SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

a bolillos
Los gráficos de las esculturas que vio en el crucero de la Iglesia del Monasterio, Victoriano los dibujó con una técnica aceptable en la cuartilla blanca que Marañón le había entregado, mientras tanto Corona contemplaba interesado los rasgos del dibujo que el templario estaba realizando encima de la mesa.
La conclusión del afortunado enigma del pescador estaba cercana a resolverse favorablemente para los templarios, si Cristo les apoyaba para resolverlo.
Victoriano había regresado de la arriesgada misión en el Monasterio benedictino y estaba recopilando, en el laboratorio de la guardilla, todos los datos que precisaba Marañón para localizar la precisa ubicación del Arca de Dios.
Los gráficos de las esculturas que vio en el crucero de la Iglesia del Monasterio, Victoriano los dibujó con una técnica aceptable en la cuartilla blanca que Marañón le había entregado, mientras tanto Corona contemplaba interesado los rasgos del dibujo que el templario estaba realizando encima de la mesa.
Fuera, de la casa de piedra rugía un viento invernal que estaba acompañado de una fina nieve en polvo, que caía cubriéndolo todo suavemente de un manto blanco inmaculado, mientras los chapiteles de hielo colgando de los aleros, se semejaban a unas puntas de lanza que estuviesen preparadas para repeler un ataque enemigo.
Victoriano había regresado de la arriesgada misión en el Monasterio benedictino y estaba recopilando, en el laboratorio de la guardilla, todos los datos que precisaba Marañón para localizar la precisa ubicación del Arca de Dios.
Los comentarios sobre las próximas maniobras del comando de ataque, rondaban ese día en el salón de reuniones. Los preparativos se estaban organizando de la experta mano del veterano Canive, por lo cual los demás podían despreocuparse por esa seguridad que el templario transmitía a todos los demás.
Fuera, de la casa de piedra rugía un viento invernal que estaba acompañado de una fina nieve en polvo, que caía cubriéndolo todo suavemente de un manto blanco inmaculado, mientras los chapiteles de hielo colgando de los aleros, se semejaban a unas puntas de lanza que estuviesen preparadas para repeler un ataque enemigo.
14
El frío invernal arremolinaba delante de la ardiente chimenea al personal templario que estaba libre de servicio en la vieja casona del Temple.
La mesa dispuesta con toda clase de bebidas surtía a los hombres del calor que el alcohol proporciona al organismo, para recuperarse del intenso frío.
Los comentarios sobre las próximas maniobras del comando de ataque, rondaban ese día en el salón de reuniones. Los preparativos se estaban organizando de la experta mano del veterano Canive, por lo cual los demás podían despreocuparse por esa seguridad que el templario transmitía a todos los demás.
-Ni creáis que el deseo de conservar el Temple esté muy distante de destruir los obstáculos que puedan oponerse a este fin.
14
El frío invernal arremolinaba delante de la ardiente chimenea al personal templario que estaba libre de servicio en la vieja casona del Temple.
La mesa dispuesta con toda clase de bebidas surtía a los hombres del calor que el alcohol proporciona al organismo, para recuperarse del intenso frío.
-No aceptamos la Inquisición, ni el soñado derecho de los grandes de España, aunque combatimos con la poderosa fuerza que nos llega desde Cristo por el precioso derecho a sobrevivir de nuestra Orden.
-Ni creáis que el deseo de conservar el Temple esté muy distante de destruir los obstáculos que puedan oponerse a este fin.
-Una Orden, que todos los hermanos hemos jurado seguir y sostener a costa de nuestras vidas.
-No aceptamos la Inquisición, ni el soñado derecho de los grandes de España, aunque combatimos con la poderosa fuerza que nos llega desde Cristo por el precioso derecho a sobrevivir de nuestra Orden.
-Maestre…yo sólo sigo una senda.
-Sigo la Santa y justa causa que sostiene mi Orden del temple, porque unánimemente la adoptamos los que recibimos de sus manos el augusto cargo para poder defenderla y para regirla.
-Una Orden, que todos los hermanos hemos jurado seguir y sostener a costa de nuestras vidas.
-Es bien notorio, el desmesurado poder que tiene la Inquisición sobre la ignorancia de la mayor parte de las gentes, atribuladas del pavor de sus procedimientos, de los agravios sobrecogidos, del ningún recurso que los vasallos tienen de la Corona ni de su Rey.
-Maestre…yo sólo sigo una senda.
-Sigo la Santa y justa causa que sostiene mi Orden del temple, porque unánimemente la adoptamos los que recibimos de sus manos el augusto cargo para poder defenderla y para regirla.
-Nuestro enemigo consigue con las críticas saciarse en la invectiva y las sátiras mordaces que esparcen contra la Orden del Temple, que nos ha preservado de la mayor calamidad, que ha infestado al terrible monstruo de la herejía porque quieren separar de la obediencia de Cristo a las criaturas del Temple.
-Es bien notorio, el desmesurado poder que tiene la Inquisición sobre la ignorancia de la mayor parte de las gentes, atribuladas del pavor de sus procedimientos, de los agravios sobrecogidos, del ningún recurso que los vasallos tienen de la Corona ni de su Rey.
Algunos nobles criticaban que jamás abandonaban sus espadas, ni si quiera para comulgar y nos dicen que la llevamos para defender la religión y critican que cada mañana besemos la espada antes de poner el arma en el cinturón y que hagamos el signo de la Cruz con ella. Y nos dicen que somos orgullosos y presuntuosos, coléricos, vengativos, con el defecto y la pasión que antepone el Temple por vengarse de todas las afrentas, con los medios que tenga.
-Nuestro enemigo consigue con las críticas saciarse en la invectiva y las sátiras mordaces que esparcen contra la Orden del Temple, que nos ha preservado de la mayor calamidad, que ha infestado al terrible monstruo de la herejía porque quieren separar de la obediencia de Cristo a las criaturas del Temple.
Corona y Becerril lo sabían por experiencia propia y por eso ponían los medios para poder evítalo.
Algunos nobles criticaban que jamás abandonaban sus espadas, ni si quiera para comulgar y nos dicen que la llevamos para defender la religión y critican que cada mañana besemos la espada antes de poner el arma en el cinturón y que hagamos el signo de la Cruz con ella. Y nos dicen que somos orgullosos y presuntuosos, coléricos, vengativos, con el defecto y la pasión que antepone el Temple por vengarse de todas las afrentas, con los medios que tenga.
Los templarios han seducido a los pueblos enteros y a los individuos…pero no me cabe la menor duda de que en ciertos momentos el Temple supone para algunos uno de los mayores peligros para evitar las corruptelas y los abusos de poder.
Corona y Becerril lo sabían por experiencia propia y por eso ponían los medios para poder evítalo.
Cuenta la historia templaria, que Jacques de Moley recibió del Rey de Francia, los padecimientos y los horrores de la prisión, injurias, amenazas, azotes y castigos, grilletes y torturas. Y también los sacaban para mostrarlos en el exterior a la gente, como un símbolo de censura y de infamia. Así son detenidos los templarios durante meses y después van siendo asesinados por largos tormentos.
Los templarios han seducido a los pueblos enteros y a los individuos…pero no me cabe la menor duda de que en ciertos momentos el Temple supone para algunos uno de los mayores peligros para evitar las corruptelas y los abusos de poder.