Las presas extremeñas tiran
agua para evitar inundaciones.
Los
embalses de
Montijo, Los Canchales y
Villar del Rey, todos ellos de la provincia de
Badajoz, y el de Guadiloba, en
Cáceres, mantienen sus compuertas abiertas para desalojar agua con el fin de evitar que estas presas se desborden y ocasionen anegaciones en poblaciones cercanas.