroz.
El diagnóstico se confirma por el examen de las heces.
Los antibióticos reducen la duración y el volumen de las heces, pero lo fundamental es la reposición rápida de líquidos, electrolitos, con sodio, potasio, cloro y bicarbonato, inicialmente por vía intravenosa en los casos graves.
La forma preventiva se basa fundamentalmente en la mejora de las condiciones higiénicas sanitarias. Existen vacunas tanto por vía intramuscular como por vía oral, pero su eficacia es limitada y de corta duración.
Coma.
Es una situación clínica caracterizada por la falta de respuestas del paciente frente a estímulos.
En la mayoría de los casos tiene una causa evidente, como son la ingestión de fármacos, de drogas, de hipoxia, de accidente vascular cerebral, traumatismo e insuficiencia renal o hepática.
El propósito inmediato en una situación de coma agudo es prevenir las lesiones del sistema nervioso central, corrigiendo los cuadros de hipotensión, de hipoxia, de hipoglicemia y de hipertermia.
Pueden ser necesarias la intubación traqueal para ventilación asistida y la administración por vía endovenosa de antídotos como es la naloxona en la sobredosis por narcóticos o de la glucosa en el coma hipoglicémico, descartando la meningitis mediante la punción lumbar y los análisis del líquido cefalorraquídeo y después realizando la tomografía axial computarizada para localizar tumores, hemorragias y abscesos.
Es difícil predecir la evolución del coma.
Los signos desfavorables en las primeras horas son la ausencia de reacción en las dos pupilas, y la ausencia del reflejo de la cornea o de una respuesta oculovestibular.
A las 24 horas del coma estos signos, además de la ausencia de la apertura palpebrale y de tono muscular, predicen incapacidad grave o la muerte.
Convulsiones.
Son las disfunciones neurológicas que sé manifies-tan con una actividad motora anómala y pueden ser parciales o generalizadas.
La manifestación motora, puede ser en forma de crisis de epilepsia o ser solamente tónicas, menos frecuentes. El paciente adopta una actitud rígida de los miembros o del tronco, a menudo con desviación de la cabeza y los ojos hacia un lado. A parte de la epilepsia, existen otras causas de convulsiones que dependen de la edad.
Entre los niños pueden ser idiopáticas, por infección aguda, traumatismo, convulsión febril o malformación congénita.
Entre los adolescentes suelen ser secundarias a los traumatismos, al síndrome de abstinencia de drogas o alcohol, o malformaciones arteriovenosas.
Entre los adultos pueden aparecer por alcoholismo, tumor cerebral, traumatismo, enfermedad cerebro-vascular o trastornos metabólicos.
También aparecen convulsiones tónicoclónicas en personas neurológicamente normales después de la privación del sueño.
El EEG es la prueba de elección para determinar la causa de una crisis convulsiva; en los casos que se sospecha una infección o hemorragia subaracnoidea se realizará punción lumbar para estudio del líquido cefalorraquídeo o tomografía axial computarizada y la resonancia magnética para visualizar lesiones anatómicas.
Es una situación clínica caracterizada por la falta de respuestas del paciente frente a estímulos.
En la mayoría de los casos tiene una causa evidente, como son la ingestión de fármacos, de drogas, de hipoxia, de accidente vascular cerebral, traumatismo e insuficiencia renal o hepática.
El propósito inmediato en una situación de coma agudo es prevenir las lesiones del sistema nervioso central, corrigiendo los cuadros de hipotensión, de hipoxia, de hipoglicemia y de hipertermia.
Pueden ser necesarias la intubación traqueal para ventilación asistida y la administración por vía endovenosa de antídotos como es la naloxona en la sobredosis por narcóticos o de la glucosa en el coma hipoglicémico, descartando la meningitis mediante la punción lumbar y los análisis del líquido cefalorraquídeo y después realizando la tomografía axial computarizada para localizar tumores, hemorragias y abscesos.
Es difícil predecir la evolución del coma.
Los signos desfavorables en las primeras horas son la ausencia de reacción en las dos pupilas, y la ausencia del reflejo de la cornea o de una respuesta oculovestibular.
A las 24 horas del coma estos signos, además de la ausencia de la apertura palpebrale y de tono muscular, predicen incapacidad grave o la muerte.
Convulsiones.
