El anchuroso Guadiana en estas fechas llevaba mucha
agua. La
lluvia fue abundante durante la
primavera; los
pantanos se llenaron y el agua fluía en abundancia. Este año, 2017, más o menos por las mismas fechas del año anterior, tuve la oportunidad de volver a cruzar este
río en la provincia de
Badajoz y, como consecuencia de las escasas precipitaciones y sequia que venimos arrastrando desde el año pasado, el río no era ni
sombra de lo que había contemplado un año antes.