Felices Fiestas A todos. En hora buena, vecinos de este pequeño, pero gran pueblo, donde su juventud ha iniciado el camino de su historia saliendo de sus tinieblas, ¡gracias a su juventud! (divino tesoro), por los menores todo y que razón tenéis, ya que ellos y no nosotros se lo merecen todo, hasta nuestras ya olvidadas reivindicaciones de seres adultos, esperémonos que las promesas del Señor Alcalde se cumplan, como no podría ser de otra forma, pues ha empeñado su palabra de ser humano, ¡faltaría ... (ver texto completo)