Extremadura es para mi, el olor
feliz de la infancia, la limpieza inconfundible de una forma de hablar que me pertenecio, y que de algun modo tobadia me pertenece.
El susurro perdurable de una legión del pasado que sobreviven en mi, la hospitalidad antigüa de la gente, el
color de los atardeceres inacabables del
verano, el recuerdo imposible de una patria perdida, Extremadura es para mi... el Mundo.