El hombre desengañado, que conoce los errores y engaños de la vida, es sabio virtuoso y filósofo del mundo.
Serlo, pero no parecerlo y mucho menos hacer ostentación.
La filosofía moral está desacreditada, aunque es la mayor ocupación de los sabios. La ciencia de los prudentes vive desautorizada.
Séneca la introdujo en Roma y luego se conservó en los palacios.
Hoy se considera impertinente, pero siempre el desengaño fue pasto de la prudencia y delicia de la entereza.
Serlo, pero no parecerlo y mucho menos hacer ostentación.
La filosofía moral está desacreditada, aunque es la mayor ocupación de los sabios. La ciencia de los prudentes vive desautorizada.
Séneca la introdujo en Roma y luego se conservó en los palacios.
Hoy se considera impertinente, pero siempre el desengaño fue pasto de la prudencia y delicia de la entereza.