SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

A ama gruñona, criada rezongona.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
A ama gruñona, criada rezongona.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
A amante que no es osado, dale de lado.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
A amante que no es osado, dale de lado.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
El hombre desengañado, que conoce los errores y engaños de la vida, es sabio virtuoso y filósofo del mundo.
Serlo, pero no parecerlo y mucho menos hacer ostentación.
La filosofía moral está desacreditada, aunque es la mayor ocupación de los sabios. La ciencia de los prudentes vive desautorizada.
Séneca la introdujo en Roma y luego se conservó en los palacios.
Hoy se considera impertinente, pero siempre el desengaño fue pasto de la prudencia y delicia de la entereza.
Un extraordinario buen sentido.
Es el trono de la razón, base de la prudencia, y por él cuesta poco acertar.
Es el regalo del cielo más deseado por ser el primero y el mejor.
Es la primera pieza de la armadura, tan necesaria que si falta cualquier otra el hombre no será llamado falto.
Su falta, se nota más.
Todas las acciones de la vida dependen de su influencia, y todas solicitan su aprobación, pues todo tiene que hacerse con seso, con buen sentido. Consiste en una propensión innata a todo ... (ver texto completo)
Saber adaptarse a todos.
Es el gran arte de ganar a todos, porque la semejanza atrae la simpatía. Observar los caracteres y ajustarse al de cada uno.
Al serio y al jovial seguirles la corriente, transformándose cortésmente.
Es necesario para los que dependen de otros.
Esta gran destreza para vivir necesita una gran capacidad.
Ser decidido.
Menos daña la mala ejecución que la falta de decisión.
No se corrompen tanto las materias cuando corren como estancadas.
Saber negar.
No se debe conceder todo, ni a todos.
Tanto importa saber negar como saber conceder y pelos que mandan es una prudencia necesaria.
Y aquí interviene la forma: más se estima el no de algunos que el si de otros, porque un no dorado satisface más que un si a secas.
Es mejor que queden siempre algunos restos de esperanza para que templen lo amargo de la negativa.
Preferir las ocupaciones de reconocido prestigio.
Hay empleos expuestos a la aclamación general, y hay otros, aunque más importantes, absolutamente invisibles.
Ahorrarse disgustos.
Es útil y cuerdo ahorrarse disgustos.
La prudencia evita muchos.
No hay que dar malas noticias.
La responsabilidad acrecienta
el respeto que uno siente
por si mismo.
Lea Thompson
El hombre es más razonador
que razonable.
Federico I de Prusia
La responsabilidad acrecienta
el respeto que uno siente
por si mismo.
Lea Thompson