La crianza aleja la labranza.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
La costumbre hace ley.
La culpa del asno no se ha de echar a la albarda.
La costumbre hace la ley.
La culpa del asno, echarla a la albarda.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La culpa del asno echarla a la albarda.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
La culebra se mata por la cabeza.
La cosa bien pensada jamás es errada.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
La cuerda por lo más delgado se quiebra.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
La cuba huele al vino que tiene.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
La Cruz, la viña reluz.
La confianza mató a su amo.
La cruz en el pecho, y el diablo en los hechos.
La confianza mata al hombre.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La crianza aleja la labranza.