La función social que cumplía el reloj es ponernos la cabecera como un sonajero a todos los que vivimos cerca de la iglesia. En lo que realmente hay que hacer hincapié, y es lo verdaderamente importante, es en los cascotes que se desprenden de una torre que se está cayendo a trozos. Esto sí que puede tener consecuencias trágicas si no se pone remedio; en pintar las rayas de la carretera que cruza el pueblo y en otras muchas cosas más que afectan a la seguridad de la ciudadanía. El reloj es feo, seguramente ... (ver texto completo)