Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Las palabras suaves son argumentos firmes.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
La soledad no trae felicidad.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
La soga siempre parte por lo más finito.
Las palabras sólo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
La soga se rompe por lo más fino.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
La soga se rompe, por lo más delgado.
Las palabras se las lleva el viento.
La soga quiebra por lo más delgado.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Las obras, con las sobras.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Las noticias malas tienen alas.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.