Estoy de acuerdo contigo, amigo Víctor y con tu crónica. Pero permíteme dos o tres observaciones relacionadas con Las Fiestas del Cristo.
En primer, lugar, como peñista del Cristo que soy; reconozco el efecto adverso y nocivo de la suciedad resultante. Deberíamos entre todos estudiar formas de paliar ese perjuicio. Pero convendrás conmigo que, salvando dicho inconveniente, no hay una fiesta en Orellana, o mejor dicho; unas fiestas del Cristo que se vivan tan intensamente, con alegría, compañerismo ... (ver texto completo)
En primer, lugar, como peñista del Cristo que soy; reconozco el efecto adverso y nocivo de la suciedad resultante. Deberíamos entre todos estudiar formas de paliar ese perjuicio. Pero convendrás conmigo que, salvando dicho inconveniente, no hay una fiesta en Orellana, o mejor dicho; unas fiestas del Cristo que se vivan tan intensamente, con alegría, compañerismo ... (ver texto completo)
Bueno, bueno ex alumno y amigo, voy haber si puedo contestar a tu soberbio comentario en defensa de las fiestas del Cristo y de las Peñas. No pude hacerlo antes por varios motivos, pereza, entierros, despedidas de soltero y varias zarandajas que serían largas de enumerar.
En ningún momento de la crónica digo que este en desacuerdo con ellas, me refiero a las Peñas; y como tu bien comentas el domingo en la mañana cuando hacía las fotografías a los participantes “paelleros” yo también disfrutaba ... (ver texto completo)
En ningún momento de la crónica digo que este en desacuerdo con ellas, me refiero a las Peñas; y como tu bien comentas el domingo en la mañana cuando hacía las fotografías a los participantes “paelleros” yo también disfrutaba ... (ver texto completo)