Son las disfunciones neurológicas que sé manifies-tan con una actividad motora anómala y pueden ser parciales o generalizadas.
La manifestación motora, puede ser en forma de crisis de epilepsia o ser solamente tónicas, menos frecuentes. El paciente adopta una actitud rígida de los miembros o del tronco, a menudo con desviación de la cabeza y los ojos hacia un lado. A parte de la epilepsia, existen otras causas de convulsiones que dependen de la edad.
Entre los niños pueden ser idiopáticas, por infección aguda, traumatismo, convulsión febril o malformación congénita.
Entre los adolescentes suelen ser secundarias a los traumatismos, al síndrome de abstinencia de drogas o alcohol, o malformaciones arteriovenosas.
Entre los adultos pueden aparecer por alcoholismo, tumor cerebral, traumatismo, enfermedad cerebro-vascular o trastornos metabólicos.
También aparecen convulsiones tónicoclónicas en personas neurológicamente normales después de la privación del sueño.
El EEG es la prueba de elección para determinar la causa de una crisis convulsiva; en los casos que se sospecha una infección o hemorragia subaracnoidea se realizará punción lumbar para estudio del líquido cefalorraquídeo o tomografía axial computarizada y la resonancia magnética para visualizar lesiones anatómicas.
Corea.
Esta palabra procede del griego baile, y se refiere a la aparición generalizada de movimientos arrítmicos rápidos, espasmódicos, vigorosos e incesantes, que por regla general, son continuos, sencillos o muy complicados y pueden afectar a cualquier parte del cuerpo.
El enfermo puede realizar movimientos voluntarios que acostumbran a ser rápidos difíciles de mantener y deformados por los movimientos coreicos involuntarios que se superponen.
Presentan un trastorno de la marcha, que recuerda a unos pasos de baile, que suelen ser irregulares y tienen dificultad para avanzar en línea recta.
Es una enfermedad neurológica debida a una lesión de los ganglios basales, que se produce en los niños con corea de Sydenham, en los adultos con corea de Huntington y en los pacientes con enfermedad de Parkinson, que son tratados en exceso con agonistas de la dopamina.
Esta palabra procede del griego baile, y se refiere a la aparición generalizada de movimientos arrítmicos rápidos, espasmódicos, vigorosos e incesantes, que por regla general, son continuos, sencillos o muy complicados y pueden afectar a cualquier parte del cuerpo.
El enfermo puede realizar movimientos voluntarios que acostumbran a ser rápidos difíciles de mantener y deformados por los movimientos coreicos involuntarios que se superponen.
Presentan un trastorno de la marcha, que recuerda a unos pasos de baile, que suelen ser irregulares y tienen dificultad para avanzar en línea recta.
Es una enfermedad neurológica debida a una lesión de los ganglios basales, que se produce en los niños con corea de Sydenham, en los adultos con corea de Huntington y en los pacientes con enfermedad de Parkinson, que son tratados en exceso con agonistas de la dopamina.
Enfermedad de Alzheimer.
Son las degeneraciones neuronales diseminadas o los trastornos multifocales.
Es una alteración, tan frecuente en nuestro tiempo, que constituye la causa principal de incapacidad en la tercera edad, ya que afecta al 2 % de la población entre 65 y los 70 años y al 20 % de las personas mayores de 80 años.
El envejecimiento provoca una pérdida gradual de neuronas y de masa encefálica.
La demencia presenil es la que aparece antes de los 65 años.
La demencia senil es la que se da después de esta edad.
Cuando esta demencia, se debe a afectación de las estructuras subcorticales, como ocurre en la enfermedad de Huntington o en la esclerosis múltiple, los enfermos padecen una disminución de la velocidad de los procesos intelectuales y del proceso de la información, se reduce el nivel afectivo y existen trastornos de motivación, estado de ánimo y nivel de vigilia.
Cuando la demencia se debe a una afectación cortical es la denominada enfermedad de Alzheimer, que se caracteriza, por una pérdida de las funciones intelectuales como el lenguaje, la percepción y el cálculo.
El inicio de los síntomas es insidioso y sutil, difícil de precisar, ya que aparece dificultad para responder a preguntas sencillas, con la pérdida precoz de la espontaneidad, de la iniciativa y del interés por las aficiones y relaciones sociales, y fallos de memoria en los acontecimientos más recientes.
