La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
La dieta cura más que el bisturí.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
La culpa del asno no se ha de echar a la albarda.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
La culpa del asno, echarla a la albarda.
La desgracia de un loco es dar con otro.
La culpa del asno echarla a la albarda.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
La culebra se mata por la cabeza.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
La del perro del hortelano, ni comerlo ni darlo.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
La cuerda por lo más delgado se quiebra.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
La cuba huele al vino que tiene.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
La Cruz, la viña reluz.
La curiosidad mató al gato.
La cruz en el pecho, y el diablo en los hechos.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.