Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Los pesares envenenan la sangre.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Los niños y los locos siempre dicen las verdades.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Los niños y los locos, dicen las verdades.
Los perfumes más sutiles, no se venden por barriles.
Los niños y los locos dicen las verdades.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Los patos marinos anuncian nieve.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Los negocios no tienen ocio.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Los padres a yugadas, y los hijos, a pulgadas.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Los muertos y las visitas, a los tres días apestan.
Los ojos son el espejo del alma.