A medida que avanza la enfermedad se producen errores inexplicables en las actividades cotidianas y se descuida el aspecto y la higiene.
En el proceso avanzado, el paciente es incapaz de cuidar de sí mismo, repite preguntas una y otra vez, no reconoce a sus amigos y familiares, el lenguaje no es fluido no comprende las órdenes y la marcha es lenta y torpe.
En las fases finales el paciente permanece inmóvil, mudo y con incontinencia.
La pérdida de peso y el aspecto apergaminado ante-ceden a la muerte, que es con mucha frecuencia debida a una infección intercurrente.
La duración media es de 8 años, con un intervalo de entre 2 a 15 años, siendo más rápida la evolución en las personas más jóvenes.
La demencia debe distinguirse de los grados leves de olvidos y descuidos propios del proceso natural de envejecimiento, y que suelen acompañarse de disminución de la agilidad física y mental y rigidez de pensamiento, pero que no evolucionan hacia cuadros más graves.
Son las degeneraciones neuronales diseminadas o los trastornos multifocales.
Es una alteración, tan frecuente en nuestro tiempo, que constituye la causa principal de incapacidad en la tercera edad, ya que afecta al 2 % de la población entre 65 y los 70 años y al 20 % de las personas mayores de 80 años.
El envejecimiento provoca una pérdida gradual de neuronas y de masa encefálica.
La demencia presenil es la que aparece antes de los 65 años.
La demencia senil es la que se da después de esta edad.
Cuando esta demencia, se debe a afectación de las estructuras subcorticales, como ocurre en la enfermedad de Huntington o en la esclerosis múltiple, los enfermos padecen una disminución de la velocidad de los procesos intelectuales y del proceso de la información, se reduce el nivel afectivo y existen trastornos de motivación, estado de ánimo y nivel de vigilia.
Cuando la demencia se debe a una afectación cortical es la denominada enfermedad de Alzheimer, que se caracteriza, por una pérdida de las funciones intelectuales como el lenguaje, la percepción y el cálculo.
El inicio de los síntomas es insidioso y sutil, difícil de precisar, ya que aparece dificultad para responder a preguntas sencillas, con la pérdida precoz de la espontaneidad, de la iniciativa y del interés por las aficiones y relaciones sociales, y fallos de memoria en los acontecimientos más recientes.
A medida que avanza la enfermedad se producen errores inexplicables en las actividades cotidianas y se descuida el aspecto y la higiene.
En el proceso avanzado, el paciente es incapaz de cuidar de sí mismo, repite preguntas una y otra vez, no reconoce a sus amigos y familiares, el lenguaje no es fluido no comprende las órdenes y la marcha es lenta y torpe.
En las fases finales el paciente permanece inmóvil, mudo y con incontinencia.
La pérdida de peso y el aspecto apergaminado ante-ceden a la muerte, que es con mucha frecuencia debida a una infección intercurrente.
La duración media es de 8 años, con un intervalo de entre 2 a 15 años, siendo más rápida la evolución en las personas más jóvenes.
La demencia debe distinguirse de los grados leves de olvidos y descuidos propios del proceso natural de envejecimiento, y que suelen acompañarse de disminución de la agilidad física y mental y rigidez de pensamiento, pero que no evolucionan hacia cuadros más graves.
Diabetes mellitus.
Es la enfermedad endocrina más frecuente ya que afecta al 2 % de la población.
Existen formas primarias de la enfermedad, como son, la diabetes tipo 1 insulinodependiente, y las de tipo 2 no insulinodependiente y, además, las secundarias a otras causas, como las enfermedades pan-creativas y los fármacos.
En la etiología se involucran los factores genéticos, ambientales y los fenómenos autoinmunes.
Las manifestaciones clínicas varían de un enfermo a otro, pero en general suelen acudir al médico por síntomas relacionados con la hiperglicemia, aunque a veces el primer episodio es una descompensación metabólica aguda con coma diabético.
La diabetes tipo 1 insulinodependiente suele comen-zar antes de los 40 años de edad, y el inicio suele ser muy brusco, con sed, con diuresis excesiva, con aumento del apetito, con pérdida de peso a lo largo de varios días y con niveles de insulina plásmatica muy bajos o indetectables.
