Querido
amigo. No tienes que pedir disculpas niguna, es la
historia del estanque, todas ellas son bonitas y muy entrañables. Yò cuando suelo pasar por el, siempre recordarè como lo conocì, con sus
pilas para la ropa, sus buenos eucaliptos y la guardia civil haciendo sus rondas frente al paso nivel. Tambien los melones y
sandias que le quitàbamos a Modesto. Buenas
noches amigo.