ORELLANA LA VIEJA: -No queda sino batirnos -añadió el poeta al cabo de...

-No queda sino batirnos -añadió el poeta al cabo de unos instantes. …
-¿Batirnos contra quién, don Francisco? …
-Contra la estupidez, la maldad, la superstición, la envidia y la ignorancia …
Que es como decir contra España, y contra todo.

Seguid, seguid con la política.