La
escuela-hogar es una solución excepcional del sistema educativo para acercar la escuela a los niños, cuya
familia vive en
fincas de difícil acceso. Así, duermen y comen de lunes a viernes en este centro para poder asistir a las clases en el
colegio.
Los alumnos son generalmente hijos de pastores, que viven lejos del
pueblo, en fincas. Por tanto, existe cierto aislamiento y desarraigo familiar, causados por este distanciamiento de la familia a edades tempranas.