La diabetes tipo 2 no insulinodependiente sé manifiesta en edades intermedias o avanzadas, y hay un aumento de peso típico, los síntomas comienzan de un modo más gradual, y existen niveles normales de insulina plasmática, si bien menores para el nivel de glucemia, es decir, existe un déficit relativo de insulina.
El tratamiento consiste en la dieta, en la insulina o los antidiabéticos orales.
La diabetes comporta una serie de complicaciones como trastornos metabólicos agudos, coma hiperosmolar y otras complicaciones más tardías como las alteraciones circulatorias, la retinopatía, la nefropatía, la neuropatía y las úlceras en la piel.
Es la enfermedad endocrina más frecuente ya que afecta al 2 % de la población.
Existen formas primarias de la enfermedad, como son, la diabetes tipo 1 insulinodependiente, y las de tipo 2 no insulinodependiente y, además, las secundarias a otras causas, como las enfermedades pan-creativas y los fármacos.
En la etiología se involucran los factores genéticos, ambientales y los fenómenos autoinmunes.
Las manifestaciones clínicas varían de un enfermo a otro, pero en general suelen acudir al médico por síntomas relacionados con la hiperglicemia, aunque a veces el primer episodio es una descompensación metabólica aguda con coma diabético.
La diabetes tipo 1 insulinodependiente suele comen-zar antes de los 40 años de edad, y el inicio suele ser muy brusco, con sed, con diuresis excesiva, con aumento del apetito, con pérdida de peso a lo largo de varios días y con niveles de insulina plásmatica muy bajos o indetectables.
La diabetes tipo 2 no insulinodependiente sé manifiesta en edades intermedias o avanzadas, y hay un aumento de peso típico, los síntomas comienzan de un modo más gradual, y existen niveles normales de insulina plasmática, si bien menores para el nivel de glucemia, es decir, existe un déficit relativo de insulina.
El tratamiento consiste en la dieta, en la insulina o los antidiabéticos orales.
La diabetes comporta una serie de complicaciones como trastornos metabólicos agudos, coma hiperosmolar y otras complicaciones más tardías como las alteraciones circulatorias, la retinopatía, la nefropatía, la neuropatía y las úlceras en la piel.
Diarrea.
Aumento del peso diario de las heces por encima de 200 gr, acompañado de heces más fluidas y aumento en el número de defecaciones.
Una diarrea se considera aguda cuando dura menos de 15 días y, es crónica, cuando dura más de dos o de tres semanas.
Las causas más frecuentes de la diarrea aguda, son las infecciosas, por ingesta de fármacos o tóxicos, por la administración de quimioterapia o bien por el comienzo de una diarrea crónica.
La diarrea aguda infecciosa es la responsable en el mundo, de 4 millones de muertes al año, entre los menores de 5 años, en especial, entre los países subdesarrollados.
La mayor parte de diarreas infecciosas se adquieren por transmisión fecaloral, por la ingesta de agua o de alimentos contaminados, aunque también, pueden transmitirse de persona a persona.
Los grupos de riesgo son:
Viajeros a países subdesarrollados.
Consumidores de marisco.
Homosexuales.
Enfermos de sida.
Niños atendidos en guarderías.
Ancianos en residencias.
Hospitales.
Clínicamente se cursa con náuseas, vómitos, dolor abdominal difuso y con cólico, fiebre y diarrea, esta última puede ser acuosa, sanguinolenta o mucosa, según la causa que la produce.
La mayoría de las veces el cuadro se auto limita, y no son necesarias las pruebas diagnósticas.
El mejor tratamiento en ausencia de fiebre y heces sanguinolentas, consiste, en la dieta e ingestión de líquidos por vía oral.
En el resto de casos, es preciso realizar coprocultivo para determinar el germen causante con radiografía abdominal y con colonoscopia cuando haya sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal.
La diarrea crónica que puede durar de semanas a meses, en muchos casos, es debida a colon irritable, aunque a veces pueda ser la manifestación de una enfermedad grave, cómo:
Enfermedad inflamatoria intestinal.
Insuficiencia pancreática.
Enfermedad celíaca.
Enfermedad de Whipple.
Adenoma pancreático.
Síndrome carcinoide.
Aumento del peso diario de las heces por encima de 200 gr, acompañado de heces más fluidas y aumento en el número de defecaciones.
