SAN PEDRO DE MERIDA: Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca,...

Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.

Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: Si yo quisiera.

Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.