Me ha dado tanto asco ver al ministro español de la presunta justicia, junto con la alcaldesa de Madrid nombrada a dedo al lado de dóña Esperancita y, ése fiscal anticorrupción que pone al frente de su oficina a alguien que ya fue acusada al parecer con razón, de dar el chivatazo cuando estalló el caso Gescartera, en el que también estaba involucrado todo un señor obispo de tierras castellanas,
que casi vomito. Porque, ya repuesto de la repugnancia, me pregunto ¿que qué coño pintan todas estas ... (ver texto completo)
que casi vomito. Porque, ya repuesto de la repugnancia, me pregunto ¿que qué coño pintan todas estas ... (ver texto completo)