A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde. A la luna, el lobo al asno espulga.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo. A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca. A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: Si yo quisiera. Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia. Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: Si yo quisiera.