“Zazá”, el hombre que no tenía nombre. (Ficción sobre recuerdos y vivencias en la calle de la Perra).
Alguien debió registrar su nombre de pila, pero fue tan natural y temprana la señal de su desgracia, que su propia madre convino en llamarle así. Zazá nació ya enfermo y mu débil, creció deforme y hubo de sufrir los estragos de que a veces nos provee la lucidez para constatar por sí mismo su desvalimiento. Quizá porque no estábamos en Cafarnaún, para que un dios hecho hombre le espetara eso de ... (ver texto completo)
Alguien debió registrar su nombre de pila, pero fue tan natural y temprana la señal de su desgracia, que su propia madre convino en llamarle así. Zazá nació ya enfermo y mu débil, creció deforme y hubo de sufrir los estragos de que a veces nos provee la lucidez para constatar por sí mismo su desvalimiento. Quizá porque no estábamos en Cafarnaún, para que un dios hecho hombre le espetara eso de ... (ver texto completo)