Una diarrea se considera aguda cuando dura menos de 15 días y, es crónica, cuando dura más de dos o de tres semanas.
Las causas más frecuentes de la diarrea aguda, son las infecciosas, por ingesta de fármacos o tóxicos, por la administración de quimioterapia o bien por el comienzo de una diarrea crónica.
La diarrea aguda infecciosa es la responsable en el mundo, de 4 millones de muertes al año, entre los menores de 5 años, en especial, entre los países subdesarrollados.
La mayor parte de diarreas infecciosas se adquieren por transmisión fecaloral, por la ingesta de agua o de alimentos contaminados, aunque también, pueden transmitirse de persona a persona.
Los grupos de riesgo son:
Viajeros a países subdesarrollados.
Consumidores de marisco.
Homosexuales.
Enfermos de sida.
Niños atendidos en guarderías.
Ancianos en residencias.
Hospitales.
Clínicamente se cursa con náuseas, vómitos, dolor abdominal difuso y con cólico, fiebre y diarrea, esta última puede ser acuosa, sanguinolenta o mucosa, según la causa que la produce.
La mayoría de las veces el cuadro se auto limita, y no son necesarias las pruebas diagnósticas.
El mejor tratamiento en ausencia de fiebre y heces sanguinolentas, consiste, en la dieta e ingestión de líquidos por vía oral.
En el resto de casos, es preciso realizar coprocultivo para determinar el germen causante con radiografía abdominal y con colonoscopia cuando haya sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal.
La diarrea crónica que puede durar de semanas a meses, en muchos casos, es debida a colon irritable, aunque a veces pueda ser la manifestación de una enfermedad grave, cómo:
Enfermedad inflamatoria intestinal.
Insuficiencia pancreática.
Enfermedad celíaca.
Enfermedad de Whipple.
Adenoma pancreático.
Síndrome carcinoide.
Divertículo.
Es un fondo de saco que penetra en la pared esofágica o en la intestinal.
Pueden ser congénitos o adquiridos.
Los divertículos del intestino delgado y del grueso, suelen ser asintomáticos, porque se descubren de forma accidental en una exploración radiológica del intestino.
Las complicaciones, como son la inflamación aguda o la crónica y la hemorragia, ocurren en un pequeño porcentaje de pacientes con diverticulosis; la causa de la inflamación es por regla general mecánica por la retención de sustancias alimenticias no digeridas y por las bacterias del interior, dicho proceso puede variar desde un absceso pericólico hasta una peritonitis generalizada; es más frecuente en hombres que en mujeres, y más en el colon izquierdo que en el derecho.
La diverticulitis colónica aguda se caracteriza por fiebre, por dolor en fosa ilíaca izquierda, por signos de irritación peritoneal, por estreñimiento y, en algunos casos, por hemorragia rectal, que es rara vez masiva.
La perforación del colon, es una complicación grave que produce peritonitis, sepsis y shock, y se muestra con más frecuencia en los ancianos.
El tratamiento consiste en una dieta absoluta, y con un tratamiento de antibióticos, pero con frecuencia, es precisa la intervención quirúrgica.
Es un fondo de saco que penetra en la pared esofágica o en la intestinal.
Pueden ser congénitos o adquiridos.
Los divertículos del intestino delgado y del grueso, suelen ser asintomáticos, porque se descubren de forma accidental en una exploración radiológica del intestino.
Las complicaciones, como son la inflamación aguda o la crónica y la hemorragia, ocurren en un pequeño porcentaje de pacientes con diverticulosis; la causa de la inflamación es por regla general mecánica por la retención de sustancias alimenticias no digeridas y por las bacterias del interior, dicho proceso puede variar desde un absceso pericólico hasta una peritonitis generalizada; es más frecuente en hombres que en mujeres, y más en el colon izquierdo que en el derecho.
La diverticulitis colónica aguda se caracteriza por fiebre, por dolor en fosa ilíaca izquierda, por signos de irritación peritoneal, por estreñimiento y, en algunos casos, por hemorragia rectal, que es rara vez masiva.
La perforación del colon, es una complicación grave que produce peritonitis, sepsis y shock, y se muestra con más frecuencia en los ancianos.
El tratamiento consiste en una dieta absoluta, y con un tratamiento de antibióticos, pero con frecuencia, es precisa la intervención quirúrgica.