Ayer por la tarde, estuve con nuestro nuevo amigo, ese que es patrón, capitán y gerente de una embarcación de nombre Golondrina, y a surcado muchos caminos mediterráneos. Bebimos unos vinos en un gran arrabal con alcaldía propia y aterrizamos en una peña de aficionados al cante jondo, compuesta en su mayoría de catalanes con acento sureño.
Entre copa y copa se oían saetas dirigidas al corazón de una madre que tiene la cara contraída por el dolor ante el cadáver de su hijo, que arrastra penosamente ... (ver texto completo)
Entre copa y copa se oían saetas dirigidas al corazón de una madre que tiene la cara contraída por el dolor ante el cadáver de su hijo, que arrastra penosamente ... (ver texto completo)